Energía generada en febrero por Itaipú equivale a lo necesario para abastecer demanda de 9 meses
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La generación de energía en el mes de febrero por la Itaipú Binacional fue de 7.335 GWh (gigavatio-hora), de los cuales 3.754 GWh fueron generados por el sistema de 50 Hz (Hertzios), y de esto, 1.421 GWh fueron suministrados a la Administración Nacional de Electricidad (Ande).
Esto, según el informe mensual de producción y suministro de energía proporcionado por la Dirección Técnica de la Margen Derecha de la Central Hidroeléctrica.
Al respecto, el boletín resalta que la cantidad total producida durante el periodo mencionado es equivalente a lo necesario para abastecer la demanda del Paraguay por aproximadamente unos nueve meses.
Durante los dos primeros meses del año, la entidad suministró 2.686 GWh de energía eléctrica al país a través de la Ande. Foto: Gentileza.
Suministro
Y es que conforme a tales mediciones, la entidad incluso suministró durante los dos primeros meses de este año 2.686 GWh de energía eléctrica al país a través de la Ande.
Es así que al concluir el segundo mes del 2021, la Central Hidroeléctrica de Itaipú prosigue con una alta productividad, sobre todo tomando en consideración las bajas afluencias registradas en el citado periodo, señala el informe. La cobertura de los requerimientos máximos de la Ande fue total, teniendo en cuenta la demanda en el mes de febrero, cuando se registraron cuatro importantes marcas.
Por un lado, la Demanda Instantánea del Sistema Interconectado Nacional de la Ande del día 22, a las 21:20, con un valor de 3.632 MW (megavatios), el mayor valor de todo el histórico hasta ese momento, ocasión en la que Itaipú atendió aproximadamente el 91% de la demanda en el mencionado instante.
El día 23 de febrero, a las 14:20, la Demanda Instantánea del Sistema Interconectado Nacional de la Ande fue de 3.777 MW, posicionándose como el mayor valor de todo el histórico, superando al valor del día anterior incluso, cubriendo casi el 90% de la demanda en ese entonces. Así también, la binacional atendió el máximo suministro horario al Sistema Ande de todo el histórico el día 23, con un valor de 3.353 MW a las 15:00, y el máximo suministro diario al Sistema Interconectado de todo el histórico, en la misma fecha, con un valor de 66.285 MWh.
La Dirección Técnica menciona a la vez el alto índice de disponibilidad de las unidades generadoras de la Central Hidroeléctrica de Itaipú, cuyo valor acumulado al mes de febrero fue de 98,06%, superando en 4,06% a la meta empresarial del 94%.
De esta manera, se logró el máximo aprovechamiento del recurso hídrico disponible para cubrir la demanda existente por parte del Sistema Interconectado Nacional, que fue posible gracias a la eficiencia operacional y de mantenimiento, la calidad técnica del cuadro de empleados y de los trabajos coordinados entre los sistemas eléctricos de Paraguay y Brasil, según el informe.
Dentro del marco del estudio de la Comisión Bicameral de Presupuesto el ministerio de agricultura y ganadería anunció las medidas que tomarán a fin de apoyar a los productores afectados por la caída de granizos. Foto: Gentileza.
El MAG busca mercados para productos agropecuarios de Canindeyú afectados por los granizos
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El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) impulsa nuevas gestiones comerciales para sostener la venta de tomate nacional,en medio de una sobreoferta y los daños ocasionados por granizadas en Caaguazú. La institución retomará esta semana las ruedas de negocios con supermercados y mantiene gestiones para concretar envíos al mercado brasileño.
El ministro de Agricultura y Ganadería, Carlos Giménez, informó que las granizadas afectaron más de 170 hectáreas de cultivos hortícolas, destruyeron 676 casetas de producción y perjudicaron a casi 700 familias productoras. La situación impactó en uno de los principales departamentos proveedores de hortalizas del país.
Como parte de la asistencia, el MAG entregó insumos, incluidos fertilizantes, y trabaja en el acompañamiento para recuperar las estructuras dañadas. Además, abordó con entidades crediticias estatales la situación financiera de los productores, cuyos compromisos podrían verse afectados por los gastos imprevistos para reanudar sus actividades.
La cartera agropecuaria anunció que esta semana se retomarán las ruedas de negocios con supermercados, dando continuidad a los encuentros realizados en febrero. El objetivo es fortalecer los vínculos entre compradores y organizaciones de productores, ampliar las oportunidades comerciales y facilitar la colocación de la producción.
El ministro también mencionó las gestiones para exportar tomate a Brasil. El envío previsto para este lunes no pudo concretarse, aunque manifestó su expectativa de avanzar durante la semana.
En cuanto a la oferta para los próximos meses, indicó que los daños podrían reducir la disponibilidad de hortalizas, pero evitó anticipar una eventual escasez, debido a que parte de los productores mantiene sus instalaciones en condiciones operativas.
Giménez advirtió, además, que el MAG acumuló una reducción presupuestaria del 42 % en cinco años, una limitación que podría afectar progresivamente la capacidad de capacitación y apoyo a la comercialización. En este escenario, facilitar el acceso a mercados resulta clave para recuperar la producción y sostener los ingresos de las familias rurales.
CAF pone hasta USD 3.000 millones sobre la mesa para impulsar inversiones en Paraguay
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La entidad financiera, que ya mantiene una cartera de USD 2.696 millones en el país, plantea combinar prudencia fiscal, inversión pública estratégica y capital privado para elevar la productividad. Educación, energía e infraestructura figuran entre las prioridades.
Estabilidad con inversión estratégica. Paraguay tiene el desafío de convertir su estabilidad macroeconómica en mayor productividad y nuevas oportunidades de inversión. En ese escenario, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) manifestó su disposición de aportar hasta USD 3.000 millones adicionales en los próximos años para financiar proyectos públicos y privados, con énfasis en infraestructura, energía y desarrollo productivo.
Jorge Srur, gerente regional Sur de CAF, sostuvo que preservar el grado de inversión exige prudencia fiscal, pero también una gestión eficiente de los recursos destinados a obras estratégicas. Según explicó, el financiamiento soberano debe priorizar aquellos proyectos críticos para el desarrollo que no puedan ejecutarse únicamente mediante instrumentos privados.
El ejecutivo destacó que la estabilidad monetaria e institucional, la previsibilidad de las políticas, la energía renovable y de bajo costo, y una población joven constituyen ventajas competitivas del país. Sin embargo, señaló que el siguiente paso consiste en traducir esas condiciones en productividad sostenida, con la educación y la infraestructura como áreas prioritarias.
Jorge Srur, gerente regional Sur de CAF. Foto: Gentileza
Energía y capital privado. La cartera actual de CAF en Paraguay asciende a USD 2.696 millones, concentrada principalmente en infraestructura vial, energía, agua y saneamiento. Dentro del sector energético, la entidad destinó alrededor de USD 965 millones al fortalecimiento del sistema eléctrico, mediante líneas de transmisión, redes de distribución y modernización de infraestructura.
Srur advirtió que el crecimiento de la demanda y el interés de nuevos inversores requieren acompañar esa expansión con mejoras en el sistema.
Srur destacó la modernización de la Ande y la digitalización y automatización de las redes. Foto: Gentileza
La institución también amplía el financiamiento a pequeñas y medianas empresas mediante la AFD, bancos comerciales y operaciones directas. Además, manifestó interés en proyectos forestales, centros de datos, economía del conocimiento y electromovilidad.
Conectividad para competir. Para CAF, el desafío logístico consiste en conectar al país con las cadenas regionales y globales de valor. El Corredor Bioceánico, los puentes binacionales, la Hidrovía Paraguay-Paraná y la conectividad digital y aeroportuaria forman parte de las iniciativas destacadas por Srur.
El ejecutivo participará del Foro Cavialpa 2026, previsto para el 20 de octubre en el Teatro del Banco Central del Paraguay, donde se debatirán alternativas de financiamiento privado para la obra pública y el papel de la infraestructura en la integración regional.
“El desafío consiste en desarrollar herramientas propias para interpretar nuestra producción cultural
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Jimmi Peralta
Fotos: Gentileza
Fredi Casco, director artístico de la Fundación Texo para el Arte Contemporáneo, habló con La Nación/Nación Media sobre el trabajo que vienen desarrollando desde la organización, comentó sobre el rol formativo que se proponen, y se refifirió a la importancia de la participación estatal y privada en el ámbito artístico local.
La Fundación Texo para el Arte Contemporáneo cumplió diez años de existencia, desarrollando en este tiempo actividades que propician mostrar, contar y pensar el arte desde la particularidad propia del país y sus creadores. Se trata de una organización sin fines de lucro fundada en 2016, que se desprende de la iniciativa y el patrimonio del Grupo Texo, fundado por José Daniel Nasta.
El director artístico de la institución, el artista visual, curador y realizador Fredi Casco, compartió un diálogo con La Nación/Nación Media en el marco de este aniversario, partiendo de una mirada retrospectiva sobre lo hecho en esta década, fijando una caracterización del escenario presente y planteando necesidades y una proyección del espacio.
Fredi Casco, director artístico de la Fundación Texo para el Arte Contemporáneo
–¿Cuáles considerás que han sido los logros o aportes de la Fundación en la escena del arte contemporáneo en esta década?
–Creo que uno de los principales aportes de la Fundación Texo en estos diez años ha sido generar un espacio sostenido de reflexión y visibilidad para el arte contemporáneo en Paraguay. Cuando comenzamos, nos interesaba no solamente producir exposiciones, sino contribuir a fortalecer una escena. Nos interesaba generar encuentros entre artistas, curadores, investigadores y públicos locales e internacionales, y propiciar intercambios que pudieran tener continuidad en el tiempo. Creo que otro aporte fue ampliar la propia idea de lo que entendemos por arte contemporáneo. Desde Texo hemos intentado mirar una escena más compleja y heterogénea, en la que pueden coexistir prácticas provenientes de diferentes lugares e incluso de diferentes disciplinas.
APRENDIZAJES
–¿Qué aprendizajes generaron un cambio de estrategias o de objetivos a partir del trabajo realizado?
–Diez años son suficientes para descubrir nuevas formas de llevar adelante el programa inicial, incluso aquellas que desafían nuestras propias certezas. Al comienzo quizás pensábamos más en construir una plataforma para una escena contemporánea que necesitaba mayor visibilidad. Con el tiempo entendimos que la cuestión no era solamente cómo colaborar en ello y cómo fortalecer la escena del arte paraguayo, sino también preguntarnos desde dónde queríamos hacerlo.
–¿Qué lectura del escenario local los impulsa a apostar por la formación y la difusión?
–Paraguay tiene una escena artística muy rica, pero históricamente ha tenido una infraestructura institucional bastante precaria, con una política cultural pública débil. Existe una enorme capacidad de producción, pero no siempre existen las mismas condiciones para investigar, debatir, publicar, conservar, formar públicos o hacer circular esas producciones. No es suficiente con producir exposiciones. Una escena necesita pensamiento crítico, conversación, archivos, investigación, mediación y posibilidades de intercambio. Y hay otra cuestión que para mí es importante: durante mucho tiempo Paraguay fue leído desde centros culturales extranjeros. Parte del desafío consiste en desarrollar herramientas propias para interpretar nuestra producción cultural. –¿Qué planteamientos o proyectos vienen trabajando respecto a la valoración del arte local contemporáneo, sea desde el Estado, los mecenas o los inversionistas?
–Creo que uno de los grandes desafíos sigue siendo construir un sistema más sólido alrededor del arte paraguayo. No podemos depender únicamente de la voluntad de los artistas ni de iniciativas privadas aisladas. Es necesario que exista una articulación entre políticas públicas, instituciones culturales, coleccionismo, mecenazgo, investigación, educación y mercado. También hace falta comprender que apoyar el arte no significa solamente comprar obras o financiar exposiciones. Significa invertir en archivos, publicaciones, investigación, conservación, residencias, formación y circulación internacional. Es decir, construir las condiciones para que una escena pueda desarrollarse y sostenerse en el tiempo. El sector privado puede desempeñar un papel muy importante, pero el Estado tiene responsabilidades que no pueden ser sustituidas por el mecenazgo. Y al mismo tiempo necesitamos desarrollar un coleccionismo local más informado y comprometido, capaz de comprender que adquirir arte paraguayo también significa participar en la construcción y preservación de nuestro patrimonio contemporáneo.
EXPERIMENTACIÓN, INVESTIGACIÓN Y FORMACIÓN
–¿Qué proyectos u objetivos se trazan para la siguiente década?
–Después de diez años, creo que el principal desafío consiste en profundizar y fortalecer lo que hemos realizado. Nos interesa que la Fundación Texo continúe siendo un lugar de experimentación, investigación y formación; que podamos fortalecer todavía más los vínculos con artistas y comunidades de distintas partes del Paraguay y ampliar nuestras redes internacionales o, como diría José Daniel Nasta, el presidente de la fundación: “Hacer diplomacia cultural”. Tal vez el objetivo más ambicioso será continuar trabajando para que Paraguay sea visto como un lugar desde el cual también es posible producir pensamiento y formas de comprender el mundo que son capaces de interpelar a los centros.
–¿Cuáles son los momentos trascendentes o bisagras del proyecto en esta década?
–Me cuesta elegir acontecimientos aislados porque veo estos diez años más como un proceso que continúa al día de hoy, un “work in progress”, como se le dice en la jerga del arte contemporáneo a las obras que aún no están cerradas. Hay exposiciones, programas de formación, encuentros y colaboraciones que fueron modificando nuestra manera de trabajar. Pienso más bien en que hubo programas-bisagra, como “Contar el arte” en el cual desde hace diez años damos la palabra a artistas visuales, arquitectos, músicos, cineastas, gestores culturales, curadores y teóricos. Otro programa, en ese sentido, es “Selección”, que comenzó antes de la Fundación Texo, como un programa de responsabilidad social de las empresas Texo y que luego, a partir de la Fundación, generó un diálogo más transversal con otras disciplinas. También fueron fundamentales las relaciones que construimos con interlocutores internacionales, como la Fondation Cartier, la Bienal de Curitiba o Pinta Sud. No tanto por una cuestión de legitimación externa, sino porque permitieron poner la producción paraguaya en conversación con otras experiencias.
–¿Podrías explicarnos en qué consiste su trabajo y mirada respecto al arte indígena?
–Nosotros, más que nada, intentamos aportar y sumar a las miradas de instituciones como el Museo del Barro o el pensamiento de autores como Ticio Escobar, entre otros, quienes desde hace décadas trabajan y reflexionan en torno a ese universo artístico. Considero que una cuestión central es evitar mirar el arte indígena exclusivamente desde categorías etnográficas. Eso no significa desconocer la importancia de la etnografía o la antropología, pero debemos reconocer que estamos también frente a producciones estéticas contemporáneas de enorme complejidad. Cuando un artista indígena dibuja, pinta, talla o trabaja con fibras, está produciendo universos simbólicos desde sistemas de conocimiento y formas de comprender el mundo diferentes y absolutamente actuales.
REVISAR CATEGORÍAS
–¿Qué desafíos plantea esta visión?
–Esto nos obliga a revisar nuestras propias categorías. Me interesa pensar qué ocurre cuando esas producciones obligan al propio sistema del arte contemporáneo a ampliar o cuestionar sus categorías. Las colaboraciones de antropólogos como Guillermo Sequera, la de Lía Colombino o Ticio Escobar fueron fundamentales para la Fundación Texo. Así como también lo fue la visita de Bruce Albert, Joseca Yanomami y Hervé Chandès. Bruce lleva décadas de convivencia y trabajo con los yanomamis, y su experiencia permite comprender hasta qué punto una imagen puede estar vinculada a cosmologías, conocimientos y experiencias que no se dejan reducir fácilmente a nuestras categorías occidentales.
–¿En qué sentido estas producciones difieren de nuestro imaginario dominante?
–En el caso de Joseca, sus dibujos hacen visibles seres y dimensiones del mundo yanomami que para nosotros pueden pertenecer al terreno de lo imaginario, pero que dentro de su cosmología poseen otra condición de realidad. El diálogo con Hervé también permitió abordar otra cuestión que nos interesa mucho: qué sucede cuando estas producciones ingresan en instituciones internacionales de arte. No se trata simplemente de trasladarlas de un contexto a otro, sino de preguntarse cómo mostrarlas sin neutralizar los mundos y conocimientos de los cuales proceden.
Sésamo exporta por USD 38,8 millones y se prepara para una nueva campaña
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Las exportaciones de sésamo alcanzaron USD 38,8 millones, consolidando al rubro como una alternativa relevante para la agricultura nacional. El sector se prepara para una nueva campaña con expectativas de obtener rendimientos de entre 500 y 700 kilogramos por hectárea, aunque enfrenta desafíos relacionados con los precios internacionales y el tipo de cambio.
El presidente de la Cámara Paraguaya de Productores y Exportadores de Sésamo (Capexse), Gilberto Ozorio, destacó que Paraguay mantiene entre 35 y 40 mercados habituales para su producción. Pese a la competencia de países de África, India y Centroamérica, la calidad continúa siendo uno de los principales atributos diferenciadores del producto nacional.
La mecanización, especialmente en el Chaco, representa una oportunidad para mejorar los rendimientos y reducir costos. Asimismo, el sector busca avanzar en la industrialización, con el crecimiento de las exportaciones de sésamo descortezado y el objetivo de desarrollar la producción de aceite para exportación, a fin de generar mayor valor agregado.
El rubro también cumple un papel importante en la economía de los pequeños productores y sus familias, por ello, el sector considera fundamental fortalecer la productividad, preservar la calidad e inocuidad, mejorar la planificación de las campañas y ampliar los mercados para consolidar al sésamo como fuente de ingresos y generación de divisas para Paraguay.