El Parque Tecnológico Itaipú Paraguay (PTI-PY) establecerá una alianza estratégica con la firma brasileña ECB Group, adelantó el director ejecutivo de la fundación, Dr. José Bogarín.
El grupo empresarial instalará en la localidad de Villeta una fábrica de diésel verde producido a base de aceite de soja, al que se le inyecta hidrógeno para generar molecularmente un combustible idéntico al diésel Premium, derivado del petróleo.
El representante del PTI-PY comentó que este diésel ecológico emite 50% menos de CO2 al medioambiente y es un combustible certificado para Europa, que a partir del año 2025 permitirá solo el uso de este combustible.
Explicó que la empresa ya estaba camino a Australia, donde se iba a instalar, pero esa trayectoria se logró desviar exitosamente hacia nuestro país, donde la empresa tomó la decisión de radicarse.
Según fuentes oficiales, la inversión orilla los US$ 800 millones, con lo que se proyecta generar alrededor de 3.000 puestos de trabajo durante la construcción y 2.500 puestos más, tanto directos como indirectos, durante la operación.
Propósito
Bogarín puntualizó que el acuerdo, entre otras cosas, busca desarrollar tecnología de punta e innovación, con el propósito de formar técnicos paraguayos que asuman las competencias y habilidades de las nuevas tecnologías. Se apunta a convertir a Paraguay en un referente mundial en este tipo de combustibles, asegurando la calidad del emprendimiento, acotó.
El director ejecutivo del PTI-PY refirió que ECB Group adquirirá una de las plantas que produce oleaginosas en Paraguay. Foto: Gentileza.
Comentó que en el marco del “Nuevo PTI”, cuya renovada visión es buscar alianzas sostenibles con empresas de primer mundo, recibió la visita este lunes de Ricardo Feistauer, representante del Grupo ECB en Paraguay.
“Para nosotros es un orgullo aliarnos con esta empresa de clase e impacto mundial, y mediante ella y la cadena de valor nacional, promover el empleo, por medio de los emprendimientos privados.
Materia prima
En cuanto a la materia prima que procesará la fábrica, dijo que la esencial es el aceite de soja o cualquier tipo de oleaginosa que produzca óleo vegetal.
Mientras, indicó que el hidrógeno se va a producir del agua que abunda en Paraguay, a través de la energía eléctrica y un proceso denominado electrólisis, que separa las moléculas del hidrógeno de la del oxígeno y el primero es inyectado al aceite vegetal y se genera un diésel Premium, que es 100% apto para los vehículos movidos a diésel.
En cuanto al suministro del aceite vegetal, el director ejecutivo del PTI-PY refirió que ECB Group va a adquirirlo de las plantas que hoy lo producen en Paraguay.
10.000 familias
Añadió que también ayudará con la contratación directa de 10.000 familias de pequeños productores, que recibirán capacitación del grupo ECB y así comercializar sus productos.
Destacó igualmente, que el mencionado grupo estará industrializando un producto básico paraguayo (utilizando el equivalente al 20% de toda la producción de soja), en vez de seguir exportándolo en grano.
Adelantó que lo que el PTI busca, como parte del apoyo a la política nacional, es promocionar y generar combustible netamente paraguayo para usarlos en los vehículos locales, y de esta forma, eliminar definitivamente el uso de combustibles fósiles en el país.
Acotó que, con esto, Paraguay puede convertirse en el primer país de América del Sur libre de combustibles fósiles.
En cuanto a la inauguración de la planta, adelantó que está prevista para el 2024. “Tenemos mucho tiempo para ir fortaleciendo esta relación con el grupo, para que cuando abra su planta, el modelo de éxito PTI-ECB ya sea un tema de impacto mundial”, dijo Bogarín.
La binacional es considerada uno de los mayores proyectos de integración energética y mantiene el liderazgo mundial en generación de energía limpia y renovable.FOTO: GENTILEZA
Itaipú conmemora 52 años de constitución de la binacional
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En 1984, a una década del acto histórico, la hidroeléctrica empezó a producir electricidad con el objetivo de impulsar el desarrollo de Paraguay y Brasil.
La Entidad Binacional Itaipú conmemora este domingo los 52 años de creación y contribución al desarrollo de Paraguay y Brasil. El 17 de mayo de 1974 se constituyó la entidad binacional con el acto de formalización para administrar la construcción de una de las mayores centrales hidroeléctricas del mundo.
Asimismo, en la fecha se estableció la conformidad del primer Consejo de Administración y del Directorio Ejecutivo; acto que tuvo lugar en el Hotel das Cataratas de Foz de Yguazú, en Brasil, con el objetivo de construir y dirigir la usina.
INICIO DE TRABAJOS
El lado paraguayo del ente recordó que, para este cometido, llegaron las primeras máquinas a la cantera de obras ese mismo año; meses después, en enero de 1975, se dio inicio efectivo a los trabajos de construcción de la represa.
Señalan que, en 1984, a una década del acto histórico, la central hidroeléctrica empezó a producir electricidad, con el objetivo de impulsar el desarrollo de Paraguay y Brasil. Resaltan que en la actualidad, la Itaipú conserva su liderazgo mundial en generación de energía limpia y renovable. Asimismo, es responsable de suministrar cerca del 90 % del requerimiento eléctrico del mercado paraguayo y el 7 % de la demanda brasileña.
RESULTADOS DE NEGOCIACIONES
La construcción de la represa fue el resultado de intensas negociaciones entre Paraguay y Brasil, iniciadas en los años 1960, cuando ambos países superaron los desafíos diplomáticos, tecnológicos y financieros para erigir la Central Hidroeléctrica Itaipú (CHI).
“La binacional es un ejemplo de integración, que ha sabido transformar un conflicto de límites, en el cimiento de una obra monumental que forjó el trabajo armonioso entre dos países para coadyuvar en el desarrollo de su gente. Una obra que demostró que, cuando el objetivo es bueno, se pueden superar las barreras del lenguaje, de la cultura y de la historia para iniciar un camino fraterno de realizaciones”, menciona el informe oficial.
Desde el MIC afirman que nuestro país debe prepararse para aprovechar la creciente demanda mundial de infraestructura tecnológica vinculada a la inteligencia artificial. Foto: Ilustrativa
Paraguay busca convertir su energía en negocios de Inteligencia Artificial
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El avance de la inteligencia artificial (IA) ya no se limita únicamente al desarrollo tecnológico. A nivel global, se está convirtiendo en uno de los motores más importantes de la economía, capaz de atraer inversiones millonarias, generar empleos especializados y transformar sectores enteros de la producción y los servicios.
Al respecto, el titular de Industria y Comercio (MIC), Marco Riquelme, señaló que nuestro país debe prepararse para aprovechar la creciente demanda mundial de infraestructura tecnológica vinculada a la inteligencia artificial. Según explicó, Paraguay cuenta con dos ventajas estratégicas que hoy son altamente valoradas por las empresas tecnológicas: abundante energía eléctrica y conectividad.
“La IA es el movimiento del futuro económico del mundo. Si queremos sumarnos a esa ola de crecimiento económico tenemos que preparar al país para recibir este tipo de inversiones”, expresó a la 1020 AM.
El crecimiento acelerado de la IA está impulsando la construcción de centros de datos en distintos países. Estas instalaciones requieren enormes cantidades de energía para operar servidores y sistemas de procesamiento capaces de entrenar modelos de inteligencia artificial y almacenar grandes volúmenes de información. Allí es donde Paraguay podría encontrar una oportunidad económica.
Nuestro país posee un histórico superávit energético gracias a las hidroeléctricas binacionales, especialmente Itaipú Binacional. Actualmente, gran parte de la energía que no consume Paraguay se cede al Brasil. La propuesta del Gobierno apunta ahora a darle un mayor valor agregado a ese excedente energético mediante industrias tecnológicas.
Riquelme sostuvo que la relación con Taiwán abrirá la puerta para la instalación de una empresa vinculada a inteligencia artificial en Paraguay. La intención es transformar la energía en servicios digitales y procesamiento de datos, en lugar de exportarla únicamente como electricidad.
“En vez de ceder la energía a Brasil, vamos a estar procesando y vendiendo esa energía, pero transformada en procesamiento de datos para inteligencia artificial”, afirmó.
José Berea: “Tenemos que apuntar a producir 15 millones de toneladas de soja”
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Melissa Palacios
melissa.palacios@nacionmedia.com.py
El sector agrícola paraguayo atraviesa un momento favorable impulsado por buenas cosechas y una amplia apertura de mercados internacionales. En esta edición de Hacedores, La Nación/Nación Media conversó con José Berea, titular de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), acerca del escenario que enfrenta el rubro y los desafíos para uno de los pilares de la economía nacional.
Aumentar la producción nacional, apuntando a alcanzar 15 millones de toneladas de soja y 10 millones de toneladas de maíz, además de fortalecer la industrialización y la generación de mayor valor agregado dentro del país, son algunas de las metas.
En tanto, los altos costos de fertilizantes y combustibles, la volatilidad de los mercados internacionales y las nuevas exigencias ambientales y de trazabilidad impuestas por mercados como la Unión Europea son puntos que más preocupan a los productores.
- ¿Cómo evalúa el momento actual del sector en términos de competitividad, productividad y acceso a mercados?
El sector agrícola sigue siendo uno de los pilares de la economía paraguaya, actualmente tenemos 52 mercados habilitados para la soja, 32 en trigo y 65 mercados con el maíz.
Nosotros evaluamos como un buen momento porque tenemos buenas cosechas y colocación de nuestros productos, el maíz en Brasil, y en el consumo interno; la soja, tenemos también la colocación que está yendo a Argentina, que está yendo a Brasil, y estamos buscando nuevos mercados como el de Taiwán.
El arroz que viene en pleno auge, es un buen momento y hemos crecido comparativamente con años anteriores, así que por ese lado creemos que estamos en buena senda. Tenemos muchos mercados abiertos, lo cual facilita también las exportaciones. Igualmente queremos abrir mercados de los más importantes, en el caso mencionado de la soja y lograr reabrir la República de China (Taiwán).
- Como presidente de la Capeco, ¿cómo logra equilibrar la representación gremial con su vida laboral y personal?
Es fundamental el trabajo en equipo, tanto en el aspecto gremial como también en mis ocupaciones particulares. El apoyo y comprensión de la familia es imprescindible, ya que las actividades gremiales demandan muchísimo tiempo y dedicación.
- ¿Qué prioridades ha definido para su gestión dentro de Capeco?
Uno de los objetivos más importantes es continuar apoyando desde nuestro lugar al sector productivo de manera a aumentar la producción, tanto de soja como de maíz. Hace varios años estamos en una suerte de meseta en aproximadamente 10 a 11 millones de toneladas de soja y entre 5 y 6 millones de toneladas de maíz.
Tenemos que llegar a las 15 millones de toneladas de soja y 10 millones de toneladas de maíz. Un factor fundamental para lograr este objetivo es continuar incorporando campesinos a las cadenas productivas y que se vuelvan realmente productores.
- ¿Qué desafíos implica liderar un gremio en un sector tan estratégico para la economía del país?
El sector agrícola y en particular la cadena de soja, maíz, trigo, es el motor de la economía nacional. Nuestro rol en el área de comercialización interna y exportación, con las connotaciones en aspectos logísticos, regulatorios, de contacto permanente con diferentes instituciones públicas, de tener la mayor cantidad posible de mercados abiertos para nuestra producción, permiten mantener y mejorar la competitividad de la producción paraguaya.
- ¿Cuáles son los granos con mayor potencial actualmente y que pueden ser aprovechados por los productores según su parecer?
Maíz, soja y arroz. Lo que vemos es que tienen mejor colocación en el mercado internacional. Estamos sufriendo un poco con el trigo, que tenemos que ajustar las variedades a variedades más tempraneras para no caer en menor área de producción.
Sin embargo, vemos estos potenciales realmente que estamos teniendo en este momento, que van a mover la aguja del ingreso de divisas que son la soja, maíz y arroz en este año y, por supuesto, esperamos superar en el 2027.
El sector apunta a incrementar la producción nacional de soja y maíz en los próximos años, destacó el presidente de la Capeco. Foto: Cristóbal Núñez
- ¿Qué resultados esperan lograr en esta campaña sojera 2025/26 en cuanto a volúmenes, área de siembra e ingresos de divisas?
Soja entre 11,5 y 12 millones de toneladas, con un área de siembra 3,4 millones hectáreas, más la zafriña y estaríamos con un ingreso divisas aproximadamente de USD 4.500 millones.
En maíz esperamos alcanzar un rinde similar al año anterior o mayor, es decir, esperamos más de 6 millones de toneladas de soja de esta zafriña. Estamos teniendo mejores rendimientos, esto se debió básicamente al clima y a los buenos cuidados de los agricultores del suelo y de sus culturas agrícolas.
Es un poco de todo, si hacés bien los deberes y también llueve bien, bueno, estás en un año bueno, que es lo que nos está sucediendo este año.
- ¿Qué desafíos considera que actualmente enfrentan los productores y exportadores de soja?
Altos costos de fertilizantes, precio combustible, fluctuación del dólar, variabilidad de los precios internacionales, nuevas exigencias de trazabilidad, el Reglamento 1115. El desafío es apuntar a más producción, a siempre lograr más proteína animal en base a la proteína vegetal que producimos, tratar de que cada vez tengamos más proteína animal dentro de nuestro país.
Además, tener más industrialización de pollos y de cerdos. Esos son los desafíos que creo que hoy tiene nuestro país y nuestra economía por delante. Los factores externos hoy son un desafío, son un riesgo, porque sin duda tenés los altos costos que estamos teniendo en los insumos, que pueden llegar a perjudicar o que haya una escasez de estos debido a los conflictos internacionales.
Esperemos que eso se solucione y tengamos la provisión normal, y con eso aspiramos a que con el buen trabajo de nuestro productores y buenas lluvias mediante, vamos a alcanzar nuestros objetivos.
- ¿Cómo ve al sector en cuanto a trazabilidad, sostenibilidad y certificaciones ambientales que exigen los mercados como la UE?
Contamos actualmente con la plataforma SISE donde seguimos realizando ajustes y reuniones tanto con los compradores como las autoridades competentes de la Unión Europea. El sector cuenta con herramientas para probar que contamos con una producción sustentable y regenerativa. Sigue preocupando los altos de costos de segregación que aún no vemos compensados en los precios a pagar por Europa.
Los cupos, en cuanto al acuerdo Unión Europea-Mercosur, son los grandes desafíos que tenemos con el bloque, y que nuestros vecinos consideren a Paraguay como una cuarta parte del todo. En todos los productos nosotros queremos ser una cuarta parte, 25 % de ese total. Queremos que a lo largo de estos cinco años el resultadosea para todos los países por igual. Ese es un desafío grande que tenemos.
Hoy sabemos que tenemos que negociar por debajo de esos cupos que pretendemos en el futuro, pero queremos en ese plazo de cinco años lograr que Paraguay tenga el 25 % de cada producto que es capaz de exportar.
El rubro enfrenta desafíos relacionados con costos de producción, trazabilidad y nuevas exigencias ambientales de mercados internacionales, dijo José Berea. Foto: Cristóbal Núñez
- ¿Qué tipo de apoyo o articulación con el Estado consideran necesarios para que el sector siga creciendo?
Necesitamos apoyo en la apertura y mantenimiento de los mercados de exportación, defensa de la producción nacional a nivel internacional contando con herramientas fiables, seguridad jurídica, reglas claras, logística fluvial y terrestre.
- ¿Qué oportunidades concretas ven como sector con el acuerdo Mercosur-UE?
El acuerdo abre oportunidades con preferencias arancelarias tanto para los cereales como las oleaginosas y sus subproductos. Preocupa la aparición de nuevas reglamentaciones que podrían impedir el uso de estas preferencias como el Reglamento 1.115, incluir a la soja al maíz como de alto riesgo para los biocombustibles.
No obstante, el sector productivo debe seguir trabajando unido. Unidos somos más fuertes y de esta manera lograremos los objetivos propuestos, en un entorno local e internacional de permanentes desafíos.
Ficha técnica
Presidente presidente de la Capeco y actual vicepresidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP)
Es director titular de Cámara Paraguaya de Terminales y Puertos Privados (Catterpa)
Es miembro Equipo Nacional de Estrategia País (ENEP)
Miembro del Consejo Empresarial del Ministerio de Industria y Comercio
“Tenemos que apuntar a producir 15 millones de toneladas de soja”
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Melissa Palacios
Fotos: Cristóbal Núñez
Además, el titular de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas enfatiza la importancia de fortalecer la industrialización y la generación de mayor valor agregado dentro del país.
El sector agrícola paraguayo atraviesa un momento favorable impulsado por buenas cosechas y una amplia apertura de mercados internacionales. En esta edición de Hacedores, La Nación/Nación Media conversó con José Berea, titular de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), acerca del escenario que enfrenta el rubro y los desafíos para uno de los pilares de la economía nacional.
Aumentar la producción nacional, apuntando a alcanzar 15 millones de toneladas de soja y 10 millones de toneladas de maíz, además de fortalecer la industrialización y la generación de mayor valor agregado dentro del país, son algunas de las metas.
En tanto, los altos costos de fertilizantes y combustibles, la volatilidad de los mercados internacionales y las nuevas exigencias ambientales y de trazabilidad impuestas por mercados como la Unión Europea son puntos que más preocupan a los productores.
UN BUEN MOMENTO
–¿Cómo evalúa el momento actual del sector en términos de competitividad, productividad y acceso a mercados?
–El sector agrícola sigue siendo uno de los pilares de la economía paraguaya. Actualmente tenemos 52 mercados habilitados para la soja, 32 en trigo y 65 mercados con el maíz. Nosotros evaluamos como un buen momento porque tenemos buenas cosechas y colocación de nuestros productos, el maíz en Brasil, y en el consumo interno; la soja, tenemos también la colocación que está yendo a Argentina, que está yendo a Brasil, y estamos buscando nuevos mercados como el de Taiwán.
El arroz que viene en pleno auge, está en un buen momento y hemos crecido comparativamente con años anteriores. Así es que, por ese lado, creemos que estamos en buena senda. Tenemos muchos mercados abiertos, lo cual facilita también las exportaciones. Igualmente, queremos abrir mercados de los más
importantes, en el caso mencionado de la soja, y lograr reabrir la República de China (Taiwán).
–¿Qué prioridades ha definido para su gestión dentro de Capeco?
–Uno de los objetivos más importantes es continuar apoyando desde nuestro lugar al sector productivo de manera a aumentar la producción, tanto de soja como de maíz. Hace varios años estamos en una suerte de meseta en aproximadamente 10 a 11 millones de toneladas de soja y entre 5 y 6 millones de toneladas de maíz. Tenemos que llegar a las 15 millones de toneladas de soja y 10 millones de toneladas de maíz. Un factor fundamental para lograr este objetivo es continuar incorporando campesinos a las cadenas productivas y que se vuelvan realmente productores.
–¿Qué desafíos implica liderar un gremio en un sector tan estratégico para la economía del país?
–El sector agrícola, y en particular la cadena de soja, maíz, trigo, es el motor de la economía nacional. Nuestro rol en el área de comercialización interna y exportación, con las connotaciones en aspectos logísticos, regulatorios, de contacto permanente con diferentes instituciones públicas, de tener la mayor cantidad posible de mercados abiertos para nuestra producción, permiten mantener y mejorar la competitividad de la producción paraguaya.
RUBROS CLAVE
–¿Cuáles son los granos con mayor potencial actualmente y qué pueden ser aprovechados por los productores según su parecer?
–Maíz, soja y arroz. Lo que vemos es que tienen mejor colocación en el mercado internacional. Estamos sufriendo un poco con el trigo, que tenemos que ajustar las variedades a variedades más tempraneras para no caer en menor área de producción. Sin embargo, vemos estos potenciales realmente que estamos teniendo en este momento, que van a mover la aguja del ingreso de divisas que son la soja, maíz y arroz en este año y, por supuesto, esperamos superar en 2027.
–¿Qué resultados esperan lograr en esta campaña sojera 2025/26 en cuanto a volúmenes, área de siembra e ingresos de divisas?
–Soja entre 11,5 y 12 millones de toneladas, con un área de siembra 3,4 millones hectáreas, más la zafriña y estaríamos con un ingreso divisas aproximadamente de USD 4.500 millones.
En maíz esperamos alcanzar un rinde similar al año anterior o mayor, es decir, esperamos más de 6 millones de toneladas de soja de esta zafriña. Estamos teniendo mejores rendimientos, esto se debió básicamente al clima y a los buenos cuidados de los agricultores del suelo y de sus culturas agrícolas. Es un poco de todo, si hacés bien los deberes y también llueve bien, bueno, estás en un año bueno, que es lo que nos está sucediendo este año.
MAYORES RETOS
–¿Qué desafíos considera que actualmente enfrentan los productores y exportadores de soja?
–Altos costos de fertilizantes, precio combustible, fluctuación del dólar, variabilidad de los precios internacionales, nuevas exigencias de trazabilidad, el Reglamento 1115. El desafío es apuntar a más producción, a siempre lograr más proteína animal con base en la proteína vegetal que producimos, tratar de que cada vez tengamos más proteína animal dentro de nuestro país.
Además, tener más industrialización de pollos y de cerdos. Esos son los desafíos que creo que hoy tiene nuestro país y nuestra economía por delante.
Los factores externos hoy son un desafío, son un riesgo, porque sin duda tenés los altos costos que estamos teniendo en los insumos, que pueden llegar a perjudicar o que haya una escasez de estos debido a los conflictos internacionales.
Esperemos que eso se solucione y tengamos la provisión normal, y con eso aspiramos a que con el buen trabajo de nuestro productores y buenas lluvias mediante, vamos a alcanzar nuestros objetivos.
–¿Qué tipo de apoyo o articulación con el Estado consideran necesarios para que el sector siga creciendo?
–Necesitamos apoyo en la apertura y mantenimiento de los mercados de exportación, defensa de la producción nacional a nivel internacional contando con herramientas fiables, seguridad jurídica, reglas claras, logística fluvial y terrestre.
ACUERDO UE-MERCOSUR: “LOS CUPOS SON LOS GRANDES DESAFÍOS QUE TENEMOS”
–¿Cómo ve al sector en cuanto a trazabilidad, sostenibilidad y certificaciones ambientales que exigen los mercados como la UE?
–Contamos actualmente con la plataforma SISE donde seguimos realizando ajustes y reuniones tanto con los compradores como las autoridades competentes de la Unión Europea. El sector cuenta con herramientas para probar que contamos con una producción sustentable y regenerativa. Sigue preocupando los altos de costos de segregación que aún no vemos compensados en los precios a pagar por Europa. Los cupos, en cuanto al acuerdo Unión Europea-Mercosur, son los grandes desafíos que tenemos con el bloque, y que nuestros vecinos consideren a Paraguay como una cuarta parte del todo. En todos los productos nosotros queremos ser una cuarta parte, 25 % de ese total. Queremos que a lo largo de estos cinco años el resultado sea para todos los países por igual. Ese es un desafío grande que tenemos. Hoy sabemos que tenemos que negociar por debajo de esos cupos que pretendemos en el futuro, pero queremos en ese plazo de cinco años lograr que Paraguay tenga el 25 % de cada producto que es capaz de exportar.
El sector productivo debe seguir trabajando unido para lograr los objetivos”, expresa Berea
–¿Qué oportunidades concretas ven como sector con el acuerdo Mercosur-UE?
–El acuerdo abre oportunidades con preferencias arancelarias tanto para los cereales como las oleaginosas y sus subproductos. Preocupa la aparición de nuevas reglamentaciones que podrían impedir el uso de estas preferencias como el Reglamento 1.115, incluir a la soja al maíz como de alto riesgo para los biocombustibles. No obstante, el sector productivo debe seguir trabajando unido. Unidos somos más fuertes y de esta manera lograremos los objetivos propuestos, en un entorno local e internacional de permanentes desafíos.
PERFIL
Presidente presidente de la Capeco y actual vicepresidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP)
Es director titular de Cámara Paraguaya de Terminales y Puertos Privados (Catterpa)
Es miembro Equipo Nacional de Estrategia País (ENEP)
Miembro del Consejo Empresarial del Ministerio de Industria y Comercio