Economista pide estudios técnicos para la suba del salario mínimo
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La Comisión Nacional del Salario Mínimo se encuentra analizando la suba desde hace un par de semanas y los representantes tienen posturas diferentes. Los empresarios consideran que el ajuste debe ser de G. 82 mil y las centrales piden un incremento de G. 500 mil para compensar la pérdida del poder adquisitivo.
La economista Gloria Ayala Person considera que se debe tener mucho cuidado sobre el aumento del salario mínimo porque es complejo y delicado, ya que solo el 23% de los trabajadores formales perciben lo estipulado y hay una gran cantidad que sigue ganando menos de lo establecido. Destacó que se necesita de un estudio técnico y llegar a un acuerdo que beneficie a todos.
“Tenemos que proteger la calidad de vida. Nosotros tenemos gustos, necesidades y caprichos, y todo lo que sea necesidad tenemos que tener bien cubierto, que es lo que mantiene nuestra calidad de vida. Estamos discutiendo el aumento del salario mínimo y solo 23% de todos los trabajadores tiene salario mínimo”, señaló la economista en una entrevista con canal Trece.
Sostuvo que el resto de los trabajadores, que no está dentro del 23% está percibiendo menos de lo establecido y el 50% de la economía de Paraguay es informal, y advirtió que el reajuste va a impactar en los precios de bienes y servicios de todos los habitantes del país y no solamente de los beneficiados con el reajuste.
“La conciencia debe ser sobre el bien común, no sobre lo que un grupo de personas considera que corresponde a su necesidad. Se trata de un punto muy delicado, en economía se estudia como la utilidad decreciente y ese aumento casi superficial tiene un impacto en toda la economía”, agregó la economista.
La especialista recomendó que la suba del salario mínimo sea producto de un acuerdo entre todos los sectores de los trabajadores y de la economía para no afectar a todos y beneficiar a un solo sector e instó a que se realicen estudios técnicos reales y en función a una política de Estado a mediano y largo plazo.
Boom del comercio electrónico en Paraguay: ¿cómo las compras crecen a la velocidad de un clic?
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Por Luis Noguera
El proceso de digitalización de la economía, que avanza con mayor fuerza en los últimos años, está impulsando los canales de comercialización de productos a través de vínculos en línea. La magnitud del negocio se multiplicó por nueve en los últimos cinco años y mantiene una clara tendencia hacia la expansión.
En el último Pay Meeting, evento organizado por la Cámara Paraguaya de Medios de Pago (CPMP), se dieron a conocer los datos del sector y, específicamente en un apartado, se revelaron los volúmenes de operaciones a través del canal digital, los cuales retratan el gran dinamismo del sector.
En cantidad de transacciones, se espera que para finales de este año se supere la barrera de los 40 millones, concretando un incremento de 9,1 veces respecto al 2022, es decir, solo cuatro años atrás.
En cuanto al volumen de dinero que está corriendo a través de la red, son casi G. 4 billones los proyectados para el cierre del ejercicio, es decir, unos USD 662 millones, al cambio actual. Uno de los datos llamativos al respecto consiste en que, en comparación con el 2025, se espera que en este ejercicio la expansión sea mayor en dinero transado (52 %), sobre las operaciones (42 %).
En cuanto a la utilización de la herramienta de pago, se puede observar claramente que es la tarjeta de crédito la que se impone, aunque con un importante incremento en la participación de la de débito. (ver las infografías anexas a esta nota)
Experiencia de compra
El comercio electrónico abre amplias oportunidades para las empresas que buscan operar a través de canales online, el cual hoy en día no conoce de barrera, incluso con la posibilidad de trascender las fronteras.
“Lo que estamos observando es que el consumidor paraguayo va evolucionando, entonces va buscando nuevas alternativas acompañadas del uso de tecnología, las cuales le ayudan a mejorar su experiencia de compra, entonces se vuelve un consumidor más exigente que espera encontrar online los mismos productos que encuentra en una tienda física”, valoró Amanda Rojas, country manager de Fenicio, empresa dedicada a proporcionar plataformas de ecommerce, en diálogo con La Nación/Nación Media.
Amanda Rojas, country manager de Fenicio. Foto: Néstor Soto
Desafío para las empresas
Los medios de pago a nivel local comenzaron a experimentar un importante desarrollo en los últimos años, justamente desde 2022. Los años anteriores estuvieron marcados por las compras a distancia por la pandemia, lo que fue factor que apuntaló la experiencia. Ambos hechos conjugados evidentemente aportaron su cuota en la preferencia de las compras a través del clic.
Lo mencionado se puede ver claramente en los datos del incremento de plásticos a nivel local. De las 1,34 millones de tarjetas de crédito y prepagas de 2022, el total se elevó a 3,08 millones, en el proyectado para el cierre de este año. Con relación a las tarjetas de débito, el salto fue igualmente importante, de 2,91 millones, de 2022, a 8,31 millones para el 2026.
“El desafío más grande que tienen hoy las empresas es poder ofrecer la misma experiencia de la tienda física a sus clientes, pero de manera digital. Hoy en día, los paraguayos buscamos los productos en línea haciendo comparaciones; si estás interesado en un producto, investigás, entrás a los buscadores, a Google, o usás inteligencia artificial”, mencionó Rojas sobre el mercado local.
Ahí es donde comienza el desafío para las marcas, “entonces es sumamente importante que como marca uno esté presente en esos lugares, con sus canales digitales, para que cuando alguien está buscando un producto, te encuentre”, expresó.
Con relación a los datos que maneja, dijo que el negocio del comercio electrónico está creciendo a un ritmo de 23 % anual y en 2025 movió unos USD 2.000 millones. “Ocho de cada diez paraguayos que compran hoy en día lo hacen de tiendas locales; un dato interesantísimo”, destacó.
“A las empresas que todavía no venden online, mi consejo es que empiecen a ver qué es lo que sus clientes están buscando y dónde están buscando. También miren a la competencia, es muy importante entenderle al consumidor, a los clientes y saber qué están buscando para ofrecerles la plataforma correcta”, manifestó en su recomendación para las empresas que todavía no operan en la red.
Emisión de tarjetas se desacelera luego de un largo periodo de intenso crecimiento
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Los datos dados a conocer a través del Boletín de Bancos, del Banco Central del Paraguay (BCP), dan cuenta de una desaceleración en la emisión de tarjetas de crédito en el sistema bancario local. En tanto, la cartera de deuda de los clientes continúa en expansión.
Al mes de julio, el total de plásticos cerró en 2.537.405, menos que los 2.537.820 de junio, lo que claramente indica una reducción en el total y un freno en el acelerado aumento que vino experimentando el producto en los últimos años.
Para tener una idea de la expansión de la herramienta financiera, a julio de 2025, el total llegaba a 2.353.744, mientras que, al mismo mes de 2024, la cifra era de 1.276.674, es decir, la mitad de lo que se tiene hoy en día. Haciendo una retrospectiva mayor, el global en 2023 era de 975.298.
Por otro lado, con relación a la deuda global del periodo, siempre hablando de tarjetas de crédito, el total al cierre del séptimo mes del año llegó a G. 6,73 billones, es decir, poco más de USD 1.120 millones. Cotejando con el mes de junio, se puede apreciar un leve incremento, considerando los G. 6,66 billones de aquel momento.
Si se efectúa una comparación con el mismo periodo del año anterior, es decir, a julio de 2025, el incremento de los compromisos de los tarjetahabientes llegó a 28,1 %, teniendo en cuenta los G. 5,25 billones de aquel entonces. Llevando la equiparación un poco más allá, hasta los G. 4,09 billones de 2024, el salto es ampliamente superior, ascendiendo a 64,4 %.
Paraguay tiene una de las deudas públicas más bajas de la región
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La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) dio a conocer datos actualizados para la región sobre la deuda pública de los países. Paraguay mantiene un nivel por debajo del promedio regional y su pasivo se encuentra entre los más reducidos.
Según el organismo, al primer trimestre del presente ejercicio, el promedio regional de deuda pública se halló en 50,8 % del Producto Interno Bruto (PIB). En el caso local, se dieron a conocer dos datos, el primero al cierre de 2025, en el que se puede observar que en ese momento las obligaciones llegaban al 36,1 %, mientras que a la conclusión del primer cuarto del año la cifra se ubicaba en 31,3 %.
Como ya se mencionó anteriormente, la deuda paraguaya se encuentra entre las más bajas, solo superada por Perú en Sudamérica (27 % a marzo) y, en el más amplio espectro por Nicaragua (30,3 %) y Guatemala (25,5 %).
Deuda pública de los países de la región. Foto: Cepal
Observando los datos a marzo, se destaca Brasil, la economía más grande de Latinoamérica, cuyas obligaciones llegan a 80,1 %. Otro vecino se encuentra en el segundo peldaño de importancia, Argentina suma el 73,4 %.
Por otro lado, Colombia, Uruguay y Ecuador tienen niveles muy similares, con 61,2 %, 60,5 % y 60,2 %, respectivamente. Por su parte, Chile está más cerca de Paraguay, con 42,5 %.
De acuerdo a la Cepal, la deuda pública bruta de la región se mantiene estable, pero en niveles todavía elevados. “Después de un incremento sostenido de la deuda pública bruta durante la década pasada (2011-2020) y el fuerte impacto derivado de la crisis de la pandemia de enfermedad por coronavirus, en los últimos años América Latina ha logrado estabilizar, en promedio, la relación entre la deuda pública bruta y el PIB”, indica el texto.
Los proyectos vinculados a estas actividades pertenecen a los sectores de transformación y manufactura, como metalurgia, caucho, plásticos, textiles, madera y fabricación de partes, piezas y accesorios para vehículos, entre otros. Foto: Gentileza.
Inversiones aprobadas bajo régimen de atracción alcanzan USD 448 millones hasta julio
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El Régimen de Atracción de Inversiones mantiene una trayectoria ascendente y ya supera los USD 400 millones en montos aprobados durante los primeros siete meses de 2026. Según datos del Viceministerio de Industria, entre enero y julio fueron aprobados 116 proyectos por un total de USD 448 millones, cifra que representa un crecimiento del 32 % respecto al mismo periodo del año pasado.
La dinámica de las inversiones estuvo acompañada por un aumento en la cantidad de proyectos. Los 116 emprendimientos aprobados significan una variación positiva del 15 % interanual y están vinculados con la generación de 2.621 nuevos puestos de trabajo, cuya incorporación se prevé de manera progresiva. El capital nacional continúa teniendo un peso predominante en el régimen. Las inversiones de origen paraguayo alcanzaron USD 334 millones, con un incremento del 35 % frente a los primeros siete meses de 2025.
Crece la diversificación de la base industrial, con proyectos relacionados con metalurgia, caucho, plásticos, textiles, madera y fabricación de partes, piezas y accesorios para vehículos. Foto: Ilustrativa
Por su parte, los proyectos con capital extranjero representaron USD 114 millones, lo que supone un crecimiento del 26 % interanual. Los datos reflejan así una combinación de mayor participación de capital local y un avance sostenido de la inversión extranjera.
El perfil de los proyectos aprobados también evidencia el protagonismo de la actividad industrial. El 73 % de las iniciativas corresponde al sector secundario, que comprende principalmente manufacturas, construcción y electricidad, mientras que el 27 % se concentra en el sector primario. Los servicios presentan una participación menor.
En cuanto a las actividades, cinco rubros concentran el 64 % de los proyectos aprobados. Los productos alimenticios representan el 20 %, seguidos por confecciones y textiles con 17 %, metales y sus manufacturas con 9 %, productos químicos y farmacéuticos con 9 %, y plásticos y sus manufacturas también con 9 %.
La composición de las nuevas inversiones muestra además una creciente diversificación de la base industrial, con proyectos relacionados con metalurgia, caucho, plásticos, textiles, madera y fabricación de partes, piezas y accesorios para vehículos. El desempeño registrado hasta julio posiciona al régimen como uno de los instrumentos utilizados para impulsar nuevos proyectos productivos, ampliar la capacidad de transformación y manufactura y acompañar la generación de empleo formal en el país