Paraguay ocupa el cuarto puesto a nivel mundial en la producción de almidón de mandioca, sector que presenta una importa escasez en la actualidad. Foto: Archivo.
Día Nacional de la Mandioca: entre su importancia y limitaciones en la producción
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Por noveno año consecutivo fue celebrado el Día de la Mandioca. El evento fue realizado en el Mercado de Abasto Norte de la ciudad de Limpio. La actividad contó con la presencia de autoridades del Ministerio de Agricultura. La mandioca es un alimento muy arraigado dentro de la dieta de las familias paraguayas, también su producción está muy presente en el cultivo de los productores campesinos.
El evento premia cada año a los mejores productores del rubro y por octavo año seguido el ganador fue el productor de Capiibary, Quintín Enciso. El señor Enciso es miembro del Comité 24 de Mayo del que forman parte 92 productores del departamento de San Pedro. El trabajador agrícola comentó que logra producir un aproximado de 20 a 25 toneladas por hectárea, alcanzando un total de 400 toneladas de producción al año.
Por otro lado, el ingeniero del Ministerio de Agricultura, Moisés Vega, resaltó la importancia de fomentar a los chicos la educación agrícola y proveerles de conocimientos con respecto a la producción agropecuaria. Expresó que los chicos y jóvenes deben ir adentrándose en este mundo para conocer los beneficios y las bondades de los distintos rubros. También expuso datos a nivel país con respecto a la producción de mandioca.
“Estamos experimentando actualmente una escasez de materia prima. Poseemos 10 industrias procesadoras de almidón que cuentan con una necesidad de esta materia prima. Paraguay ocupa el cuarto lugar de exportadores de almidón de mandioca en todo el mundo. Esto representa una fuerte presencia paraguaya dentro del mercado mundial”, comentó el ingeniero Vega.
Descenso en la calidad y limitaciones de producción
Sobre el consumo de la mandioca a nivel local y su calidad, explicó que están viendo un descenso en la calidad. Existen reclamos de los consumidores; por lo tanto, es necesario realizar mejores trabajos en cuanto al control de suelo, semillas y mejor manejo del cultivo. De igual manera, el especialista se refirió al aspecto climático como un factor que afecta la calidad.
“Existe una decadencia en cuanto a calidad de la mandioca. Debemos cuidar su producción desde la chacra en el mejoramiento de aspectos técnicos y protección contra las plagas que potencialmente pueden afectar al producto final. El clima incide bastante en la calidad y rendimiento. La fuerte sequía y la desproporcionalidad en las lluvias afectan y son variables que repercuten en el kilo por hectárea y en la calidad”, explicó el ingeniero del MAG.
Enfatizó que debe haber un trabajo en conjunto con productores y técnicos. Existen innovaciones tecnológicas que están tratando de implementar con los productores de campo. Actualmente cuentan con una producción a nivel país de 180.000 hectáreas. Explicó que la cifra tiende a flexibilizarse y está supeditada al área de rendimiento y a los costos.
“Cuando hay buenos precios, la motivación ayuda a que los productores expandan su área de producción. Depende bastante de la situación del mercado, esto define bastante si se mantienen las 180.000 hectáreas o si puede sufrir una variación”, dijo el ingeniero.
Por último, comentó que en un escenario ideal la mandioca podría generar 80.000 toneladas por hectárea, pero en Paraguay se alcanza solo un aproximado de 20.000 kilos. Concluyó que se debe acortar esta brecha existente, se debe apostar a que la mandioca genere mayores réditos a los productores, y que desde el MAG están abocados a esa misión.
El Niño será fuerte, pero sin escenario destructivo, según especialista
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Existe consenso internacional sobre un episodio intenso durante la primavera de 2026, según explicó el agroclimatólogo Eduardo Sierra.
Perspectivas climáticas. “El fenómeno de El Niño que comenzó a instalarse esta primavera será fuerte, pero no necesariamente destructivo para Sudamérica”. Así lo señala el Prof. Ing. Agr. Eduardo Sierra, asesor agroclimático de Capeco, quien analiza la evolución del evento en una serie de tres informes.
Las proyecciones de distintos servicios meteorológicos internacionales coinciden en la presencia de un episodio intenso. Sierra cita un reporte del Instituto Internacional de Investigación (IRI), que reúne pronósticos globales para el trimestre septiembre-octubre-noviembre de 2026 y muestra un consenso sobre la intensidad del fenómeno.
Ing. Agr. Eduardo Sierra, asesor agroclimático de Capeco. Foto: Gentileza
Algunos servicios, como el de Australia, incluso lo califican como un “Súper El Niño”, debido a la magnitud de la anomalía prevista. Sin embargo, la intensidad del fenómeno no necesariamente se traducirá en un escenario extraordinario de precipitaciones para Sudamérica.
Antecedentes y factores a considerar. De acuerdo con Sierra, los modelos anticipan lluvias dentro de rangos que ya se han registrado en otras ocasiones, aunque podrían ubicarse algo por encima de esos niveles. Por ello, considera que el escenario no corresponde al de un “Mega El Niño destructivo de la humanidad”.
El Niño presenta oportunidades y riesgos para el agro paraguayo. Foto: Gentileza
El especialista señala que el incremento de las precipitaciones implica también mayor humedad y presión de enfermedades, factores que deberán ser considerados en la planificación productiva. Aun así, destaca que el balance de producción durante los episodios de El Niño suele ser positivo.
La evolución del fenómeno será seguida en los próximos meses, mientras las condiciones climáticas avanzan durante la primavera y aumentan gradualmente su intensidad.
El Niño llega con abundantes lluvias: ¿Amenaza u oportunidad para el campo?
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El fenómeno de El Niño ya está presente en Paraguay desde la segunda quincena de julio, aunque sus efectos más intensos se esperan entre noviembre y enero. Este escenario se origina en el Pacífico tropical y puede tardar entre 30 y 90 días en generar impactos. Especialista descartó un Súper Niño como algunos estudios señalan; no obstante, referentes del sector de la producción afirman estar preparados para afrontar el evento climático y consideran que trae buenas perspectivas para la campaña de soja 2026/27, estimada en 12 millones de toneladas.
Para Eduardo Mingo, director de Meteorología e Hidrología, es importante distinguir entre los fenómenos de El Niño y La Niña, ya que cada uno puede generar diferentes condiciones climáticas. En el caso de El Niño, explicó que el evento ya está instalado desde julio, aunque sus efectos todavía no se manifiestan con toda su intensidad. “El Niño está desde julio y su impacto todavía no es con demasiada intensidad”, afirmó a La Nación/Nación Media.
Mingo explicó que la temperatura comenzó a mostrar valores superiores a los habituales, mientras que hacia fin de año podría aumentar la frecuencia de tormentas y lluvias intensas, aunque de corta duración. El especialista señaló que estos eventos podrían generar importantes acumulados de agua en pocas horas y provocar crecidas rápidas de los ríos, especialmente en zonas de la cuenca media y baja del río Paraguay.
Eduardo Mingo, director de Meteorología e Hidrología. Foto: Cristóbal Núñez
Probables regiones con más impacto
En cuanto a las áreas que podrían recibir mayores lluvias, Mingo identificó principalmente a laregión Oriental, con mayor incidencia hacia el este y sureste del país. Entre los departamentos mencionados se encuentran Alto Paraná, Itapúa, Caaguazú, Misiones y Ñeembucú, además de sectores de la cuenca del Paraná. También señaló al Chaco, particularmente la zona de Presidente Hayes y eventualmente Alto Paraguay, como áreas que podrían experimentar impactos hacia fin de año.
Para la agricultura, este escenario implica tanto desafíos como oportunidades; si bien el exceso de agua y humedad favorece la aparición de determinadas plagas, también mejora las condiciones de desarrollo de los cultivos.
¿Existe el Súper Niño?
Lejos de la imagen de un fenómeno necesariamente perjudicial, Mingo sostuvo que, de acuerdo con técnicos de la Unidad de Gestión de Riesgos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), El Niño suele ser más productivo para el sector que La Niña, asociada a condiciones de sequía. El desafío, en este caso, está en manejar el superávit de agua y humedad.
Además, el meteorólogo descartó que exista técnicamente una categoría denominada “Súper Niño” y explicó que las intensidades reconocidas sondébil, moderado, fuerte y muy fuerte. “No existe ese término (Súper Niño) realmente en la jerga del sistema que sigue al indicador”, aclaró. Al referirse al efecto sobre la producción, destacó que “siempre para el PIB es más positivo El Niño”.
Mejor lluvia que sequía
Por su parte, Hugo Pastore, director ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), dijo que contar con un escenario de lluvias es, en principio, favorable para la producción agrícola, especialmente frente a un escenario de sequía.
Actualmente, los cultivos avanzan en la etapa de siembra con buenos niveles de humedad y lluvias periódicas, pero el desafío será que estas se mantengan bien distribuidas. “Tener un pronóstico de lluvia siempre es mejor que tener un pronóstico de sequía”, señaló a La Nación, aunque advirtió que “los excesos nunca son buenos”.
Hugo Pastore, director ejecutivo de la Capeco. Foto: Archivo
El principal riesgo para los cultivos, según el director ejecutivo del gremio, aparece cuando el exceso de humedad genera demasiados días nublados, dificulta el ingreso de las maquinarias a las parcelas y favorece la aparición de plagas y enfermedades.
En ese punto, indicó que la falta de sol también puede afectar el desarrollo de las plantas, mientras que en la etapa de cosecha un suelo demasiado húmedo podría impedir el ingreso de las cosechadoras. A esto se suma el estado de los caminos rurales, que puede complicar el traslado de los granos desde las zonas de producción hasta los silos y posteriormente hacia los puertos o las industrias.
Los meses clave
El seguimiento será especialmente importante durante noviembre y diciembre, cuando los cultivos de soja estarán en etapas de floración, formación de vainas y comienzo del llenado de granos, mientras que enero coincidirá con un periodo fuerte de cosecha. Pastore remarcó que los antecedentes muestran que los años con El Niño han estado asociados a buenas producciones agrícolas en Paraguay, a diferencia de episodios de La Niña, como el de 2022, marcado por la sequía.
Productores se preparan
El sector productivo ya comenzó a tomar medidas para enfrentar el escenario climático asociado a El Niño, Héctor Cristaldo, presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), explicó que los productores están ajustando sus prácticas de manejo y realizando tareas preventivas, principalmente en caminos y sistemas de drenaje.
“En general esperemos que no vengan los extremos que se habla y sea un año de buena lluvia y por encima de los promedios, pero buena lluvia sin perjuicio”, señaló a La Nación.
Entre las medidas adoptadas se encuentran el mantenimiento de caminos rurales, la preparación de lugares secos para los animales, el mantenimiento de sistemas de drenaje y las curvas de nivel para reducir el impacto del agua sobre los suelos.
Héctor Cristaldo, presidente de la UGP. Foto: Mariana Díaz
Cristaldo señaló que existe un monitoreo constante de los reportes meteorológicos y que los productores están tomando todas las acciones posibles para amortiguar eventuales condiciones más intensas.
El riesgo es mayor en los campos bajos y zonas cercanas a los ríos, donde las lluvias prolongadas pueden generar anegamientos y dificultar el manejo de cultivos y animales.
Impacto en la región
El impacto económico de El Niño sería muy desigual en AméricaLatina. Según un análisis de Goldman Sachs, Ecuador y Brasil aparecen entre las economías más expuestas. En Brasil, el riesgo combina efectos sobre la agricultura y una menor generación hidroeléctrica, mientras que Ecuador enfrenta además riesgos por lluvias intensas, inundaciones y problemas en su sistema eléctrico.
En contraste, Argentina podría beneficiarse de mejores condiciones hídricas para la agricultura. El informe también señala que el fenómeno podría elevar los precios de los alimentos, para el conjunto de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México y Perú, Goldman Sachs estima un aumento de 1,40 puntos porcentuales en la inflación de alimentos durante los cuatro trimestres posteriores al choque. Así, un mismo fenómeno puede significar más lluvias y oportunidades para el agro en unas zonas, pero inundaciones, problemas energéticos y mayores costos en otras.
El Niño trae buenas perspectivas para la campaña de soja 2026/27, con una producción estimada en 12 millones de toneladas. Foto: Pexels
Producción editorial creció 10,4 % y llegó a 36 ciudades del país
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La producción editorial paraguaya registró un crecimiento del 10,4 % durante 2025, con un total de 1.393 publicaciones registradas, frente a las 1.262 del año anterior. Los datos de la Agencia Paraguaya del ISBN, dependiente de la Biblioteca Nacional, también reflejan una mayor participación de autores-editores y una creciente presencia de lenguas indígenas en los libros publicados.
El registro ISBN (Número Internacional Normalizado para Libros) permite identificar cada edición mediante un código internacional que facilita su catalogación, distribución y comercialización. Además, constituye una herramienta para observar la evolución de la actividad editorial y su distribución territorial.
Uno de los cambios más relevantes fue el aumento de los autores-editores, quienes gestionan directamente sus publicaciones. Esta modalidad pasó de 254 registros en 2024 a 431 en 2025, lo que representa un incremento del 69,7 %. Asimismo, la cantidad de autores-editores únicos subió de 139 a 197, mientras que los actores editoriales con al menos un ISBN asignado aumentaron de 213 a 280.
En cuanto a la distribución geográfica, las publicaciones alcanzaron 36 ciudades, frente a las 32 del año anterior.Asunción concentró 1.008 registros, equivalentes al72,4 % del total, mientras que las demás localidades sumaron 385. Lambaré pasó de 56 a 90 publicaciones y Encarnación aumentó de 20 a 73 registros.
La lengua
Otro aspecto destacado fue la diversificación lingüística. Las publicaciones con presencia de idiomas distintos del español aumentaron de 160 a 274, una variación del 71,3 %. En particular, los libros que incorporan lenguas indígenas pasaron de 127 a 167. El guaraní registró 161 presencias, frente a 126 en 2024, además de publicaciones en aché-guayakí, ayoreo y nivaclé.
Por materias, Literatura y Retórica lideró con 524 registros, seguida por Ciencias Sociales, con 351. Del total de publicaciones, 1.180 correspondieron a formato impreso y 213 a soporte digital. Los datos muestran así una expansión de la actividad editorial, con más participantes, mayor alcance territorial y diversidad de idiomas.
Modelo “llave en mano” apunta a reducir tiempos, costos y complejidad en grandes proyectos
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El modelo de construcción “llave en mano” gana espacio en proyectos industriales, logísticos, agroindustriales y de retail de gran escala, impulsado por la necesidad de reducir la complejidad de las obras y contar con mayor previsibilidad sobre plazos, costos y calidad. La modalidad concentra en un único responsable distintas etapas que tradicionalmente son gestionadas por varios proveedores.
El esquema contempla una gestión integral que puede abarcar desde la ingeniería y el diseño estructural hasta la fabricación de estructuras metálicas, ejecución de pisos industriales, construcción y gerenciamiento de obra. De esta manera, el proyecto se desarrolla bajo una planificación conjunta, con el objetivo de que las distintas etapas avancen de forma coordinada y la infraestructura sea entregada lista para operar.
Uno de los principales aportes del modelo es la reducción de las interfaces entre diferentes actores. La centralización facilita la toma de decisiones, permite anticipar posibles desvíos y favorece un mayor control sobre variables como el cronograma y el presupuesto. Esta característica cobra especial importancia en obras de gran escala, donde una demora o incompatibilidad en una etapa puede repercutir sobre todo el proyecto.
El avance de esta modalidad acompaña las nuevas necesidades de infraestructura de sectores como la industria, la logística, la agroindustria y el retail, que requieren instalaciones cada vez más adaptadas a sus operaciones. En este contexto, la construcción integral busca no solo resolver la ejecución de la obra, sino también agilizar la puesta en funcionamiento de las inversiones y aportar mayor previsibilidad a todo el proceso.