En conversación con La Nación-Nación Media, el licenciado en Ciencias Ambientales Gustavo Arce, técnico de campo del MAG, informó que siguen realizando el acompañamiento a los productores de las distintas fincas que forman parte del programa. Foto: Archivo.
Continúan fortaleciendo la producción de stevia en diferentes puntos del país
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El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), en conjunto con firmas del sector privado, viene realizando ya hace más de cuatro años una labor de asesoramiento técnico y acompañamiento a productores de ka’a he’ẽ (Stevia rebaudiana Bertoni) como parte de un plan nacional que conlleva el cultivo de media hectárea por productor e involucra a unas 10.000 familias.
En conversación con La Nación-Nación Media, el licenciado en Ciencias Ambientales, Gustavo Arce, técnico de campo del MAG, informó que siguen realizando el acompañamiento a los productores de las distintas fincas que forman parte del programa.
Detalló que la zona de mayor producción se encuentra entre los departamentos de Canindeyú, San Pedro y Caaguazú, específicamente, en los distritos de Capiibary e Yhú. “En esta triple frontera hace aproximadamente 4 años empezó el cultivo de la stevia, con la empresa Pure Circle, y se trabajó a nivel de campo con asesoramiento de técnicos de la misma. Ellos proveían a los productores de semillas del tipo FT1, la cual es la variedad que seguimos usando, y además brindaban insumos y realizaban la posterior compra de la producción”, señaló Arce.
Comentó que cuando comenzaron con esta labor les fue bastante bien a los productores, “inclusive llegamos a tener una producción récord de 8.000 kilos por hectárea, luego fue bajando. La empresa empezó a cambiar su sistema, no se cumplieron con algunas obligaciones contractuales, entonces la gente dejó de producir y otras empresas mostraron su interés, pero las condiciones no estaban dadas”, señaló.
El problema del financiamiento
Arce comentó que generalmente el problema con la producción de stevia o ka’a he’ẽ suele ser el financiamiento, ya que es un rubro bastante costoso que requiere de mucha materia prima y además influyen los sistemas de riego. “La sequía bajó la producción en un 60%, ya que antes se hacía la producción de forma convencional, entonces al no implementarse las nuevas tecnologías de riego, los efectos de la sequía se hicieron sentir”, subrayó.
Aun así, según mencionó, que el año pasado llegaron acopiadores de Coronel Oviedo que pagaron un muy buen precio por la producción, G. 12.000 por kilo, lo cual, según Arce, “es un buen precio, y eso les está motivando a los productores que siguen con la actividad, están preparando semillas nuevamente. Un poco tarde, pero más vale tarde que nunca”, afirmó.
Especificó que para tener una hectárea productiva se necesitan aproximadamente 120.000 plantines, pero luego de las sequías de este año, solamente se podrán producir entre 60 y 70 mil plantines por hectárea, lo cual, a su vez, se podrá cosechar a principios de la primavera para posteriormente poder trasplantar los plantines, según comentó.
La asistencia técnica integral del MAG, a través de la Dirección de Extensión Agraria (DEAg), alcanza actualmente a 59 comunidades indígenas y unas 2.295 familias, según el Registro de la Agricultura Familiar Indígena (RAFI). Foto: Gentileza
Comunidades indígenas del país fortalecen su producción con apoyo del MAG
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La producción agrícola de comunidades indígenas gana terreno mediante un acompañamiento técnico que busca fortalecer la seguridad alimentaria, la generación de ingresos y la participación de productores en espacios de comercialización. El trabajo es liderado por la Dirección de Extensión Agraria (DEAg), dependencia del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), responsable de brindar asistencia técnica a productores de la agricultura familiar campesina e indígena.
El abordaje implementado en comunidades indígenas contempla unametodología diferenciada, sustentada en un enfoque de derechos y de interculturalidad, explicó Petrona Fretes, jefa del departamento de Asistencia Técnica a Comunidades indígenas de la DEAg, en conversación con La Nación/Nación Media.
“La asistencia técnica integral con familias indígenas implica reconocer y respetar la diversidad, acompañando sus procesos de desarrollo desde sus propias realidades y saberes”, señaló.
Fretes explicó que el trabajo de extensión en estas comunidades no solo se enfoca en la producción, sino también en un componente socioeducativo, orientado a fortalecer los medios de vida de las familias frente a contextos cambiantes.
Actualmente, el servicio llega a 59 comunidades indígenas, beneficiando a 2.295 familias registradas, de las cuales 1.168 corresponden a varones y 1.127 a mujeres. La cobertura es ejecutada mediante 34 técnicos extensionistas indígenas, con mayor presencia en la Región Oriental, donde se concentra el 85% del alcance institucional.
Producción para consumo y renta
La asistencia técnica contempla dos líneas de acción alineadas al Plan Estratégico Institucional (PEI), uno es el impulso de sistemas de producción agropecuaria sostenibles, inclusivos y resilientes, y por otro lado, es el fortalecimiento de la organización y gestión asociativa de las familias indígenas.
Entre los principales rubros promovidos figuran cultivos tradicionales como mandioca, maíz chipa, maíz tupí, poroto, batata, habilla y maní, destinados principalmente al autoconsumo, aunque también representan oportunidades de renta mediante ferias agropecuarias, mercados mayoristas, industrias y acopiadores.
A ello se suma el fortalecimiento de huertas familiares con hortalizas para consumo y comercialización, así como el impulso sostenido al cultivo de cebolla de bulbo, implementado desde hace cinco años con resultados positivos.
“Hoy ya tenemos productores y productoras que se identifican con este rubro y dicen con orgullo: ‘che ha’e productor cebollero’. Eso nos motiva como institución a seguir acompañando con más compromiso”, destacó Fretes.
Según indicó, cada técnico extensionista elabora un Plan Operativo Anual adaptado a las necesidades territoriales, con actividades específicas. Foto: Gentileza
Mayor participación y desafíos pendientes
Entre los resultados más alentadores, Fretes mencionó una mayor visibilidad del trabajo indígena dentro de la institución, así como una creciente valoración del servicio por parte de las comunidades.
“Hoy productores indígenas participan en las ferias de agricultura familiar convencidos de que pueden hacerlo, como cualquier otro productor”, afirmó.
Destacó que un mayor número de familias indígenas accede actualmente a equipamientos e insumos para fortalecer sus sistemas productivos. Foto: Gentileza
No obstante, reconoció que aún persisten desafíos importantes. Entre ellos, ampliar la cobertura del servicio técnico, contar con un presupuesto visibilizado dentro de la institución y consolidar alianzas con organismos públicos y el sector privado.
“Se avanzó mucho desde 2009 hasta hoy, pero todavía falta avanzar más. Este proceso requiere compromiso institucional, pero también de las familias y comunidades; es un camino que se construye de a dos”, concluyó.
Productores de frutilla de Estanzuela prevén una cosecha masiva con 850 mil plantas
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El sector dedicado a la producción de frutilla sembró 850 mil plantas para esta temporada y estima rendimientos de hasta 400 gramos por unidad, según explicó Ángel Rivarola, presidente de la Asociación de Productores de Frutillas y Afines de Estanzuela (Itauguá). Con la cosecha ya iniciada, el fuerte de producción se espera entre los meses de julio y agosto, periodo en el que se concentrará la mayor oferta de la fruta.
En comunicación con La Nación/Nación Media, el presidente del gremio mencionó que esto representaría una variación respecto al año pasado, cuando se superaron las 900.000 plantas. Bajo condiciones normales del clima, la cantidad generará una producción importante para el abastecimiento del mercado nacional.
Precio
En cuanto a los precios, señaló que las primeras cosechas de frutilla se comercializan aproximadamente a G. 20.000 guaraníes por caja de 250 gramos, mientras que el kilo ronda los G. 80.000 para la variedad Sweet Charlie y la Dover a G. 70.000, con variaciones semanales según la oferta, ya que cuando aumenta la producción, el precio tiende a bajar.
La producción se mantiene con variedades tradicionales como Sweet Charlie y la Dover. Foto: Matías Amarilla
“El precio cambia cada semana, cambia porque cuando hay más rendimiento de frutilla baja el precio. Lo normal es si al comienzo es demasiado caro, después ya va bajando de a poco”, aseguró a LN/NM. La principal dificultad para el sector podrían ser las condiciones climáticas, especialmente la humedad y las lluvias, que favorecen la aparición de hongos que afectan tanto a la fruta como a las flores.
Showroom
En cuanto a la comercialización, Rivarola destacó que recientemente fue habilitado el centro de ventas oficial de la asociación y esperan un buen comportamiento. Actualmente opera los sábados, domingos y feriados de 8:00 a 19:00, con la proyección de ampliar progresivamente sus días de atención.
El local se encuentra en la ruta Areguá–Patiño en el Kilómetro 33 de la compañía Estanzuela de Itauguá, donde además de adquirir frutas frescas recién cosechadas se cuenta con todo tipo de productos derivados a base del extracto de la fruta, desde postres hasta salados. Se prevé la visita de cientos de personas durante las próximas semanas.
Además de frutillas frescas, se comercializan diversos derivados. Foto: Matías Amarilla
Asimismo, poseen parque infantil, estacionamiento y baños sexados, ofreciendo mayor comodidad a quienes llegan en busca de las frutillas. El showroom demandó una inversión de más de G. 990 millones y apunta a ser unto de referencia gastronómica y turística para la temporada.
El espacio fue financiado por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), a través del Proyecto de Inserción a los Mercados Agrarios (Pima) y busca dejar atrás la tradicional imagen de ventas al costado de la ruta para que los visitantes accedan a un espacio ordenado y atractivo.
La comercialización de frutilla se realiza en el nuevo local del sector en Estanzuela, Itauguá. Foto: Matías Amarilla
R.I. 3 Corrales: se erige como polo tomatero y apunta a más inversiones
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Distante a unos 193 kilómetros de la capital del país, R.I. 3 Corrales es un distrito del departamento de Caaguazú que alberga a una población actual de 9.800 habitantes. Su nombre rinde homenaje al Regimiento de Infantería 3 Corrales, una destacada unidad militar que combatió en la Guerra del Chaco. Es conocido como Tierra de labradores y cantares del Tobatiry, posee una economía dedicada principalmente a la producción frutihortícola del tomate, así como la actividad ganadera.
El intendente de la ciudad, Víctor Raúl Nardelli, destacó a La Nación/Nación Media que además se trabaja todo tipo de hortalizas como el locote, la cebolla, pepino, remolacha, también lechugas, mediante la agricultura familiar, fortaleciendo la producción del distrito.
Uno de los sectores que busca ganar protagonismo es el turismo, ya que R.I. 3 Corrales cuenta con importantes recursos naturales, entre ellos el río Tobatí, considerado uno de sus principales atractivos. Durante la temporada de verano visitantes de distintos puntos del país llegan para conocer los saltos de agua, arroyos y paisajes naturales que caracterizan a la zona.
Si bien estos sitios aún no han sido desarrollados plenamente como balnearios o complejos turísticos, algunos puntos ya reciben visitantes de manera constante. Entre ellos sobresale el chorro ubicado en la zona de Calle 16 Tobatiry (más conocido como Chorro 16), considerado el atractivo más concurrido y que registra alrededor de 800 visitantes al año.
“Tenemos hermosos atractivos típicos, uno de ellos, el más importante, es arroyo Tobatiry, el cual siempre en el verano viene un montón de gente a conocer, ya que tenemos hermosos chorros. La actividad turística también es un punto importante para la ciudad”, explicó.
El arroyo Tobatiry es considerado el atractivo turístico más importante. Foto: Gentileza
Producción
La producción de tomate se ha convertido en una de las principales apuestas económicas de la comunidad. Nardelli resaltó que mediante el acompañamiento del Gobierno, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y las autoridades del departamento se viene impulsando fuertemente este rubro, ya que cada año gana mayor relevancia dentro del mismo.
Con una importante disponibilidad de tierras fértiles y abundantes recursos hídricos, la ciudad busca posicionarse como un destino atractivo para futuras inversiones. “Yo creo que incluso le estamos sobrepasando a 3 de Febrero que es la capital del tomate día en día”, sostuvo el intendente.
Entre los proyectos más ansiados se encuentra la instalación de una planta procesadora de extracto de tomate, iniciativa que permitiría fortalecer la cadena productiva local y brindar mayores garantías de comercialización a los agricultores.
Además de su potencial agrícola, ofrece paisajes serranos, abundante vegetación y escenarios naturales ideales para actividades al aire libre. La geografía local también atrae cada año a aficionados del ciclismo, que participan de competencias y encuentros anuales organizados en la zona.
Con recursos naturales aún por desarrollar, una fuerte tradición productiva y una comunidad que apuesta al crecimiento, R.I.3 Corrales se proyecta como uno de los distritos con mayor potencial para el desarrollo agroindustrial y turístico en el departamento de Caaguazú.
R.I. 3 Corrales se caracteriza por la producción de tomate. Foto: Gentileza
Dinamismo económico
La dinámica económica local combina tanto la permanencia de familias dedicadas a la producción agropecuaria como la llegada de nuevos inversionistas atraídos por las oportunidades que ofrece el distrito. “Hay muchas personas que hoy en día están viniendo al distrito a invertir y justamente dedicándose también a este tipo de producción (agropecuaria)”, destacó el intendente.
Si bien se tienen jóvenes que migran hacia otras ciudades en busca de empleo, debido a la ausencia de industrias que generen una mayor oferta laboral, gran parte de la fuerza laboral se encuentra dentro de la ciudad.
Uno de los principales desafíos de la administración municipal es atraer inversiones privadas que permitan la instalación de industrias y empresas capaces de generar nuevas fuentes de trabajo. En ese sentido, la comuna impulsa diversos cursos de capacitación, fortaleciendo la formación de mano de obra local y fomentando el emprendedurismo.
R.I. 3 Corrales figura dentro del programa nacional de Mesa de Protección Social como uno de los distritos vulnerables, según los últimos datos censales, pero actualmente la economía muestra señales de estabilidad. Entre los factores que contribuyen a este escenario, se halla el programa de alimentación escolar Hambre Cero, que beneficia tanto a productores como a trabajadores vinculados al sector.
“Hoy podemos decir que estamos teniendo una economía bastante estable, ya que este programa nacional de alimentación escolar es una fuente de trabajo aquí para nuestro distrito y para todos nuestros productores”, señaló el intendente.
La ciudad cuenta con gran vegetación y tierras aptas para la producción. Foto: ElRecorrido
La municipalidad también trabaja en el fortalecimiento de las comisiones de fomento y desarrollo distrital, acompañando iniciativas productivas y proyectos sociales orientados a mejorar la calidad de vida de la población. Asimismo, se gestionan programas habitacionales mediante el Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat (MUVH), además de inversiones en infraestructura y conectividad.
“Tenemos tierra fértil para producir, bastante agua como para poder también emprender en otros tipos de negocios de gran magnitud en el sector productivo. Queremos invitar a todos que vengan al distrito. Estamos encaminados en explotar nuestros recursos naturales hídricos”, acotó Nardelli.
Uno de los principales desafíos de la administración municipal es atraer inversiones privadas. Foto: Gentileza
Datos del MAG
Según datos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), actualmente el 66 % de la producción nacional de tomate se concentra en el departamento de Caaguazú. En esta campaña, en la zona de R.I. 3 Corrales se cosecharon alrededor de 2.000.000 de plantas de tomate, reflejando la importancia estratégica del distrito dentro de la actividad hortícola.
Además, cada vez más productores locales están adecuando sus sistemas de producción a los parámetros técnicos de calidad e inocuidad exigidos en el mercado local e internacional. Este crecimiento sostenido se evidencia en los avances alcanzados en los últimos años, ya que en 2021 se informó una cosecha escalonada de aproximadamente un millón de plantas de tomate, demostrando la magnitud y el dinamismo de la producción hortícola local.
Víctor Raúl Nardelli, intendente de R.I.3 Corrales. Foto: Gentileza