Las exportaciones de harina de soja fueron de un total de US$ 567,6 millones hasta octubre, lo que representa una caída del 2,4% teniendo en cuenta que en el mismo periodo del año pasado los envíos fueron de un total de US$ 581,8 millones, según informe de Comercio Exterior del Banco Central del Paraguay (BCP).
En cuanto a los volúmenes exportados hasta octubre fue un total de 1.773,1 toneladas, lo que significó una caída del 6,5%, ya que hasta octubre del 2019 los envíos representaron 1.896,4 toneladas.
En cuanto a la soja en granos, 6192,6 toneladas fueron exportadas hasta el décimo mes de este año y eso representó un total de US$ 1.982 millones. Estas cifras representan una diferencia positiva del 30,4% con relación al mismo periodo del año pasado.
Los principales destinos del derivado de la soja son: Brasil, Israel, Argentina, Unión Europea, Rusia, etc.
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Productos primarios
Por niveles de procesamiento, las exportaciones registradas de productos primarios han ascendido a US$ 2.646,2 millones, lo que representa un aumento de 18,6% respecto al mismo periodo del año anterior, cuando los envíos alcanzaron un total de US$ 2.230,6 millones, según el informe de Comercio Exterior del Banco Central del Paraguay (BCP). El informe señala que el valor registrado al mes de octubre del presente año incide en un 6,1% sobre las exportaciones totales.
En el informe de la banca matriz se destaca que los productos de mayor incidencia positiva han sido los granos de soja y el arroz, mientras que los productos con mayor incidencia negativa han sido el trigo y el maíz.
Por parte de los granos de soja, hasta el décimo mes del año, las exportaciones fueron por un valor total de US$ 1.982 millones; mientras que los envíos del arroz representaron un total de US$ 150 millones.
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El sector agro se posiciona como pilar de la economía tras buena campaña de soja
La campaña de soja dejó números positivos, alcanzando volúmenes de producción y exportación importantes que contribuyeron a dinamizar la economía paraguaya. Este buen desempeño confirma que el sector agrícola sigue siendo uno de los pilares del desarrollo económico del país, señala el informe semanal de la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
“La soja vuelve a demostrar por qué es el principal cultivo de exportación del Paraguay. Gracias a la campaña 2025/2026 marcada por buenos rendimientos y condiciones climáticas favorables” con una producción aproximada de 12.500.000 toneladas, menciona el reporte.
La producción de la oleaginosa superó las expectativas y generó una demanda sostenida en el mercado internacional. Esto hace que los productores mantengan el optimismo, aunque con cierta cautela ante el panorama que se podría presentar con el fenómeno de El Niño, mientras ya empiezan a planificar la próxima campaña.
“Estos resultados son el reflejo del trabajo de miles de productores que, campaña tras campaña, apuestan por la innovación, el uso de tecnologías y las buenas prácticas agrícolas para mejorar la productividad y responder a las exigencias de los mercados internacionales. Además de fortalecer la balanza comercial, la soja dinamiza toda la cadena agroindustrial, desde el transporte y la logística hasta la industria aceitera y los servicios vinculados al sector”, destaca.
En números
Al cierre del primer semestre Paraguay embarcó 5.894.301 toneladas de soja en grano, número que representa un aumento de 1.788.188 toneladas más que la zafra pasada. Esta misma tendencia se observó en los derivados de la oleaginosa, las exportaciones de aceite alcanzaron 319.020, mientras que los pellets de soja 1.150.237 toneladas.
En cuanto a ingresos, hasta junio los envíos del complejo de la soja alcanzaron USD 2.978 millones; de esta cifra, USD 2.273 millones corresponden a la oleaginosa en grano, USD 354 al aceite y USD 349 a pellets, según datos de comercio exterior del Banco Central del Paraguay (BCP).
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Concesión de la hidrovía: gremios usuarios alertan sobre impacto negativo de la concesión argentina
Gremios usuarios de la hidrovía emitieron un comunicado en el cual advierten sobre impacto negativo en el comercio exterior paraguayo de continuar con la tarifa de peaje de USD 1,30 por tonelada de registro neto. Reclaman transparencia y servicios de calidad que garanticen la navegación segura.
No se puede dejar de mencionar que Argentina adjudicó a la empresa Jan De Nul el mantenimiento de la hidrovía de río Paraná. Para Paraguay es de vital importancia el tramo comprendido entre Confluencia y Santa Fe, donde se pretende cobrar el importe mencionado anteriormente, cuestión que es rechazada por las organizaciones locales.
“En relación con la nueva concesión de la Vía Navegable Troncal, recientemente adjudicada por la República Argentina, en el tramo del territorio argentino del río Paraná, preocupa que se pretenda mantener, por un plazo de 25 años, la tarifa de USD 1,30 por tonelada de registro neto. Este valor nunca fue considerado razonable por el sector en función de los servicios recibidos y fue aceptado únicamente con carácter transitorio, mientras avanzaba el proceso para una nueva concesión”, indica parte del texto.
En la parte más sustanciosa, quizás, hace referencia a los beneficios que recibirán los usuarios, por el pago. “En el esquema conocido hasta el momento, tampoco resulta suficientemente clara la relación entre la tarifa pretendida, las inversiones previstas, las mejoras que recibirán los usuarios y los beneficios esperados en términos de eficiencia y competitividad regional”, precisa al respeto.
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También se cuestiona el mecanismo de cobro, a través del tonelaje de las cargas, haciendo referencia a un posible impacto negativo. “La economía del transporte fluvial tampoco se encuentra adecuadamente reflejada en una metodología basada exclusivamente en el tonelaje de registro neto. Esta forma de cálculo puede generar un impacto desproporcionado sobre los convoyes de barcazas y, por extensión, sobre los productos paraguayos como la soja, la harina, el aceite y las importaciones de combustibles e insumos, cuya competitividad depende de manera decisiva de la eficiencia de la navegación”, sostiene el texto.
Proceso local
En el extenso documento también se menciona que se está llevando un proceso similar a nivel local, para el mantenimiento del río Paraguay, por lo que piden transparencia en la toma de decisiones. “Solicitamos que toda decisión vinculada con las vías navegables comerciales sea sometida a procesos transparentes, con información técnica y económica suficiente, participación efectiva de los usuarios y mecanismos claros de rendición de cuentas”, cita el documento.
Las organizaciones que firmaron el documento son las siguientes: Cámara de Armadores Fluviales y Marítimos (Cafym), Centro de Importadores del Paraguay (CIP), Cámara Nacional de Comercio y Servicios del Paraguay (CNCSP), Cámara Paraguaya de Exportadores (Capex), Asociación de Agentes Marítimos del Paraguay (Asamar), Cámara Paraguaya de Terminales y Puertos Privados (Caterppa), Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro), Cámara Paraguaya de Exportadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco) y la Federación de Cooperativas de Producción Ltda. (Fecoprod).
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Nuevo unicornio financiero se gesta de la soja paraguaya
Detrás del récord exportador de este commodity que crece en suelo nacional emerge la oportunidad de convertirlo en ingrediente para alimentos plant-based, bioplásticos y energía renovable, sectores que mueven miles de millones en el mundo y que, ahora más que nunca, atrae la mirada de inversionistas al país.
Durante décadas, la soja paraguaya fue sinónimo de barcos cargados de granos rumbo a los mercados internacionales. Hoy, el negocio está cambiando, pues el mayor valor ya no está únicamente en producir más toneladas, sino en transformar ese grano en ingrediente de alto valor agregado para una industria global que demanda proteínas vegetales, alimentos funcionales, bioplásticos, biocombustibles, cosméticos e incluso insumos para la industria farmacéutica.
En ese nuevo escenario, Paraguay tiene una oportunidad que va mucho más allá de aumentar su producción. El desafío ya no es solo exportar soja, sino capturar una mayor porción del valor que genera su transformación.
Los números muestran que el potencial existe. Entre enero y mayo de este año, el complejo sojero paraguayo -integrado por soja en grano, aceite y pellets- generó USD 2.492 millones en exportaciones, impulsado por una excelente campaña agrícola y un mayor procesamiento industrial de la oleaginosa.
Al respecto, Sonia Tomassone, asesora de Comercio Exterior de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), comentó que el crecimiento no solo responde al aumento de los embarques de soja en grano, sino también al mejor desempeño de productos industrializados como el aceite y los pellets, reflejando una mayor capacidad para agregar valor dentro del país.
La diversificación también comienza a observarse en los destinos comerciales. Aunque Argentina continúa siendo el principal comprador de la soja paraguaya, Brasil incrementó su participación y Corea del Sur volvió a incorporarse como mercado para el producto nacional, una señal de que existen oportunidades para ampliar la presencia paraguaya en economías con alta demanda de alimentos e ingredientes de calidad.
Pero el verdadero cambio está ocurriendo fuera de los puertos. En el mundo, la soja dejó de ser simplemente un commodity para convertirse en la materia prima de una nueva economía basada en la innovación.
Hoy forma parte de hamburguesas vegetales, bebidas y yogures plant-based, suplementos deportivos, alimentos para mascotas premium, bioplásticos, adhesivos industriales, tintas, cosméticos y combustibles renovables.
El mercado global de proteínas de soja continúa creciendo impulsado por consumidores que buscan alimentos más saludables y sostenibles. Esa tendencia abre una oportunidad para que Paraguay no solo exporte granos, sino también conocimiento, tecnología e innovación aplicada a la agroindustria.
La próxima revolución de la soja probablemente no se mida en toneladas embarcadas, sino en patentes, nuevos productos, industrias y empresas capaces de transformar un commodity en soluciones de alto valor. Allí podría estar la siguiente gran oportunidad para el país y, por qué no, el próximo gran caso de éxito empresarial paraguayo.
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Argentina eleva nivel de procesamiento de granos y aumenta presión sobre la industria nacional
En las últimas semanas se conocieron grandes proyectos de procesamiento de granos en tierra argentina, lo que eleva la presión sobre la industria local, según confirmó Raúl Valdez, presidente de la Cámara Paraguaya de Procesadores de Soja y Oleaginosas (Cappro).
De acuerdo a los últimos datos del Reporte de Comercio Exterior, del Banco Central del Paraguay (BCP), Argentina adquirió soja por valor de USD 2.075 millones, lo que representa el 74,9 % del total de envíos de granos de soja. Sobre lo mencionado, el alto ejecutivo lamentó la situación indicando que es una coyuntura poco favorable para industria local, que se ve presionada por el incremento de la capacidad argentina.
“El hecho que Argentina incremente aún más su capacidad de procesamiento de granos, preparados para recibir granos paraguayos, es una condición que pone mucha más presión sobre la industria nacional, debido justamente a una condición de escala que es muy difícil de competir en comparación con las capacidades de nuestras plantas”, comenzó diciendo Valdez en diálogo con La Nación/Nación Media, agregando que se trata de una “situación delicada”.
En pocas palabras, la industria del país vecino puede llevarse una gran cantidad de los granos por cuestiones netamente económicas, según dijo.
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Condiciones
En cuanto a las condiciones en las cuales se desarrolla el sector, dijo que es necesario contar con incentivos, de manera a igualar el escenario. “Tenemos una condición de distorsión impositiva, ya que el tratamiento de devolución del IVA que se le da al producto industrializado, derivado del procesamiento de soja, es exactamente igual al producto exportado de manera natural. Hoy Paraguay no tiene ninguna diferenciación para exportar de manera natural o industrializado, en Argentina tienen esa diferenciación”, sostuvo.
Mencionó que están trabajando para plantear y definir con el Gobierno Nacional las políticas a ser aplicadas como estímulo al procesamiento local de la producción agrícola, de manera a poder competir.
Los proyectos argentinos
En Argentina se encuentran avanzando dos proyectos importantes para la industrialización de granos, el primero en Bahía Blanca, con una capacidad de molienda 4.000 toneladas diarias, con una inversión de USD 400 millones. Por otro lado, en Santa Fe se está montando un complejo para movilizar 15.000 toneladas diarias.