Una característica del crimen organizado es la rapidez con la que desarrolla y adapta sus estrategias a la coyuntura. Este escenario representa un desafío permanente y obliga al Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (Gafilat) a profundizar en la construcción de planes de prevención, capacitación y fortalecimiento de sus procesos de evaluaciones mutuas.
La propia realidad exige evaluar los comportamientos y las tendencias del sistema financiero regional e internacional en el futuro inmediato, prestando especial atención a la digitalización de la economía.
Es por ello que el Gafilat presentó el Plan Estratégico hasta el 2025, que fue aprobado en el XLII Pleno de Representantes del organismo internacional.
El presente documento expone en forma resumida su proceso de elaboración, los principales resultados y los objetivos del Gafilat para los próximos años.
Este Plan Estratégico se construyó de manera participativa en un proceso que llevó identificar los temas relevantes y las propuestas efectivas que podría llevar a cabo el Gafilat para enfrentar los desafíos del contexto actual para la lucha contra el lavado de activos o financiación del terrorismo.
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El contenido de este material se organizó en tres capítulos: el primer capítulo describe la metodología llevada a cabo para la construcción del Plan Estratégico, en el segundo capítulo se realiza un diagnóstico con base en diferentes insumos y análisis de información y se plantean conclusiones y recomendaciones a ser tomadas en cuenta para la implementación del plan.
El tercer capítulo aborda propiamente el Plan Estratégico del Gafilat hasta el 2025, que es la parte medular del informe, en donde se resume y hace una breve descripción del marco de actuación del Gafilat, y se describe el marco estratégico, objetivos, ejes y el plan de acción.
Finalmente, el organismo intergubernamental resalta la importancia del plan, ya que en un futuro próximo la presencia física en la operación financiera se verá restringida al mínimo, la adaptación de los mercados a la omnidigitalización de todos los canales será un hecho y el riesgo de vulnerar el sistema financiero incrementará. Puede acceder al documento ingresando a este link.
Seprelad
Desde la Secretaría de Prevención de Lavado de Dinero o Bienes (Seprelad) manifestaron que Paraguay continúa trabajando en el marco de la próxima evaluación, a la cual deberá someterse por parte del Gafilat sobre efectividad antilavado, prevista para marzo del 2021.
En noviembre del año pasado, Paraguay, conforme al cronograma planteado desde la Secretaría Ejecutiva del Gafilat procedió a remitir actualización del marco normativo, regulatorio y diferentes evidencias que respaldan los criterios de las 40 recomendaciones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) para su evaluación.
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CAH impulsa fortalecimiento de la piscicultura con créditos adaptados al sector
El Crédito Agrícola de Habilitación (CAH) trabaja en el fortalecimiento de una línea de financiamiento especializada para el sector piscícola, con el objetivo de ampliar el acceso al crédito y facilitar inversiones en infraestructura productiva, según explicó la presidenta de la institución, Amanda León, en conversación con La Nación/Nación Media.
Durante el cuarto encuentro sobre piscicultura, uno de los ejes centrales del debate estuvo orientado a facilitar el acceso al financiamiento sostenible y a herramientas de inversión necesarias para acelerar el crecimiento del sector acuícola paraguayo.
La titular del CAH señaló que se abordaron temas vinculados a la expansión del crédito rural, la inversión en infraestructura productiva, como la construcción de estanques y plantas de balanceados, la educación financiera para productores y estrategias orientadas a mejorar la competitividad y la inserción del sector en los mercados nacionales.
Tres desafíos estructurales
León indicó que desde la institución identifican tres desafíos estructurales que se convierten en prioridades de gestión para fortalecer la piscicultura.
El primero corresponde a la adaptabilidad financiera, atendiendo a que los ciclos de producción acuícola requieren esquemas crediticios distintos a los tradicionales.
“Los ciclos de producción acuícola exigen que los créditos no sigan un esquema rígido tradicional, sino que cuenten con periodos de gracia que se ajusten al momento de la cosecha”, explicó.
Otro desafío identificado es la formalización y el registro de costos, con énfasis en brindar herramientas de gestión a los productores.
“Es una prioridad dotar a los productores de herramientas de gestión para que dejen la informalidad, calculen bien sus márgenes y reduzcan el riesgo percibido”, sostuvo.
Asimismo, mencionó las garantías y la tenencia de la tierra como una barrera a superar mediante la flexibilización de requisitos y la aplicación de fondos de garantía.
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Línea financiera especializada
La presidenta del CAH afirmó que la institución ya cuenta con un producto financiero exclusivo para la producción acuícola, diseñado de acuerdo con los requerimientos técnicos y biológicos del rubro.
“Actualmente, estamos trabajando activamente en la optimización y fortalecimiento de esta línea mediante su articulación directa con Fondos de Garantía. El objetivo estratégico de este enlace es mitigar el riesgo crediticio tradicional y, fundamentalmente, ampliar los límites de financiamiento vigentes”, indicó.
Sector estratégico para la agricultura familiar
León consideró que el fortalecimiento de la piscicultura representa un componente estratégico para el desarrollo de la agricultura familiar, debido a su capacidad de diversificación de ingresos.
“La piscicultura representa una de las mayores tasas de rentabilidad por metro cuadrado para la agricultura familiar, convirtiéndose en una herramienta única de reconversión productiva y diversificación de ingresos en el campo”, señaló.
Según indicó, el impulso al sector también contribuye a la seguridad alimentaria y a la dinamización de economías locales. En ese contexto, recomendó a quienes buscan crecer dentro del rubro apostar a la planificación y la asociatividad, mediante comités o cooperativas, con el objetivo de reducir costos de insumos y estabilizar precios de venta.
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Digitalización: proyectan que el 90 % de las facturas serán electrónicas este 2026
- Por Antonella Mateu
La transición hacia la digitalización tributaria en Paraguay avanza de forma sostenida, marcando un antes y un después en la modernización tributaria. El Sistema Integrado de Facturación Electrónica Nacional (Sifen) se encuentra hoy en una etapa avanzada de consolidación.
Según estimaciones de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), hacia finales del 2026, aproximadamente, el 90 % de la totalidad de las facturas emitidas en el país corresponderán a documentos tributarios electrónicos, lo que refleja un importante nivel de adopción y madurez del sistema.
Para entender el alcance de este despliegue, las metas normativas y la realidad operativa en el terreno, La Nación/Nación Media conversó con Hugo López, director general de Normalización, Modernización e Innovación y coordinador del Sifen de la DNIT, junto con Alba Talavera, directora de Educación Continuada del Colegio de Contadores del Paraguay.
Adhesión, obligatoriedad y plazos
La incorporación de contribuyentes a la digitalidad continúa realizándose de manera gradual y segmentada, priorizando los sectores de mayor impacto fiscal y con altos volúmenes transaccionales. La DNIT registra actualmente un volumen sostenido y creciente de emisión, con más de 38 mil contribuyentes operando dentro del Sifen y un promedio mensual de validación de 2,5 millones de comprobantes electrónicos.
Alba Talavera explicó que la incorporación al sistema puede darse de forma voluntaria o mediante notificación obligatoria por parte de la administración tributaria, conforme a plazos establecidos según la terminación de Registro Único del Contribuyente (RUC) y otros criterios definidos.
Según sostuvo la especialista, cada vez más contribuyentes optan por sumarse voluntariamente debido a las ventajas que representa. “La mayoría hoy en día ya se adhiere voluntariamente porque facilita mucho. Ya casi no se utiliza papel, hay plena seguridad de que la documentación llega a la DNIT y existe un control permanente”, manifestó.
Para lo que resta del año, las metas de obligatoriedad de la DNIT y los plazos calendarizados apuntan principalmente a los grandes y medianos contribuyentes, el director, Hugo López señaló que al cierre de este año, el 100 % de estas categorías deberá estar emitiendo de manera obligatoria la totalidad de sus documentos electrónicos.
En esa línea, indicó que las proveedores del Estado, desde este año se encuentran obligados a emitir documentos tributarios electrónicos, fortaleciendo el control fiscal.
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Herramientas diferenciadas
Un punto importante en el diseño del Sifen es la existencia de plataformas adaptadas a la capacidad económica de cada emisor. Talavera señaló que actualmente existen dos herramientas diferenciadas según el perfil, por un lado se halla el E-kuatia, que está orientado para grandes y medianos contribuyentes, el cual requiere de un software específico y de cierta inversión económica.
Por otro lado, se encuentra disponible el E-kuatia’i, una solución completamente gratuita diseñada específicamente para los pequeños contribuyentes.
Para adherirse formalmente al sistema, la especialista recordó que los contribuyentes deben cumplir con requisitos básicos, como contar con un certificado de firma electrónica, disponer de un sistema informático que permita emitir, recibir y conservar los documentos electrónicos por al menos cinco años, y gestionar el timbrado correspondiente como facturador electrónico.
Beneficios y reducción de la evasión
Desde la perspectiva de la DNIT, la facturación electrónica representa una herramienta estratégica para la modernización del sistema fiscal. Para el Estado, los principales beneficios se traducen en mayor transparencia, acceso a información en tiempo real para fiscalización, optimización de análisis de riesgos y una reducción de la evasión y elusión tributaria gracias a la trazabilidad digital.
Para el contribuyente, el sistema permite reducir costos operativos, agilizar la gestión documental y automatizar la integración con los sistemas de gestión empresarial.
Talavera ratificó el impacto positivo en la seguridad y la disminución de irregularidades. “Brinda mayor seguridad jurídica y reduce el riesgo de documentos irregulares o clonados. Cuando me llega una facturación electrónica ya estoy tranquila porque sé que es una factura legal”, afirmó.
Interacción con Marangatu
A pesar de los indicadores positivos, la implementación a gran escala ha requerido ajustes. Talavera reconoció que durante el proceso se registraron inconvenientes técnicos, principalmente vinculados con la visualización de comprobantes en el sistema Marangatu.
Detalló que, en ciertos casos, las facturas electrónicas no aparecían reflejadas automáticamente en dicha plataforma, lo que generaba omisiones involuntarias en los registros y posteriores notificaciones de la administración tributaria. “Eso ya se va subsanando con el tiempo, pero al principio hubo algunos problemas”, explicó.
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Al respecto, Hugo López aclaró un punto fundamental sobre el soporte informático. “El Sifen es un sistema totalmente independiente al sistema Marangatu; comparten datos, pero el Sifen es exclusivo para la aprobación de documentos electrónicos”.
Asimismo, el coordinador enfatizó que la infraestructura tecnológica de la DNIT se encuentra en una etapa de consolidación y madurez, habiéndose emitido 27 notas técnicas desde el inicio de la implementación para realizar actualizaciones permanentes, garantizar la estabilidad operativa y asegurar la escalabilidad necesaria ante la incorporación masiva.
Desafíos
Uno de los principales retos identificados para lograr la expansión total del sistema radica en las limitaciones de infraestructura del país. Los mayores desafíos de adhesión se observan en pequeños contribuyentes, microempresas y sectores con menor nivel de digitalización.
Talavera advirtió con especial preocupación sobre la situación en las zonas rurales. “Hay compañías del interior donde no sabemos cómo va a responder internet. Ese es un tema que debe debatirse”, sostuvo, remarcando la necesidad de fortalecer la infraestructura general de conectividad del país.
Esta realidad técnica se vincula directamente con el planteamiento de los sectores gráficos, quienes en su momento pidieron mantener un sistema híbrido entre comprobantes impresos y electrónicos.
Ante esto, Talavera subrayó la importancia de mantener mecanismos de respaldo físicos ante contingencias. “A veces se va la energía eléctrica y no podés dejar de vender. En esos casos se siguen utilizando facturas manuales”, indicó.
Por su parte, el director de la DNIT manifestó que, si bien la transición es gradual y acompañada, la política pública se orienta firmemente hacia una digitalización total e integral, argumentando que “el sistema híbrido no garantiza una trazabilidad de la operación para los contribuyentes”, y que la tendencia internacional apunta a consolidar los documentos electrónicos como el estándar principal.
Rol del profesional contable
La masificación de la facturación electrónica está modificando la dinámica tradicional de los procesos administrativos. Desde la DNIT, consideran que la automatización de las tareas operativas y manuales optimiza los tiempos y mejora la calidad de la información, permitiendo que el contador concentre sus funciones en el análisis financiero, el cumplimiento tributario, la auditoría, la gestión de riesgos y la planificación fiscal.
Para acompañar este cambio y reducir las brechas tecnológicas, la DNIT mantiene programas continuos de asistencia técnica y jornadas de capacitación específicas virtuales y presenciales dirigidas a contribuyentes, empresas, desarrolladores, auxiliares administrativos y profesionales contables, reconociendo el rol estratégico que estos últimos cumplen en la correcta utilización del Sifen.
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Industria de ferrosilicio prevé operar desde julio y proyecta expansión en Limpio
El proyecto industrial impulsado por REM Industries prevé iniciar operaciones en la segunda quincena de julio con una producción inicial de 20.000 toneladas anuales de silicio y una inversión que actualmente alcanza los USD 40 millones en su primera fase, según señaló João Pimenta Camargo, CEO del proyecto y fundador de la firma, en conversación con La Nación/Nación Media.
La planta, ubicada en la ciudad de Limpio, forma parte de una industria electrointensiva de aleaciones metálicas que eligió a Paraguay como base de operaciones debido a las condiciones que ofrece el país para este tipo de emprendimientos, explicó el ejecutivo.
Entre los factores mencionados citó la seguridad jurídica, la disponibilidad de energía renovable proveniente de hidroeléctricas, precios competitivos de electricidad, previsibilidad de costos y el esquema tributario vigente, incluyendo el régimen de maquila.
Expectativas y proyecciones
Pimenta indicó que el vínculo de su familia con Paraguay se remonta a la época de la construcción de Itaipú, cuando la empresa familiar participó de las obras. Señaló además que hace más de cuatro años decidieron iniciar el desarrollo del proyecto industrial en el país.
En esta primera etapa, la planta contará con un horno cuya capacidad será de 20.000 toneladas anuales. No obstante, el ejecutivo afirmó que la infraestructura ya fue diseñada con miras a una expansión futura, considerando la instalación de un segundo horno para nuevas aleaciones metálicas.
El CEO señaló que el proceso de puesta en marcha de la planta será gradual, aunque estiman alcanzar la capacidad máxima del horno en aproximadamente 15 días tras el inicio de operaciones. Asimismo, destacó que el horno incorporado utiliza tecnología orientada a un uso eficiente de la energía eléctrica.
La producción estará enfocada inicialmente en silicio, un producto que será destinado principalmente a los mercados de Europa y Estados Unidos. De acuerdo con el empresario, el proyecto apunta a producir un “silicio verde”, considerando que la energía utilizada será de origen renovable y que los demás insumos buscarán contar con certificación de origen renovable en la medida de lo posible.
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Generación de empleo y mano de obra calificada
En términos laborales, el proyecto prevé generar alrededor de 200 empleos directos y unos 800 indirectos durante la fase operativa. Pimenta afirmó que la empresa prioriza la contratación de mano de obra paraguaya y actualmente se encuentra capacitando personal especializado para este tipo de industria, con el objetivo de elevar el nivel de calificación de los trabajadores locales.
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Digitalización: proyectan que el 90 % de las facturas serán electrónicas este 2026
- Antonella Mateu
La transición hacia la digitalización tributaria en Paraguay avanza de forma sostenida, marcando un antes y un después en la modernización tributaria.
El Sistema Integrado de Facturación Electrónica Nacional (Sifen) se encuentra hoy en una etapa avanzada de consolidación. Según estimaciones de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), hacia finales de 2026, aproximadamente, el 90 % de la totalidad de las facturas emitidas en el país corresponderán a documentos tributarios electrónicos, lo que refleja un importante nivel de adopción y madurez del sistema.
Para entender el alcance de este despliegue, las metas normativas y la realidad operativa en el terreno, La Nación/Nación Media conversó con Hugo López, director general de Normalización, Modernización e Innovación y coordinador del Sifen de la DNIT, junto con Alba Talavera, directora de Educación Continuada del Colegio de Contadores del Paraguay.
OBLIGATORIEDAD
La incorporación de contribuyentes a la digitalidad continúa realizándose de manera gradual y segmentada, priorizando los sectores de mayor impacto fiscal y con altos volúmenes transaccionales. La DNIT registra actualmente un volumen sostenido y creciente de emisión, con más de 38 mil contribuyentes operando dentro del Sifen y un promedio mensual de validación de 2,5 millones de comprobantes electrónicos.
Alba Talavera explicó que la incorporación al sistema puede darse de forma voluntaria o mediante notificación obligatoria por parte de la administración tributaria, conforme a plazos establecidos según la terminación de Registro Único del Contribuyente (RUC) y otros criterios definidos.
Sostuvo que cada vez más contribuyentes optan por sumarse voluntariamente debido a las ventajas que representa. “La mayoría hoy en día ya se adhiere voluntariamente porque facilita mucho. Ya casi no se utiliza papel, hay plena seguridad de que la documentación llega a la DNIT y existe un control permanente”, manifestó.
Para lo que resta del año, las metas de obligatoriedad de la DNIT y los plazos calendarizados apuntan principalmente a los grandes y medianos contribuyentes, el director, Hugo López señaló que al cierre de este año, el 100 % de estas categorías deberá estar emitiendo de manera obligatoria la totalidad de sus documentos electrónicos. En esa línea, indicó que las proveedores del Estado, desde este año se encuentran obligados a emitir documentos tributarios electrónicos, fortaleciendo el control fiscal.
HERRAMIENTAS DIFERENCIADAS
Un punto importante en el diseño del Sifen es la existencia de plataformas adaptadas a la capacidad económica de cada emisor. Talavera señaló que actualmente existen dos herramientas diferenciadas según el perfil, por un lado se halla el E-kuatia, que está orientado para grandes y medianos contribuyentes, el cual requiere de un software específico y de cierta inversión económica.
Por otro lado, se encuentra disponible el E-kuatia’i, una solución completamente gratuita diseñada específicamente para los pequeños contribuyentes. Para adherirse formalmente al sistema, la especialista recordó que los contribuyentes deben cumplir con requisitos básicos, como contar con un certificado de firma electrónica, disponer de un sistema informático que permita emitir, recibir y conservar los documentos electrónicos por al menos 5 años, y gestionar el timbrado correspondiente como facturador electrónico.
Desde la perspectiva de la DNIT, la facturación electrónica representa una herramienta estratégica para la modernización del sistema fiscal. Para el Estado, los principales beneficios se traducen en mayor transparencia, acceso a información en tiempo real para fiscalización, optimización de análisis de riesgos y una reducción de la evasión y elusión tributaria gracias a la trazabilidad digital.
Para el contribuyente, el sistema permite reducir costos operativos, agilizar la gestión documental y automatizar la integración con los sistemas de gestión empresarial. Talavera ratificó el impacto positivo en la seguridad y la disminución de irregularidades.
“Brinda mayor seguridad jurídica y reduce el riesgo de documentos irregulares o clonados. Cuando me llega una facturación electrónica ya estoy tranquila porque sé que es una factura legal”, afirmó.
INTERACCIÓN CON MARANGATU
A pesar de los indicadores positivos, la implementación a gran escala ha requerido ajustes. Talavera reconoció que durante el proceso se registraron inconvenientes técnicos, principalmente vinculados con la visualización de comprobantes en el sistema Marangatu.
Detalló que, en ciertos casos, las facturas electrónicas no aparecían reflejadas automáticamente en dicha plataforma, lo que generaba omisiones involuntarias en los registros y posteriores notificaciones de la administración tributaria. “Eso ya se va subsanando con el tiempo, pero al principio hubo algunos problemas”, explicó.
Al respecto, Hugo López aclaró un punto fundamental sobre el soporte informático. “El Sifen es un sistema totalmente independiente al sistema Marangatu; comparten datos, pero el Sifen es exclusivo para la aprobación de documentos electrónicos”.
Asimismo, enfatizó que la infraestructura tecnológica de la DNIT se encuentra en una etapa de consolidación y madurez, habiéndose emitido 27 notas técnicas desde el inicio de la implementación para realizar actualizaciones permanentes, garantizar la estabilidad operativa y asegurar la escalabilidad necesaria ante la incorporación masiva.
DESAFÍOS
Uno de los principales retos identificados para lograr la expansión total del sistema radica en las limitaciones de infraestructura del país. Los mayores desafíos de adhesión se observan en pequeños contribuyentes, microempresas y sectores con menor nivel de digitalización. Talavera advirtió con especial preocupación sobre la situación en las zonas rurales.
“Hay compañías del interior donde no sabemos cómo va a responder internet. Ese es un tema que debe debatirse”, sostuvo, remarcando la necesidad de fortalecer la infraestructura general de conectividad del país.
Esta realidad técnica se vincula directamente con el planteamiento de los sectores gráficos, quienes en su momento pidieron mantener un sistema híbrido entre comprobantes impresos y electrónicos.
Ante esto, Talavera subrayó la importancia de mantener mecanismos de respaldo físicos ante contingencias. “A veces se va la energía eléctrica y no podés dejar de vender. En esos casos se siguen utilizando facturas manuales”, indicó.
Por su parte, el director de la DNIT manifestó que, si bien la transición es gradual y acompañada, la política pública se orienta firmemente hacia una digitalización total e integral, argumentando que “el sistema híbrido no garantiza una trazabilidad de la operación para los contribuyentes”, y que la tendencia internacional apunta a consolidar los documentos electrónicos como el estándar principal.