Sector de centros comerciales expresa su preocupación por la recesión económica y piden acciones al Gobierno para mitigar el impacto. Foto: Nadia Monges.
Economía no crecerá e impactará a los centros comerciales, asegura empresario
Compartir en redes
La crisis económica en el país se evidencia con la caída en las ventas de productos de todo tipo que afecta a varios sectores del comercio paraguayo. Los centros comerciales no están exentos a eso y aseguran que la economía no presentará crecimiento este año, por lo que estiman que las ventas seguirán bajando durante el año.
La situación es bastante complicada para este sector que viene enfrentando los embates de la pandemia por el COVID-19 debido a que una vez más la crisis económica generada por factores exógenos está dejando consecuencias graves para todos ellos. Jorge Mendelzon, presidente de la Cámara Paraguaya de Centros Comerciales, señaló en comunicación con radio 1000 AM que las ventas se redujeron drásticamente.
“Se proyecta que la economía no crecerá, esto impacta en los centros comerciales. Hace que todas las empresas vendan menos, por eso decimos que la economía está parada”, dijo Mendelzon. Explicó que si bien venían registrando una recuperación tras el levantamiento de las medidas sanitarias, se vive una baja desde inicios de este año.
Desde la Cámara de Centros Comerciales aseguran que la crisis impacta en las ventas de los locales por lo que se ven afectados. Foto: Archivo.
Apuntó que las condiciones económicas se dan principalmente por la prolongada sequía que experimentó el país y lo que impactó de forma negativa en el rubro agroexportador. Indicó que la producción agrícola registró pérdidas millonarias ante la caída del 60% de la producción en esta temporada.
Eso derivó en una menor cantidad de ingreso de divisas al país, por lo que se siente la recesión en la economía del país que deben enfrentar todos los sectores comerciales. A esa ya difícil situación se le suma la realidad inflacionaria que afectó principalmente a los productos de la canasta familiar.
Mendelzon explicó que existe una reducción en el poder adquisitivo, por lo que la coyuntura está cada vez más difícil llegando al punto de necesitar acciones de parte del Gobierno a fin de mitigar las consecuencias que pueda tener en todos los sectores que registran bajas en las ventas. Indicó que la situación bélica en Europa influyó en la crisis económica por el encarecimiento de varios productos.
“Aún no tenemos industria consolidada del cómic, pero veo un crecimiento”
Compartir en redes
Jimmi Peralta
El guionista y dibujante le da continuidad a esta saga inspirada en un personaje bíblico, publicada por la editorial Aces Weekly.
“Mis lecturas preferidas de adolescente eran los relatos de ciencia ficción, fantasía, policial negro y ese tipo de cosas, creo que este proyecto es una mezcla de estos géneros”, refiere el guionista y dibujante Roberto Goiriz sobre “Caín: exiliado”, su última producción editorial en formato de cómic que presentó esta semana en Asunción y que es publicada por Aces Weekly.
La obra se inspira en un pasaje bíblico que corresponde al libro del Génesis, a partir de la cual propone una interpretación audaz del mito de Caín: castigado por su crimen, marcado para no ser asesinado y, así, condenado a una existencia eterna.
“Los temas subyacentes están sugeridos en ese libro, pero la interpretación y el desarrollo de los argumentos es totalmente libre. Por ejemplo, en la Biblia nunca se dice que Caín es inmortal, solo que es marcado para que nadie lo mate. La interpretación que hago es que al marcarlo, el dios de la tradición hebrea lo hizo inmortal”, explica el autor.
Goiriz, quien empezó a trabajar en la industria como profesional a los 16 años, es considerado uno de los maestros fundadores de la historieta paraguaya. En 1980 creó, en conjunto con Carlos Argüello, Juan Moreno y Andrés Colmán Gutiérrez, la primera revista de historietas del Paraguay: Quimera.
“Caín: exiliado”, que tuvo como antecedente “Caín: marca inmortal” (2024), despliega nuevamente un relato cargado de acción, misterio y erotismo, confirmando su lugar central dentro del cómic de aventuras contemporáneo.
“Esta saga es la segunda del personaje, y en verdad que su proyección, al ser inmortal el personaje, es prácticamente interminable. Supongo que dependerá del interés del público y del mío propio”, señala.
PROCESO
La historieta continúa y profundiza el recorrido del primer gran desterrado de la tradición bíblica, recreado aquí como un inmortal condenado a vagar por la historia en busca de redención. La narración oscila entre tiempos primordiales y una ciudad oscura de los años 30, lluviosa y brumosa, donde Caín sobrevive como detective privado, inmerso en un universo que combina el policial negro, el cine noir y lo fantástico.
Detalle de una de las páginas
“En el proceso creativo hay un diálogo constante con el editor de Aces Weekly (revista antológica en línea), el dibujante británico David Lloyd: generalmente le presento las ideas y él hace comentarios que me ayudan a pulir el proyecto. Una vez definida la idea base, hago el argumento general y me pongo a dibujar, y a pintar. Lo último que hago es colocar los textos, editando y creando al mismo tiempo”, narra Goiriz.
La caracterización del personaje y la ambientación de la obra abren una profundidad humana en los temas abordados dentro de “Caín: exiliado”. “Es inevitable tocar temas tan inmortales como el personaje; la lucha del bien contra el mal, la búsqueda de redención, la envidia, los celos, la amistad, etc. El personaje se debate, entre sus trabajos, con estos y otros dilemas morales”, explica Roberto.
CÓMIC LOCAL
La obra cuenta con el apoyo del Fondo Nacional de la Cultura y las Artes (Fondec) y se publica en el característico formato apaisado, sello distintivo del autor, que dialoga con la tradición clásica de la historieta y con las nuevas dinámicas de lectura digital.
“Tal vez existe una mayor atención del público paraguayo hacia el cómic y hacia mi obra. Aunque aún no tenemos una industria consolidada, veo un crecimiento y junto a mis colegas creemos que la producción crece en calidad y cantidad”, agrega.
TRAYECTORIA
Roberto Goiriz, además de trabajar en diarios y espacios creativos y de publicidad, publicó anteriormente el libro de cuentos “Alrededor de 40” y la novela “El negador”.
Roberto Goiriz
En el campo de los cómics, con guiones de Robin Wood, dibujó “Isabella, historia de un fantasma”, publicada en diversos medios paraguayos, y las historietas “Warrior-M” e “Hiras, hijo de Nippur”, para el mercado italiano. Colaboró con editoras norteamericanas y españolas dibujando historietas y portadas de “Ghostbusters”, “Borderlands”, ”Bzzz bee café”, “Purge: black, red, and deadly”, “The Dark Disciples of Lei Gung”, “Starboy”, “Apothecary”, “The Cure”, etc.
Para la celebración del bicentenario del Paraguay, realizó las historietas “Trompo arasa”, “7 mitos guaraníes”. Y, con guión de Robin Wood, “1811”. A finales de 2011 lanza “Nikolas Klon”.
Entre sus últimos trabajos previo a esta saga se destacan “El Cabichui perdido”, un homenaje al legendario periódico de la Guerra Guasu, y la publicación del segundo número de “Warrior-M”, con guion de Wood, en Paraguay.
De contramano a las manifestaciones correctas del presidente de la República de no subir los impuestos y bajar el déficit fiscal para fortalecer el crecimiento de la economía, la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) y el Ministerio del Trabajo desean lo contrario: pretenden frenar el empleo, el comercio, la industria y la producción en general.
La DNIT insiste con un severo control a las reservas de las empresas. Desea establecer exigencias con multas y gravámenes en caso que las sociedades comerciales no utilicen sus reservas en un plazo de no más de tres años, dado que “es preciso saber qué hacen las empresas con sus recursos”.
Las reservas, y a diferencia de lo que creen los burócratas de la DNIT, son beneficios netos obtenidos por las empresas que fortalecen el patrimonio, la inversión futura y hasta pueden cubrir pérdidas. Las reservas empresariales son de sus dueños, siendo de propiedad privada garantizada en la Constitución Nacional, un “colchón” de dinero que repercute en la estabilidad y la solvencia de las sociedades.
El Ministerio del Trabajo, a su vez, pretende incorporar compulsivamente a los trabajadores informales a la seguridad social. Consideran que la informalidad puede acabarse con la inscripción automática de trabajadores y empleadores, calculando los aportes pendientes y las jubilaciones para luego aplicar las sanciones que correspondan.
No saben los del Ministerio del Trabajo que la informalidad tiene otra causa. Es la falta de capitales y de seguridad junto con el alto costo laboral. Y a diferencia de lo que cree este órgano estatal, con la inscripción masiva de empleadores y trabajadores se elevará todavía más el costo laboral y el riesgo afectando los puestos laborales existentes y los muchos que podrían crearse.
A la DINIT y al Ministerio del Trabajo les tiene sin cuidado la economía privada, su interés es la recaudación para el erario. Pretenden inmiscuirse en la economía de las empresas y personas para lograr su objetivo de más dinero para el fisco. El método que aplicarán no solo es equivocado, sino que también causará daños a las empresas, a los empleadores y trabajadores, un freno a la economía que terminará en recesión.
De igual importancia, las mencionadas intervenciones estatales no serán bien vistas por el mercado nacional e internacional. El grado de inversión se verá afectado. El cambio en las reglas de juego es una señal negativa dentro y fuera del país.
Modificar el timón institucional de la manera que pretenden la DNIT y el Ministerio del Trabajo, terminará por dañar la gestión gubernamental y a la economía que requiere de ahorro e inversión privada mediante la confianza en reglas claras, estables y predecibles.
(*) Presidente del Centro de Estudios Sociales (CES). Miembro del Foro de Madrid. Miembro del Consejo Internacional de la Fundación Faro. Autor de los libros “Gobierno, justicia y libre mercado”: “Cartas sobre el liberalismo”; “La acreditación universitaria en Paraguay, sus defectos y virtudes” y otros como el recientemente publicado “Ensayos sobre la Libertad y la República”.
Caja Fiscal: MEF dispone ajustes en liquidaciones y define sectores con superávit y déficit
Compartir en redes
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), a través de la Dirección General de Jubilaciones y Pensiones (DGJP), emitió el Comunicado N.° 1/2026, en el que dispone ajustes en los sistemas de liquidación de pagos de los Organismos y Entidades del Estado (OEE), en el marco de la implementación de la reforma de la Caja Fiscal. La medida regirá desde abril y apunta a aplicar la nueva tasa de aporte jubilatorio.
Según el documento oficial del MEF, los OEE deberán realizar adecuaciones en sus sistemas internos para prever la correcta aplicación del aporte establecido en la Ley N.° 7633/2026, que introduce cambios en el sistema de jubilaciones del sector público. Además, se instruye mantener actualizados los registros de cada cotizante y su sector de afiliación, conforme a lo dispuesto en el Presupuesto General de la Nación vigente.
El comunicado también presenta una radiografía financiera de la Caja Fiscal al cierre del ejercicio 2025, clasificando a los sectores entre superavitarios y deficitarios, un dato crucial para entender el equilibrio del sistema previsional.
En esa línea, el MEF señala que el único sector con superávit corresponde a la administración pública y sus regímenes especiales. En contrapartida, los sectores deficitarios incluyen a magistrados judiciales, el magisterio nacional, docentes universitarios, fuerzas armadas y fuerzas policiales.
Desde la cartera económica indicaron que estas medidas forman parte del proceso de ajuste estructural del sistema previsional, con el objetivo de mejorar su sostenibilidad financiera en el mediano y largo plazo.
Economista Daniel Correa señala que atrasos del Estado impactan en la cadena de pagos, inversión y abastecimiento, mientras plantea ordenar el gasto ante menor recaudación. Foto: Ilustrativa
Deuda pública condiciona la actividad y exige mayor previsibilidad fiscal, según economista
Compartir en redes
La acumulación de deudas del Estado con empresas vialeras y farmacéuticas afecta la dinámica económica y plantea riesgos para la sostenibilidad fiscal, según advirtió el economista Daniel Correa, en conversación con La Nación/Nación Media.
Correa explicó que los atrasos en los pagos públicos dejaron de ser un problema sectorial para convertirse en un factor que incide en la cadena económica. “Cuando el Estado se atrasa, las empresas también retrasan pagos, frenan inversiones y se vuelven más cautelosas”, afirmó. En el caso de las empresas viales, esto impacta directamente en la ejecución de obras, el empleo y la actividad de proveedores, mientras que en el sector farmacéutico incluso podría afectar el abastecimiento.
El economista sostuvo que este escenario no deriva en una crisis inmediata, pero sí genera un enfriamiento progresivo de la economía. “Es una pérdida de dinamismo que no siempre se refleja en los números agregados, pero se siente en sectores específicos”, indicó.
Daniel Correa, economista. Foto: Archivo
En paralelo, advirtió sobre el deterioro de la credibilidad fiscal en un contexto de menor recaudación. Señaló que Paraguay históricamente mantuvo una gestión ordenada, pero que la acumulación de compromisos impagos puede erosionar esa reputación. “No es solo cuánto se debe, sino qué señal se está dando. Es un tema de confianza”, subrayó.
Respecto a la caída de ingresos, Correa destacó el efecto del tipo de cambio, especialmente en Aduanas. Explicó que, aunque el volumen de importaciones no haya caído significativamente, la baja del dólar reduce el valor en guaraníes sobre el cual se calculan los impuestos, afectando directamente la recaudación. “Es un impacto silencioso: la economía no se ve mal, pero el Estado recauda menos”, apuntó, sugiriendo que el ajuste debe enfocarse en el gasto.
Fatoraje surge como herramienta de corto plazo
Sobre el mecanismo de factoraje impulsado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), consideró que puede ser una herramienta útil para aliviar la liquidez de los proveedores en el corto plazo, pero advirtió que no resuelve el problema estructural. Mencionó, además, riesgos asociados a demoras, requisitos poco claros y posibles discrecionalidades que podrían limitar su efectividad.
Asimismo, explicó que la incertidumbre en los pagos encarece el financiamiento para las empresas, un costo que finalmente se traslada al Estado a través de precios más altos o menor competencia en licitaciones. “Se puede terminar pagando más adelante lo que hoy se intenta aliviar”, afirmó.
Como alternativas, planteó la necesidad de ordenar las prioridades del gasto público, postergar erogaciones no críticas y establecer calendarios de pago previsibles. “El problema no es solo de caja, es de consistencia”, remarcó.
Finalmente, consideró que la situación actual responde tanto a menores ingresos como a una creciente rigidez del gasto, aunque enfatizó que el desafío principal está en la calidad de las decisiones. En ese sentido, interpretó el concepto de “economía de guerra” como una señal de ajuste interno del Estado más que de crisis económica, orientada a preservar el margen fiscal en un escenario más restrictivo.