El Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) destaca el importante volumen de exportación de chía el año pasado, en medio de la pandemia del COVID-19.
Menciona que la chía es otro de los rubros en constante crecimiento en cuanto a los envíos a diferentes mercados internacionales.
Es así que en el 2020 se exportó más de 26.500 toneladas del citado grano. Precisamente, técnicos del Senave procedieron ayer a la extracción de muestra de granos de chía para la exportación, con el propósito de someterlos a análisis de laboratorio para asegurar su calidad e inocuidad, conforme a las normativas técnicas y a las exigencias del país importador.
El Senave es el órgano de aplicación de los convenios y acuerdos internacionales relacionados a la calidad y sanidad vegetal, a las semillas y a la protección.
Reglamento sometido a consulta
Recordemos que en marzo del 2019 el Senave sometió a consulta pública el proyecto de reglamento para la certificación de semillas de chía, destinadas a la producción de brotes de consumo humano a ser enviadas a la Unión Europea.
La propuesta respondió a la exigencia de mercados que requieren certificaciones que avalen que los granos y sus brotes destinados al consumo humano cumplen con las reglamentaciones vigentes del país de destino.
Leé también: Llamosas no descarta apelar a un nuevo préstamo para compra de vacunas
Dejanos tu comentario
Senave refuerza la vigilancia contra la mosca de la fruta para proteger las cosechas
La mosca de la fruta representa una de las principales amenazas fitosanitarias para los productores, debido a su capacidad de propagación y a los daños que ocasiona en los cultivos. Además de comprometer la calidad y el rendimiento de las cosechas, su presencia puede convertirse en una barrera para el comercio internacional.
“Por su alta capacidad de propagación es considerada una plaga crítica”, explicó la ingeniera Carmen Berni, directora general técnica del Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) a La Nación / Nación Media. Paraguay aplica procedimientos de vigilancia, inspección y análisis de muestras, tanto en zonas productivas como en los puntos de ingreso al país. Las frutas que presentan indicios de infestación pueden ser rechazadas, por lo que el cumplimiento de las exigencias sanitarias resulta clave para sostener y ampliar el acceso a los mercados internacionales.
Se trata de un complejo de especies de moscas que afectan a distintos cultivos frutícolas. La hembra perfora la cáscara del fruto y deposita sus huevos en el interior; posteriormente, las larvas nacen y se alimentan de la pulpa, provocando su deterioro y caída prematura. Este proceso genera pérdidas económicas para los productores.
Lea más: MAG destina G. 708 millones para recuperar invernaderos en Yhú
Sistema de monitoreo
El Senave cuenta con un sistema de monitoreo y vigilancia fitosanitaria que permite identificar las especies presentes, registrar sus poblaciones y detectar posibles aumentos en su incidencia. Para ello, instala trampas en distintas zonas productivas, que son revisadas periódicamente. Los resultados permiten generar alertas y orientar las medidas de control junto con los productores y los servicios de asistencia técnica.
“La vigilancia sanitaria no es solamente responsabilidad de nosotros como institución”, remarcó Berni. La estrategia también requiere la participación de los agricultores, quienes deben retirar los frutos caídos y aplicar métodos adecuados para evitar que las larvas completen su ciclo de desarrollo. Entre las alternativas mencionadas por la especialista figuran la solarización de los frutos afectados, mediante bolsas plásticas que permitan elevar la temperatura, y su enterramiento a una profundidad suficiente para impedir la salida de los insectos adultos.
Dejanos tu comentario
La sandía paraguaya llega a Uruguay
Paraguay concretó su primera exportación de sandía a Uruguay con un envío de 21.000 kilos desde Guajayví, San Pedro, en un nuevo paso para la producción frutícola nacional.
Un nuevo destino internacional. Paraguay concretó su primera exportación de esta fruta con un cargamento de 21.000 kilos provenientes de Guajayví, con destino a Uruguay. La operación abre una nueva oportunidad comercial para los productores nacionales y amplía los mercados disponibles para la producción frutícola.
El envío fue sometido a los procesos de inspección y fiscalización del Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave), con el objetivo de verificar el cumplimiento de las condiciones fitosanitarias y garantizar la calidad e inocuidad del producto.
La habilitación del mercado uruguayo se concretó mediante el “Plan de trabajo para la exportación de frutos frescos de cucurbitáceas de la República del Paraguay a la República Oriental del Uruguay, mediante la aplicación de un Sistema Integrado de Medidas de Mitigación de Riesgo”, según el Senave.
Suma una oportunidad comercial. La directora general técnica de la institución, Carmen Berni, señaló que la apertura de este mercado representa un nuevo paso para la producción frutícola paraguaya, al facilitar el acceso de la sandía nacional a destinos internacionales bajo condiciones fitosanitarias establecidas.
Producción nacional. La sandía se cultiva actualmente en más de 4.000 hectáreas en Paraguay, con una producción anual que supera las 65.000 y puede alcanzar las 80.000 toneladas. El movimiento económico generado por el rubro, considerando el mercado interno y externo, se estima en USD 12 millones.
San Pedro con Guajayví entre sus principales zonas productoras, concentra parte de la actividad, junto con Concepción, Caaguazú, Cordillera, Paraguarí e Itapúa.
Dejanos tu comentario
Paraguay abre el mercado uruguayo para la exportación de sandías con un envío de 21.000 kilos
Paraguay concretó la primera exportación de sandías a Uruguay, con una partida de 21.000 kilos provenientes de 21 productores de Guajayví, San Pedro, que cumplió con los requisitos fitosanitarios establecidos por el país. La apertura representó una nueva oportunidad comercial para la producción nacional y, particularmente, para la agricultura familiar campesina, que incorporó así un nuevo mercado de destino.
La directora general técnica del Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave), ingeniera Carmen Berni, destacó que el proceso para concretar el envío demandó entre dos y tres años de trabajo, con intercambios técnicos entre Paraguay y Uruguay para establecer el protocolo fitosanitario. El acuerdo contempla, además de la sandía, otros rubros como zapallo, calabacita, zucchini y melón. “Es un avance sumamente importante para la agricultura familiar, un nuevo rubro que entra dentro de la lista de productos exportables”.
La carga fue trasladada en camión con cobertura para proteger las frutas de los rayos solares y tuvo como destino final Montevideo, con tránsito por Argentina.
Lea más: Paraguay fue reconocido con medalla de oro en el World Steak Challenge 2026
Berni explicó que la concreción de este mercado requirió un trabajo coordinado entre productores y organismos públicos para garantizar el cumplimiento de los controles fitosanitarios y mantener habilitado el destino comercial. “Lo importante siempre es que los interesados en exportar se acerquen con tiempo, porque hay protocolos que cumplir y tenemos que arrancar todos juntos para concretar este tipo de logros”, recordó la ingeniera.
Uno de los principales desafíos fitosanitarios fue la mosca de la fruta, plaga presente en Paraguay y considerada una de las principales barreras para el comercio internacional de productos frescos por su capacidad de propagación. La funcionaria explicó que el Senave mantiene un sistema de vigilancia mediante trampas y controles, mientras que los productores también cumplen un rol clave en la detección y prevención, explicó en una entrevista a la 920 AM.
Dejanos tu comentario
Del sésamo al ají: cooperativa apuesta por exportar productos con valor agregado
La búsqueda de nuevos mercados y la industrialización de la materia prima comienzan a abrir oportunidades para los productores paraguayos. Un ejemplo es el de una cooperativa de San Pedro que a partir de su experiencia con el sésamo y la chía, incorporó el cultivo de ají picante y avanzó hacia la elaboración de pasta para exportación a Estados Unidos.
Rolando Chávez, gerente de la cooperativa, explicó que la iniciativa surgió el año pasado, tras el contacto con un empresario ecuatoriano interesado en fomentar el cultivo y la exportación de ají. Luego de visitar varias organizaciones, el cliente eligió a la cooperativa para desarrollar el proyecto, que comenzó con 16 hectáreas en su primera etapa.
Para la nueva zafra, la organización duplicó la producción y proyecta enviar 20 contenedores a partir de febrero del próximo año, sujeto al cumplimiento de los análisis y protocolos requeridos para la exportación.
Te puede interesar: Exportaciones porcinas superan las 14.000 toneladas al cierre de septiembre
El caso refleja la importancia de avanzar hacia productos con mayor valor agregado, una de las líneas destacadas por Francisco Martino, presidente de la UIP Joven. El dirigente sostiene que la industria paraguaya debe prepararse para competir en mercados internacionales, ampliar su escala y aprovechar las oportunidades de transformación de materias primas.
Según explicó, la caída del precio del sésamo llevó a los productores a buscar alternativas comerciales. La incorporación de maquinaria para procesar el ají y convertirlo en pasta permitió desarrollar un producto diferenciado, con una vida útil de ocho meses, destinado al mercado estadounidense.
Martino señaló que la industrialización no implica abandonar cultivos tradicionales como la soja o el maíz, sino sumar procesos que generen actividad económica dentro del país. Como ejemplo, mencionó la producción de alcohol a partir del maíz, que también genera subproductos utilizados en la alimentación animal y demanda servicios logísticos.
Con más de 800 socios individuales, además de organizaciones y empresas asociadas, la cooperativa busca ampliar sus cultivos y explorar nuevas oportunidades de exportación. Chávez también adelantó que trabaja en una primera operación de envío de sandía a Uruguay, como parte de una estrategia de diversificación productiva.
Leé más: Producción editorial creció 10,4 % y llegó a 36 ciudades del país