Los precios del petróleo continúan disparándose el martes, ya que el mercado teme que la guerra de Irán dure tiempo, lo que provocaría importantes interrupciones en el suministro, con el estrecho de Ormuz impracticable y las infraestructuras energéticas afectadas.
Hacia las 11:30 GMT del martes, el precio del barril de Brent del mar del Norte para entrega en mayo subía un 7,94 % hasta los 83,91 dólares, minutos después de haber alcanzado los 85,12 dólares, su nivel más alto desde julio de 2024. Su equivalente estadounidense, el barril de West Texas Intermediate para entrega en abril, avanzaba un 7,36 % hasta los 76,47 dólares.
La empresa energética pública de Catar anunció el martes la suspensión de la fabricación de determinados productos transformados, tras el cese de la producción de gas natural licuado (GNL) debido a un ataque iraní contra dos de sus principales instalaciones. “Tras la decisión de detener la producción de gas natural licuado (...), QatarEnergy suspende la fabricación de determinados productos”, entre ellos los polímeros, el metanol y el aluminio, declaró la empresa en un comunicado.
Las bolsas mundiales se desploman este martes lastradas por la subida de los precios del petróleo en el cuarto día de la guerra en Oriente Medio, que aviva los temores a una inflación generalizada. Los mercados energéticos sufrieron el lunes una conmoción mundial, con una subida vertiginosa de los precios del oro negro y el gas. Y es que la guerra en Oriente Medio amenaza una región crucial para la producción y exportación de hidrocarburos.
El estrecho de Ormuz, cuello de botella por el que transita alrededor del 20 % del petróleo y el gas natural licuado (GNL) mundial, está ahora cerrado de facto al tráfico: las principales compañías marítimas han suspendido sus travesías ante la explosión del valor de las primas de seguro.
En este contexto, los precios del petróleo se dispararon este martes. A las 9:15 GMT, el Brent del mar del Norte para entrega en mayo subía 5,45 %, hasta 81,98 dólares el barril. El West Texas Intermediate (WTI) estadounidense, para entrega en abril, avanzaba 5,32 %, situándose en 75,02 dólares.
El precio del gas sigue subiendo este martes, con el contrato de futuros del TTF neerlandés, considerado como la referencia del gas natural en el Viejo Continente, a +22,50 % hasta los 54,52 euros hacia las 8:20 GMT. Los precios europeos del gas natural se dispararon después de que la compañía energética pública de Catar, QatarEnergy, anunciara la interrupción de su producción de gas natural licuado (GNL) debido a los ataques iraníes contra las instalaciones de dos de sus principales plantas de procesamiento.
Antes, una de las mayores refinerías de Arabia Saudita tuvo que interrumpir algunas de sus operaciones. Todas las miradas siguen puestas en el estratégico estrecho de Ormuz, que separa Irán de la península arábiga y da acceso al Golfo. En la apertura del mercado petrolero el lunes, el Brent se disparó más de un 13 %.
“Aunque significativo”, este movimiento “sigue siendo inferior a las variaciones extremas observadas durante la crisis financiera mundial (de 2008), las turbulencias relacionadas con el covid-19 o incluso ciertos acontecimientos geopolíticos” como la guerra en Ucrania, matiza Jim Reid, economista de Deutsche Bank.
Las bolsas también caen. Hacia las 9:05 GMT, la Bolsa de París perdía 2,15 %, Fráncfort 2,78 %, Londres 2,02 %, Milán 3,21 % y Madrid 3,56 %. La víspera las principales bolsas europeas ya cedieron alrededor de un 2 %.
En Asia, en la Bolsa de Seúl, donde se reanudaban las operaciones tras el lunes festivo, el índice Kospi cerró con una caída del 7,24 %. En Tokio, el índice estrella Nikkei cayó un 3,06 % y el índice Hang Seng de Hong Kong cedió un 1,23 %.
El mercado de la deuda también acusa el golpe. Los inversores “se deshacen de los bonos del Estado desde principios de semana, anticipando las posibles consecuencias de una crisis geopolítica prolongada que podría mantener los precios del petróleo en niveles elevados y alimentar la inflación”, explica Patrick Munnelly, analista de Tickmill Group.
Sobre las consecuencias del conflicto armado con Irán, Philip Lane, economista jefe del Banco Central Europeo (BCE), declaró al diario británico Financial Times que “la magnitud del impacto y las implicaciones para la inflación a medio plazo dependerán de la extensión y la duración del conflicto”.
El rendimiento de los bonos alemanes a 10 años, considerados como referencia europea, se situaba en el 2,78 % hacia las 9:10 GMT, frente al 2,71 % del lunes al cierre. Su equivalente francés se situaba en el 3,39 %, sin variaciones respecto al lunes.
Por su parte, el rendimiento británico a 10 años era el 4,48 %, frente al 4,37 % del lunes al cierre. El oro, refugio tradicional de los inversionistas ante la incertidumbre geopolítica y el riesgo de inflación, mantuvo sus ganancias y se estabilizó hacia las 6:30 GMT en 5.307 dólares la onza.
Fuente: AFP.