Trabajadores de la zona piden que autoridades nacionales brinden una solución porque están hace muchos meses sin trabajo y no pueden llevar el pan de cada día a sus casas.
Este martes desde las 5:00, comerciantes de Falcón y Nanawa se manifiestan cerrando el puente San Ignacio de Loyola y no dejan pasar ningún camión ni vehículo. Reclaman que el Gobierno no tiene la misma reacción que tuvo con los comerciantes fronterizos con el Brasil de ir a negociar, a presionar al otro lado de la frontera.
Jacinto Galeano es taxista y dijo en contacto con Universo 970 AM que hace muchos meses que no trabajan y que hacen changas para sobrevivir. Esperan que las autoridades se acerquen para solucionar la situación. Mencionó que son 17 taxistas que prácticamente desde marzo no tienen trabajo y tienen que hacer algunas changas para poder llevar el pan de cada día a sus familias. Venden algunas cosas hasta chipas.
“Nuestro reclamo, nuestro pedido es que queremos trabajar. Hace prácticamente 8 meses que nos quedamos varados y nuestra familia nos está esperando en la casa para llevar el pan de cada día y sin laburo no se puede”, indicó el trabajador y aseguró que mientras que las autoridades no se acerquen no van abrir el paso fronterizo.
Por su parte, Nelida Contreras, vendedora ambulante de Falcón, sostuvo que son muchas las necesidades que ya pasaron y que la ayuda del Gobierno no alcanza, por lo que piden trabajar.
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“Muchísimas necesidades pasamos ya y por eso justamente venimos a manifestarnos para que puedan venir las autoridades competentes y hacer algo, queremos una solución. Somos muchos pobres que necesitamos y queremos trabajar, no queremos robar por eso estamos acá. Muchas cosas estamos pasando, vino la ayuda del gobierno pero es poco y no nos alcanza. Somos muchos los necesitados y necesitamos trabajar”, remarcó.
Ayer, tras conocerse la manifestación y cierre del paso fronterizo previsto para hoy en Falcón, Cancillería se comunicó con los comerciantes diciéndoles que el miércoles a las 9 de la mañana estarían por la zona. Al respecto, Marta Rodríguez, una de las comerciantes dijo que iban a esperar en el lugar la llegada de las autoridades y que no dejarán pasar ningún camión.
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La decisión que transformó una frontera disputada en una zona de paz
- Embajador Carlos José Fleitas
- Fotos: Gentileza
A lo largo de su historia, Paraguay recurrió en tres momentos decisivos al arbitraje para resolver controversias territoriales. El primero fue el laudo Hayes con la Argentina en 1878, que reconoció la soberanía paraguaya sobre el territorio situado entre los ríos Verde y Pilcomayo; el segundo, el laudo arbitral del Chaco del 10 de octubre de 1938, que fijó la frontera con Bolivia después de la guerra del Chaco; y el tercero, conocido como el arbitraje del cerro Chovoreca, culminó con el fallo del 11 de julio de 1969 y determinó la ubicación correcta de uno de los vértices establecidos en 1938.
Pese a su importancia para la definición territorial del país, el laudo de 1938 ha recibido menor atención que los otros dos casos. Detrás de su pronunciamiento existió, además, un episodio poco conocido y todavía controvertido: el acta reservada del 9 de julio de 1938, mediante la cual las partes y los países mediadores anticiparon el trazado fundamental de la futura frontera antes de la firma del Tratado de Paz y del fallo formal de los árbitros.
DE LA TREGUA AL ARBITRAJE
El Protocolo de Paz firmado en Buenos Aires el 12 de junio de 1935 puso fin a las hostilidades de la guerra del Chaco y abrió las negociaciones para resolver la cuestión territorial. La Conferencia de Paz del Chaco, integrada por representantes de Argentina, Brasil, Chile, Estados Unidos, Perú y Uruguay, asumió la tarea de acercar las posiciones de los antiguos contendientes.
Las negociaciones se extendieron durante más de tres años, prueba de que el cese del fuego no había resuelto automáticamente el problema de límites. Finalmente, el 21 de julio de 1938, Paraguay y Bolivia firmaron en Buenos Aires el Tratado de Paz, Amistad y Límites, bajo los auspicios y la garantía moral de los seis Estados mediadores.
Por Paraguay participaron, entre otros, Cecilio Báez, José Félix Estigarribia, Luis A. Riart y Efraím Cardozo; por Bolivia, Eduardo Diez de Medina y Enrique Finot. Los instrumentos de ratificación fueron intercambiados el 29 de agosto de 1938 (González de Bosio, 2022).
ACUERDO RESERVADO
Antes de la firma pública del Tratado de Paz, Amistad y Límites, en la madrugada del 9 de julio de 1938 las delegaciones de Paraguay y Bolivia rubricaron, junto con los mediadores, el proyecto de tratado, aunque debían someterlo a la aprobación de sus respectivos gobiernos. En esa misma fecha se suscribió un documento reservado titulado “Paraguay-Bolivia.
Acta rubricada en la ciudad de Buenos Aires, 9 de julio de 1938”, en el cual los representantes de las partes y de los países mediadores anticiparon el recorrido general que debía respetar el futuro laudo arbitral.
El acta afirmaba que la Conferencia de Paz había identificado, con el asesoramiento de sus técnicos militares y después de escuchar separadamente a las partes, una delimitación transaccional basada en los puntos de coincidencia existentes. En él se anticipó una línea que comenzaba en Esmeralda, sobre el río Pilcomayo; se dirigía hacia 27 de Noviembre, dejando Yrendague al este; continuaba por Capitán Ustares, Palmar de las Islas, Fortín Paredes y cerro Chovoreca; y llegaba al río Negro u Otuquis y a su desembocadura en el río Paraguay.
El documento declaraba que el futuro laudo respetaría esa solución “fiel y escrupulosamente”, considerándola razonable y definitiva por los negociadores (Rout, 1970).
Los compromisos del 9 de julio fueron confirmados y complementados, ya que el 19 de julio Bolivia solicitó nuevas garantías de que el Colegio Arbitral respetaría lo acordado, mientras Paraguay recibió seguridades escritas sobre el sector occidental de la frontera y la permanencia de los fortines Patria y Galpón bajo su jurisdicción.
El acta no fue un documento aislado, sino la pieza central de una negociación reservada más amplia que preparó el camino para la firma pública del Tratado de Paz, el 21 de julio, y para el laudo arbitral del 10 de octubre. Aunque el fallo mantuvo la orientación general del acta, incorporó referencias geográficas como Villazón, el punto situado diez kilómetros al oeste de Estrella; Cerrito Jara y determinadas intersecciones de paralelos y meridianos. Es decir, el trazado definitivo mantuvo la orientación fundamental del acuerdo previo, pero no lo reprodujo literalmente. El documento, por tanto, no sustituye al laudo arbitral, aunque permite comprenderlo como la culminación jurídica de una solución política negociada previamente y mantenida bajo reserva.
CONTROVERSIA
El acta ha generado controversias históricas, su carácter reservado y su divulgación pública muchos años después motivaron cuestionamientos sobre la transparencia de las negociaciones. Además, al afirmar que el futuro laudo respetaría “fiel y escrupulosamente” la línea acordada, abrió la discusión sobre el margen de decisión que conservaron los árbitros. También provocó reparos jurídicos porque fue rubricada antes de que las delegaciones obtuvieran la aprobación definitiva de sus gobiernos y antes de la firma y ratificación del Tratado de Paz. A ello se sumaron las diferencias internas de la representación paraguaya ante las concesiones territoriales discutidas.
BASE JURÍDICA
El tratado no sometió nuevamente a discusión la totalidad del Chaco Boreal. Reconoció directamente determinados espacios y estableció una zona dentro de la cual los árbitros debían fijar la línea definitiva. La decisión tendría el carácter de un arbitraje de equidad: los árbitros debían pronunciarse según su leal saber y entender, considerando la experiencia de la Conferencia de Paz y los dictámenes de sus asesores militares.
A diferencia de un arbitraje estrictamente jurídico, centrado principalmente en la aplicación de tratados anteriores, títulos coloniales y otras normas de derecho, los árbitros de equidad podían buscar una solución considerada justa, razonable y viable para ambas partes. Debían pronunciarse según su “leal saber y entender”, tomando en consideración los antecedentes reunidos por la Conferencia de Paz, los dictámenes de los asesores militares y las condiciones geográficas, económicas y de seguridad de los dos países. La finalidad era alcanzar una fórmula que pudiera cerrar el conflicto y evitar una nueva guerra.
El Tratado fijó los márgenes que la decisión no podía sobrepasar. En el sector occidental, la línea debía situarse dentro de una franja determinada entre el río Pilcomayo y el meridiano del fortín 27 de Noviembre. En el norte y el este, debía mantenerse entre la propuesta presentada por la Conferencia de Paz el 27 de mayo de 1938 y la contrapropuesta paraguaya del 24 de junio. Además, el litoral del río Paraguay situado al sur de la desembocadura del río Negro u Otuquis quedó expresamente excluido del arbitraje.
Los árbitros eran los presidentes de Argentina, Brasil, Chile, Estados Unidos, Perú y Uruguay, quienes delegaron sus funciones en representantes plenipotenciarios. Argentina designó a José María Cantilo, Isidoro Ruiz Moreno y Pablo Santos Muñoz; Brasil, a José de Paula Rodrigues Alves; Chile, a Luis Barros Borgoño y Manuel Bianchi; Estados Unidos, a Spruille Braden; Perú, a Felipe Barreda Laos y Luis Fernán Cisneros; y Uruguay, a Eugenio Martínez Thédy. Sus poderes los facultaban para deliberar y suscribir el fallo en nombre de los respectivos jefes de Estado (Comisión Mixta Demarcadora de Límites Boliviano-Paraguaya, 2007).
EL FALLO
Cumplidas las ratificaciones, los delegados de los seis presidentes mediadores se reunieron en Buenos Aires como Colegio Arbitral y el 10 de octubre pronunciaron el fallo que determinó la línea divisoria.
Paraguay y Bolivia fueron oídos en una audiencia especial y presentaron alegatos acompañados de documentación y una Comisión Militar Asesora realizó un relevamiento aerofotográfico y reconoció las zonas definidas. El Colegio Arbitral no examinó solamente los antecedentes jurídicos e históricos, sino también las condiciones geográficas, económicas y de seguridad de ambas partes. Sobre esa base, concluyó que la línea adoptada representaba una solución equitativa y aprobó el fallo por unanimidad.
La frontera quedó organizada en dos grandes zonas que convergían en 27 de Noviembre o Gabino Mendoza. En la zona occidental, la línea partía de ese punto, descendía hacia Villazón, pasaba diez kilómetros al oeste de Estrella y terminaba en el thalweg o canal navegable del río Pilcomayo. En la zona norte, avanzaba hacia el cerro Capitán Ustares, la Cañada del Palmar de las Islas y la intersección del meridiano de Fortín Paredes con el paralelo de Fortín Ravelo. Luego alcanzaba el punto más alto del cerro Chovoreca y Cerrito Jara, llegaba al río Negro u Otuquis y seguía su thalweg hasta la desembocadura en el río Paraguay.
El uso de fortines, elevaciones, palmares, cursos de agua, paralelos y meridianos muestra que la frontera combinó referencias militares, accidentes naturales y líneas geométricas. El documento fue dado en Buenos Aires en tres ejemplares redactados en español, inglés y portugués, y dispuso que el texto en español prevalecería en caso de duda.
DELIMITAR VS. DEMARCAR
El laudo delimitó la frontera: determinó jurídicamente por dónde debía pasar. Todavía era necesario demarcarla, es decir, identificar sus puntos en el terreno, calcular coordenadas, abrir picadas y construir los hitos que harían visible la separación entre los dos Estados.
El acta del 25 de noviembre de 1938 constituyó la Comisión Mixta Demarcadora de Límites. Bolivia estuvo representada por el coronel Abelardo Prieto y el mayor Walter Salinas; Paraguay, por el teniente coronel Abdón Palacios y el teniente primero de Marina Néstor Rodríguez. Como quinto miembro y presidente fue designado el coronel argentino Ernesto Florit, en representación de los países mediadores.
La Comisión debía dictar su reglamento, acordar el plan de acción y definir los métodos de trabajo. El presidente dirigía los debates, verificaba la ejecución de las decisiones y resolvía definitivamente las cuestiones técnicas y prácticas en las que las partes no alcanzaran un acuerdo.
LEGADO
El Tratado de Paz estableció la fórmula política y jurídica; el laudo determinó la línea dentro de la zona acordada; y la Comisión Mixta se encargó de reconocerla y demarcarla materialmente.
Los documentos producidos durante la demarcación –actas, mapas, croquis, fotografías, informes y libretas de campo– muestran una dimensión de la historia fronteriza que suele quedar oculta detrás de los grandes acontecimientos diplomáticos. La frontera no fue únicamente una línea decidida por presidentes y cancilleres: también fue recorrida por técnicos, topógrafos, militares, ingenieros y delegados que debieron confrontar las palabras del fallo con la geografía del Chaco.
El carácter equitativo del arbitraje permite comprender por qué la solución de 1938 no coincidió plenamente con las aspiraciones territoriales máximas de ninguna de las partes. Aunque la consigna del Dr. Manuel Domínguez –“Ni más allá ni más acá del Parapití”– había expresado durante años la reivindicación paraguaya de reconocer aquel río como límite histórico del Chaco, la frontera definitiva surgió de una realidad más compleja.
Las consecuencias de la guerra, las posiciones de Paraguay y Bolivia, la intervención de los mediadores y la necesidad de evitar un nuevo enfrentamiento exigieron concesiones y una intensa negociación diplomática. Para el Paraguay significó el reconocimiento de la mayor parte del Chaco Boreal y la preservación de su soberanía sobre el litoral del río Paraguay; para Bolivia, consolidó el dominio sobre el sector noroccidental.
El laudo no satisfizo todas las aspiraciones territoriales de ambos países, pero alcanzó algo que décadas de conversaciones, protocolos y mediaciones no habían conseguido: transformar el final de la guerra de dos naciones hermanas en una frontera jurídicamente definida y así abrir una nueva etapa de paz entre Paraguay y Bolivia.
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Buscan a conductor paraguayo que arrolló y mató a un hombre en silla de ruedas en Posadas
La Policía de Misiones, Argentina y de Paraguay, trabajan en conjunto para localizar un automóvil blanco con patente paraguaya que arrolló y mató a un hombre que estaba en silla de ruedas en Posadas. El conductor huyó y los investigadores sospechan que cruzó la frontera hacia Encarnación inmediatamente después del hecho.
El terrible suceso se registró durante la noche del pasado miércoles, en la esquina de las avenidas Marconi y Mariano Moreno. En este punto de la ciudad el fallecido, identificado como Plácido Facundo Martínez, que se movilizaba en silla de ruedas, acostumbraba a pedir ayuda monetaria a los conductores que circulan por la zona.
En vídeos socializados por las autoridades se puede ver que el hombre estaba en medio de la avenida pidieron dinero, pero en un momento dado un automóvil de color blanco, en vez de detener la marcha aceleró y chocó a Plácido, quien fue despedido para luego quedar tendido en la capa asfáltica.
Tras analizar las imágenes de las cámaras de seguridad, se pudo constatar que el automóvil tenía chapa paraguaya como lo indicaron los testigos. Los investigadores del vecino país presumen que luego de cometer el percance el conductor continuó su marcha sin detenerse y cruzó la frontera hacia Encarnación.
Hoy, agentes de Inteligencia de Frontera de la Policía de Misiones trabajan junto a la Policía Nacional de Paraguay para establecer la identidad y dar con el conductor. Así también, continúan analizando las imágenes de videovigilancia para conocer la ruta que tomó el automóvil y recabando testimonios de las personas que se encontraban en el lugar al momento del accidente.
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Lula y Flávio Bolsonaro cierran campaña en Brasil antes de apretadas elecciones
El mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y su rival Flávio Bolsonaro cerraron este sábado sus campañas con multitudinarias caravanas, un día antes de definir en las urnas unas ajustadas elecciones presidenciales.
El presidente de izquierda recorrió Sao Paulo de sombrero y rodeado por una marea roja -el color de su Partido de los Trabajadores- que paralizó la famosa Avenida Paulista.
Lula, que busca el domingo un cuarto mandato con casi 81 años, ondeaba una bandera de Brasil subido en el techo de una camioneta.
El izquierdista ha hecho de la soberanía el foco principal de su campaña, advirtiendo contra toda interferencia del presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha dicho que sigue “muy de cerca” las elecciones.
La mayor ciudad del país también fue escenario del cierre de campaña del exdirigente sindical hace cuatro años, cuando venció en un áspero balotaje al expresidente de extrema derecha Jair Bolsonaro (2019-2022), padre de Flávio Bolsonaro.
“Lucharé con todas mis fuerzas (...) por el pueblo brasileño, que derrotará a la extrema derecha”, dijo Lula al plantear que en las elecciones se enfrentarán la “democracia y la soberanía” contra “la barbarie y la corrupción”.
Flávio en moto
De su lado, Flávio Bolsonaro, legislador de 45 años, que al mejor estilo de su padre recorrió el interior de Sao Paulo en un desfile de centenares de motos, busca sumarse al avance de gobiernos conservadores en América Latina.
“¡Vamos, Brasil quiere un cambio! No votes en cuotas dos veces. Hazlo de una sola vez este domingo”, dijo el legislador en alusión a una segunda vuelta electoral, en un video publicado por el gobernador del estado, Tarcísio de Freitas.
En las encuestas, ninguno de los candidatos alcanza los apoyos suficientes para ser elegido en primera vuelta, por lo que se enfrentarían en un segundo turno el 25 de octubre.
Miles con camisetas y gorras rojas, el color del Partido de los Trabajadores (PT), acompañaron a Lula en su última batalla electoral.
En una pared en la Avenida Paulista fueron pegados tres fotomontajes que muestran a Flávio Bolsonaro junto a Trump.
Encima aparecen varios mensajes escritos en rojo como “Make Brazil Quintal Again (Hagamos de Brasil nuestro patio trasero otra vez)”.
Lula ha acusado al gobierno de Trump de querer hacerse con las riquezas de Brasil y el mes pasado en la ONU dijo que el país no es el “patio trasero” de nadie.
“Es fundamental que los brasileños sepan que no solo están votando por un candidato a presidente; están votando por quien defiende nuestro país o por quien entrega nuestro país”, dijo a la AFP Tiago Lorureto, un contador de 35 años.
Fuente: AFP
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Caso Eusebio Ayala: hallaron camioneta en aguantadero relacionado a uno de los imputados
Una camioneta fue hallada este viernes en el patio de una vivienda de la ciudad de Nanawa, en el marco de la investigación del crimen de Eusebio Ayala. Sin embargo, la Policía descartó que se trate del mismo vehículo utilizado en el hecho y afirmó que corresponde a un rodado denunciado como hurtado en Encarnación.
Además, durante el procedimiento fueron aprehendidos dos hombres, uno de ellos es el dueño de la casa. Ambos estarían vinculados a Édgar Clodomiro Rodríguez Merlo (28), uno de los detenidos por el crimen de Rebeca.
En ese sentido, el comisario Arnaldo Acosta, jefe del Departamento de Automotores, señaló a los medios que manejan información sobre una estructura dedicada al robo de vehículos de alta gama y que uno de los aprehendidos habría mencionado a un hombre identificado como “Marcos”, quien sería amigo personal de Édgar Clodomiro Rodríguez Merlo.
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Clodomiro, alias Chule, es uno de los dos imputados por el ataque ocurrido en Eusebio Ayala, donde Rebeca Martínez Aricayé fue asesinada y Carolina Aguilar resultó gravemente herida. Según la Fiscalía, Rodríguez Merlo habría tenido participación directa en los disparos, mientras que Junior Ramón Delvalle Almeida habría impartido las instrucciones para ejecutar el ataque. Ambos permanecen prófugos.
En el procedimiento de Nanawa, la Policía también mencionó a una persona identificada como Casimiro, quien presuntamente utilizaría otra identidad. De acuerdo con Acosta, los investigadores consideran que Clodomiro, Marcos y otros integrantes estarían vinculados con el robo y traslado de camionetas de alta gama hacia la frontera, con destino final a Argentina. El jefe policial aclaró, no obstante, que la camioneta encontrada no corresponde al vehículo utilizado en el caso Eusebio Ayala.