La situación actual por la que atraviesa el país con relación al tema de los altos precios del combustible es una cuestión que de alguna manera natural o, más bien, que en cualquier momento puede golpear de esta forma, debido a que Paraguay es un importador nato de carburantes por no producir petróleo o no contar con refinerías.
Ahora bien, la cuestión debería centrarse en generar soluciones a mediano y largo plazo, de modo a dejar la dependencia de los combustibles fósiles, más aun contando Paraguay con un enorme potencial para diversificar su matriz energética a través de la producción de energía verde.
Sobre el punto, fue el economista y exministro de Hacienda, Manuel Ferreira, quien abordó la posibilidad de ir tomando más en serio nuevas alternativas, pues de lo contrario, la problemática será igual siempre. “Tenemos que ser nosotros conscientes que la situación no va cambiar hasta que no cambiemos nuestra matriz energética”, expresó en entrevista con la R800 AM.
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Pico de precio
El especialista explicó que el combustible cruza actualmente una especie de pico de precio, que deriva del mercado internacional y que afecta de manera significativa a Paraguay, y que, de alguna manera, todo está relacionado al conflicto bélico en Ucrania, debido a la ocupación de tropas rusas.
Hay que mencionar que, a la fecha, el precio del petróleo Brent se sitúa en US$ 111.40 el barril, según el sitio Petróleo Net, y señala una leve baja, mientras que el precio medio del barril de crudo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) es de US$ 114,18, frente a los 94,21 $ del mes febrero, lo que supone un 21,2% de subida hasta el último 25 de marzo.
Asimismo, como medidas más inmediatas, consideró que lo que efectivamente se debe evitar es que haya subas tan pronunciadas que generen incertidumbre en la ciudadanía, teniendo en cuenta que los cambios que se dan en el mundo se están acelerando de manera notoria, y que se agrava aún más al no producir combustible a nivel local, por lo que se convierte en un mercado exclusivamente tomador de precios, apuntó Ferreira.
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CPC señala que el 75 % de los precios internacionales se quedan en el campo
El 75 % de los precios internacionales se quedan en el campo, señaló la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC) en un estudio sobre el análisis económico de la cadena de valor del sector cárnico, donde uno de los indicadores más relevantes es la distribución proporcional del precio internacional del novillo entre el sector primario (productores) y el sector industrial (frigoríficos).
“Este indicador permite comprender cómo se estructura la generación y asignación del valor a lo largo de la cadena exportadora, lo que consolida al sector primario como el principal beneficiario de las exportaciones de carne”, según explicaron.
Los datos fueron relevados por Solución Agropecuaria y la Asociación de Productores y Exportadores (Appec) y muestran una regularidad clara y consistente en el tiempo. “La estructura económica de la cadena de valor bovina esclarece cómo se distribuye el ingreso generado por las ventas al exterior”, indicaron.
De acuerdo con el gremio, el precio internacional del novillo se traslada directamente al productor, mientras que el 25 % restante queda en la industria frigorífica como margen inicial de transformación. Si bien existen variaciones mensuales derivadas de las condiciones del mercado, en los promedios anuales esta proporción se mantiene como un parámetro estructural.
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“Este 75 % que recibe el ganadero no es solo un precio por kilo, representa la compensación por años de inversión en el ciclo productivo completo: cría, recría y engorde”, agregaron, apuntando que técnicamente, refleja que el mayor valor de la carne reside en el animal terminado.
Además, mencionaron que tres cuartas partes del valor se captura en el campo antes de que la industria inicie cualquier proceso de transformación o logística. Por ello, para entender la rentabilidad del sector, es necesario precisar que ese 25 % que retiene la industria no es ganancia neta, sino que se trata de un margen primario con el cual los frigoríficos deben cubrir una estructura de costos directos antes de generar utilidades.
Por último, afirmaron que la competitividad de la carne paraguaya depende de la salud de ambos eslabones. Si bien el sector ganadero concentra la mayor participación en los ingresos, la industria y el campo funcionan como engranajes complementarios expuestos a las altas exigencias de los mercados externos.
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La bandera a cuadros saluda la vida
- Alex Noguera
- Periodista
- alex.noguera@nacionmedia.com
Existe alguien que, al despertar, no estire la mano hacia el celular como si respirar fuera un gesto secundario? Hoy la forma de pensar, los gustos y hasta nuestras inclinaciones más íntimas están regidas por aplicaciones informáticas.
Incluso el amor parece haberse vuelto accesorio: vivimos atrapados en una cárcel tecnológica invisible, cómoda y eficiente.
Asusta este mundo. Estamos fusionados a una pantalla que nos dirige sin que lo notemos. Desde algún lugar –llámese China o Estados Unidos– alguien ya pensó, programó y monetizó aquello que nos va a emocionar o indignar. Mientras tanto, la gente aplaude como focas de espectáculo, convencida de que su pensamiento es único, auténtico, propio.
Esta reflexión nació a partir de un mensaje inesperado. Hace unos días recibí una felicitación de Martín, con quien no hablaba ni me veía desde hacía más de cuarenta años.
Su gesto me sorprendió y me conmovió. En cuestión de minutos, aquella afinidad dormida durante décadas volvió a fluir con una naturalidad desarmante, como si nunca nos hubiéramos despedido a la salida de la escuela.
Recordamos anécdotas de los trotecitos obligatorios alrededor de la cancha de fútbol –que en aquel entonces éramos capaces de cumplir–, regresaron imágenes del pasado y hasta el aroma inconfundible de los sándwiches de dulce de guayaba que su mamá preparaba con tanto esmero.
Todos los chicos los mirábamos con angurria, mientras soñábamos, sin saberlo, con ser campeones de algo algún día.
Y así, mientras la mente intenta sobrevivir a las órdenes diarias de las aplicaciones, se rebeló. Desde algún rincón del subconsciente emergió una viñeta de Quino: el papá de Mafalda, frente al espejo, a punto de afeitarse, reflexiona con melancolía sobre el paso del tiempo y cómo la rutina lo fue consumiendo sin aviso.
Una sola frase lo dice todo: “¿Quién abrió la ventana de los años?”.
¿Dónde se fueron los años? La angustia no nace tanto de la edad como de la sensación de no haber aprovechado mejor el tiempo, de haberle dado una importancia desmedida a las urgencias laborales y al mundo adulto, siempre tan serio, siempre tan impostergable.
Y ya que estamos sumergidos en este sábado de nostalgia, aparece inevitablemente el tango “Volver”, de Gardel y Le Pera, estrenado en 1934 con aquella sentencia inolvidable: “que veinte años no es nada”. Sin embargo, pasaron cuarenta como si nada.
Para muchos jóvenes de hoy, estas reflexiones provocan burlas o incomprensión. Están demasiado ocupados en la vorágine de la inmediatez. Pero, como decía el maestro Robin Wood, la juventud es una enfermedad que solo se cura con el tiempo. Ese tiempo llegará. Y recién entonces entenderán. O tal vez no. Y la vida les habrá pasado por delante, silenciosa, como al papá de Mafalda.
Por ahora, esos recuerdos son los tesoros más valiosos que nos quedan. A veces una sonrisa pícara se escapa sin que quien está al lado entienda por qué. Martín me recordó que la bandera a cuadros ya se ve a lo lejos. Y que, antes de que alguien más vuelva a abrir la ventana de los años, conviene levantar la vista del celular y aprovechar cada tramo del camino.
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Paraguay observa el modelo termoeléctrico panameño como respaldo para su sistema eléctrico
Una delegación del Ministerio de Industria y Comercio (MIC), encabezada por el ministro Javier Giménez y el viceministro de la Red de Inversiones y Exportaciones (Rediex), Javier Viveros, realizó una visita técnica a la central termoeléctrica de ciclo combinado Planta de Gatún, la mayor de Panamá, con el objetivo de conocer su funcionamiento y evaluar experiencias regionales aplicables al sistema eléctrico paraguayo.
La actividad se desarrolló en paralelo a la participación de las autoridades nacionales en el Foro Económico organizado por la Cámara Americana de Comercio, en el marco de una misión comercial orientada a fortalecer la atracción de inversiones y analizar alternativas de integración energética e industrial en la región.
Durante el recorrido, el ministro Giménez destacó que la central Gatún cuenta con una capacidad de generación cercana a los 700 megavatios, basada en gas natural, lo que le permite aportar energía firme y constante al sistema eléctrico panameño.
Se trata de una planta de ciclo combinado, una tecnología que aprovecha de manera más eficiente el combustible y reduce emisiones en comparación con centrales térmicas tradicionales.
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“Este tipo de planta genera electricidad a partir del gas y es clave para sistemas eléctricos que necesitan respaldo firme y potencia constante. Es una experiencia muy interesante para Paraguay, pensando a futuro en una eventual integración energética regional, incluso con el gas producido en la cuenca de Vaca Muerta, en Argentina”, señaló Giménez.
Desde una mirada económica y estratégica, las autoridades paraguayas analizaron el modelo panameño como un complemento a la matriz energética renovable del país.
Paraguay cuenta con abundante generación hidroeléctrica, pero el crecimiento sostenido de la demanda, impulsado por la industria, la urbanización y nuevos proyectos de inversión, plantea el desafío de asegurar suministro continuo en escenarios de alta exigencia.
En ese contexto, el titular del MIC subrayó que la combinación de energía renovable con generación termoeléctrica permitiría fortalecer la confiabilidad del sistema eléctrico nacional, mejorar la previsibilidad para los inversores y ampliar la capacidad de respuesta ante picos de consumo.
La experiencia observada en Panamá se enmarca así en una agenda de largo plazo que apunta a consolidar la competitividad energética del Paraguay y su integración regional.
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Paraguay acelera el rediseño de su matriz energética con la mirada puesta en 2030
Por: Sofía Céspedes
En 2025 el sector privado junto al público, celebró el primer Foro Energético Nacional, donde se expuso la realidad energética paraguaya y sobre todo, qué pasará en un futuro si no se toman medidas ni acciones claras ante la demanda de energía que crece año tras año.
En conversación con La Nación/Nación Media, el presidente de la Administración Nacional de Electricidad (Ande), Félix Sosa, precisó que a través del Plan Maestro de Obras se han trazado horizontes hacia el 2033 con la transmisión y distribución de energía y al 2043 con la generación de la misma.
Explicó que todo esto se centra en tres pilares estratégicos. Primero, la soberanía energética, para garantizar la capacidad técnica para retirar y distribuir el 100 % de la energía que corresponde al país en las binacionales Itaipú y Yacyretá.
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En segundo lugar, para diversificar y acompañar el crecimiento del consumo, integrando fuentes renovables no convencionales, con énfasis en energía solar, para reducir la vulnerabilidad ante la variabilidad del régimen hidrológico.
La seguridad y robustez es el tercer punto, porque busca fortalecer el sistema interconectado nacional mediante la expansión de la red de 500 y 220 KV.
Marco normativo
Sosa abordó un tema crucial para que el plan maestro pueda llevarse a cabo: nuevas leyes. Mencionó que hoy Paraguay está comenzado su transición hacia una matriz mixta.
La ley 7452, que moderniza el régimen de Alianza Público-Privada (APP) y la recientemente promulgada ley 7599/25, de Modernización del Régimen de Generación de Energía Eléctrica a partir de Fuentes Renovables No Convencionales, buscan dinamizar la inversión en infraestructura, siendo probablemente esta última, el marco legal más transformador para el sector energético paraguayo en las últimas décadas.
“Acompañar el rápido crecimiento de la demanda eléctrica mediante un sistema modernizado y diversificado, garantizando la confiabilidad del suministro y tarifas competitivas, sin comprometer la sostenibilidad financiera del sector”, manifestó el titular de la Ande.
Dijo que para ello es fundamental continuar invirtiendo de manera sostenida en los sistemas de transmisión y distribución, con el objetivo de fortalecer la infraestructura, mejorar la calidad del servicio y reducir las pérdidas eléctricas.
“Resulta prioritario diversificar la matriz de generación de energía eléctrica para disminuir la exposición a riesgos climáticos y aumentar la resiliencia del sistema. Es necesario incrementar la capacidad de generación, para acompañar el crecimiento sostenido del consumo de energía eléctrica en Paraguay y asegurar el abastecimiento futuro”, finalizó.
Alternativas
Por su parte, el viceministerio de Minas y Energía, Mauricio Bejarano, sostuvo en contacto con La Nación que este 2026 será un año clave desde el punto de vista regulatorio. El eje central estará puesto en ajustar y completar las normativas necesarias para acelerar la incorporación de nueva generación eléctrica, especialmente a partir de fuentes renovables no hídricas.
Entre ellas, se encuentra en etapa final la reglamentación de la ley de Fomento a las Energías Renovables no Hídricas, que permitiría dinamizar inversiones en solar fotovoltaica, así como la reglamentación de las pequeñas centrales hidroeléctricas y los permisos para productores de autoconsumo y cogeneración.
Explicó que el objetivo es claro, facilitar la rápida instalación de nuevos megavatios, tanto para autoconsumo como para inyección de excedentes a la red, y acompañar los procesos licitatorios que llevará adelante la Ande. “Esto responde a una realidad concreta, la demanda eléctrica continúa batiendo récords y obliga a trabajar no solo sobre la oferta de energía, sino también sobre la gestión de la demanda”, expresó.
En ese contexto, Bejarano identificó a la energía solar fotovoltaica como la tecnología con mayor potencial de crecimiento en el corto plazo, por las condiciones climáticas del país, la facilidad de instalación y el costo relativo de la tierra.
Dijo que la experiencia ya se extiende incluso a proyectos sobre embalses, como en Itaipú. No obstante, remarcó que todas las fuentes de generación serán necesarias para responder a una demanda que seguirá creciendo de manera sostenida.
Autoconsumo
Otro eje central que mencionó es el autoconsumo y la generación distribuida, que muestra un fuerte impulso, especialmente en el Chaco. Industrias y comunidades ya instalan capacidad propia, utilizan residuos para cogeneración y venden excedentes a la red.
A esto se suma el potencial de los techos solares en hogares, comercios e industrias. Para acelerar este proceso, el viceministerio trabaja en créditos blandos, ajustes tarifarios y mecanismos que permitan repagos en plazos de seis a siete años, haciendo del autoconsumo una inversión atractiva y, al mismo tiempo, un alivio para el sistema interconectado nacional.
Bioenergía
En materia de biomasa y bioenergías, el foco está en la implementación plena de la certificación de biomasa, obligatoria desde este año. El objetivo es garantizar trazabilidad, uso de biomasa reforestada y protección de los bosques nativos.
La exigencia comenzará con un 30 % de uso de biomasa certificada y avanzará gradualmente hasta el 100 %. En paralelo, se impulsa el uso de biocombustibles, aumentando las mezclas y fortaleciendo la seguridad energética, al tiempo que se promueve la expansión de la masa forestal como nuevo motor económico.
Finalmente, el gas natural aparece como pieza estratégica de mediano plazo. Bejarano recordó que hoy se prioriza el impulso a los proyectos de gasoductos, oceánico y sur, como incentivo a la exploración local y como fuente energética para la industria y eventualmente para la generación eléctrica.
“Esto se complementa con el trabajo en la integración gasífera regional con el Mercosur y Chile y con la preparación de un marco normativo específico”, expuso.
Igualmente, hizo énfasis en que este entramado regulatorio apunta a un objetivo transversal: brindar estabilidad, previsibilidad y reglas claras para atraer capital privado. La actualización constante de leyes, decretos y reglamentaciones, sumada a las licitaciones de la Ande como comprador garantizado de energía, busca posicionar a Paraguay como un destino competitivo para la inversión energética de cara al 2030.
Momento decisivo
Desde el sector privado advierten que Paraguay atraviesa una ventana decisiva para sostener su crecimiento económico más allá del 2030. Así lo planteó el presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), Enrique Duarte, a La Nación. Enfatizó que las proyecciones coinciden en un punto crítico, si no se toman decisiones en el corto plazo, el excedente eléctrico podría agotarse entre 2030 y 2032.
Desde la óptica industrial el desafío ya no pasa solo por la disponibilidad de energía limpia, sino por asegurar nuevas fuentes de generación, transmisión y distribución que acompañen la transformación de la demanda.
“Paraguay está viviendo un cambio estructural, con menor peso relativo de la criptominería y mayor protagonismo de la industria, los centros de datos, la inteligencia artificial y la economía digital, sectores altamente intensivos en energía”, dijo Duarte.
Entre los principales cuellos de botella, el titular de la UIP identificó la falta de certezas sobre la futura generación, la necesidad de seguir invirtiendo en redes eléctricas y la urgencia de diversificar la matriz, hoy fuertemente dependiente de la hidroelectricidad y expuesta a riesgos climáticos y altos costos de implementación.
A esto se suma la necesidad de un marco regulatorio moderno, con un organismo regulador y un operador del sistema que generen transparencia y atraigan capital privado.
Inversiones privadas
En cuanto a los proyectos a acelerar, el sector privado apuesta por energía solar a gran escala, por su rápida implementación y complementariedad con las hidroeléctricas, además de avanzar en acuerdos para el acceso al gas natural, reactivar pequeñas centrales hidroeléctricas, evaluar sistemas de bombeo e, incluso, analizar opciones de reactores nucleares modulares.
Duarte advirtió que la demora en las decisiones es costosa: algunos equipos para centrales a gas hoy tienen plazos de entrega globales de hasta siete años.
De cara a 2026, la UIP espera que el Estado consolide este impulso con políticas de largo plazo, cumplimiento del plan maestro de la Ande, tarifas que hagan viables las inversiones, esquemas de financiamiento y una definición clara sobre el uso del excedente eléctrico, priorizando industrias que generen empleo, tecnología y valor agregado.
Para el sector privado, la energía puede convertirse en la principal plataforma de desarrollo industrial del Paraguay, siempre que las decisiones lleguen a tiempo.
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