Petróleos Paraguayos (Petropar) actualizará los precios de sus productos que comercializa en el mercado local desde esta noche, según informaron desde la firma estatal a través de un comunicado emitido en la tarde de este miércoles.
Los precios que regirán desde las 00:00 de mañana quedarán de la siguiente manera: el Diesel Mbarete a G. 6.650; Diesel Porã a G. 5.730; la nafta Aratiri 97 a G. 7.220, mientras que la nafta Oikoite 93 se comercializará a G. 6.260; la nafta Kape 88 a G. 5.480 y la nafta Ecoflex 85 a G. 5.995. Asimismo, el comunicado indica que ahora el precio de Ñande Gas será de G. 3.775 por kilo.
Desde la entidad estatal explicaron que el reajuste de precios será entre G. 350 y G. 400 por cada litro comercializado al cliente.
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De esta manera, Petropar toma la misma decisión de los emblemas privados, que desde el pasado 9 de julio aplicaron un aumento de G. 400 a los precios de sus diversos tipos de combustibles que comercializan en el país.
En siete meses el sector privado concretó tres reajustes de precios, promediando así un aumento de G. 1.200 por litro. En mayo de este año también había hecho un incremento de los valores de sus productos.
La semana pasada, el presidente de la Cámara de Distribuidoras Paraguayas de Combustibles (Capadic), Miguel Bazán, explicó que la suba de precios de los combustibles es una afectación de toda la economía internacional, que está comenzando a moverse. Por ello sigue subiendo, teniendo en cuenta también el aumento internacional del precio del crudo, precisó.
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El petróleo vuelve a subir por el bloqueo del estrecho de Ormuz
Los precios del petróleo retomaron la senda alcista el lunes, impulsados por el repunte de las tensiones entre Washington y Teherán que perturban la navegación en el estrecho de Ormuz, esencial para el mercado de hidrocarburos mundial.
El precio del barril de Brent del mar del Norte, para entrega en junio, subió un 5,64 % hasta llegar a los 95,48 dólares.
Su equivalente estadounidense, el barril de West Texas Intermediate, para entrega en mayo, aumentó un 6,87 % hasta alcanzar los 89,61 dólares.
“Los cambios diarios en el estrecho de Ormuz siguen provocando una fuerte volatilidad” de los precios, señala Rob Thummel, de Tortoise Capital Management.
El marítimo volvió a quedar paralizado el tráfico lunes en este paso.
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“Los bloqueos recíprocos mantendrán el tráfico petrolero en el estrecho en un nivel muy bajo y Estados Unidos no está en condiciones de llenar el vacío” que deja en el mercado petrolero la ausencia de esos millones de barriles, subraya Gregory Brew, de Eurasia Group.
Con todo, una cierta esperanza sigue reinando entre los inversores.
La subida del lunes no borra la caída registrada el viernes con el anuncio de la reapertura del estrecho de Ormuz y el precio del crudo se mantiene muy por debajo del alcanzado al inicio del conflicto.
Este nivel de precios deja suponer que “el mercado sigue mostrando una fuerte convicción de que se encontrará una solución” entre Estados Unidos e Irán, estima Arne Lohmann Rasmussen, analista de Global Risk Management.
Sin embargo, la incertidumbre se mantiene sobre la celebración de nuevas negociaciones entre ambos países.
Sin acuerdo entre Washington y Teherán, los precios deben subir con fuerza porque “cada día que el estrecho de Ormuz permanece cerrado nos acerca a un momento potencialmente muy doloroso de escasez”, advierte Bjarne Schieldrop, analista de SEB.
- Fuente: AFP
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Suba de combustibles presiona la inflación y recorta márgenes en la producción, según economista
La reciente suba de los combustibles impacta en la economía local, precisamente en la inflación y en la estructura de costos de distintos sectores. Así lo explicó la economista, Martha Coronel, en conversación con La Nación/Nación Media, al analizar las consecuencias del encarecimiento del petróleo en un país altamente dependiente de la importación de hidrocarburos.
Según detalló, en marzo los precios registraron un aumento general del 0,8 %, de los cuales 0,7 puntos porcentuales estuvieron explicados directamente por el ajuste en combustibles. “Ya estamos viendo el impacto, y todavía podríamos esperar algunos efectos adicionales en los próximos meses”, advirtió.
Efecto rezagado y presión inflacionaria
Coronel explicó que el impacto no es inmediato debido a los tiempos de importación. El combustible adquirido tras el inicio del conflicto en Medio Oriente, que elevó el precio del petróleo, comienza a llegar semanas después, lo que genera ajustes escalonados.
Actualmente, el precio internacional del petróleo se mantiene por encima del nivel registrado tres meses atrás, lo que anticipa nuevas presiones, aunque posiblemente de menor magnitud.
“Todavía cabe esperar algún ajuste adicional más adelante, dependiendo de cómo evolucione el conflicto”, señaló.
Impacto en transporte y costos productivos
Uno de los principales canales de transmisión es el transporte. El aumento del combustible encarece la logística interna, afectando a toda la cadena productiva. “El transporte va a tener costos mayores y eso impacta directamente en los precios y en la estructura de costos de las empresas”, indicó.
Este escenario obliga a los distintos actores económicos a renegociar márgenes y ajustar operaciones, en un contexto donde el consumidor también muestra mayor cautela.
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Exportaciones: menos margen para el productor
El impacto también alcanza al sector exportador, especialmente en productos como la soja, donde Paraguay actúa como tomador de precios internacionales. Coronel explicó que el precio de exportación se fija en mercados como Chicago, por lo que el aumento de costos logísticos no puede trasladarse fácilmente al comprador externo.
Si bien los grandes productores podrían absorber parte del impacto, los pequeños enfrentan mayores limitaciones, lo que podría afectar su rentabilidad.
Crecimiento se mantiene, pero con presión en costos
A pesar de este contexto, la economista señaló que el crecimiento económico del país no sufriría grandes variaciones, impulsado por el buen desempeño del sector agrícola.
Con una producción proyectada de alrededor de 12 millones de toneladas de soja, el Producto Interno Bruto (PIB) podría mantenerse en torno al 4 % o 4,5 %. Sin embargo, aclaró que este crecimiento refleja niveles de producción, no necesariamente la rentabilidad. “El impacto del combustible se va a sentir más en los costos que en el volumen de producción”, precisó.
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Cae el dólar, pero sube el precio del combustible: ¿Cómo funciona el mercado?
El dólar se ubica hoy en G. 6.380 en el mercado minorista, uno de los niveles más bajos de los últimos 5 años. Sin embargo, al mismo tiempo, los precios de los combustibles han mostrado subas, lo que genera confusión entre los consumidores, que esperan que un dólar más barato se traduzca directamente en precios más bajos.
El economista Jorge Garicoche explicó a La Nación/Nación Media que esta relación no es directa y que el precio de los combustibles responde principalmente al comportamiento del petróleo en el mercado internacional.
En ese sentido, señaló que, aunque el dólar baje, si el petróleo sube, el efecto final puede ser un aumento en los precios locales. Por eso, el tipo de cambio es solo uno de los factores que inciden en la formación de precios.
Otro punto clave que mencionó es el efecto de los inventarios. Las empresas importadoras no compran combustible al precio del día, sino que trabajan con stock adquirido previamente. Esto implica que el combustible que hoy se comercializa pudo haber sido importado cuando el dólar estaba más alto o en condiciones de mercado diferentes, lo que genera un retraso en la transmisión de los cambios en el tipo de cambio.
A esto se suman los costos logísticos, que incluyen transporte, almacenamiento y distribución. Estos costos no necesariamente bajan cuando cae el dólar e incluso pueden aumentar por factores externos, lo que limita la posibilidad de que una baja del tipo de cambio se refleje en el precio final.
Mercado local
Garicoche también hizo referencia a la estructura del mercado, señalando que en algunos sectores existe una menor presión competitiva. Esto hace que los precios tiendan a ajustarse más rápidamente cuando suben los costos, pero que bajen de forma más lenta cuando las condiciones mejoran.
El economista citó además el concepto conocido como “cohetes y plumas”, que describe cómo los precios suben rápidamente ante aumentos de costos, pero bajan lentamente cuando esos costos disminuyen. Este fenómeno se observa en distintos mercados y ayuda a entender por qué los ajustes no son simétricos.
Importación inflacionaria
Asimismo, explicó que Paraguay no solo importa productos, sino también inflación. Muchos bienes de consumo provienen de países como Argentina y Brasil, donde los precios han aumentado en los últimos años. Esto significa que, aunque el dólar local esté bajo, los productos ya llegan con un costo elevado desde origen.
“Incluso la producción nacional no está aislada de esta dinámica, ya que utiliza insumos importados que también están sujetos a estos factores externos, lo que termina impactando en los precios internos”, dijo.
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Aumenta la inflación en Argentina y el gobierno apunta al impacto de la guerra
Argentina registró una inflación mensual de 3,4 % en marzo, su nivel más alto del último año según datos oficiales, un resultado que el gobierno atribuyó al aumento global en el precio de los combustibles por la guerra en Medio Oriente.
El dato de marzo se vio impulsado por el transporte y gastos estacionales como la educación, según el instituto nacional de estadísticas Indec.
“En el mes se registró un impacto significativo de la guerra en Medio Oriente, en línea con los efectos registrados en otros países”, escribió en X el ministro de Economía, Luis Caputo, al citar aumentos “de 9 % en combustibles, 24 % en pasajes de avión de cabotaje y de 22 % en transporte interurbano”.
Citando este tuit, el presidente Javier Milei admitió en un mensaje en X que “el dato es malo”, pero agregó que hay “elementos duros” que “permiten explicar lo que ha pasado y especialmente esperar que a futuro la inflación regrese a su sendero decreciente”.
Durante el mandato de Milei la inflación anual bajó de 117 % en 2024 a 31 % en 2025, pero el proceso se detuvo en abril del año pasado, cuando el índice cambió de tendencia.
En los últimos 12 meses a marzo la inflación alcanzó el 32,6 %. En tanto, en lo que va del año, el aumento de precios redondea el 9,4 %.
Caputo había dicho el martes que “la inflación va a tener certificado de desaparición”, al disertar en un evento organizado por la Cámara de Comercio de Estados Unidos.
En otros apartados, las cifras son menos favorables.
La industria acusó en febrero una caída de actividad del 8,6 % interanual y la informalidad laboral alcanzó el 43 % en el cuarto trimestre de 2025, también según el Indec.
El tipo de cambio con un peso elevado frente al dólar (1.385 pesos por billete verde al cambio oficial) favorece las importaciones que el gobierno estimuló con políticas de desregulación.
La avalancha de importaciones, principalmente provenientes de China, ayudó a abaratar los precios pero también tuvo un fuerte impacto en el aparato productivo.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) sostuvo este martes que Argentina moderará su crecimiento de 2025 (4,4 %) y se situará en 3,5 % este año y 4 % el año que viene, en buena parte a causa de la ralentización de la actividad económica en el segundo semestre de 2025.
El organismo internacional también espera que el proceso de desinflación continúe en Argentina, pero de manera “un poco más gradual” de lo que estaba previsto. El FMI había ubicado la expectativa de inflación para este año en 16,4 % y la elevó casi al doble (30,4 %).
- Fuente: AFP
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