Producción de frutillas registra buena calidad y rendimiento
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La producción de frutillas es un rubro que se extendió bastante en los últimos años y con el acompañamiento técnico mejoró la calidad y el rendimiento. De mantener una superficie de 150 hectáreas actualmente supera 200. Al respecto la ingeniera agrónoma Griselda Alcaraz, gerente del Centro de Desarrollo Agropecuario del Departamento Central, dependiente del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), indicó que en la pandemia el campo “no paró” y más personas se volcaron a la agricultura.
“Acompañamos a productores desde hace varios años y eso ayudó a mejorar el rendimiento y duplicar también la producción. La producción de frutillas es un rubro rentable”, sostuvo al señalar que si bien la siembra se concentra en ciudades del departamento Central como Areguá, Itauguá, Ypacaraí, J. Augusto Saldivar, Guarambaré y Capiatá, también Alto Paraná, Itapúa y Caaguazú ya cuentan con experiencia en el cultivo.
Alcaraz señaló que en Central se tiene aproximadamente 1.000 productores y se estima entre 5.000 a 10.000 plantas de frutilla por productor. En cuanto al rendimiento explicó que orilla entre 400 a 500 gramos por plantín. La funcionaria del MAG mencionó además que la tradicional feria que realizan los productores todos los años contribuyó en el incremento de la demanda y adelantó que están trabajando con el Ministerio de Salud para habilitar la muestra cumpliendo con el protocolo sanitario en el marco de la pandemia de COVID-19.
Por su parte, el ingeniero Rubén Medina, de la Dirección de Comercialización del MAG, dijo que en el 2020 “hubo buen resultado en la comercialización” y para este año los productores se muestran optimistas con el inicio de la cosecha. Agregó que los datos recolectados hasta el momento señalan 8 millones de plantas en el país, pero aún falta contabilizar Caaguazú.
Medina indicó que de acuerdo con datos de la asociación de productores de Areguá y de la compañía Estanzuela, en Asunción se comercializa entre 30 a 40 toneladas del producto por día en la temporada alta. Adelantó que hay intención de una empresa del sector lácteo en adquirir la producción, lo que genera mucha expectativa en los agricultores.
Valor agregado
Son varias las propuestas que ofrecen los productores como mermeladas, dulces, jaleas, licores, además de pulpa destinada a heladerías, lo que permite salir al mercado con nuevos productos derivados de la frutilla y que dan un valor agregado. Las variedades producidas actualmente son Dover y Sweet Charlie.
La producción de maíz se mantiene estable en 5, 31 millones de toneladas para esta campaña, pero el clima podría cambiar las reglas de juego. Foto: Archivo
Aumenta preocupación ante las lluvias y el impacto en la calidad de los cultivos
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El escenario climático registrado a finales de junio tras las fuertes lluvias comienza a generar preocupación en el sector productivo ante el riesgo de un menor rendimiento e impacto en la calidad del maíz y otros cultivos. Según el informe de la consultora Stonex, la producción del cereal se mantiene estable en 5, 31 millones de toneladas, pero el clima podría cambiar las reglas de juego.
“La combinación de lluvias frecuentes, elevada humedad relativa, menor luminosidad y episodios de bajas temperaturas crea condiciones favorables para el desarrollo de enfermedades capaces de afectar la calidad comercial del grano”, indica el reporte de julio. Explica que el foco del mercado pasó del potencial de rendimiento que tendrían los granos a la sanidad de los mismos.
La consultora indica que las primeras cosechas de junio mostraron buenos resultados, pero las preocupaciones registradas preocupan. Afirma que los riesgos, hasta el momento, no se relacionan con “pérdidas significativas” en cuanto a la producción y las lluvias previstas para este mes podrían impactar en el proceso de secado natural del cultivo y ampliar el calendario de cosecha.
“La principal preocupación se concentra en un posible deterioro de la calidad, especialmente considerando que los descuentos comerciales comienzan a aplicarse cuando el porcentaje de granos dañados supera los parámetros establecidos por la industria. Algunos productores ya reportaron lotes próximos al límite de tolerancia durante las primeras entregas”, menciona el informe.
En el plano comercial, los valores observados para el maíz ascienden a USD 140 la tonelada y se mantiene la incertidumbre en cuanto a la evolución de los precios cuando la oferta en el mercado se vuelva más fuerte en las próximas semanas.
En la misma línea
Durante una entrevista con la 780 AM, el ministro de Agricultura y Ganadería, Carlos Giménez, afirmó la semana pasada que el invierno “no va a ser fuerte”, pero sí preocupa el fenómeno de El Niño, debido a que una gran cantidad de agua puede afectar la producción de varios rubros en cosecha, generando un menor rendimiento. En ese punto, manifestó que uno de los que podría verse afectado es la producción de tomate.
“La presencia de El Niño está entrando muy fuerte y hay sectores que van a estar con problemas”, remarcó. El ministro indicó que se está trabajando en las recomendaciones para los productores, debido a que las lluvias serán constantes en los próximos meses.
CAH desembolsó más de G. 603.000 millones apoyando a productores
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Desde el año pasado hasta este 2026 el apoyo al sector productivo fue constante, señalan
El Crédito Agrícola de Habilitación (CAH) se encuentra trabajando activamente en el apoyo al sector productivo del país. De acuerdo con las últimas cifras brindadas por la institución, en el último año el incremento del financiamiento brindado llega al 14 %.
Según los datos difundidos recientemente, el dinero desembolsado, entre julio de 2025 y junio de 2026, llega a más de G. 603.000 millones, frente a los más de G. 529.000 millones, registrados entre julio de 2024 y junio de 2025, lo que representa la expansión mencionada anteriormente. En cuanto a la cobertura abarcada por el ente, se puede mencionar que llegó a los 41.375 clientes, frente a los 40.000 del periodo anterior, lo que implica un crecimiento de 3,4 %, en los periodos anteriormente señalados.
En cuanto a los programas que lleva adelante el CAH, Jepytaso llegó a las 1.260 operaciones de crédito, lo que representa un financiamiento de G. 73.343 millones. Con relación a la inclusión financiera para las mujeres, alcanzó a 17.000 asistidas. Sobre la presencia en territorios priorizados, son 10.347 beneficiarios, superando los G. 150.000 millones desembolsados.
Otra labor que lleva adelante el ente corresponde a la educación financiera para las familias, promocionando el uso responsable del crédito, ahorro y planificación. En ese sentido, 6.100 personas fueron capacitadas, superando las 70.000 en el acumulado.
Una helada agrometeorológica se presenta cuando la temperatura del aire desciende a 3 °C o menos dentro del abrigo meteorológico, indicó el MAG. Foto: Archivo
Emiten recomendaciones para proteger cultivos y ganado ante bajas temperaturas
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El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) recomendó a los productores implementar de forma anticipada medidas de protección para cultivos y animales, especialmente durante las primeras horas del martes 7 y miércoles 8 de julio, considerando el pronóstico de heladas.
Este lunes la cartera agraria emitió una alerta agrometeorológica ante el pronóstico de un marcado descenso de las temperaturas, señalando el riesgo de ocurrencia de heladas agrometeorológicas en sectores del centro y sur de la Región Oriental.
Entre las principales recomendaciones emitidas por el MAG se encuentran: proteger las hortalizas mediante coberturas, mantas térmicas, túneles o microtúneles, aplicar riego por aspersión nocturno cuando las condiciones técnicas lo permitan.
Además, mantener una adecuada humedad del suelo para reducir el impacto del descenso térmico, también proveer refugio y asegurar la disponibilidad de agua y alimento para los animales, monitorear permanentemente los pronósticos y alertas meteorológicas oficiales, así como dar atención especial a cultivos sensibles.
“Es importante recordar que los rubros hortícolas se encuentran entre los más vulnerables ante las bajas temperaturas, por lo que resulta fundamental implementar medidas de resguardo antes del ingreso de las condiciones más severas”, explicaron.
La institución recordó que “la helada agrometeorológica se presenta cuando la temperatura del aire desciende a 3 °C o menos dentro del abrigo meteorológico”, condición que puede afectar especialmente a las hortalizas, frutales y otros rubros sensibles al frío.
Asimismo, explicaron que se recomienda vigilar especialmente las zonas bajas y depresiones del terreno, donde las temperaturas mínimas tienden a ser más extremas y aumenta la probabilidad de formación de heladas.
“La emisión de alertas tempranas forma parte de las acciones orientadas a proteger la producción nacional, fortalecer la capacidad de respuesta del sector agropecuario y reducir el impacto de eventos climáticos adversos en las familias rurales”, mencionaron.
Por último, señalaron que con el objetivo de continuar el compromiso con la gestión preventiva del riesgo, el MAG continuará difundiendo información técnica actualizada para apoyar la toma de decisiones oportunas por parte de los productores.
Fue el uso de la biotecnología lo que permitió el despegue de la agricultura paraguaya, según Santiago Bertoni, actual asesor de la UGP. Foto: Ilustrativa
Tecnología en el campo: la apuesta del agro para producir más y mejor
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Por Sofía Céspedes
La tecnología dejó de ser un complemento dentro del agro para convertirse en una herramienta central de competitividad. En un contexto marcado por la variabilidad climática, el aumento de los costos de producción y la necesidad de mantener rendimientos sostenibles, los productores paraguayos incorporan cada vez más herramientas digitales para optimizar sus decisiones y mejorar la eficiencia en el campo.
Hoy, conceptos como agricultura de precisión, monitoreo satelital, drones, sensores e inteligencia artificial forman parte de un proceso de transformación que avanza tanto en la agricultura extensiva como en otros rubros productivos. El objetivo es claro: producir más, utilizar mejor los recursos y reducir riesgos.
Según Santiago Bertoni, exministro de Agricultura y Ganadería (MAG) y actual asesor de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), este proceso tiene sus raíces en la incorporación masiva de la biotecnología a comienzos de este siglo.
“Fue el uso de la biotecnología lo que permitió el despegue de la agricultura paraguaya. Pasamos de producir aproximadamente 3 millones de toneladas (hace dos décadas) a cerca de 10 millones de toneladas en la actualidad”, afirmó en conversación con La Nación/Nación Media.
A partir de entonces, la adopción de nuevas tecnologías permitió consolidar sistemas como la siembra directa y la rotación de cultivos, impulsando una mayor productividad en rubros como soja, maíz y trigo.
Agricultura de precisión
La evolución tecnológica del agro paraguayo ya no se limita a la maquinaria tradicional. Actualmente, numerosos productores utilizan sistemas GPS y autoguiado de tractores, monitores de rendimiento instalados en cosechadoras y herramientas que permiten aplicar fertilizantes o semillas de manera diferenciada según las características de cada parcela.
Estas tecnologías generan información en tiempo real y permiten realizar intervenciones más precisas, reduciendo desperdicios y optimizando recursos. “La eficiencia productiva es fundamental para Paraguay. Y esa eficiencia solamente se logra con conocimiento y con el uso de tecnología”, sostuvo Bertoni.
A ello se suman drones y sistemas de monitoreo satelital que permiten observar el comportamiento de los cultivos, medir humedad del suelo, evaluar la cobertura vegetal y detectar problemas antes de que se traduzcan en pérdidas económicas.
La disponibilidad de datos climáticos también se convirtió en una herramienta estratégica para planificar siembras, cosechas y selección de variedades, especialmente en un escenario donde los eventos climáticos extremos tienen cada vez mayor incidencia sobre la producción.
La evolución tecnológica del agro paraguayo ya no se limita a la maquinaria tradicional. Foto: Pixabay/Ilustrativa
Drones, sensores y monitoreo
En la horticultura, el avance tecnológico se observa principalmente en la automatización de sistemas de riego y en el uso de sensores para medir variables ambientales.
Edgar Frutos, especialista de la Dirección de Extensión Agraria (DEAg) del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), explicó que cada vez más productores incorporan sistemas automatizados controlados por sensores.
Estas herramientas permiten ajustar la cantidad de agua utilizada según las necesidades reales de los cultivos y las condiciones ambientales. “El uso de sensores permite tomar mejores decisiones y optimizar recursos. Hoy podemos determinar si es necesario regar cinco minutos o veinte minutos, según las condiciones reales del cultivo”, indicó.
Actualmente, el MAG trabaja además en proyectos que utilizan drones multiespectrales y monitoreo satelital para la detección temprana de enfermedades, permitiendo actuar antes de que los daños sean visibles a simple vista.
Frutos señaló que la tecnología se vuelve especialmente importante ante fenómenos climáticos como El Niño, que puede generar largos períodos de lluvia y humedad, aumentando el riesgo sanitario en los cultivos. En estos casos, los sistemas de monitoreo permiten realizar un seguimiento constante y reaccionar con mayor rapidez ante posibles amenazas productivas.
Los desafíos
Aunque la transformación tecnológica avanza, todavía existen obstáculos importantes para ampliar su adopción.
El principal sigue siendo el costo inicial de inversión, especialmente para pequeños productores. Sin embargo, tanto Bertoni como Frutos coinciden en que estas herramientas tienden a amortizarse con el tiempo mediante mayores rendimientos, reducción de pérdidas y una mejor utilización de los insumos.
Además, cada vez más productores acceden a la tecnología mediante servicios tercerizados, alquiler de equipos o a través de cooperativas de producción que facilitan el acceso a herramientas avanzadas.
Otro desafío importante es la infraestructura. La falta de conectividad, energía eléctrica de calidad y caminos adecuados limita la utilización de tecnologías digitales en varias regiones productivas del país. “Hay zonas donde no se puede pensar en una utilización masiva de ciertas tecnologías por falta de internet, energía o infraestructura vial”, advirtió Bertoni.
La inteligencia artificial aparece como la próxima etapa de esta transformación. Aunque su uso todavía es incipiente, los especialistas consideran que tendrá un papel cada vez más relevante en el procesamiento de datos generados por sensores, drones e imágenes satelitales, ayudando a los productores a tomar decisiones más rápidas y precisas.
La tendencia, sin embargo, ya está en marcha. El agro local pasó de depender exclusivamente de la experiencia de campo a incorporar herramientas basadas en datos, monitoreo permanente y análisis digital.
Este sector sigue siendo uno de los principales motores de la economía nacional, y por ello, la tecnología se perfila como una de las claves para sostener la competitividad y enfrentar los desafíos de los próximos años.
En conversación con La Nación, Eduardo Miyamoto, presidente de la Cooperativa Agroindustrial Colmena Asunción (Caica), explicó que la incorporación de tecnología en la producción frutihortícola avanza de manera gradual en La Colmena, aunque todavía existen limitaciones para una adopción más amplia de herramientas como los drones.
En cuanto al sistema de riego, señaló que la zona cuenta con una infraestructura que data de finales de la década de 1980, construida con apoyo de la cooperación japonesa.
El sistema utiliza agua que llega por gravedad y abastece principalmente a productores de hortalizas y frutas. Sin embargo, fue diseñado originalmente para unas 120 familias y actualmente es utilizado por más de 400, lo que genera una creciente presión sobre la disponibilidad del recurso hídrico.
Miyamoto comentó que algunos productores ya incorporan tecnologías más avanzadas, como sensores para monitorear el uso del agua y sistemas de fertirriego, que permiten aplicar nutrientes junto con el riego para mejorar la productividad de los cultivos.
Respecto al uso de drones, indicó que ya se realizaron algunas pruebas para tareas de fumigación, aunque los resultados todavía presentan limitaciones en determinados cultivos. Citó como ejemplo la producción de uva, donde las frutas se desarrollan por debajo de los parrales, dificultando que los productos aplicados desde el aire lleguen de manera uniforme a toda la planta.