La nutrición fetal resulta de mucha importancia para alcanzar un máximo potencial genético bovino, ya desde la etapa gestacional, según mencionó el experto brasileño Ronaldo Casoti para un próximo evento que realizará la Asociación de Criadores de Brangus del Paraguay (ACBP).
“A partir de la gestación, el principal beneficio es lograr que el ternero exprese su máximo potencial genético; es decir, una madre bien nutrida, con el correcto aporte de nutrientes al feto, brinda una correcta formación del embrión, con máxima expresión genética del individuo”, expresó Casoti, según reportó la ACBP.
Esto, teniendo en cuenta que la genética animal es fundamental para el desarrollo de la ganadería nacional, para lo cual existen programas que permiten individuos genéticamente buenos, como la “nutrición fetal”, a modo de aplicarla a partir de la gestación para que luego del parto se defina una mejor calidad y desempeño del animal, amplió.
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Implementación del programa
Es así que la nutrición fetal o programación fetal es la nutrición materna durante el periodo de gestación, donde ocurre la formación del feto y el crecimiento de las células musculares, por lo que la hembra preñada debe recibir todos los nutrientes desde el primer momento, explicó el experto.
Instó a los productores a implementar el programa ni bien se confirme el embarazo de la vaca, con pasto y suplemento de calidad y en cantidad ideal. “Esto es muy importante para lograr cubrir los requerimientos de una vaca en gestación y lactancia”, dijo.
No obstante, el profesional aclaró que no existe un requerimiento en particular para el éxito del programa, pero que es ideal contar con un plan nutricional y reproductivo bien definido, teniendo presente la época del año con mayor escasez de pastos.
“Se puede aplicar en cualquier etapa o estación del año el plan, pero lo relevante es que se ajuste a los requerimientos de cada periodo”, acotó el experto, quien disertará sobre nutrición fetal en el Primer Congreso Brangus.
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Inbiotec apunta a elevar la innovación agrícola en Paraguay
Se está forjando un nuevo polo científico en Encarnación, con una inversión de USD 4,5 millones y proyección de impacto directo en la competitividad del agro.
El desarrollo del Parque Tecnológico INBIOTEC comienza a posicionarse como una de las apuestas más relevantes para el futuro del agro paraguayo, con foco en investigación, desarrollo y generación de tecnología propia.
Impulsado por el Instituto de Biotecnología Agrícola (INBIO), actualmente se encuentra en construcción en Encarnación, y contempla laboratorios de alto nivel, campos experimentales y espacios destinados a la innovación aplicada al sector productivo.
En ese marco, el representante encargado del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) en Paraguay, Rodrigo Astete, realizó un recorrido por las obras junto a técnicos del Inbio. Destacó que las instalaciones proyectadas apuntan a ser de primer nivel y podrían convertirse en un soporte estratégico para el desarrollo tecnológico del agro.
Con una inversión estimada en USD 4,5 millones, el parque emerge sobre unas 30 hectáreas y prevé albergar más de 4.000 m² de infraestructura científica, incluyendo laboratorios de biología molecular, fitopatología y análisis de semillas, además de áreas para ensayos y validación de nuevas variedades.
La iniciativa busca cubrir un vacío clave en el ecosistema productivo local, que es la generación de conocimiento y tecnología dentro del país. Esto, teniendo en cuenta que gran parte de la innovación agrícola aún proviene del exterior.
Además de la investigación, Inbiotec está concebido como un espacio de articulación entre ciencia y producción, con servicios tecnológicos para empresas, validación de desarrollos y formación de capital humano especializado.
La finalización del proyecto está prevista para mediados de este 2026, con el objetivo de consolidarse como un hub de referencia regional en biotecnología agrícola.
Más allá de la infraestructura, lo que se aspira es posicionar a Paraguay no solo como productor agrícola, sino como generador de innovación, y capaz de desarrollar soluciones adaptadas a sus propios desafíos productivos.
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Artesanía con futuro: espacios de capacitación para profesionalizar al sector
El IPA cuenta con nuevos espacios habilitados para la capacitación en textiles, cerámica, madera y cuero para la transmisión de técnicas que forman parte de la identidad cultural.
El Instituto Paraguayo de Artesanía (IPA) habilitó nuevos espacios de capacitación que apuntan a algo más que preservar tradiciones: convertir la artesanía en una verdadera oportunidad de desarrollo económico y profesional.
Los talleres, equipados para formación en textiles, cerámica, madera y cuero, buscan fortalecer las habilidades de artesanos y abrir las puertas a nuevos interesados en un sector que combina identidad cultural con potencial productivo.
La iniciativa cobra relevancia en un contexto en el que las industrias creativas ganan terreno como generadoras de ingresos y empleo. Y es en ese camino que el IPA apuesta a formalizar, perfeccionar y escalar la producción artesanal.
Para ello se integra la capacitación técnica con espacios de intercambio y aprendizaje colectivo. Además de los talleres, se suma un espacio multiuso pensado para reuniones, colaboración y actividades de práctica, claves para el crecimiento del sector.
La habilitación contó con la presencia de la primera dama, Leticia Ocampos, como parte del respaldo institucional a la artesanía nacional.
Más allá de la infraestructura, la apuesta es clara, posicionar la artesanía paraguaya no solo como patrimonio cultural, sino como motor de desarrollo, con mayor valor agregado, innovación y acceso a mercados.
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A la altura de los desafíos
Por: Adelaida Alcaraz
Por primera vez en la historia del Club de Ejecutivos del Paraguay, una mujer toma el liderazgo de tan importante agrupación económica. Con total seguridad, Laura Ramos aceptó el reto ante sus socios, así como la responsabilidad ante su familia y el país, de trabajar por la institucionalidad, la generación de datos y valor concreto para sus miembros.
Si alguien observa a Laura Ramos fuera de una reunión de negocios, descubre a una mujer cercana y familiar, alguien que disfruta de lo simple: compartir con los suyos, una conversación tranquila, momentos cotidianos que muchas veces pasan desapercibidos. Para ella no hay una distancia marcada entre lo profesional y lo personal, sino una misma forma de ser en todos los espacios. Su manera de liderar no nace solo de lo que sabe, sino de los valores con los que vive día a día.
Su primer vínculo con el dinero no fue técnico, fue emocional. Creció viendo el negocio familiar desde adentro, entendiendo que detrás de cada número hay decisiones, riesgos y, sobre todo, personas. Ahí empezó a formarse su manera de mirar el mundo: con lógica, pero también con sensibilidad.
Hubo un punto de quiebre en su camino. Dejó de buscar certezas antes de avanzar. Entendió que liderar no es tener todas las respuestas, sino animarse a decidir con información imperfecta. Ese momento marcó el inicio de su propio recorrido.
Su mayor influencia viene de un sistema de valores transmitido desde sus padres. De ahí heredó algo que hoy es innegociable: la ética, la moral y la coherencia. Decir, hacer y sostener en el tiempo.
Delegar no le cuesta por control, sino por exigencia de criterio. No le preocupa que las cosas se hagan de manera distinta, pero sí que se hagan sin entender el por qué. Para ella, liderar no es ejecutar, es formar criterio en otros.
Su familia es todo al mismo tiempo: motor, refugio y ancla. Es lo que le da ambición, pero también perspectiva. Lo que le recuerda que ningún logro tiene sentido si no puede ser compartido.
Y si hay algo que no está dispuesta a sacrificar, incluso frente a una gran oportunidad, son sus valores. Porque aprendió que, sin eso, nada se sostiene.
A un mes de haber asumido. Laura recuerda que asumió la presidencia del Club de Ejecutivos del Paraguay después de casi dos décadas como socia, habiendo participado activamente en distintos espacios. Eso le permitió llegar con una comprensión profunda de su potencial, pero también de sus brechas.
“Lo que encontré fue una institución con un capital enorme: una base de socios de altísimo nivel, con capacidad real de incidencia. Pero también una oportunidad clara de evolución: pasar de ser un espacio de encuentros a una plataforma que genere valor concreto”, comenta.
Las primeras decisiones estuvieron orientadas a eso. Ordenar estratégicamente, definir foco y empezar a construir un sistema que permita medir impacto. Porque si no se puede mostrar qué valor generan, la relevancia se diluye.
Las prioridades en los primeros 100 días son muy claras y responden a un cambio estructural. Laura cuenta que lo primero es entender profundamente al socio. Avanza en la construcción de un CRM robusto que permita segmentar y personalizar la propuesta.
En segundo término, pretende redefinir el networking, pasar de algo implícito a algo diseñado, intencional y medible; en tercer lugar, ordenar la agenda de clima de negocios con una lógica no reactiva, anticipándose a los temas que importan, y cuarto, enfocar la ejecución. No se trata de hacer más, sino de hacer mejor, explica.
En cuanto al perfil del socio, la presidenta cuenta que hoy el Club tiene una base muy sólida con cerca del 70 % de los socios que ocupa posiciones de primera línea, ya sean CEOs, directores y presidentes.
“Hay una combinación interesante entre empresas locales consolidadas y actores con fuerte vinculación internacional. Y también una renovación relevante en los últimos años, con ejecutivos más jóvenes que traen nuevas expectativas”, dice y asegura que “lo importante es entender que no hay un único tipo de socio. Y ahí está uno de los grandes desafíos: diseñar una propuesta de valor que sea relevante para perfiles distintos.
La principal transformación es conceptual, refiere, y afirma que se debe dejar de medir actividad y empezar a medir impacto.
“El Club tiene que poder responder, con evidencia, qué valor genera para sus socios. Eso implica rediseñar experiencias, incorporar datos y profesionalizar la gestión”, dice, pero a continuación asegura que “también implica claridad en el posicionamiento: no somos un espacio social. Somos una comunidad ejecutiva que convierte relaciones en oportunidades reales”.
En cuanto a la atracción de inversiones, indicó que el Club tiene una oportunidad única de posicionarse como un puente confiable. A través del Hub de Inversiones, Laura afirma que quiere facilitar conexiones concretas entre inversores y socios relevantes. No desde lo masivo, sino desde la segmentación y la calidad. Cuando llega una delegación, el valor está en conectar a las personas correctas, no en la cantidad de reuniones.
Para la economista, Paraguay tiene oportunidades claras en energía, agroindustria, logística y servicios, pero más allá de los sectores, lo que define la atracción de inversiones es la previsibilidad, la institucionalidad y la capacidad de generar confianza, asegura.
Evaluación económica. Paraguay ha mostrado estabilidad macroeconómica sostenida, lo cual es un activo muy importante. El desafío ahora es dar un salto en competitividad, formalización y calidad institucional para sostener ese crecimiento en el tiempo.
Tercer grado de inversión. Alcanzarlo sería una señal muy fuerte hacia el mundo. Implica acceso a financiamiento más competitivo, mayor interés de inversores y una validación del modelo económico del país. Pero también traería responsabilidad, es decir, sostener condiciones que respalden esa calificación.
Cómo capitalizar ese hito. El sector privado tiene que estar preparado, eso implica profesionalización, transparencia y capacidad de escalar. El capital va a venir, pero va a ser exigente.
Cambios estructurales urgentes. Para Laura son la formalización, eficiencia del Estado, seguridad jurídica y calidad del gasto público. Y algo clave, empezar a pensar en soluciones para ese gran porcentaje de la población que hoy está fuera del sistema formal.
Apuntó que las áreas estratégicas de inversión, sin dudas, son la infraestructura, educación y tecnología. Estas son las bases para generar productividad y crecimiento sostenible.
Tras este breve, pero profundo panorama del pensamiento de la nueva presidenta del Club de Ejecutivos del Paraguay surge una pregunta: ¿Cómo le gustaría ser recordada? Con firmeza responde que desearía ser recordada como alguien que ayudó a transformar el Club en una institución más relevante, más moderna y más enfocada en generar impacto real.
Sin vacilar agrega que la parte de su historia que todavía no ocurrió, “seguramente será la más interesante, la que implica construir algo que trascienda lo individual”.
Luego de exponer todas las respuestas con total sinceridad, queda la última duda. ¿Queda algo que le sigue desafiando? Su mensaje llega afable y con una sonrisa que lo explica todo: “Seguir evolucionando, porque llegar a un lugar no es el desafío. El verdadero desafío es estar a la altura de lo que ese lugar exige”, finaliza.
Radiografía
- Profesión: economista y licenciada en Administración de Empresas; MAE en la UCA – INCAE; Managing Director de Aconcagua S.A. y CFO del grupo familiar donde además se encuentra Ibope Paraguay.
- Organismos en los que participa: presidente del Club de Ejecutivos del Paraguay; directora de Feprinco, Cámara Nacional de Comercio y Servicios, así como del Centro de Importadores del Paraguay. Además, participa en Dende, Pacto Global, Horizonte positivo y YPO.
- Lectura o podcast recomendado: contenidos vinculados a liderazgo, estrategia y tendencias globales aplicadas a negocios.
- Hobby: le encanta viajar, conocer otras culturas y generar nuevas experiencias con sus hijos, su familia y amigos.
- Frase de cabecera: “La coherencia es hacer lo que uno dice, incluso cuando nadie está mirando”.
Club de Ejecutivos en números
Socios activos del Club: 710
Participación en eventos: el Club organiza alrededor de 35 eventos al año, incluyendo espacios de networking, conversatorios, reuniones de trabajo, charlas con speakers nacionales e internacionales, talleres y encuentros B2B con delegaciones extranjeras. La asistencia a los eventos varía según el formato, entre 60 y 120 personas, lo que representa un total anual aproximado de más de 3.000 participantes.
Nivel de liderazgo: 68 % en posiciones de alta dirección.
Alianzas internacionales que tiene el Club: convenios con ADM Uruguay - Club Empresarial de Lima Perú, La Cámara de Comercio de Miami, Cámara de Comercio de Bogota - INCAE de Costa Rica.
Misiones empresariales anuales al exterior: el Club organizó misiones empresariales a: Uruguay, República Dominicana, Perú, Chile, Colombia, Panamá. Acompañó a misiones empresariales organizadas por asociaciones afines como Pacto Global donde los socios asistieron a ferias en Dubái, Singapur y la última a la Expo Osaka en Japón, el año pasado.
El equipo operativo del Club: el Directorio está conformado por 11 personas, más los síndicos, en los comités trabajan unos 50 socios, mientras que el staff está conformado por 8 personas.
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El país pone en marcha la economía del carbono como nueva apuesta de desarrollo
El Paraguay tiene posibilidades concretas de capitalizar alrededor de 1.000 millones de dólares si elabora una economía de carbono, en que se junte la biodiversidad, la producción y la competitividad aprovechando sus ventajas naturales. El mercado de carbono se crea a partir de acuerdos internacionales con la participación de países y empresas, con el objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Para lograr este objetivo las autoridades nacionales están trabajando con las empresas privadas interesadas en obtener ventajas de diversa índole para el país, no solo en lo económico sino también en lo ambiental.
La economía del carbono es un sistema que asigna un valor monetario a la reducción o captura de emisiones de gases de efecto invernadero. La idea es convertir al Paraguay en un centro regional para la inversión climática y que capte suficientes recursos económicos y financieros. El ministro del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades), Rolando de Barros Barreto, señaló que lo que se pretende es generar ingresos a través de las riquezas naturales que ya posee el país, “apoyar justamente al Gobierno de Paraguay con esta gran oportunidad de más de mil millones de dólares que podemos capitalizar a favor nuestro”.
El tema surge en ocasión del encuentro internacional denominado Paraguay Carbon Forum 2026 que se lleva a cabo en el país y que pone de manifiesto las potencialidades que se tiene en la materia.
Para profundizar en el tema, el secretario de Estado resaltó que en la actualidad se está construyendo una economía de carbono que pone la biodiversidad junto con la producción y la competitividad, lo que se espera permitirá conseguir mejores precios de los productos nacionales. “Estamos posicionando al país como un hub regional de carbono e inversión de sostenibilidad, con capacidad real de atraer diferentes tipos de actividades y generar impactos socioeconómicos”, explicó de Barros Barreto. La idea es generar ingresos a través de las riquezas naturales que tiene el país, apoyando al gobierno nacional en este propósito de capitalizar suficientes recursos financieros.
Mencionó el secretario de Estado que el objetivo propuesto se podrá alcanzar mediante la valorización de las áreas silvestres protegidas, de los recursos hídricos, con la transición energética. Dio como ejemplo que esto se hará reemplazando en el transporte público el uso de los derivados del petróleo por la energía limpia y renovable como la eléctrica.
De producirse lo mencionado, el país captará suficiente crédito de carbono para ponerlo a comercializar en el mercado correspondiente. Esto posibilitará mayores ingresos financieros para la economía nacional gracias a la economía verde. Conviene recordar que existe una ley nacional sobre créditos de carbono. Esta norma reglamenta cómo se puede generar, registrar y hacer la comercialización de créditos de carbono con el propósito de mitigar el impacto de los gases de efecto invernadero (GEI) que se emiten.
Los gases de efecto invernadero son componentes gaseosos de la atmósfera, naturales o producidos por la actividad humana, que absorben y emiten radiación infrarroja, atrapando el calor del sol en la superficie terrestre. Actúan como una manta que mantiene la temperatura del planeta apta para la vida, pero su exceso causa el calentamiento global. El principal gas que tiene incidencia en el planeta es el dióxido de carbono, que produce la quema de combustibles fósiles (carbón, petróleo líquido, gas), deforestación y ciertos procesos industriales. Se le considera como el más importante causante del cambio climático teniendo en cuenta su alto volumen de emisiones.
Durante el Paraguay Carbon Forum, el presidente de la república Santiago Peña manifestó que nuestro país se quiere convertir en un referente tradicional en la generación, certificación y comercialización de créditos de carbono de alta calidad. Señaló que teniendo en cuenta que estamos en un mundo que necesita “descarbonización”, el Paraguay es un aliado natural dado que el 15 % de su territorio está bajo el régimen de áreas silvestres protegidas y más del 40 % se encuentra cubierto por bosques nativos.
La mencionada iniciativa con alto sentido de protección medioambiental es una oportunidad más que tiene nuestro país para ayudar a hacer un mundo más habitable, para combatir el calentamiento global y aliviar los efectos adversos del cambio climático que cada vez están ocasionando más trastornos. Y permitirá obtener beneficios económicos a los productores familiares, las comunidades indígenas y los jóvenes emprendedores.