Blanca Ceuppens, presidente de Granja Avícola La Blanca, recibió al equipo del canal GEN, entrevistada por la periodista Julieta Navarro. Foto: Captura de video.
GEN Empresas comenzó con una visita a la fábrica de Pechugón
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La primera entrega del nuevo segmento de GEN Empresas se emitió hoy miércoles con el objetivo de dar a conocer empresas nacionales desde su interior. Blanca Ceuppens, presidenta de la Granja Avícola La Blanca SA para su marca Pechugón, recibió a la producción del programa para contar la historia de la empresa que comenzó como un emprendimiento familiar, y se convirtió en una marca líder en su área, y todo ello será desplegado en las distintas cápsulas.
El programa es transmitido por el canal del Grupo Nación GEN y es una iniciativa conjunta con la Revista Foco, que al igual que hoy cada miércoles nos acercarán distintas historias que serán plasmadas en una serie de cápsulas durante el día en las programaciones del canal y un resumen previsto en “Noche de furia”, en la programación nocturna.
“Este espacio es una gran oportunidad para llegar al público en general y a nuestros consumidores, y que ahora a través de la cámara puedan ver quién está detrás de esto y cómo lo hacemos”, expresó Ceuppens, en entrevista por la periodista de GEN Julieta Navarro.
Para conocer a fondo cómo funciona una industria avícola, el equipo de GEN y la Revista Foco se trasladó ayer hasta la Granja San Jorge para hacer el recorrido del inicio del proceso, para lo cual, pero previo a ello, se realiza la importación de las pollitas del Brasil como primer paso, siendo así la única empresa productora de pollos parrilleros en Paraguay con la cadena entera de producción.
Proceso de producción
Es así que los pollitos son criados en la granja de recría, luego a otra de producción y a los seis meses empiezan a poner huevos que son seleccionados, si son fértiles o no, e ingresan a las máquinas de incubación durante dos semanas y otra posterior en las nacederas, punto en el que es clave la genética de las aves, así como la temperatura y humedad de las máquinas, explicó Ceuppens.
Y es recién luego de todo esto cuando nace el pollito Pechugón, para ser trasladado a las granjas propias o de integrados a quienes también se provee de las aves pequeñas para el cuidado y a los 40 días son retirados por la empresa, tiempo en el que deben pesar unos 2,700-800 kilogramos, para recién de allí llevarlos a las plantas de procesamientos, como lo es la Corporación Avícola SA - Corpasa, que también visitaron ayer las cámaras de GEN.
Aquí es donde se realiza la faena de las aves en las distintas líneas de producción para los diferentes cortes, y posterior a ello a los centros de distribución y comercialización en todo el país, de los cuales el 90% queda para satisfacer la demanda local mientras que el 10% de la producción es exportado a 22 mercados.
La transmisión de GEN Empresas, al igual que hoy y todos los miércoles, invita a acompañar los recorridos que realizarán a las distintas empresas, con lo que se pretende llegar a los televidentes con dicha iniciativa para conocer de cerca a la industria nacional.
Confianza, el activo estratégico que impulsa el crecimiento de Pechugon
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Con casi seis décadas de trayectoria, Pechugón convierte la confianza construida con los consumidores en una plataforma para innovar, fortalecer su capacidad industrial y conquistar nuevos mercados.
En la mesa de una familia paraguaya pueden cambiar los gustos, las costumbres y hasta el tiempo disponible para preparar una comida. Sin embargo, hay expectativas que permanecen como encontrar calidad, confianza y productos que respondan a las necesidades de cada hogar. Sobre esos pilares, Pechugon construyó una trayectoria de casi seis décadas, acompañando a generaciones de consumidores.
Hoy, esa historia enfrenta una nueva exigencia, la de evolucionar sin perder la cercanía que la convirtió en una marca familiar. Para Blanca Ceuppens, presidenta de Granja Avícola La Blanca, ser reconocida como la marca más preferida, utilizada y recordada por los paraguayos en su segmento representa una gran satisfacción y un motivo de orgullo para todos los que conforman la empresa. “Es un reconocimiento muy significativo porque habla directamente de la relación que hemos construido con los consumidores a lo largo del tiempo”, precisó.
La distinción también implica una enorme responsabilidad, pues ella es consciente que la confianza construida durante décadas necesita renovarse con cada decisión, producto y experiencia de consumo. “Más que un premio, lo entendemos como una responsabilidad: la confianza del consumidor se gana todos los días y nos compromete a seguir trabajando en calidad, innovación y cercanía”, acotó.
Una marca que aprende a cambiar con sus consumidores. El consumidor paraguayo está modificando sus hábitos. Busca practicidad, calidad, confianza y alternativas que se adapten a su ritmo de vida. Para la industria alimentaria, esta transformación supone un desafío que va más allá de producir; implica comprender qué necesitan las familias y ofrecer soluciones que faciliten su día a día.
Por ejemplo, Blanca observó una mayor demanda de productos porcionados, congelados y condimentados. En respuesta a estas nuevas necesidades, Pechugon amplió y diversificó su propuesta, incorporando categorías que incluyen frescos, presas congeladas, condimentados, productos IQF, procesados y elaborados.
La estrategia apunta a acompañar diferentes preferencias y momentos de consumo, sin perder de vista la calidad que sostiene la relación con sus clientes. “También buscamos escuchar permanentemente al consumidor para entender qué necesita y transformar esas necesidades en productos y experiencias concretas”, señaló.
Pechugón ha logrado obtener certificados internacionales que respaldan la calidad de todos sus productos. Foto: Gentileza.
Diez años de información para entender una marca. La evolución de una marca no se explica únicamente a través de una posición anual. Una medición permite conocer cómo se encuentra en un momento determinado; una serie histórica, en cambio, ofrece la posibilidad de observar su recorrido, identificar tendencias y evaluar qué tan sostenible es su posicionamiento.
Ese es uno de los principales aportes que Blanca encontró en el acceso a diez años de información del Ranking de Marcas de la Cámara de Anunciantes del Paraguay (CAP). “Tener una mirada de diez años permite pasar de una fotografía puntual a entender una tendencia. Nos ayuda a identificar cómo evoluciona la relación del consumidor con la marca y qué tan sostenible es nuestro posicionamiento”, sostuvo.
La perspectiva histórica permite analizar si las decisiones tomadas en comunicación, innovación y construcción de marca están generando resultados a lo largo del tiempo. También ayuda a comprender cómo evoluciona el mercado y qué lugar ocupa una marca frente a sus competidores.
Y es que el estudio releva de manera espontánea tres indicadores que permiten observar distintas dimensiones de esa relación: recordación, uso y preferencia. La recordación muestra qué lugar ocupa la marca en la mente del consumidor; el uso permite conocer qué tan presente está en sus decisiones de compra; y la preferencia revela la fortaleza del vínculo que mantiene con ella.
Para la presidenta, los tres indicadores adquieren especial relevancia cuando se analizan en conjunto. “Cuando esos tres elementos están alineados, nos dan una señal muy importante para tomar decisiones”, afirmó.
La información se complementa con la observación del mercado, el comportamiento de los consumidores y la evolución de las categorías. Esa combinación permite definir dónde innovar, qué productos fortalecer y dónde pueden surgir nuevas oportunidades.
“Contar con información histórica y comparativa permite tomar decisiones con mayor perspectiva y no solamente reaccionar ante lo que ocurre en el corto plazo”, manifestó. Sin embargo, dijo que los datos no reemplazan la experiencia ni la capacidad de ejecución. Son una orientación para decidir, pero el desafío empresarial consiste en transformar esa información en acciones concretas que generen valor para el consumidor y para la marca.
Del conocimiento del consumidor a la transformación industrial. La evolución de Pechugón también se refleja en sus inversiones. Granja Avícola La Blanca trabaja en distintas líneas vinculadas a tecnología, eficiencia productiva, nuevos productos, infraestructura y fortalecimiento de su capacidad industrial.
Uno de los proyectos importantes es el desarrollo y fortalecimiento de su planta de elaborados, que permitirá seguir ampliando la oferta de productos con mayor valor agregado.
A ello se suman inversiones en tecnología aplicada a los procesos, almacenamiento, logística y producción, con el objetivo de alcanzar mayor eficiencia y mejorar la capacidad de respuesta frente a las necesidades del mercado.
La apuesta conecta dos dimensiones del crecimiento: responder a las nuevas demandas de los consumidores y fortalecer una industria capaz de desarrollar propuestas cada vez más diversas.
Paraguay, una oportunidad para crecer. La mirada de Blanca trasciende el mercado local. La presidente de Granja Avícola La Blanca expresó una visión optimista sobre el potencial de Paraguay y las oportunidades que existen para fortalecer la industria nacional, generar valor agregado y llevar productos paraguayos a nuevos mercados.
Durante los próximos 12 meses, las principales apuestas de Pechugon estarán enfocadas en seguir creciendo en el mercado local, innovar en productos, fortalecer su capacidad industrial y continuar con la expansión internacional.
La apertura de nuevos mercados ocupa un lugar importante en esa estrategia, porque permite ampliar las oportunidades de crecimiento y contribuir al posicionamiento de Paraguay como productor de alimentos de calidad. “Creemos que existe una oportunidad muy importante para seguir fortaleciendo la industria nacional, generar valor agregado y llevar productos paraguayos a nuevos mercados”, puntualizó.
En ese horizonte, el desarrollo industrial y la innovación se conectan con una ambición mayor: proyectar la capacidad productiva paraguaya hacia nuevos destinos.
Pechugon actualmente cuenta con la planta más importante de procesamiento de pollos. Foto: Gentileza
Pechugon llega al Ranking de Marcas 2026 con casi seis décadas de trayectoria, una relación construida con generaciones de consumidores y una agenda que combina diversificación, tecnología, inversiones industriales y expansión internacional.
El reconocimiento habla de la confianza que la marca ha conseguido construir. Los diez años de información histórica permiten observar cómo evoluciona ese vínculo. Y las decisiones empresariales buscan convertir ese conocimiento en nuevas oportunidades.
“Una marca puede tener una gran trayectoria, pero eso no garantiza su relevancia futura”, reflexionó.
Blanca Ceuppens Talavera, presidente de Granja Avícola La Blanca, destacó que un año más Pechugon fue distinguida como la marca preferida de las familias paraguayas. Foto: Jorge Jara
Pechugon: una marca cercana, familiar e innovadora
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“Es un reconocimiento muy significativo, porque habla directamente de la relación que hemos construido con los consumidores a lo largo del tiempo. Para una marca como Pechugon, con casi seis décadas de trayectoria, estar entre las más preferidas, utilizadas y recordadas significa que hemos logrado mantenernos vigentes y acompañar la evolución de las familias paraguayas”, así Blanca Ceuppens Talavera, presidente de Granja Avícola La Blanca, destacó que un año más Pechugon fue distinguida como la marca preferida de las familias paraguayas.
Obtener el galardón en la categoría “Pollo” en el Ranking de Marcas 2026 de la Cámara de Anunciantes del Paraguay (CAP), más que un premio lo reciben como una responsabilidad, ya que la confianza del consumidor se gana todos los días y les compromete a seguir trabajando en calidad, innovación y cercanía.
En entrevista con La Nación/Nación Media, Ceuppens explicó que el consumidor nacional busca mayor practicidad, calidad, confianza y opciones que se adapten a su ritmo de vida y que faciliten la preparación de las comidas.
“Desde Pechugon respondemos diversificando nuestra propuesta, con categorías como frescos, presas congeladas, condimentados, productos IQF, procesados y elaborados. Buscamos escuchar permanentemente al consumidor para entender qué necesita y transformar esas necesidades en productos y experiencias concretas”, comentó.
Conservar valores
El principal desafío de Pechugon es no quedarse quieto, sostuvo nuestra entrevistada, ya que se puede tener una gran trayectoria, pero eso no garantiza su relevancia futura. A su criterio, hay que entender los cambios del consumidor, incorporar tecnología, innovar, mantener la calidad y al mismo tiempo conservar aquellos valores que hicieron que la gente confiara en la marca. “El desafío es seguir siendo una marca cercana y familiar, pero también moderna, innovadora y capaz de competir en mercados cada vez más exigentes”, resaltó.
Con ese propósito, la empresa sigue apostando por la innovación, trabajando en distintas líneas de inversión vinculadas a tecnología, eficiencia productiva, nuevos productos, infraestructura y fortalecimiento de la capacidad industrial.
Ceuppens señaló que durante los próximos 12 meses la meta será seguir creciendo en el mercado local, innovar, fortalecer la capacidad industrial y continuar con la expansión internacional. “La apertura de nuevos mercados también es fundamental, porque nos permite seguir posicionando a Paraguay como productor de alimentos de calidad”, dijo.
Esta es la historia de una compañía que comenzó como una iniciativa familiar y que no tardó en convertirse en una industria avícola integrada que produce 127 millones de kilos al año, genera 3.000 empleos y ya conquistó mercados internacionales. Pechugon celebra el Día de la Industria Paraguaya mirando hacia una nueva etapa de expansión.
Pechugón cumple casi seis décadas de historia y celebra este recorrido mirando hacia el futuro, con más tecnología, nuevos productos y la conquista de más mercados internacionales.
Desde aquel emprendimiento que comenzó en 1963 con incubación, crianza y engorde de pollos, la compañía construyó una cadena integrada que hoy abarca genética, alimentación, producción, faena, elaboración y distribución. El resultado es una industria capaz de procesar 18.000 pollos por hora, producir cerca de 127 millones de kilos de carne aviar al año y generar unos 3.000 empleos directos e indirectos.
La celebración llega además en un momento en que Paraguay amplia su presencia en el mundo. Precisamente, fruto de esa expansión es que hoy Pechugon exporta sus productos a 20 países y, a lo largo de su trayectoria, alcanzó 40 mercados. En 2026, la apertura de Taiwán y el inicio de envíos bajo certificación Halal hacia Singapur marcaron nuevos hitos para la industria avícola nacional.
Pechugon actualmente cuenta con la planta más importante de procesamiento de pollos. Foto: Gentileza
Ahora, la apuesta es subir otro escalón. Una nueva planta de elaborados busca ampliar la oferta de alimentos procesados, mientras las inversiones en granjas, tecnología, almacenamiento y eficiencia apuntan a ganar escala.
“Paraguay tiene enormes oportunidades para industrializar su producción primaria y generar productos con mayor valor agregado”, afirmó Blanca Ceuppens, presidenta de Granja Avícola La Blanca.
En el Día de la Industria, Pechugón tiene motivos para celebrar: 60 años de historia y una industria que todavía quiere llegar mucho más lejos.
SNC declara de interés cultural la obra “Beterete-Cué”, un rescate de la memoria chaqueña
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La Secretaría Nacional de Cultura declaró la obra “Beterete-Cué”, un proyecto comunitario creado por Elián Bracho, como interés cultural bajo la resolución SNC n.º 497/2026 del día 20 de agosto de 2026. Este es el primer reconocimiento oficial del Estado paraguayo a una población criolla-mestiza bajo el estatus explícito de “comunidad tradicional ribereña”.
El proyecto, centrado en el rescate de la memoria colectiva, la historia y la geografía local a través de la contracartografía, devuelve la visibilidad a una población que durante décadas sufrió el aislamiento y la omisión en los mapas oficiales, también visibiliza la historia de Clorinda y al exintendente clorindense Manuel Celauro como parte de la historia de Beterete-Cué debido a su gesto solidario durante las inundaciones de 2014 y 2019.
La distinción otorgada por la Secretaría Nacional de Cultura no solo valida el valor del patrimonio inmaterial e identitario de sus cerca de 1.000 habitantes, sino que además dota a los pobladores de una valiosa herramienta jurídica y de derechos humanos para defender su arraigo territorial frente a las crecientes presiones de gentrificación y desarrollo inmobiliario en el Bajo Chaco.
Con esta resolución, Beterete-Cué se integra formalmente al mapa cultural de la nación, sentando las bases institucionales para la protección y el financiamiento de futuras iniciativas que salvaguarden la vida y las costumbres ligadas a los ciclos de nuestros ríos.
En la obra también hay agradecimientos a docentes como Sonia Benítez o Rufino Carrera, músicos como Demetrio Insfrán, Lorenzo Quintana, y muchos más. Así mismo también el autor visibilizó a nuevos artistas dentro y fuera de la comunidad Beterete-Cué como Paloma Boris, Fiorella Vera, Romi Pereira, Sara Ardanaz, entre muchos otros.