En su última semana como titular de Hacienda y antes de asumir la vicepresidencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Benigno López hizo algunos anuncios e impartió recomendaciones para su sucesor, en sendas entrevistas concedidas a los medios de comunicación, este lunes.
El ministro adelantó que hay un Plan Nacional de Transformación Educativa con participación de varios ministerios y representantes de la sociedad civil. Informó que ya se han finalizado los contratos para la asistencia de dos prestigiosas universidades internacionales tales como la Columbia de EEUU y la Católica de Chile.
Te puede interesar: Empate técnico con 2019: Tributación recauda G. 820.000 millones en octubre
Señaló que, de todo el proceso de debate y asistencia, se compilará una propuesta final que será presentada al presidente de la República, para que pueda ser aprobada por ley y así convertirla en una política educativa a largo plazo.
Reconversión del Estado
Otro tema abordado por López es el escenario de pospandemia que deberá enfrentar el país. Sobre el punto, dijo que es impostergable la reconversión del Estado. Dijo que ello posibilitará mejorar el gasto público, para dotar de mayores recursos a los sectores de salud, educación y fuerzas públicas, así como un sistema de contención social.
Destacó que los recursos para hacer frente a los desafíos pospandemia no vendrán de más impuestos en el corto plazo, sino de la transformación del Estado y de lograr un gasto público más eficiente.
“Debemos construir sobre lo que funciona y lo que ha funcionado en los últimos 15 o 20 años como lo es la política macro fiscal y monetaria, un Ministerio de Hacienda responsable, un Banco Central del Paraguay (BCP) independiente que cumple con su rol, una política de inversión pública que trata de recortar y disminuir la brecha de infraestructura que tenemos y la mejorar de la calidad de los servicios públicos”, aseveró.
Insistió en la necesidad de aplicar la meritocracia como un filtro para acceder a los cargos públicos, tal como se plantea en el proyecto de Ley de la Función Pública que se encuentra en estudio en la Comisión de Reforma del Congreso Nacional.
Dejanos tu comentario
Cifras refutan a Benigno López: la peor gestión económica en 20 años
Benigno López, exministro de Hacienda del gobierno de su hermano Mario Abdo Benítez, vuelve a escena con pretensiones de dar cátedra sobre política económica. Pero es pura retórica, pues los números de su gestión cuentan la calamitosa gestión y los clavos que dejó.
Como ministro de Hacienda y principal arquitecto de la política económica de la administración de su hermano Mario Abdo Benítez, Benigno López no fue un mero observador externo: fue protagonista central de un ciclo que hoy pretende ignorar. Así, busca pontificar desde la tribuna, cuando su gestión al frente de la política económica fue discretísima y aciaga.
Mientras el responsable del rumbo económico del desastroso gobierno anterior reaparece en el debate público con tono académico y pose triunfal, conviene recordar su administración y cómo su legado, ocupado por otros “técnicos” en Hacienda, causaron un gran perjuicio al país.
El problema no es la crítica –siempre necesaria–, sino la falta de coherencia entre el discurso actual y el legado que dejó su administración. Una gestión marcada por la ausencia de reformas estructurales, el debilitamiento de reglas fiscales que habían sido emblema de estabilidad y una conducción económica que priorizó el relato antes que la calidad del gasto y la solidez institucional. En ese contexto, las “cátedras” resultan, cuanto menos, difíciles de digerir cuando se las contrasta con el balance real de aquel periodo. En declaraciones a La Unión AM, el exministro de Hacienda sostuvo que la actual administración del presidente Peña “no puede hacerse el pícaro y rehuir sus compromisos. Las deudas y los intereses hay que saldarlos”, recalcó López, omitiendo la desastrosa gestión que le cupo a este y a su sucesor Óscar Llamosas.
En ese contexto, hay que decirlo con todas las letras, la era Abdo dejó una cantidad de clavos y bombas activadas en todas y cada una de las instituciones. Hay informes de auditoría forense de la Contraloría General de la República que hablan al respecto. Son más de sesenta y solo del periodo 2022.
PÉSIMA GESTIÓN Y DESEMPEÑO
El desempeño económico del periodo 2018-2022, cuyo diseño fue realizado por Benigno López hasta que dejó el cargo en octubre de 2020, fue uno de los más bajos, con un crecimiento del PIB per cápita de 0,4 %. Esta cifra es comparable a periodos de finales de los 90 y principios del 2000 cuando el país atravesaba periodos de profunda inestabilidad política y económica.
El Gobierno decidió exceptuar la Ley de Responsabilidad Fiscal, hecho que se dio por primera vez desde su aplicación, alcanzando un déficit fiscal que representó 2,8 % del PIB, argumentando una sequía que impactó a la economía paraguaya. Este déficit es el más alto que se registra desde 1999 durante el gobierno de Gonzalez Macchi.
Como consecuencia del mayor déficit fiscal, el gobierno de este periodo es el que registra el récord de endeudamiento en 5 años de gestión, con más de USD 7.960 millones de nuevos préstamos y obligaciones contraídas por el Estado paraguayo. Además, culminó el Gobierno sin reconocer deudas contraídas con proveedores del Estado de más de USD 500 millones que debieron ser canceladas por el gobierno actual.
En varias ocasiones, el presidente Peña recordó los clavos dejados por la gestión Abdo. Recordó que la reducción de la pobreza no solo se estancó, sino que incluso aumentó, con un 25.5 % de pobreza total y un 6.1 % de pobreza extrema en 2022.
El de Abdo fue un gobierno que no supo aprovechar su periodo de gestión para promover las reformas de mejora de la calidad del gasto público para un mejor uso de los recursos públicos. Se enfocaron en una ley de modernización tributaria para recaudar más y en una ley de compras públicas que reglamentaron con un decreto a 4 días de terminar el gobierno y que luego debió ser revisado. Las propuestas de mejora de la calidad del gasto público como la reforma del servicio civil y de supervisión del sistema de pensiones fueron incluidas en un programa con el FMI, pero que no implicaba un compromiso de aprobar estas leyes, sino solamente presentar al Congreso los borradores de los proyectos de ley.
Durante el periodo de gobierno, surgieron cuestionamientos con respecto al resguardo de la independencia del Banco Central del Paraguay. Específicamente, se dieron nombramientos en el Directorio del Banco (Humberto Blanco y Carmen Marín) que claramente no fueron propuestos desde la institución. Fueron designadas personas que registraban incompatibilidades para ejercer el cargo debido a que existían vínculos con instituciones que podían generar conflictos de intereses en la toma de decisiones. Además, se afectaron derechos laborales del plantel de funcionarios del BCP que generó incertidumbre entre ellos y motivó a la renuncia de técnicos con años de experiencia profesional, debilitando al capital humano de la institución.
ALGUNOS DE LOS CLAVOS
La gestión económica de la administración Abdo fue desastrosa y su impacto fue tal que incluso la actual administración de Santiago Peña tuvo que ocuparse de esa pesada carga heredada. Estas son algunas de las perlitas heredadas de la gestión que comandaba Benigno López en 2018. Entre las deudas pendientes figura el Ministerio de Salud Pública, el cual debía USD 371,3 millones por el abastecimiento de insumos y medicamentos. Mientras que el Instituto de Previsión Social (IPS) adeudaba otros USD 210 millones por los mismos conceptos.
En tanto, la deuda del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) con las contratistas rondaba los USD 350 millones solo en capital, sin contar los intereses devengados por los atrasos en los pagos por las obras viales que Abdo Benítez alardeaba al justificar su gestión. El Ministerio del Interior era otra con una complicada situación financiera, con dinero comprometido por los contratos plurianuales que impactaron en el presupuesto de varios años consecutivos. En total fueron unos USD 250 millones de compromisos pendientes con los proveedores, de los cuales unos USD 42 millones corresponden al Interior y USD 200 millones a la Policía Nacional y están relacionados a gastos de seguridad.
Dejanos tu comentario
Memoria selectiva: Benigno López critica la deuda actual y omite el pasivo dejado por su hermano
Resulta llamativo y contradictorio que ahora Benigno López Benítez, quien fue ministro de Hacienda durante el gobierno de su hermano, el expresidente Mario Abdo Benítez, salga a cuestionar el retraso en el pago a proveedores del Estado del actual gobierno. El exministro sostuvo que “las deudas y los intereses hay que soldarlas”, al referirse a las obligaciones monetarias vigentes con las empresas constructoras.
Sin embargo, López Benítez, quien ejerció el cargo de ministro de Hacienda entre agosto de 2018 y febrero de 2022, y que renunció en medio de cuestionamientos políticos y económicos, un año antes de que culminara el mandato de Mario Abdo Benítez, guardó silencio frente a las millonarias obligaciones financieras que dejó su hermano al finalizar su gestión en agosto de 2023.
De acuerdo con lo señalado por el actual ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, al asumir el cargo se encontró con una obligación financiera cercana a los USD 600 millones, heredada del gobierno de Mario Abdo Benítez, principalmente en los sectores de la construcción y la salud, por la compra de insumos y medicamentos. Estos compromisos heredados, sin embargo, fueron omitidos por el exministro López Benítez.
Cabe resaltar que este monto solo contempló las obligaciones del Ministerio de Salud Pública, que rondaban los USD 300 millones, y no incluyó los pasivos acumulados durante años por el Instituto de Previsión Social, entidad que también estuvo bajo la conducción de Benigno López Benítez en administraciones anteriores.
La obligación del Ministerio de Salud con las empresas farmacéuticas supera los USD 253 millones, según el informe brindado en su momento por la ministra de Salud, María Teresa Barán.
Estos pasivos se generaron durante el gobierno de Mario Abdo Benítez, lo que obligó al actual Poder Ejecutivo a implementar mecanismos financieros, como préstamos y emisión de bonos, para destinar USD 256 millones al pago a proveedores de insumos y medicamentos, con el fin de evitar el desabastecimiento de hospitales. El pago se concretó en febrero de 2024.
En los USD 600 millones mencionados no se incluyen las obligaciones de otras instituciones del Estado, detectadas tras los cortes administrativos realizados al término del gobierno de Mario Abdo Benítez, que en conjunto conformaron una deuda flotante superior a los USD 1.000 millones. En ninguno de estos casos, Benigno López Benítez realizó críticas ni cuestionamientos a la gestión de su hermano.
Siga informado con: Comisión Permanente del Congreso se instala el próximo viernes
Dejanos tu comentario
Hermano de Mario Abdo dejó tendal de heridos y cuentas impagas
En su gestión al frente del Ministerio de Hacienda, Benigno López, hermano del expresidente de la República, Mario Abdo Benítez, también dejó heridas y una senda de cuentas impagas. Un legado de deudas, que hasta la actualidad tuvo consecuencias para el Estado, pero a pesar de ello Benigno López ahora aparece en algunos medios de comunicación hablando de la necesidad de que el Estado gaste menos.
Sin embargo, durante su gestión al frente del Ministerio de Hacienda dejó varias deudas impagas, si bien renunció al cargo en el 2020, Benigno López también hizo parte del gran esquema de endeudamiento del gobierno de Abdo, su hermano.
Podés leer: Wiens cuestiona a Peña, pero olvida pésima gestión y acusaciones de corrupción
Durante el tratamiento del Presupuesto General de la Nación (PGN), para el ejercicio fiscal del 2019, Benigno López, había defendido esta política de endeudamiento que llevaba adelante el gobierno de Abdo. Para ese entonces, el PGN contemplaba ya una deuda de USD 1.450 millones, de los cuales USD 600 millones ya correspondían a los bonos soberanos y USD 850 millones en créditos de organismos multilaterales, de acuerdo a las propias expresiones de López.
El mismo también había justificado la emisión de bonos soberanos, afirmando que era la “única manera” de poder financiar las obras de infraestructuras. Obras que, muchas de ellas, no pudieron ser concluidas e incluso realizadas por las deudas generadas y que finalmente no fueron pagadas hasta dejar el mandato.
No querían irse por miedo
Durante su campaña en el 2022, el actual presidente Santiago Peña ya había advertido sobre esta situación, señalando que en ese momento no se habían destapado todos los hechos de corrupción que salpicaban a Abdo y su gabinete, afirmando que incluso se podría torcer la voluntad popular para seguir alimentándose del Estado.
“Les gustaría torcer la voluntad popular porque no se quieren ir, tienen miedo, no quieren soltar la teta del Estado donde se están alimentando hace 5 años y tienen miedo que nos enteremos respecto a todas las barbaridades que han hecho, todavía ni el 10 % sabemos. Cuando empecemos a hacer los balances de las auditorías de los balances de las instituciones públicas, cuando preguntemos a los proveedores el nivel de atraso de las deudas al sector vial, a las industrias farmacéuticas, entre otros más”, fueron las expresiones de Peña en ese momento.
Dejanos tu comentario
Preocupa la escalada de endeudamiento a través de las tarjetas
Actualmente, el aumento del uso de tarjetas de crédito en Paraguay se hizo más visible a raíz de la fuerte campaña de las entidades financieras, principalmente los bancos, con descuentos y reintegros. Sin embargo, en la misma línea, el nivel de endeudamiento de la gente se incrementó y es lo que preocupa, según el economista y ex ministro de Hacienda César Barreto.
“De lo que estamos usando las tarjetas está aumentando seguramente el saldo, lo cual va a implicar que nuestros compromisos de pago de intereses y los pagos mínimos de la tarjeta en los próximos meses van a ser más altos. Vamos a tener que usar una proporción mayor de nuestro ingreso para poder cumplir con esos compromisos que ya se nos derivan por el hecho de que ya usamos la tarjeta y, hoy, la verdad ya está instalada”, agregó.
En tanto, el economista aclaró que este fenómeno se da no solamente en las tarjetas, sino también en el crédito de consumo a cuotas normales. “Digamos que normalmente es un poco más pensado por parte de las personas tomar una deuda con un compromiso fijo mensual, y este también está creciendo a un ritmo de alrededor del treinta por ciento”, mencionó.
PONER FRENO
“Entonces, a estas cosas hay que empezar a ponerles freno lo más temprano posible, para evitar llegar a situaciones críticas en las que una gran parte de la gente termina sobreendeudada y con imposibilidad de cumplir en tiempo y forma, y después ya sale fuera del sistema crediticio porque no cumple su deuda a tiempo” especificó.
Por otro lado, el costo de vida ha aumentado. Hay un fenómeno que no se nota mucho en los datos, y es que no olvidemos que hasta diciembre de 2023, la gente iba a comprar productos de la canasta básica de Clorinda, Argentina, a mitad de precio. Y eso permitía a la gente tener un consumo importante a un costo bajo.
POLÍTICA EQUIVOCADA
“Cuando Argentina cambia su política económica, en este caso con el gobierno de Milei, todos esos productos se duplicaron, porque entramos a enfrentar realmente los precios reales que tenían. Estaba siendo subsidiado por una política equivocada de la Argentina, pero en la práctica, para la gente indicó que se le duplicó el costo, porque tenía que ir a comprar al supermercado y aquí costaba el doble, que era el precio normal que ya se pagaba”, comentó César Barreto.
Entonces, eso está golpeando muchísimo. Y por encima de eso, ajuste, lo que los economistas llamamos ajuste de precios relativos, porque el precio de la carne en general ha aumentado muchísimo, agregó el ex ministro de Hacienda.