Tributación cerró marzo con una recaudación cercana a los G. 1,2 billones
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La Subsecretaría de Estado de Tributación (SET), del Ministerio de Hacienda, informó que la recaudación al cierre de marzo de este año estaría en torno a 1,2 billones de guaraníes, resultado que señala un repunte de la economía paraguaya.
El viceministro de Tributación, Óscar Orué, indicó que desde la quincena de marzo se observó un repunte importante, principalmente por las facilidades tributarias que tienen los contribuyentes por medio de la reducción de la tasa de financiamiento de los impuestos.
Óscar Orué, viceministro de Tributación. Foto: Gentileza.
“Del 6% ahora subimos al 14% de superávit este mes de marzo. Superamos lo que se recaudó en el mismo periodo, pero del 2019. Hay que recordar que el 11 marzo del 2020 se declaró la pandemia en el país y eso repercutió negativamente en la recaudación del 2020 y ahora estamos recuperándonos”, refirió Orué.
En ese sentido, el viceministro afirmó que la recaudación al cierre de marzo llegaría a casi 1,2 billones de guaraníes en contrapartida a los 900.000 millones de guaraníes recaudados en el mismo periodo, pero del año anterior.
Explicó que actualmente se observa un gran cumplimiento de las obligaciones de los contribuyentes, especialmente en el Impuesto a la Renta Personal (IRP). “Hay que tener en cuenta que este marzo fueron los vencimientos para este impuesto y de los 190.000 contribuyentes, 10.000 pidieron el fraccionamiento”, recordó.
Indicó, además, que se vieron números positivos en los cumplimientos de los contribuyentes del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto a la Renta Empresarial (IRE). “Eso habla a las claras de que la economía está teniendo un repunte a pesar de la pandemia y está teniendo un repunte considerando que hay sectores que están teniendo aun problemas”, sostuvo.
En ese sentido, dijo que para esos sectores que aún no están pudiendo reactivar al 100% como los gastronómicos, hoteleros, eventos y entretenimientos, el Gobierno Nacional estableció medidas específicas como la reducción del 50% del IVA hasta octubre de este año y para los pequeños productores agropecuarios se redujo la retención del IRE del 3% al 1% y se estableció para los contribuyentes la exoneración del 100% de los intereses por deudas antiguas.
Faena de julio acompañó récord del precio de la carne de exportación, destaca Appec
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Tras nuevos récords históricos en el precio de la carne de exportación, el séptimo mes del año registró más faenas durante el 2026, según el informe Novillo Tipo Paraguay 2.0, elaborado por la Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (Appec).
El Margen Bruto Industrial (MBI) subió 5 USD/cabeza con respecto al mes de junio y este mes se logró ubicar por encima de los 430 USD/cabeza. Esta importante diferencia a favor de la industria, le permitió seguir comprando hacienda en buenos valores en el mercado del gordo dejando el MBI en un 25,5 %, valor que viene casi invariable (2,0 %) desde enero de este año.
“El indicador más importante con respecto a este punto es que todas menos una planta y también las ferias de consumo aumentaron su faena de junio a julio en un ambiente de precios altos en la hacienda gorda”, resaltaron desde el gremio.
El mercado internacional de la carne sigue altamente demandado y marca para el país un nuevo récord en el precio de la tonelada de carne exportada. De acuerdo a los pronósticos de los analistas internacionales, los precios altos de la carne “llegaron para quedarse” por lo que esta tendencia continuará por unos cuantos años más y donde Paraguay no está ajeno a esta situación.
“Si bien, se han dado unas pequeñas variantes hacia abajo en el valor de las menudencias, costilla y vacío, la tonelada de carne deshuesada de exportación ha aumentado alrededor de 90 USD/ton, lo que hizo que el mes de julio cierre batiendo récords para este producto y así también en el Novillo Tipo”, resaltaron.
Sobre la faena bovina en frigoríficos de exportación, explicaron que creció 11 % en julio y alcanzó su mayor volumen mensual en lo que va de 2026, con un total de 190.839 cabezas procesadas.
El resultado representó un incremento de 18.307 cabezas respecto a junio, cuando se faenaron 172.532 animales, consolidando la recuperación de la actividad registrada durante los últimos tres meses.
La evolución mostró un crecimiento sostenido desde el mínimo del año, registrado en abril, cuando la faena alcanzó 105.315 cabezas. Desde entonces, el volumen aumentó a 143.866 cabezas en mayo, 172.532 en junio y 190.839 en julio.
El piso congelado del IRP reduce el efecto real de los aumentos salariales
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Mientras el salario mínimo volvió a incrementarse un 5 % para compensar parcialmente la inflación, el umbral de ingresos para tributar el Impuesto a la Renta Personal (IRP) continúa fijado en G. 80 millones anuales desde 2020. La falta de actualización del mínimo imponible provoca el denominado “arrastre fiscal”, un fenómeno que incorpora cada vez a más trabajadores al régimen tributario sin que necesariamente haya mejorado su capacidad económica.
“Nada es seguro, excepto la muerte y los impuestos”. La célebre frase atribuida a Benjamín Franklin mantiene plena vigencia más de dos siglos después. En Paraguay, sin embargo, la realidad tributaria incorpora un elemento adicional que afecta silenciosamente a miles de asalariados: mientras los salarios se ajustan año tras año para acompañar la inflación, el ingreso mínimo para comenzar a tributar el Impuesto a la Renta Personal (IRP) permanece inalterable desde hace seis años.
Desde el 1 de julio, el salario mínimo aumentó un 5 %, pasando de G. 2.899.048 a G. 3.044.000 mensuales. Como ocurre cada año, el reajuste busca preservar parcialmente el poder adquisitivo frente al incremento del costo de vida.
Sin embargo, el mínimo para quedar alcanzado por el IRP-Rentas y Prestación de Servicios Personales (IRP-RSP) continúa fijado en G. 80 millones brutos anuales, exactamente el mismo monto establecido para el ejercicio fiscal 2020.
Esta diferencia entre la evolución de los salarios y la inmovilidad del umbral genera un fenómeno ampliamente estudiado en economía pública denominado “arrastre fiscal” o bracket creep. Consiste en que la inflación y los aumentos nominales de los ingresos hacen que cada vez más personas ingresen al sistema tributario, aunque en términos reales mantengan prácticamente el mismo nivel de vida.
Zunilda Trinidad, consultora organizacional y especialista en proyectos de inversión y auditoría, explica que la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) no tiene atribuciones para modificar ese monto por decisión propia.
“El umbral de G. 80 millones está establecido por la Ley 6380/19. Su modificación requiere un cambio en el marco legal. A diferencia de la legislación anterior, la actual no contempla un mecanismo automático de actualización del mínimo imponible según la inflación”, señala.
En consecuencia, más que una decisión administrativa, la permanencia del umbral responde a la ausencia de una reforma legislativa que adapte el monto a la evolución de los precios.
Cada año el límite vale menos. Aunque nominalmente el mínimo imponible continúa siendo de G. 80 millones, su valor económico se redujo de manera importante desde 2020.
La inflación acumulada durante los últimos seis años disminuyó el poder adquisitivo de ese monto. Si el límite hubiera sido ajustado para mantener el mismo valor real que tenía cuando fue fijado, actualmente se ubicaría aproximadamente entre G. 105 millones y G. 108 millones, según la inflación acumulada del período.
En otras palabras, el umbral vigente conserva apenas alrededor del 76 % del poder adquisitivo que tenía originalmente.
Como consecuencia, numerosos trabajadores que únicamente recibieron incrementos destinados a compensar la inflación hoy superan el límite legal y deben inscribirse en el IRP, aun cuando su situación económica real prácticamente no haya cambiado. ¿Pierde poder adquisitivo el trabajador?
La consultora tributaria Cinthia Ayala Maciel, de Inversiones Paraguay, sostiene que el efecto debe analizarse desde dos perspectivas. En primer lugar, explica que el impacto directo del impuesto suele ser moderado.
“El IRP grava la renta neta y posee una estructura progresiva, con tasas del 8 % y del 10 %. Por ello, quien recién supera el umbral normalmente no enfrenta una carga tributaria elevada”, señala.
Sin embargo, considera que el aspecto más relevante está en los costos asociados al cumplimiento de las obligaciones tributarias.
“La inscripción en el registro, la presentación de declaraciones, la conservación de documentos respaldatorios y, en muchos casos, la contratación de un contador o de servicios de teneduría de libros representan gastos que son prácticamente iguales para quien apenas supera el umbral y para quien obtiene ingresos considerablemente mayores”, explica.
Ese fenómeno provoca que los costos administrativos tengan un peso proporcionalmente mayor sobre los contribuyentes de menores ingresos dentro del propio universo alcanzado por el impuesto.
Menor ingreso disponible. El efecto del arrastre fiscal no implica necesariamente una pérdida automática del poder adquisitivo, pero sí puede reducir el ingreso disponible de los trabajadores.
Una parte de los reajustes salariales destinados a compensar la inflación termina absorbida por el pago del impuesto y por los costos administrativos derivados de cumplir con las obligaciones tributarias.
Un ejemplo permite visualizar el fenómeno. Un asalariado que en 2020 percibía G. 78 millones anuales no estaba alcanzado por el IRP. Si durante los años siguientes únicamente recibió incrementos equivalentes a la inflación, hoy podría superar los G. 100 millones anuales sin haber experimentado una mejora significativa en su capacidad económica. Sin embargo, al mantenerse congelado el mínimo imponible en G. 80 millones, pasa a integrar el universo de contribuyentes.
Especialistas en política fiscal sostienen que este mecanismo modifica gradualmente la carga tributaria sin necesidad de elevar las alícuotas ni crear nuevos impuestos. Basta con que el mínimo imponible permanezca inmóvil mientras los salarios nominales continúan creciendo.
Mientras el salario mínimo sigue ajustándose para intentar preservar el poder adquisitivo de los trabajadores, el piso del IRP permanece congelado desde 2020. En ese contexto, cada nuevo reajuste salarial acerca a más paraguayos al régimen tributario, ampliando la base de contribuyentes mediante el denominado “arrastre fiscal”, un fenómeno que cobra cada vez mayor relevancia en un escenario de inflación acumulada y salarios en constante actualización.
Julio cerrará con aumento en la recaudación, confirma Orué
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El director de Ingresos Tributarios, Oscar Orué, afirmó que el mes de julio presentará números positivos con relación a la recaudación. Explicó que la cuestión cambiaria es la que generó números negativos, pero que los impuestos internos están mostrando buenos niveles.
De acuerdo a lo manifestado por el alto funcionario, en el Presupuesto General de la Nación para el presente ejercicio se había establecido una estimación de aumento de los ingresos del 8 %, sin embargo la cuestión no se dio de esa manera. “Estamos bastante bajos, lastimosamente”, expresó.
“Este mes de julio vamos a cerrar aproximadamente, con un 5 %, 6 %, de crecimiento, vamos a esperar hoy y mañana que son los últimos días los niveles de recaudación que vamos a tener”, manifestó con relación a las cifras para el séptimo mes del año.
Insistió con lo que se viene hablando desde hace el tiempo, la caída del dólar como factor que presionó a la baja los ingresos. “Si comparamos julio de 2025 con este julio, tenemos un aumento ya, ya superamos la recaudación total de lo que fue julio de 2025 a pesar de un dólar bajo, que es lo que golpeó los niveles de recaudación”, explicó a la 780 AM.
Por otro lado, destacó que con los impuestos internos se están teniendo un buen ritmo de expansión, en el Impuesto al Valor Agregado (IVA), por el dinamismo en el consumo, como así también en el Impuesto a los Dividendos y Utilidades (IDU), por los controles realizados.
Amplió afirmando que ya se venía previendo un incremento en los ingresos para el segundo semestre, cuestión ya patente dentro de este mes de julio.
DNIT recuerda que todos los trámites tributarios y servicios vinculados al RUC son gratuitos
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La Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) recordó que todos los servicios vinculados al Registro Único del Contribuyente (RUC) y al cumplimiento de las obligaciones tributarias son completamente gratuitos, a modo de informar a la ciudadanía y evitar pagos indebidos por trámites o gestiones que forman parte de los servicios oficiales.
La institución enfatizó que los funcionarios públicos de las áreas de control y fiscalización no están autorizados a solicitar ni recibir dinero de los contribuyentes durante el desarrollo de los procedimientos administrativos.
En caso de detectarse incumplimientos tributarios, las obligaciones correspondientes son determinadas y cobradas exclusivamente mediante los procedimientos administrativos y los canales oficiales establecidos en la normativa vigente.
La institución también señaló que la gestión de tributos puede realizarse a través del Sistema Marangatu, además de la atención brindada en todas las oficinas impositivas. Foto: Ilustrativa
La DNIT precisó que la gratuidad abarca diversos servicios, entre ellos la inscripción, actualización y clausura del RUC, así como la emisión de documentos tributarios, como constancias y certificados de cumplimiento.
También recordó que la gestión de tributos puede realizarse a través del Sistema Marangatu, además de la atención brindada en todas las oficinas impositivas del país y mediante los distintos canales habilitados, entre ellos la Plataforma de Atención al Contribuyente Móvil (PAC Móvil).
La institución reafirmó que estos servicios forman parte de su política de atención al contribuyente, orientada a facilitar el cumplimiento de las obligaciones fiscales sin costo alguno y con acceso a canales oficiales. Finalmente, la DNIT ratificó su compromiso con una gestión transparente, moderna y eficiente, enfocada en promover el cumplimiento voluntario de las obligaciones tributarias y garantizar servicios con integridad y calidad para la ciudadanía.