BCP: ajuste de la proyección del PIB 2022 depende de la estimación de la nueva campaña agrícola
Compartir en redes
El 29 de abril próximo está marcado para que el Banco Central del Paraguay (BCP) divulgue su nueva estimación de la evolución del Producto Interno Bruto (PIB) para este 2022, desde el 3,7% estimado en diciembre pasado. Claramente el ajuste será a la baja, significativamente, pero la corrección aún depende de la estimación de los nuevos datos que arroje la expectativa de la campaña agrícola 2022/2023, según aclaró el economista jefe del BCP, Miguel Mora.
“La proyección del PIB no solo dependerá de la campaña agrícola actual 2021/2022, sino que también de la de 2022/2023, a raíz de que generalmente la soja abarca dos años calendario, por lo que será muy importante la proyección de la producción para la siguiente campaña”, explicó el técnico de la banca matriz.
Mora adelantó que generalmente se observó que, tras caídas de años anteriores, en la siguiente campaña una rápida recuperación. En la medida que se pueda observar los nuevos datos, donde ahora se ve que las condiciones climáticas moderaron bastante, en términos de niveles de sequía observados en los primeros meses del año, eso ayudará a tener una mejor perspectiva. “Es un factor clave a considerar en la proyección que vamos a hacer en abril próximo”, indicó.
Generalmente una nueva campaña se inicia entre agosto y setiembre, dependiendo del inicio de las condiciones climáticas, caracterizada por la plantación de soja, entre otros. Algunos cultivos empiezan cuando arranca el año calendario, aclararon.
Por otro lado, el economista jefe del BCP adelantó que lo que puede atenuar la caída económica que se registra en el primer tramo del año, principalmente en el sector primario y un poco del secundario, es el de servicios. “Por lo menos los primeros datos muestran todavía un crecimiento positivo. Otro sector también que tiene buena dinámica es el sector de la construcción, así como el sector manufacturero”, afirmó.
PIB 2021
El BCP tenía como resultado preliminar un crecimiento económico del 5% para el cierre del ejercicio del 2021, sin embargo, con los datos del último trimestre, el Producto Interno Bruto (PIB) finalmente creció solo 4,2%, de acuerdo al reporte de Cuentas Nacionales Trimestrales dado a conocer esta mañana por la banca matriz.
En el último trimestre del 2021, la economía experimentó una variación del 0,6%, prácticamente se estancó, donde el sector agro y el de las binacionales empujaron hacia abajo los resultados finales y la incidencia.
En términos acumulados, la economía reportó 4,2% al cierre del 2021, por arriba del -0,8% del PIB del 2020. Excluyendo el sector del agro y binacionales, el PIB creció 7,1% el año pasado. En general, el agro y las binacionales fueron los únicos sectores con caídas, de 16,5% y 8,6%, respectivamente.
Temporal arrasó con plantaciones de soja en Caaguazú
Compartir en redes
Las lluvias registradas en la última semana casi arrasaron con los lotes de plantas recién sembradas de soja en distritos de Caaguazú. Una de las localidades más afectadas fue Yhú, donde alrededor de 200 hectáreas resultaron dañadas, según el boletín semanal de la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
El evento climático castigó con fuerza las parcelas ubicadas en Santa Rosa, Yhú, Raúl Arsenio Oviedo y 3 de Febrero, además de extender su impacto a otras comunidades rurales situadas en el quinto departamento, de acuerdo con el reporte. No obstante, los productores se muestran confiados en que los cultivos se recuperarán.
El titular de la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP) de la zona, Flaminio Núñez, sostuvo que “muchos plantines germinados se rompieron por el temporal”, ya que los fuertes vientos y granizos registrados “arrasaron los campos”.
En tanto que, Dario Cañete, productor de la zona de Yhú, dijo que se llevaron un gran susto, debido a la intensidad de las lluvias. “Creemos que se van a recuperar, no fue tan fuerte el daño, pero nos dio un susto muy grande la tormenta”, expresó.
Fenómeno de El Niño
El informe destaca que especialistas recomiendan realizar un monitoreo frecuente de los lotes y priorizar medidas de manejo que permitan reducir el efecto del exceso de agua que podría darse debido al fenómeno de El Niño que impactará con fuerza en los próximos meses.
Aunque en varios países de la región el evento podría impactar de forma severa en el campo, a nivel local se prevé que las precipitaciones favorezcan a la producción de soja, contribuyendo a consolidar una buena campaña. Los productores proyectan unas 12 millones de toneladas para la zafra 2026/27.
El Niño será fuerte, pero sin escenario destructivo, según especialista
Compartir en redes
Existe consenso internacional sobre un episodio intenso durante la primavera de 2026, según explicó el agroclimatólogo Eduardo Sierra.
Perspectivas climáticas. “El fenómeno de El Niño que comenzó a instalarse esta primavera será fuerte, pero no necesariamente destructivo para Sudamérica”. Así lo señala el Prof. Ing. Agr. Eduardo Sierra, asesor agroclimático de Capeco, quien analiza la evolución del evento en una serie de tres informes.
Las proyecciones de distintos servicios meteorológicos internacionales coinciden en la presencia de un episodio intenso. Sierra cita un reporte del Instituto Internacional de Investigación (IRI), que reúne pronósticos globales para el trimestre septiembre-octubre-noviembre de 2026 y muestra un consenso sobre la intensidad del fenómeno.
Ing. Agr. Eduardo Sierra, asesor agroclimático de Capeco. Foto: Gentileza
Algunos servicios, como el de Australia, incluso lo califican como un “Súper El Niño”, debido a la magnitud de la anomalía prevista. Sin embargo, la intensidad del fenómeno no necesariamente se traducirá en un escenario extraordinario de precipitaciones para Sudamérica.
Antecedentes y factores a considerar. De acuerdo con Sierra, los modelos anticipan lluvias dentro de rangos que ya se han registrado en otras ocasiones, aunque podrían ubicarse algo por encima de esos niveles. Por ello, considera que el escenario no corresponde al de un “Mega El Niño destructivo de la humanidad”.
El Niño presenta oportunidades y riesgos para el agro paraguayo. Foto: Gentileza
El especialista señala que el incremento de las precipitaciones implica también mayor humedad y presión de enfermedades, factores que deberán ser considerados en la planificación productiva. Aun así, destaca que el balance de producción durante los episodios de El Niño suele ser positivo.
La evolución del fenómeno será seguida en los próximos meses, mientras las condiciones climáticas avanzan durante la primavera y aumentan gradualmente su intensidad.
El Niño llega con abundantes lluvias: ¿Amenaza u oportunidad para el campo?
Compartir en redes
El fenómeno de El Niño ya está presente en Paraguay desde la segunda quincena de julio, aunque sus efectos más intensos se esperan entre noviembre y enero. Este escenario se origina en el Pacífico tropical y puede tardar entre 30 y 90 días en generar impactos. Especialista descartó un Súper Niño como algunos estudios señalan; no obstante, referentes del sector de la producción afirman estar preparados para afrontar el evento climático y consideran que trae buenas perspectivas para la campaña de soja 2026/27, estimada en 12 millones de toneladas.
Para Eduardo Mingo, director de Meteorología e Hidrología, es importante distinguir entre los fenómenos de El Niño y La Niña, ya que cada uno puede generar diferentes condiciones climáticas. En el caso de El Niño, explicó que el evento ya está instalado desde julio, aunque sus efectos todavía no se manifiestan con toda su intensidad. “El Niño está desde julio y su impacto todavía no es con demasiada intensidad”, afirmó a La Nación/Nación Media.
Mingo explicó que la temperatura comenzó a mostrar valores superiores a los habituales, mientras que hacia fin de año podría aumentar la frecuencia de tormentas y lluvias intensas, aunque de corta duración. El especialista señaló que estos eventos podrían generar importantes acumulados de agua en pocas horas y provocar crecidas rápidas de los ríos, especialmente en zonas de la cuenca media y baja del río Paraguay.
Eduardo Mingo, director de Meteorología e Hidrología. Foto: Cristóbal Núñez
Probables regiones con más impacto
En cuanto a las áreas que podrían recibir mayores lluvias, Mingo identificó principalmente a laregión Oriental, con mayor incidencia hacia el este y sureste del país. Entre los departamentos mencionados se encuentran Alto Paraná, Itapúa, Caaguazú, Misiones y Ñeembucú, además de sectores de la cuenca del Paraná. También señaló al Chaco, particularmente la zona de Presidente Hayes y eventualmente Alto Paraguay, como áreas que podrían experimentar impactos hacia fin de año.
Para la agricultura, este escenario implica tanto desafíos como oportunidades; si bien el exceso de agua y humedad favorece la aparición de determinadas plagas, también mejora las condiciones de desarrollo de los cultivos.
¿Existe el Súper Niño?
Lejos de la imagen de un fenómeno necesariamente perjudicial, Mingo sostuvo que, de acuerdo con técnicos de la Unidad de Gestión de Riesgos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), El Niño suele ser más productivo para el sector que La Niña, asociada a condiciones de sequía. El desafío, en este caso, está en manejar el superávit de agua y humedad.
Además, el meteorólogo descartó que exista técnicamente una categoría denominada “Súper Niño” y explicó que las intensidades reconocidas sondébil, moderado, fuerte y muy fuerte. “No existe ese término (Súper Niño) realmente en la jerga del sistema que sigue al indicador”, aclaró. Al referirse al efecto sobre la producción, destacó que “siempre para el PIB es más positivo El Niño”.
Mejor lluvia que sequía
Por su parte, Hugo Pastore, director ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), dijo que contar con un escenario de lluvias es, en principio, favorable para la producción agrícola, especialmente frente a un escenario de sequía.
Actualmente, los cultivos avanzan en la etapa de siembra con buenos niveles de humedad y lluvias periódicas, pero el desafío será que estas se mantengan bien distribuidas. “Tener un pronóstico de lluvia siempre es mejor que tener un pronóstico de sequía”, señaló a La Nación, aunque advirtió que “los excesos nunca son buenos”.
Hugo Pastore, director ejecutivo de la Capeco. Foto: Archivo
El principal riesgo para los cultivos, según el director ejecutivo del gremio, aparece cuando el exceso de humedad genera demasiados días nublados, dificulta el ingreso de las maquinarias a las parcelas y favorece la aparición de plagas y enfermedades.
En ese punto, indicó que la falta de sol también puede afectar el desarrollo de las plantas, mientras que en la etapa de cosecha un suelo demasiado húmedo podría impedir el ingreso de las cosechadoras. A esto se suma el estado de los caminos rurales, que puede complicar el traslado de los granos desde las zonas de producción hasta los silos y posteriormente hacia los puertos o las industrias.
Los meses clave
El seguimiento será especialmente importante durante noviembre y diciembre, cuando los cultivos de soja estarán en etapas de floración, formación de vainas y comienzo del llenado de granos, mientras que enero coincidirá con un periodo fuerte de cosecha. Pastore remarcó que los antecedentes muestran que los años con El Niño han estado asociados a buenas producciones agrícolas en Paraguay, a diferencia de episodios de La Niña, como el de 2022, marcado por la sequía.
Productores se preparan
El sector productivo ya comenzó a tomar medidas para enfrentar el escenario climático asociado a El Niño, Héctor Cristaldo, presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), explicó que los productores están ajustando sus prácticas de manejo y realizando tareas preventivas, principalmente en caminos y sistemas de drenaje.
“En general esperemos que no vengan los extremos que se habla y sea un año de buena lluvia y por encima de los promedios, pero buena lluvia sin perjuicio”, señaló a La Nación.
Entre las medidas adoptadas se encuentran el mantenimiento de caminos rurales, la preparación de lugares secos para los animales, el mantenimiento de sistemas de drenaje y las curvas de nivel para reducir el impacto del agua sobre los suelos.
Héctor Cristaldo, presidente de la UGP. Foto: Mariana Díaz
Cristaldo señaló que existe un monitoreo constante de los reportes meteorológicos y que los productores están tomando todas las acciones posibles para amortiguar eventuales condiciones más intensas.
El riesgo es mayor en los campos bajos y zonas cercanas a los ríos, donde las lluvias prolongadas pueden generar anegamientos y dificultar el manejo de cultivos y animales.
Impacto en la región
El impacto económico de El Niño sería muy desigual en AméricaLatina. Según un análisis de Goldman Sachs, Ecuador y Brasil aparecen entre las economías más expuestas. En Brasil, el riesgo combina efectos sobre la agricultura y una menor generación hidroeléctrica, mientras que Ecuador enfrenta además riesgos por lluvias intensas, inundaciones y problemas en su sistema eléctrico.
En contraste, Argentina podría beneficiarse de mejores condiciones hídricas para la agricultura. El informe también señala que el fenómeno podría elevar los precios de los alimentos, para el conjunto de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México y Perú, Goldman Sachs estima un aumento de 1,40 puntos porcentuales en la inflación de alimentos durante los cuatro trimestres posteriores al choque. Así, un mismo fenómeno puede significar más lluvias y oportunidades para el agro en unas zonas, pero inundaciones, problemas energéticos y mayores costos en otras.
El Niño trae buenas perspectivas para la campaña de soja 2026/27, con una producción estimada en 12 millones de toneladas. Foto: Pexels