El titular de la UGP, Héctor Cristaldo, destacó que tras seis años hubo un repunte en la cotización con 500 dólares por tonelada, equivalente a un incremento del 43% en comparación a lo que se pagaba en este mismo mes del año pasado. Foto: Gentileza.
Celebran buena cotización, pero piden prudencia para determinar posicionamiento de la soja
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El titular de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), ingeniero Héctor Cristaldo, celebra la buena cotización internacional de la soja, pero pide prudencia a los productores en medio de la delicada situación sanitaria para el país. Abogó por la consolidación de los precios, a modo de reactivar la economía.
En diálogo con el canal GEN, Cristaldo destacó que tras seis años hubo un repunte con 500 dólares por tonelada, equivalente a un incremento del 43% en comparación a lo que se pagaba en este mismo mes del año pasado.
“Cuando todo es a favor, hay que ser prudentes y hay que aprender de las lecciones del pasado. Tuvimos seis años con precios deprimidos, por debajo de los 300 dólares. En el 2020 el precio de exportación fue de 323 dólares. Entonces, ya sabemos lo que es cuando los ciclos entran en su fase complicada”, sostuvo.
Reconoció que si bien hay una luz al final del túnel, pero mientras la soja no está en el silo en primer lugar, y los precios sean buenos, se deben concretar las operaciones con cautela. “Cobremos y después empecemos a ver hacia dónde vamos. Pero siempre con prudencia, porque son ciclos, esto no es eterno. No sabemos si no es una coyuntura y el año que viene estamos en otro escenario”, significó.
Defendió el deseo de una consolidación de precios en el mercado, al menos por dos a tres años. “Le va a hacer muy bien a la producción y a la economía paraguaya que los productos que nosotros vendemos al mundo estén mejor cotizados que los últimos seis años”, acotó.
Estimación de cosecha 2021
Cristaldo no se aventuró en dar una estimación de lo que será la presente cosecha, al mencionar que no se tienen aún las cifras. “Es difícil consolidar, puedo dar una perspectiva. Todo lo sembrado en setiembre, que normalmente era más de un millón de hectáreas, este año no llegó a esos niveles. Y no tenemos todavía números de lo que fue afectado por el déficit de lluvias en setiembre”, dijo.
Aseguró que en el campo no llovió ni 10 milímetros durante todo el mes de setiembre y la siembra empezó recién el 14 de octubre. “Hay un desfasaje, pero con las lluvias que vinieron en noviembre y muy sólidamente en diciembre y ahora en enero estamos con buenas lluvias, ojalá continúe, con dos o tres lluvias, podemos tener muy buenos rendimientos”, pronosticó.
Afirmó que la sequía golpeó más a la zona norte del país, en tanto en el sur se atenuó mejor el impacto de la falta de lluvias, por lo que los cultivos experimentan un buen desarrollo. “Yo creo que arriba de nueve millones de toneladas vamos a tener. No va a caer de eso”, anunció el titular de la UGP al adelantar datos parciales de las superficies sembrabas.
Temporal arrasó con plantaciones de soja en Caaguazú
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Las lluvias registradas en la última semana casi arrasaron con los lotes de plantas recién sembradas de soja en distritos de Caaguazú. Una de las localidades más afectadas fue Yhú, donde alrededor de 200 hectáreas resultaron dañadas, según el boletín semanal de la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
El evento climático castigó con fuerza las parcelas ubicadas en Santa Rosa, Yhú, Raúl Arsenio Oviedo y 3 de Febrero, además de extender su impacto a otras comunidades rurales situadas en el quinto departamento, de acuerdo con el reporte. No obstante, los productores se muestran confiados en que los cultivos se recuperarán.
El titular de la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP) de la zona, Flaminio Núñez, sostuvo que “muchos plantines germinados se rompieron por el temporal”, ya que los fuertes vientos y granizos registrados “arrasaron los campos”.
En tanto que, Dario Cañete, productor de la zona de Yhú, dijo que se llevaron un gran susto, debido a la intensidad de las lluvias. “Creemos que se van a recuperar, no fue tan fuerte el daño, pero nos dio un susto muy grande la tormenta”, expresó.
Fenómeno de El Niño
El informe destaca que especialistas recomiendan realizar un monitoreo frecuente de los lotes y priorizar medidas de manejo que permitan reducir el efecto del exceso de agua que podría darse debido al fenómeno de El Niño que impactará con fuerza en los próximos meses.
Aunque en varios países de la región el evento podría impactar de forma severa en el campo, a nivel local se prevé que las precipitaciones favorezcan a la producción de soja, contribuyendo a consolidar una buena campaña. Los productores proyectan unas 12 millones de toneladas para la zafra 2026/27.
El Niño llega con abundantes lluvias: ¿Amenaza u oportunidad para el campo?
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El fenómeno de El Niño ya está presente en Paraguay desde la segunda quincena de julio, aunque sus efectos más intensos se esperan entre noviembre y enero. Este escenario se origina en el Pacífico tropical y puede tardar entre 30 y 90 días en generar impactos. Especialista descartó un Súper Niño como algunos estudios señalan; no obstante, referentes del sector de la producción afirman estar preparados para afrontar el evento climático y consideran que trae buenas perspectivas para la campaña de soja 2026/27, estimada en 12 millones de toneladas.
Para Eduardo Mingo, director de Meteorología e Hidrología, es importante distinguir entre los fenómenos de El Niño y La Niña, ya que cada uno puede generar diferentes condiciones climáticas. En el caso de El Niño, explicó que el evento ya está instalado desde julio, aunque sus efectos todavía no se manifiestan con toda su intensidad. “El Niño está desde julio y su impacto todavía no es con demasiada intensidad”, afirmó a La Nación/Nación Media.
Mingo explicó que la temperatura comenzó a mostrar valores superiores a los habituales, mientras que hacia fin de año podría aumentar la frecuencia de tormentas y lluvias intensas, aunque de corta duración. El especialista señaló que estos eventos podrían generar importantes acumulados de agua en pocas horas y provocar crecidas rápidas de los ríos, especialmente en zonas de la cuenca media y baja del río Paraguay.
Eduardo Mingo, director de Meteorología e Hidrología. Foto: Cristóbal Núñez
Probables regiones con más impacto
En cuanto a las áreas que podrían recibir mayores lluvias, Mingo identificó principalmente a laregión Oriental, con mayor incidencia hacia el este y sureste del país. Entre los departamentos mencionados se encuentran Alto Paraná, Itapúa, Caaguazú, Misiones y Ñeembucú, además de sectores de la cuenca del Paraná. También señaló al Chaco, particularmente la zona de Presidente Hayes y eventualmente Alto Paraguay, como áreas que podrían experimentar impactos hacia fin de año.
Para la agricultura, este escenario implica tanto desafíos como oportunidades; si bien el exceso de agua y humedad favorece la aparición de determinadas plagas, también mejora las condiciones de desarrollo de los cultivos.
¿Existe el Súper Niño?
Lejos de la imagen de un fenómeno necesariamente perjudicial, Mingo sostuvo que, de acuerdo con técnicos de la Unidad de Gestión de Riesgos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), El Niño suele ser más productivo para el sector que La Niña, asociada a condiciones de sequía. El desafío, en este caso, está en manejar el superávit de agua y humedad.
Además, el meteorólogo descartó que exista técnicamente una categoría denominada “Súper Niño” y explicó que las intensidades reconocidas sondébil, moderado, fuerte y muy fuerte. “No existe ese término (Súper Niño) realmente en la jerga del sistema que sigue al indicador”, aclaró. Al referirse al efecto sobre la producción, destacó que “siempre para el PIB es más positivo El Niño”.
Mejor lluvia que sequía
Por su parte, Hugo Pastore, director ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), dijo que contar con un escenario de lluvias es, en principio, favorable para la producción agrícola, especialmente frente a un escenario de sequía.
Actualmente, los cultivos avanzan en la etapa de siembra con buenos niveles de humedad y lluvias periódicas, pero el desafío será que estas se mantengan bien distribuidas. “Tener un pronóstico de lluvia siempre es mejor que tener un pronóstico de sequía”, señaló a La Nación, aunque advirtió que “los excesos nunca son buenos”.
Hugo Pastore, director ejecutivo de la Capeco. Foto: Archivo
El principal riesgo para los cultivos, según el director ejecutivo del gremio, aparece cuando el exceso de humedad genera demasiados días nublados, dificulta el ingreso de las maquinarias a las parcelas y favorece la aparición de plagas y enfermedades.
En ese punto, indicó que la falta de sol también puede afectar el desarrollo de las plantas, mientras que en la etapa de cosecha un suelo demasiado húmedo podría impedir el ingreso de las cosechadoras. A esto se suma el estado de los caminos rurales, que puede complicar el traslado de los granos desde las zonas de producción hasta los silos y posteriormente hacia los puertos o las industrias.
Los meses clave
El seguimiento será especialmente importante durante noviembre y diciembre, cuando los cultivos de soja estarán en etapas de floración, formación de vainas y comienzo del llenado de granos, mientras que enero coincidirá con un periodo fuerte de cosecha. Pastore remarcó que los antecedentes muestran que los años con El Niño han estado asociados a buenas producciones agrícolas en Paraguay, a diferencia de episodios de La Niña, como el de 2022, marcado por la sequía.
Productores se preparan
El sector productivo ya comenzó a tomar medidas para enfrentar el escenario climático asociado a El Niño, Héctor Cristaldo, presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), explicó que los productores están ajustando sus prácticas de manejo y realizando tareas preventivas, principalmente en caminos y sistemas de drenaje.
“En general esperemos que no vengan los extremos que se habla y sea un año de buena lluvia y por encima de los promedios, pero buena lluvia sin perjuicio”, señaló a La Nación.
Entre las medidas adoptadas se encuentran el mantenimiento de caminos rurales, la preparación de lugares secos para los animales, el mantenimiento de sistemas de drenaje y las curvas de nivel para reducir el impacto del agua sobre los suelos.
Héctor Cristaldo, presidente de la UGP. Foto: Mariana Díaz
Cristaldo señaló que existe un monitoreo constante de los reportes meteorológicos y que los productores están tomando todas las acciones posibles para amortiguar eventuales condiciones más intensas.
El riesgo es mayor en los campos bajos y zonas cercanas a los ríos, donde las lluvias prolongadas pueden generar anegamientos y dificultar el manejo de cultivos y animales.
Impacto en la región
El impacto económico de El Niño sería muy desigual en AméricaLatina. Según un análisis de Goldman Sachs, Ecuador y Brasil aparecen entre las economías más expuestas. En Brasil, el riesgo combina efectos sobre la agricultura y una menor generación hidroeléctrica, mientras que Ecuador enfrenta además riesgos por lluvias intensas, inundaciones y problemas en su sistema eléctrico.
En contraste, Argentina podría beneficiarse de mejores condiciones hídricas para la agricultura. El informe también señala que el fenómeno podría elevar los precios de los alimentos, para el conjunto de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México y Perú, Goldman Sachs estima un aumento de 1,40 puntos porcentuales en la inflación de alimentos durante los cuatro trimestres posteriores al choque. Así, un mismo fenómeno puede significar más lluvias y oportunidades para el agro en unas zonas, pero inundaciones, problemas energéticos y mayores costos en otras.
El Niño trae buenas perspectivas para la campaña de soja 2026/27, con una producción estimada en 12 millones de toneladas. Foto: Pexels
Cosecha de trigo con 90 % de avance y soja presenta exceso de humedad, señalan
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La cosecha de trigo se encuentra en su etapa final en distintas zonas productivas del país, mientras los productores también avanzan con la siembra de soja. En Hernandarias, Alto Paraná, los trabajos alcanzan cerca del 90 % de avance y se prevé que las labores culminen la próxima semana, según reportó la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
Asimismo, a este escenario se suma una mejora en los precios del cereal, que generan expectativas positivas entre los productores de la zona. “El trigo llega al final de la cosecha, se estima un 90 % de avance en nuestra zona y el lunes se prevé la culminación, al mismo tiempo que los precios están un poco más altos, lo que entusiasma a los productores”, señaló al gremio Aurio Frigheto, representante de la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP) de Hernandarias.
En tanto, la UGP informó que en cuanto a la soja en Itapúa, las bajas temperaturas registradas en los últimos días generaron dificultades en la germinación del grano. La situación se presenta principalmente en lotes en los que coinciden el exceso de humedad y las temperaturas bajas, condiciones que favorecen la aparición del denominado “damping off”.
En Caaguazú, por su parte, la siembra ya fue realizada y los productores aguardan nuevas precipitaciones para favorecer el desarrollo inicial del cultivo. “Sembramos en espera de otra precipitación, ya que hay vientos frescos del sur y luego mucho calor, se seca muy rápido el suelo”, señalaron.
Damping off
“La soja sembrada sufre un fenómeno llamado damping off, los plantines germinados mueren por exceso de humedad y temperaturas bajas que se tuvieron los días pasados”, explicó el Ing. Mario Cuba, responsable del programa de Mejoramiento Genético de Soja de Inbiotech.
Se trata de un problema que afecta principalmente a semillas y plántulas durante las primeras etapas de desarrollo. Bajo condiciones de alta humedad y temperaturas bajas, distintos hongos y microorganismos presentes en el suelo pueden provocar el deterioro de los tejidos y la muerte de las plántulas poco después de su germinación.
Según indicó, las condiciones actuales, marcadas por las lluvias y las bajas temperaturas nocturnas, son favorables para la aparición del problema, una situación que también se había presentado durante la zafra pasada.
Buenas condiciones climáticas impulsan la siembra de soja que reporta avance del 60 %
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La Unión de Gremios de la Producción (UGP) informó que las buenas condiciones de humedad y las ventanas de buen tiempo favorecen el desarrollo de la campaña de soja 2026/27 y permiten intensificar las labores en el campo. Productores y representantes de la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP) reportaron que la siembra avanza a buen ritmo en las principales zonas productivas del país, con niveles cercanos a un promedio del 60 %.
En ese contexto, desde el gremio reportaron que a nivel nacional las expectativas para la nueva campaña se mantienen vinculadas al potencial productivo, al uso de tecnología y a la capacidad de los productores para adaptarse a las condiciones climáticas.
Asimismo, indicaron que en el departamento de Itapúa se registra un adelanto respecto a campañas anteriores, ya que los cultivos fueron favorecidos por las lluvias registradas en la zona, que permitieron aprovechar las ventanas de buen clima para intensificar las labores. En lo que va del mes y el anterior se registraron precipitaciones de hasta 80 mm, mientras que el avance de la siembra se acerca al 65 % en la zona.
En Caaguazú, los trabajos alcanzan alrededor del 60 %, favorecidos por las buenas condiciones climáticas, por lo tanto, detallaron que los productores continúan con las labores, pero se mantienen atentos a las precipitaciones previstas para la zona.
“Si bien el ritmo de siembra genera expectativas positivas entre los productores, el comportamiento climático de los próximos meses será determinante para el desarrollo y la cosecha del cultivo”, remarcó el gremio.
Además, indicaron que las lluvias previstas hacia el último trimestre del año en el contexto del fenómeno El Niño podrían representar un desafío principalmente para las tareas de cosecha y para los acopiadores. No obstante, celebraron que el adelanto que se registra en la siembra permite en esta etapa aprovechar las condiciones de humedad y las ventanas operativas disponibles.
La expectativa del sector agrícola se mantiene en alcanzar las 3.600.000 hectáreas sembradas y una producción superior a los 12 millones de toneladas en esta zafra, mientras que a mediano plazo, el sector apunta a elevar este volumen hasta los 15 millones de toneladas, con desafíos como los costos altos y los precios del grano que atraviesan un panorama de mucha volatilidad.