El Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) destaca el importante volumen de exportación de chía el año pasado, en medio de la pandemia del COVID-19.
Menciona que la chía es otro de los rubros en constante crecimiento en cuanto a los envíos a diferentes mercados internacionales.
Es así que en el 2020 se exportó más de 26.500 toneladas del citado grano. Precisamente, técnicos del Senave procedieron ayer a la extracción de muestra de granos de chía para la exportación, con el propósito de someterlos a análisis de laboratorio para asegurar su calidad e inocuidad, conforme a las normativas técnicas y a las exigencias del país importador.
El Senave es el órgano de aplicación de los convenios y acuerdos internacionales relacionados a la calidad y sanidad vegetal, a las semillas y a la protección.
Reglamento sometido a consulta
Recordemos que en marzo del 2019 el Senave sometió a consulta pública el proyecto de reglamento para la certificación de semillas de chía, destinadas a la producción de brotes de consumo humano a ser enviadas a la Unión Europea.
La propuesta respondió a la exigencia de mercados que requieren certificaciones que avalen que los granos y sus brotes destinados al consumo humano cumplen con las reglamentaciones vigentes del país de destino.
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Chía paraguaya mejora sus precios y genera USD 31 millones más al cierre de julio
De enero a julio, las exportaciones de chía tuvieron un buen comportamiento en comparación al año pasado, arrojando números muy importantes que demostraron una vez más el crecimiento del rubro. Además, alcanzaron un precio promedio de USD 2.911 por tonelada, generando 41 % más en materia de ingresos frente al mismo periodo del año anterior.
Así lo indicó el titular de la Cámara Paraguaya de Exportadores de Sésamo (Capexse), Gilberto Ozorio, quien comentó a La Nación/Nación Media que a nivel país, este rubro sigue liderando a nivel mundial las exportaciones y aproximadamente entre 60 % a 70 % de la producción de esta zafra ya fue cosechada.
Asimismo, explicó que se espera que en el resto de agosto y todo septiembre se finiquiten las labores de cosecha, mientras que al mismo tiempo se comercializa localmente lo producido y las empresas exportadoras van procesando y embarcando.
De acuerdo a la Capexse, los embarques de chía se enviaron a un total de 62 destinos y alcanzaron hasta el cierre de julio 36.499 toneladas por USD 106 millones, cuando en el séptimo mes del año anterior se habían vendido 32.527 toneladas por USD 75 millones. Esto generó 12 % más en volúmenes, y USD 31 millones más que en el mismo periodo pasado. Los precios pasaron de USD 2.311 por tonelada a USD 2.911 por tonelada.
Sésamo
En cuanto a las exportaciones de sésamo, el titular de la Capexse mencionó que se destaca la buena calidad y rendimientos que se produjeron en la zafra 25/26, pero en contrapartida se soportaron en los últimos meses las bajas cotizaciones del producto en el mercado internacional, efecto de una fuerte competencia de otros países productores y también el impacto a nivel local por la baja cotización del dólar ante el guaraní.
Las estadísticas de exportación de este rubro al cierre de julio del 2026 indicaron que el grano fue enviado a 26 destinos, alcanzando 22.769 toneladas por USD 32,78 millones, mientras que en el año anterior se exportaron 24.287 toneladas por USD 35 millones, arrojando un resultado del 6 % menos en volúmenes y en ingresos.
“Por lo menos hemos colocado todo lo que se produjo mientras estaba abierta la ventana comercial. La proyección para el último tramo del año será terminar de procesar y embarcar todo el sésamo acopiado”, mencionó a LN/NM.
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La “Escoba de Bruja” avanza por la región y pone en alerta a Paraguay
El Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) encendió la alerta ante el riesgo de ingreso al Paraguay de la enfermedad conocida como “Escoba de Bruja de la Mandioca”, una amenaza que ya cruzó las fronteras y fue detectada en Argentina, Brasil y Bolivia. El patógeno también fue identificado en Guayana Francesa en 2023, lo que refuerza la necesidad de extremar los controles sobre el material vegetal que ingresa al país.
La enfermedad, denominada Cassava Witches’ Broom Disease (CWBD), es provocada por el hongo Ceratobasidium theobromae y actualmente figura para Paraguay como una Plaga Cuarentenaria Ausente. Su eventual introducción representaría un serio riesgo para uno de los cultivos de mayor importancia para la alimentación y para la economía de numerosas familias productoras.
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Amenaza oculta
La mandioca es el principal hospedero de esta enfermedad. Entre las señales que pueden aparecer en las plantas se encuentran una excesiva proliferación de hojas, pecíolos más pequeños, alteraciones vasculares y necrosis. Desde el Senave explicaron que a medida que avanza la infección, las plantas pueden presentar deformaciones, crecimiento reducido y la aparición de estructuras semejantes a una “escoba”, característica que dio origen al nombre de la enfermedad.
El impacto no se limita al aspecto de las plantas. La infección puede reducir de manera considerable la producción de raíces, comprometiendo tanto su rendimiento como su calidad comercial.
Uno de los mayores riesgos está precisamente en que las plantas infectadas pueden no mostrar síntomas visibles. Las estacas utilizadas para la propagación constituyen la principal vía de dispersión de la enfermedad, mientras que determinados insectos capaces de alimentarse de la savia también pueden contribuir a su transmisión.
El Senave advierte además que no existe un tratamiento curativo una vez que la planta ha sido infectada. En los escenarios más graves, las pérdidas podrían ubicarse entre el 80 % y el 100 % del rendimiento, con consecuencias que podrían alcanzar tanto al mercado como al abastecimiento de mandioca.
La enfermedad también puede encontrar un hospedero alternativo en plantas de aguacate, ampliando el alcance potencial del problema sanitario.
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¿Qué hacer?
Ante la proximidad de los focos regionales, el Senave establece como medida obligatoria no introducir ni utilizar material de propagación de mandioca procedente de zonas o países donde se haya confirmado la presencia de la enfermedad.
La recomendación es utilizar únicamente material certificado, de procedencia conocida y con garantías sobre su condición sanitaria. En el caso de productores que preparan sus propias estacas, estas deben provenir de plantas sanas, vigorosas y representativas de cada variedad, cuidando además que se mantengan su identidad, pureza y calidad sanitaria.
La vigilancia dentro de las fincas también adquiere un papel fundamental. Los productores y técnicos deben realizar inspecciones periódicas y comunicar inmediatamente al Senave cualquier síntoma que genere sospecha, sin esperar a contar con una confirmación. Asimismo, deberán facilitar las tareas de inspección, monitoreo y control que lleven adelante los técnicos de la institución.
El objetivo es evitar que una enfermedad que todavía permanece fuera del territorio nacional logre establecerse en Paraguay. El Senave considera que preservar al país libre de esta plaga es una cuestión de interés nacional debido al peso que tiene la mandioca en la alimentación de la población y en la agricultura familiar y comercial.
Un eventual ingreso y establecimiento de la “Escoba de Bruja” no solo podría golpear el rendimiento de los cultivos. También tendría el potencial de generar un fuerte impacto económico entre los productores y poner bajo presión la seguridad alimentaria, por lo que la prevención y la detección temprana se convierten en las principales barreras frente a esta amenaza sanitaria.
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Paraguay busca fortalecer la regulación de bioinsumos agrícolas con cooperación de Chile
Nuestro país inició un proceso de revisión de su marco normativo para los bioinsumos de uso agrícola, con el apoyo técnico de Chile. El objetivo es mejorar las reglas para el registro, regulación y control de estos productos, especialmente de los bioplaguicidas microbianos utilizados en el sector agrícola.
El especialista chileno Eduardo Tapia, del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), inició una visita técnica al país para realizar un diagnóstico sobre la situación actual. La visita forma parte del proyecto para el Mejoramiento del Marco Normativo de Bioinsumos del Paraguay, que se desarrolla mediante un esquema de cooperación entre ambos países.
La agenda de Tapia está coordinada por el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) e incluye reuniones con autoridades y referentes del sector. Durante su estadía, conocerá el marco normativo que actualmente se aplica en Paraguay y visitará los laboratorios de la institución.
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También se realizarán mesas de trabajo con diferentes áreas técnicas del Senave y visitas a referentes del sector en los departamentos de Central y Alto Paraná. El objetivo es conocer de primera mano la situación del sector, las capacidades disponibles y los principales aspectos que deben ser considerados para mejorar la regulación.
Uno de los principales objetivos del proyecto es establecer un marco específico para la regulación y el uso de bioplaguicidas microbianos en la agricultura paraguaya. A través de este proceso también se busca mejorar los controles y los procedimientos que actualmente lleva adelante el Senave en relación con estos productos.
El intercambio con especialistas chilenos permitirá además fortalecer las capacidades técnicas de los funcionarios paraguayos, a partir de experiencias y prácticas aplicadas en Chile.
Como resultado de esta primera etapa se prevé elaborar un diagnóstico y definir un plan de trabajo para los próximos meses de 2026.
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Emiten recomendaciones a productores ante riesgo de plagas en cultivos por El Niño
El Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) emitió recomendaciones a los productores ante el riesgo de plagas en cultivos con el fenómeno El Niño. La implementación de sistemas de monitoreo, alerta temprana y estrategias de manejo integrado constituyen las principales herramientas para reducir sus efectos sobre la producción nacional.
En ese sentido, desde la institución indicaron que ante escenarios asociados con el fenómeno se recomienda intensificar el monitoreo fitosanitario de los cultivos, implementar programas de Manejo Integrado de Plagas (MIP), ajustar los calendarios de siembra considerando los pronósticos climáticos, y mejorar el drenaje de las parcelas para reducir el exceso de humedad.
Asimismo, utilizar variedades con mayor tolerancia a enfermedades, cuando estén disponibles, y realizar un seguimiento permanente de los avisos emitidos por la Dirección de Meteorología e Hidrología (DMH) y el MAG.
Según mencionó la bióloga Estela Acosta, del departamento de Vigilancia Fitosanitaria de la Dirección de Protección Vegetal, además de favorecer la aparición de plagas, El Niño puede generar efectos indirectos en la actividad agrícola, como la saturación y el encharcamiento de los suelos, dificultades para la siembra y la cosecha, mayor lixiviación de nutrientes y un aumento del riesgo de pérdidas económicas por la reducción del rendimiento y el deterioro de los productos, según detallaron.
También indicó que las zonas del sur como la Región Oriental, Itapúa, Misiones y Ñeembucú, así como las áreas ribereñas de la cuenca del río Paraguay, presentarían mayor vulnerabilidad debido a la ocurrencia recurrente de inundaciones y precipitaciones intensas.
También pueden registrarse enfermedades radiculares y pudriciones debido al exceso de humedad en el suelo, además de dificultades para realizar controles fitosanitarios oportunos ante la persistencia de las precipitaciones. “Estas condiciones pueden derivar en pérdidas de rendimiento y disminución de la calidad de la producción”, mencionó.
Rubros con más incidencia
A su vez, dijo que los cultivos como la soja, maíz, trigo y arroz, así como los hortícolas y frutales, presentan mayor susceptibilidad durante períodos prolongados de humedad. Esta situación puede elevar los costos de producción debido a la necesidad de aplicaciones adicionales de fungicidas y otras medidas de manejo integrado.
En otros rubros de importancia económica también mencionó el sésamo, cultivado tanto en la agricultura familiar como en otros modelos productivos. Esto, después del exceso de agua puede provocar la pudrición de las raíces, favorecer la aparición de hongos y limitar el desarrollo de las plantas. También puede deteriorar la calidad de los granos y dificultar la cosecha, considerando que el cultivo requiere condiciones secas y buena exposición solar durante esta etapa.
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