El trabajo doméstico remunerado fue uno de los sectores más golpeados por la crisis de la pandemia. En Paraguay cayó 15,5% para el segundo trimestre del 2020. Foto: Archivo.
Cepal propone igualdad de género simultánea con la reactivación económica
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La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) propone la construcción de pactos fiscales que promuevan la igualdad de género de forma simultánea con la reactivación económica.
Esto, tras los datos presentados en su reciente Informe Especial COVID-19 No. 9: “La autonomía económica de las mujeres en la recuperación sostenible y con igualdad”, que desnudó el retroceso de más de una década en los niveles de participación laboral de las mujeres en la región.
Tasa laboral
El documento señala que la tasa de participación laboral de las mujeres en la región se situó en 46% en el 2020, mientras que la de los hombres en 69%. Esto frente al 2019, cuando alcanzaron un 52% y un 73,6%, respectivamente.
Asimismo, el boletín habla de la tasa de desocupación de las mujeres, que llegó al 12% en 2020, ya que durante la pandemia se registró una contundente salida de mujeres de la fuerza laboral, quienes por tener que atender las demandas de cuidados en los hogares no retomaron la búsqueda de empleo.
Los datos fueron expuestos por la secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, quien explicó además que la caída del Producto Interno Bruto (PIB) regional de 7,7% en el 2020, más el impacto de la crisis en el empleo, afectaron negativamente los ingresos de los hogares.
En Paraguay, recién en julio del 2019 se promulgó la ley que reglamenta el pago del salario mínimo para el trabajo doméstico. Foto: Archivo.
Esto sumado a que según estimaciones de las Naciones Unidas señalan que alrededor de 118 millones de mujeres latinoamericanas se encontrarían en situación de pobreza, 23 millones más que en el 2019. Por ello, Cepal plantea de forma imprescindible avanzar en la implementación de políticas que contribuyan a una recuperación sostenible con igualdad de género para la región.
Trabajo doméstico
Menciona a la vez que el trabajo doméstico remunerado, caracterizado por la alta precarización y la imposibilidad de hacerlo de forma remota, fue uno de los sectores más golpeados por la crisis.
Antes de la pandemia, unas 13 millones de personas se dedicaban al trabajo doméstico remunerado, de las cuales el 91,5% eran mujeres, y en la región empleaba a un 11,1% de las mujeres ocupadas.
Pero para en el segundo trimestre del 2020, los niveles de ocupación en dicho segmento cayeron -24,7% en Brasil; -46,3% en Chile; -44,4% en Colombia; -45,5% en Costa Rica; -33,2% en México y -15,5% en Paraguay. Hay que mencionar que en Paraguay, recién en julio del 2019 se promulgó la ley que reglamenta el pago del salario mínimo para el trabajo doméstico a nivel país.
Bárcena recomendó a los gobiernos de la región a invertir en la economía del cuidado y reconocerla como un sector dinamizador de la recuperación, con efectos multiplicadores en el bienestar, la redistribución de tiempo e ingresos, la participación laboral, el crecimiento y la recaudación tributaria.
La preocupación crece. Más que las explosiones o la falta de petróleo o gas, el calendario agrícola se retrasa por el corte de fertilizantes y las consecuencias catastróficas de hambre que podría acarrear. Foto: AFP
El Cisne Negro que nadie vio venir: la crisis que podría golpear los alimentos del planeta
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Los tres últimos cisnes negros que sobrevolaron el mundo en los últimos años que recuerda la humanidad fueron la crisis financiera global de 2008, los atentados del 11 de septiembre de 2001 y la pandemia de covid-19.
Un Cisne Negro, concepto popularizado por Nassim Nicholas Taleb en su libro “The Black Swan”, se refiere al fenómeno cuyas características se resumen en que es extremadamente raro e inesperado, por lo que casi nadie lo ve venir; también tiene un impacto enorme porque cambia drásticamente la economía, la sociedad o algún sistema importante y, finalmente, generalmente se racionaliza después de que ocurre, pero una vez que pasa, la gente intenta explicarlo como si hubiera sido predecible.
En este momento, la situación en Medio Oriente es bastante grave, afirman los expertos. Incluso, aunque mañana mismo se reabra el estrecho de Ormuz, las consecuencias serían verdaderamente catastróficas, sin precedentes.
Desde las páginas del diario británico The Telegraph aseguran que la guerra en Oriente Medio, desatada el pasado 28 de febrero tras el ataque de EE. UU. e Israel contra Irán, detonará otra crisis inminente, la de los fertilizantes, que será tanto peor cuanto más duren las hostilidades, según se hace eco el medio RT.
“El conflicto bélico ha afectado directamente al epicentro de la producción mundial de fertilizantes, sustancia clave para la agricultura, ya que permite aumentar los rendimientos de los cultivos, llegando incluso a duplicarlos o triplicarlos”, explica el portal digital.
Los analistas internacionales advierten que el suministro de urea, amoníaco y azufre está interrumplido desde hace 27 días cruciales del calendario agrícola.
Imagen de una zona bombardeada por Irán en Catar. Foto: AFP
Y es que, refieren, un tercio de las exportaciones mundiales de urea y la mitad de las de azufre provienen de Catar y los países del Golfo. Algunos suministros llegan desde Irán, pero la mayor parte permanece bloqueada.
Según la prensa británica “esta crisis se produce justo cuando las principales zonas agrícolas del hemisferio norte se acercan a la temporada de siembra de primavera y cuando Australia se prepara para la siembra de invierno. Es un cisne negro de proporciones catastróficas”, opina.
Nunca visto
La preocupación del exjefe de materias primas de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Abdolreza Abbassian, no se puede ocultar. El experto afirma que los mercados aún no parecen comprender la gravedad de lo que ya se avecina.
“La situación será bastante grave, incluso si el estrecho de Ormuz se reabre mañana, pero si la guerra se prolonga un mes o más, se convertirá en una crisis verdaderamente espantosa, sin precedentes”, advirtió.
Gente morirá de hambre
Otro entendido en la materia es Jean-Marie Paugam, de la Organización Mundial del Comercio, quien declaró que la crisis de los fertilizantes representa una amenaza inmediata mayor que la crisis del petróleo y el gas.
Paugam aseguró que “es la principal preocupación hoy. Todos los cereales principales son vulnerables, al igual que los piensos, y el efecto se seguirá acumulando durante el próximo año. Hay países donde la gente morirá de hambre si no recibe sus importaciones”, lamentó.
El crecimiento económico del país está dando más oportunidades para que las mujeres lleguen a puestos clave, pero ese avance aún es gradual, asegura Ana Iris Maidana. Foto: Cristóbal Núñez
Ana Iris Maidana: “El liderazgo femenino aporta una mirada integral a la gestión empresarial”
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El liderazgo femenino en Paraguay viene creciendo de forma sostenida, con más mujeres ocupando espacios en distintos sectores y niveles de decisión. Sin embargo, aún existen barreras estructurales y culturales que limitan su acceso a los cargos más altos, como sesgos en la selección y la carga de responsabilidades de cuidado.
Así lo explicó Ana Iris Maidana, presidenta de la Asociación Paraguaya de Empresarias y Ejecutivas Profesionales (Apep) en una nueva entrega de Hacedores de La Nación/Nación Media
-¿Cómo se encuentra hoy el liderazgo femenino en las empresas paraguayas?
Hoy podemos decir que el liderazgo femenino en Paraguay está en crecimiento sostenido. Cada vez más mujeres lideran equipos, emprenden y participan en sectores clave, aportando una mirada colaborativa y orientada al impacto. No obstante, la participación femenina aún es limitada en los niveles más altos de decisión y disminuye conforme se avanza en la estructura jerárquica.
Las mujeres están preparadas y liderando, pero aún enfrentan desafíos. El objetivo ahora es acelerar este proceso, generando más oportunidades y condiciones para lograr una verdadera equidad en los espacios de decisión.
-¿Cuál es la principal barrera que enfrentan las mujeres para llegar a cargos directivos?
La principal barrera sigue siendo estructural y cultural. Persisten sesgos, muchas veces inconscientes, que asocian el liderazgo con perfiles masculinos, lo que influye en los procesos de selección y promoción. A esto se suma la carga de responsabilidades de cuidado, que recae mayoritariamente en las mujeres.
El desafío no es de capacidad, sino de generar condiciones más equitativas y promover un cambio cultural dentro de las organizaciones.
-¿Qué están haciendo mejor las empresas que sí promueven mujeres líderes?
Las empresas que promueven mujeres líderes están haciendo tres cosas clave: primero, pasan del discurso a la acción, implementando políticas concretas de igualdad de oportunidades, con procesos de selección basados en mérito y con metas claras de participación femenina.
Segundo, invierten en el desarrollo del talento femenino, a través de mentorías, programas de liderazgo y capacitación continua.
Y tercero, trabajan en su cultura organizacional, promoviendo la conciliación entre la vida laboral y personal, y eliminando sesgos que históricamente han limitado el acceso de las mujeres a espacios de decisión.
-¿Qué aporta el liderazgo femenino a la gestión empresarial?
El liderazgo femenino aporta una mirada más integral a la gestión empresarial. Suele fortalecer la toma de decisiones incorporando diversidad de perspectivas, lo que mejora la innovación y la capacidad de adaptación. Además, promueve estilos de liderazgo más colaborativos, con mayor énfasis en la comunicación y la empatía, factores clave para el clima laboral.
-¿El crecimiento económico del país incluye más mujeres en puestos clave?
Según mi visión, el crecimiento económico del país está dando más oportunidades para que las mujeres lleguen a puestos clave, pero ese avance aún es gradual. Se nota que cada vez hay más mujeres en espacios de decisión y liderazgo, lo cual es muy positivo. Pero aún hay barreras que dificultan que la participación sea realmente equitativa. Se avanza, pero el crecimiento tiene que venir acompañado de acciones concretas para que más mujeres puedan estar en los niveles más altos.
La principal barrera que enfrentan las mujeres en el mundo empresarial "sigue siendo estructural y cultural", dijo la presidenta de la Apep. Foto: Cristóbal Núñez
-¿La diversidad de género impacta en la competitividad de las empresas?
Sí, definitivamente. La diversidad de género aporta distintas formas de pensar y abordar los desafíos, lo que aporta innovación. Las empresas que la promueven tienden a ser más competitivas, porque generan equipos equilibrados, creativos y conectados con diferentes perspectivas del mercado.
-¿Qué impulsa hoy la Apep para fortalecer el liderazgo femenino?
Desde la Apep impulsamos diversas iniciativas para fortalecer el liderazgo femenino. Organizamos programas de capacitación para que las mujeres desarrollen habilidades directivas y estratégicas.
Además, promovemos redes de contacto entre empresarias, ejecutivas y profesionales de diversos sectores para generar alianzas y oportunidades comerciales. Mantenemos a nuestras asociadas informadas con novedades que impactan al sector para una toma de decisiones más inteligentes.
-¿Cómo ve la participación de mujeres en sectores como industria o tecnología?
Desde mi perspectiva, y según la experiencia de nuestras asociadas que lideran en industria y tecnología en el sector privado específicamente, la participación de mujeres en estos sectores está creciendo y cada vez se ven más liderazgos femeninos destacados. Sin embargo, todavía enfrentamos desafíos, como la necesidad de mayor representación en roles estratégicos en sectores públicos.
-¿Cómo evalúa hoy el clima de negocios para las empresas en Paraguay?
Hoy el clima de negocios en Paraguay es positivo. La economía mantiene estabilidad macroeconómica y con crecimiento sostenido, lo que genera confianza en el sector privado. Las empresas perciben oportunidades, sobre todo por acuerdos internacionales recientes como el Mercosur-Unión Europea, que abren mercados de importación y exportación.
-¿Cuáles son los principales desafíos que enfrenta hoy el sector empresarial?
Hoy, las empresas y especialmente las mipymes en Paraguay, enfrentan varios desafíos: la alta informalidad, el contrabando que complica la competencia, y la necesidad de adaptarse a la tecnología.
"Hoy el clima de negocios en Paraguay es positivo", afirmó Ana Iris Maidana. Foto: Cristóbal Núñez
-¿Qué necesita Paraguay para fortalecer su desarrollo empresarial y atraer más inversiones?
Paraguay puede fortalecer su desarrollo empresarial y atraer más inversiones trabajando en varios frentes. Es clave mejorar la infraestructura y los servicios básicos para que las empresas operen con mayor eficiencia, y simplificar los trámites para brindar seguridad jurídica. También es fundamental invertir en educación y capacitación, desarrollando talento local calificado, y seguir promoviendo políticas que fomenten la innovación, el emprendimiento y el crecimiento de las mipymes, que son el motor de nuestra economía.
Perfil
Trabaja en el rubro de la seguridad privada
Tiene un diplomado en economía y SBDC (Centro de Desarrollo para Pequeñas Empresas)
Cuenta con experiencia en plan de negocios, administración para mipymes y en incubadora de empresas por la UNA
En la actualidad, ocupa el cargo de presidenta de la Apep
Parlatino aprobó iniciativa del diputado Núñez Salinas sobre políticas de cuidado
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El plenario de la 39.° Asamblea del Parlamento Latinoamericano y el Caribe (Parlatino), que se desarrolló en Panamá, aprobó una declaración que pone en el centro a las mujeres y a las familias, reconociendo el trabajo de cuidados, que en una gran mayoría no es remunerado.
Esta fue una iniciativa impulsada por el diputado colorado Carlos Núñez Salinas, presidente alterno del Parlatino. El legislador explicó que esta es una respuesta concreta a la deuda social que sufraga, en su mayoría, el esfuerzo cotidiano de miles de mujeres en la región
Núñez Salinas señaló que esta declaración no es solo política, es alivio y oportunidad para las cuidadoras. “Para una mujer que hoy renuncia a empleos por cuidar, significa posibilidad de volver al trabajo con derechos; para una familia, acceso a cuidado confiable; para una niña o un niño, mayor protección frente a riesgos digitales. Es inversión social con retorno en empleo, igualdad y bienestar”, comentó.
La iniciativa fue planteada por el diputado paraguayo Carlos Núñez Salinas, presidente Alterno del Parlatino. Foto: Gentileza
Impacto inmediato
El legislador paraguayo mencionó que durante años se ha escuchado sobre el trabajo invisible de las mujeres. “Hoy damos un paso concreto para reconocerlo y protegerlo. Queremos que cuidar deje de ser condena y pase a ser derecho y trabajo digno”, agregó.
Finalmente, señaló que los siguientes pasos será la convocatoria de mesas técnicas con los gobiernos, organizaciones de trabajadoras del cuidado, sociedad civil y organismos internacionales para ejecutar proyectos piloto, fijar cronogramas y garantizar financiamiento transparente. Durante su exposición ante el pleno señaló algunos puntos claves, de esta declaración que permitirá cambios importantes como ser:
El reconocimiento real: se declara el derecho de acceso a servicios de cuidado de calidad para personas dependientes (niñez, personas mayores y con discapacidad), reduciendo la carga que hoy sostienen en gran medida las mujeres.
Un trabajo digno: mediante la profesionalización y formalización del sector del cuidado, con salarios, formación y protección social para cuidadores y cuidadoras.
La protección de la infancia: estas medidas específicas contra grooming, explotación y vulneración digital; líneas de atención y protocolos de respuesta rápida para menores víctimas.
Corresponsabilidad familiar: serán políticas que fomenten licencias equitativas e incentivos para la participación masculina en las tareas de cuidado.
Financiamiento y alcance: con esta hoja de ruta permitirá crear fondos públicos sostenibles y proyectos piloto que lleven servicios a barrios, zonas rurales e indígenas donde la ausencia de apoyo es más aguda.
Según Cepal, refleja una característica histórica del mercado inmobiliario paraguayo: el acceso relativamente sencillo a terrenos y la posibilidad de construir la vivienda de manera progresiva.FOTO: ILUSTRATIVA
Cepal: Paraguay encabeza el ranking de vivienda propia en América Latina
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Cerca del 90 % de las familias en Paraguay vive en sus casas correspondientes o no alquiladas.
Paraguay se posiciona como el país con mayor proporción de hogares propios en América Latina, de acuerdo con estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y otros organismos internacionales. Cerca del 90 % de las familias en Paraguay vive en viviendas propias o no alquiladas, un indicador que ubica al país por encima de economías más grandes de la región. Detrás de Paraguay se encuentran países como México, donde la tasa de propiedad ronda el 80 % en algunas mediciones, y Brasil, con aproximadamente el 74 %. También destacan casos como Ecuador, mientras que en mercados como Argentina y Uruguay el alquiler tiene un mayor peso dentro de la estructura habitacional.
Este dato refleja una característica histórica del mercado inmobiliario paraguayo: el acceso relativamente sencillo a terrenos y la posibilidad de construir la vivienda de manera progresiva. Durante décadas, este modelo permitió a miles de familias alcanzar la casa propia sin necesidad de financiamiento formal, apoyándose en el crecimiento gradual y en la autoconstrucción. Pero esta dinámica empieza a mostrar señales de cambio. La disponibilidad de terrenos en zonas cercanas a los principales centros urbanos se ha reducido de forma significativa, lo que está modificando las decisiones de las familias. Hoy, la cercanía al trabajo, a los servicios y a la vida urbana gana terreno frente al modelo tradicional de casa con patio en la periferia.
DESAFÍOS
Este giro plantea nuevos desafíos para el sector inmobiliario y para las políticas públicas. Por un lado, se abre espacio para el desarrollo de proyectos verticales y soluciones habitacionales más compactas.
Por otro lado, se vuelve clave mejorar el acceso al financiamiento y planificar ciudades más eficientes, que reduzcan tiempos de traslado y mejoren la calidad de vida.
En ese contexto, aunque Paraguay mantiene un liderazgo regional en acceso a la vivienda propia, el mercado inmobiliario comienza a transitar hacia una nueva etapa, marcada por cambios en las preferencias de los hogares y en la configuración de las ciudades.