La noticia de la reapertura total del Puente de la Amistad en Ciudad del Este (CDE) no cayó bien a los comerciantes de la también ciudad fronteriza de Pedro Juan Caballero (PJC), que no fue incluida en el protocolo que realizó el Gobierno para habilitar el paso fronterizo en el Este y que ahora depende de Brasil.
El presidente de la Cámara de Comercio de Pedro Juan Caballero, Víctor Barreto, exige la reapertura de la frontera con la localidad brasileña Ponta Porã, y considera una discriminación el hecho de que solo CDE sea beneficiada con esta medida.
“Aquí el pueblo fronterizo se manifestrá si el Gobierno no nos da una respuesta, para que todas las ciudades tengan el beneficio de la apertura”, indicó en contacto con GEN.
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“Quedamos espantados por la discriminación a favor de las ciudades que presionan y se manifiestan”, dijo y agregó que hasta la fecha nadie se contactó con ellos para planificar la reapertura.
De acuerdo al empresario, PJC tiene más condiciones que CDE para abrir, “está más organizado y las tiendas están preparadas para recibir a clientes con las medidas protocolares”.
En este contexto, advierten al Gobierno con movilizaciones, “si se abre CDE, también Salto del Guairá, PJC y todas las ciudades fronterizas deben abrirse”, enfatizó y agregó que el cierre de las fronteras ya no tendría sentido de que siga.
Barreto precisó que estarán realizando una asamblea pública a las 16:00 para definir el objetivo de la población comercial. Actualmente, están sobrellevando varios problemas, hambre y mucha violencia por la falta de ingresos durante la pandemia. También psicológicamente, por la presión que se vive al no poder pagar cuentas y porque las medidas de auxilio del Gobierno no son suficientes.
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Peña ordenó despliegue de fuerza operativa para asistir a familias por crecida en el Este
El presidente de la República, Santiago Peña, ordenó a las Fuerzas Armadas, Itaipú, Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), Ministerio de Desarrollo Social, y otras instituciones para el despliegue de toda la fuerza operativa a fin de proteger y asistir a las familias afectadas por la crecida del río Paraná en Ciudad del Este.
Precisamente, operativos de las instituciones mencionadas ya se encuentran en el terreno afectado con la ejecución de evacuaciones seguras, estableciéndose un puesto de comando permanente en la Gobernación de Alto Paraná para garantizar la asistencia humanitaria ininterrumpida.
Un posteo en redes sociales de la Presidencia de la República señala que el Estado está presente y no descansará hasta asegurar el bienestar de cada compatriota.
En Ciudad del Este, la situación se torna muy crítica para varias familias, ya que las inundaciones y los daños en viviendas mantienen en alerta a los pobladores.
En el barrio Fátima se reportaron deslizamientos de tierra que provocaron el derrumbe de casas y la caída de árboles, dejando a algunas familias a la intemperie y con la necesidad urgente de recibir asistencia.
En la zona baja del barrio San Rafael, de CDE, continúan los trabajos de evacuación de familias afectadas por la crecida del río Paraná y el desborde del arroyo Acaraymí.
Unas 60 familias ya fueron evacuadas de las zonas inundadas, por parte de los trabajos de asistencia de la Itaipú Binacional, la Municipalidad de Ciudad del Este, Bomberos Voluntarios, Fuerzas Armadas y otras instituciones.
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Ciudad del Este: robaron G. 5 millones en violento asalto a una hamburguesería
Una hamburguesería fue blanco de un violento asalto en Ciudad del Este, donde los delincuentes se llevaron aproximadamente G. 5 millones y documentos. El hecho quedó registrado en cámaras de circuito cerrado.
Agentes del Departamento de Investigaciones de Alto Paraná trabajan para identificar a los presuntos responsables del robo agravado ocurrido en horas de la madrugada en la jurisdicción de la Comisaría 3ra, donde tres delincuentes bajaron de un vehículo e intimaron al propietario, llevándose la recaudación.
Resultó víctima Matías Tomás García, de nacionalidad argentina, dueño del local gastronómico denominado KNZ Burguer, ubicado sobre la avenida Chóferes del Chaco y Campo Vía, en el Área Habitacional N.º 4 de Ciudad del Este.
Según el reporte policial, fueron sindicados como supuestos autores, cuatro hombres que se movilizaban en una camioneta Chevrolet. “Uno quedó en el vehículo y tres bajaron con arma de fuego en mano y despojaron a la víctima de aproximadamente G.5.000.000, documentos varios y aparato celular”, informó el suboficial Aquino en declaraciones a C9N.
Los delincuentes llegaron con la cara cubierta con pasamontañas, quepis y uno de ellos con vestimenta de color blanco y los otros dos con ropas oscuras, según imágenes de cámaras de seguridad.
Asimismo, se visualizó que los asaltantes llegaron en un vehículo color bordó. “Se bajaron, cometieron el hecho, abordaron nuevamente el vehículo y se dieron a la fuga”, señaló el uniformado. No había clientes en el momento. “Solamente funcionarios encargados de cerrar el local”, precisó.
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Inundaciones: cientos de familias fueron evacuadas en Ciudad del Este, Concepción, Cerrito y Ayolas
Las inundaciones avanzan en el barrio San Rafael de Ciudad del Este mientras el Paraná sigue subiendo. El arroyo Acaraymí está desbordado y varias viviendas ya quedaron anegadas. Pobladores se mantienen en alerta y 60 familias ya fueron evacuadas a través de la entidad binacional Itaipú, que junto a la comuna local inició la asistencia a los damnificados, el apoyo de Bomberos Voluntarios, la Cruz Roja, el Área Naval del Este.
El nivel del río Paraná alcanzó este domingo la cota de 110,50 metros, obligando a intensificar las tareas de evacuación preventiva. Las proyecciones señalan que el nivel del río Paraná podría continuar aumentando durante los próximos días. Para este lunes estiman cotas de entre 110,54 y 115; para el martes, entre 112,85 y 115,10 metros; y para el miércoles, entre 114,81 y 115,14 metros.
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Actualmente, cerca de 80 personas se encuentran en un albergue habilitado por la municipalidad. Asimismo, se procedió a la entrega de desayunos, agua potable en bidones y productos de limpieza. Paralelamente, se realizan trabajos con maquinarias para acondicionar terrenos y mejorar el escurrimiento del agua y reducir riesgos en las zonas afectadas.
La Dirección de Desarrollo Social y la Codeni también llevan adelante el relevamiento de las familias damnificadas y el seguimiento de las necesidades de niños, niñas y adolescentes, con el objetivo de coordinar la atención correspondiente.
Alerta de Itaipú
La Comisión Especial de Crecidas de Itaipú Binacional informó que, a partir de este domingo 11 de octubre, se prevé un aumento gradual del nivel del río Paraná, desde la cota actual de 109,47 metros en el Puente de la Amistad hasta alcanzar progresivamente la cota de 111 metros el lunes 12.
El equipo de la Asesoría de Responsabilidad Social de la binacional, margen paraguaya, con la colaboración de voluntarios y pobladores de la comunidad, brinda asistencia integral a familias afectadas. Unas 41 familias del barrio San Rafael ya fueron trasladadas a lugares seguros.
Entre las acciones se incluyen la provisión de vehículos para el traslado de personas y pertenencias, apoyo logístico, instalación de carpas y sanitarios, además del suministro de alimentos.
Concepción: 150 familias afectadas
Las intensas precipitaciones registradas en Concepción provocaron importantes inundaciones en distintos sectores de la ciudad, con centenares de viviendas afectadas.
Entre las zonas más golpeadas se encuentran la Fracción José Félix y el asentamiento Santa María, debido a la acumulación de agua, mientras los pobladores intentan proteger sus pertenencias y aguardan asistencia.
Unas 150 familias de la fracción José Félix fueron afectadas y tuvieron que abandonar sus viviendas. Otro sector afectado es el asentamiento Aquino Cué, donde también se reportaron numerosas viviendas inundadas.
Entre las posibles causas, los vecinos mencionaron una eventual obstrucción o colmatación del canal de desagüe que conduce el agua hacia el arroyo Mancuello y, posteriormente, al río Paraguay.
Ante el pedido de los afectados, la Gobernación inició trabajos con maquinaria vial para mejorar el drenajede la zona. En ese sentido, retirarongran cantidad de basura del arroyo Guasú,
Ñeembucú
En la localidad de Cerrito, Ñeembucú, la crecida del Paraná amenaza al ganado vacuno por lo que los pobladores han comenzado a evacuar algunos animales a través de embarcaciones a zonas más elevadas.
La Armada Paraguaya, mediante personal y medios del Destacamento Naval y de Prefectura realizó el traslado preventivo de personas y sus bienes en la zona de Playa Boca Guasu, ciudad de Cerrito.
Las tareas comprendieron el traslado seguro de familias, muebles y enseres desde sus viviendas hasta zonas elevadas, ante el avance del agua.
La Municipalidad de Cerrito emitió una alerta hidrológica informando que el Río Paraná en la zona de Cerrito continuará en ascenso a raíz del incremento del caudal en la zona de la Represa Yacyretá.
Este flujo proviene de las centrales hidroeléctricas aguas arriba, impulsado por las lluvias caídas entre el sábado 10 y la madrugada del domingo 11 en territorio brasileño.
Productores de Yabebyry, Misiones, también están siendo afectados por las crecidas.
Evacuación en Ayolas
La ciudad de Ayolas también se encuentra en alerta por la crecida del Paraná y comenzó la evacuación de familias amenazadas por el avance de las aguas.
La entidad binacional Yacyretá (EBY) emitió una alerta hidrológica ante el aumento de los caudales del río Paraná, impulsado por las lluvias registradas en la cuenca del Iguazú y las descargas de centrales hidroeléctricas aguas arriba.
Para los próximos días, se prevén caudales de entre 24.000 y 28.000 metros cúbicos por segundo.
La binacional mantiene un monitoreo permanente y advierte que las previsiones podrían variar según las condiciones climáticas.
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La decisión que transformó una frontera disputada en una zona de paz
- Embajador Carlos José Fleitas
- Fotos: Gentileza
A lo largo de su historia, Paraguay recurrió en tres momentos decisivos al arbitraje para resolver controversias territoriales. El primero fue el laudo Hayes con la Argentina en 1878, que reconoció la soberanía paraguaya sobre el territorio situado entre los ríos Verde y Pilcomayo; el segundo, el laudo arbitral del Chaco del 10 de octubre de 1938, que fijó la frontera con Bolivia después de la guerra del Chaco; y el tercero, conocido como el arbitraje del cerro Chovoreca, culminó con el fallo del 11 de julio de 1969 y determinó la ubicación correcta de uno de los vértices establecidos en 1938.
Pese a su importancia para la definición territorial del país, el laudo de 1938 ha recibido menor atención que los otros dos casos. Detrás de su pronunciamiento existió, además, un episodio poco conocido y todavía controvertido: el acta reservada del 9 de julio de 1938, mediante la cual las partes y los países mediadores anticiparon el trazado fundamental de la futura frontera antes de la firma del Tratado de Paz y del fallo formal de los árbitros.
DE LA TREGUA AL ARBITRAJE
El Protocolo de Paz firmado en Buenos Aires el 12 de junio de 1935 puso fin a las hostilidades de la guerra del Chaco y abrió las negociaciones para resolver la cuestión territorial. La Conferencia de Paz del Chaco, integrada por representantes de Argentina, Brasil, Chile, Estados Unidos, Perú y Uruguay, asumió la tarea de acercar las posiciones de los antiguos contendientes.
Las negociaciones se extendieron durante más de tres años, prueba de que el cese del fuego no había resuelto automáticamente el problema de límites. Finalmente, el 21 de julio de 1938, Paraguay y Bolivia firmaron en Buenos Aires el Tratado de Paz, Amistad y Límites, bajo los auspicios y la garantía moral de los seis Estados mediadores.
Por Paraguay participaron, entre otros, Cecilio Báez, José Félix Estigarribia, Luis A. Riart y Efraím Cardozo; por Bolivia, Eduardo Diez de Medina y Enrique Finot. Los instrumentos de ratificación fueron intercambiados el 29 de agosto de 1938 (González de Bosio, 2022).
ACUERDO RESERVADO
Antes de la firma pública del Tratado de Paz, Amistad y Límites, en la madrugada del 9 de julio de 1938 las delegaciones de Paraguay y Bolivia rubricaron, junto con los mediadores, el proyecto de tratado, aunque debían someterlo a la aprobación de sus respectivos gobiernos. En esa misma fecha se suscribió un documento reservado titulado “Paraguay-Bolivia.
Acta rubricada en la ciudad de Buenos Aires, 9 de julio de 1938”, en el cual los representantes de las partes y de los países mediadores anticiparon el recorrido general que debía respetar el futuro laudo arbitral.
El acta afirmaba que la Conferencia de Paz había identificado, con el asesoramiento de sus técnicos militares y después de escuchar separadamente a las partes, una delimitación transaccional basada en los puntos de coincidencia existentes. En él se anticipó una línea que comenzaba en Esmeralda, sobre el río Pilcomayo; se dirigía hacia 27 de Noviembre, dejando Yrendague al este; continuaba por Capitán Ustares, Palmar de las Islas, Fortín Paredes y cerro Chovoreca; y llegaba al río Negro u Otuquis y a su desembocadura en el río Paraguay.
El documento declaraba que el futuro laudo respetaría esa solución “fiel y escrupulosamente”, considerándola razonable y definitiva por los negociadores (Rout, 1970).
Los compromisos del 9 de julio fueron confirmados y complementados, ya que el 19 de julio Bolivia solicitó nuevas garantías de que el Colegio Arbitral respetaría lo acordado, mientras Paraguay recibió seguridades escritas sobre el sector occidental de la frontera y la permanencia de los fortines Patria y Galpón bajo su jurisdicción.
El acta no fue un documento aislado, sino la pieza central de una negociación reservada más amplia que preparó el camino para la firma pública del Tratado de Paz, el 21 de julio, y para el laudo arbitral del 10 de octubre. Aunque el fallo mantuvo la orientación general del acta, incorporó referencias geográficas como Villazón, el punto situado diez kilómetros al oeste de Estrella; Cerrito Jara y determinadas intersecciones de paralelos y meridianos. Es decir, el trazado definitivo mantuvo la orientación fundamental del acuerdo previo, pero no lo reprodujo literalmente. El documento, por tanto, no sustituye al laudo arbitral, aunque permite comprenderlo como la culminación jurídica de una solución política negociada previamente y mantenida bajo reserva.
CONTROVERSIA
El acta ha generado controversias históricas, su carácter reservado y su divulgación pública muchos años después motivaron cuestionamientos sobre la transparencia de las negociaciones. Además, al afirmar que el futuro laudo respetaría “fiel y escrupulosamente” la línea acordada, abrió la discusión sobre el margen de decisión que conservaron los árbitros. También provocó reparos jurídicos porque fue rubricada antes de que las delegaciones obtuvieran la aprobación definitiva de sus gobiernos y antes de la firma y ratificación del Tratado de Paz. A ello se sumaron las diferencias internas de la representación paraguaya ante las concesiones territoriales discutidas.
BASE JURÍDICA
El tratado no sometió nuevamente a discusión la totalidad del Chaco Boreal. Reconoció directamente determinados espacios y estableció una zona dentro de la cual los árbitros debían fijar la línea definitiva. La decisión tendría el carácter de un arbitraje de equidad: los árbitros debían pronunciarse según su leal saber y entender, considerando la experiencia de la Conferencia de Paz y los dictámenes de sus asesores militares.
A diferencia de un arbitraje estrictamente jurídico, centrado principalmente en la aplicación de tratados anteriores, títulos coloniales y otras normas de derecho, los árbitros de equidad podían buscar una solución considerada justa, razonable y viable para ambas partes. Debían pronunciarse según su “leal saber y entender”, tomando en consideración los antecedentes reunidos por la Conferencia de Paz, los dictámenes de los asesores militares y las condiciones geográficas, económicas y de seguridad de los dos países. La finalidad era alcanzar una fórmula que pudiera cerrar el conflicto y evitar una nueva guerra.
El Tratado fijó los márgenes que la decisión no podía sobrepasar. En el sector occidental, la línea debía situarse dentro de una franja determinada entre el río Pilcomayo y el meridiano del fortín 27 de Noviembre. En el norte y el este, debía mantenerse entre la propuesta presentada por la Conferencia de Paz el 27 de mayo de 1938 y la contrapropuesta paraguaya del 24 de junio. Además, el litoral del río Paraguay situado al sur de la desembocadura del río Negro u Otuquis quedó expresamente excluido del arbitraje.
Los árbitros eran los presidentes de Argentina, Brasil, Chile, Estados Unidos, Perú y Uruguay, quienes delegaron sus funciones en representantes plenipotenciarios. Argentina designó a José María Cantilo, Isidoro Ruiz Moreno y Pablo Santos Muñoz; Brasil, a José de Paula Rodrigues Alves; Chile, a Luis Barros Borgoño y Manuel Bianchi; Estados Unidos, a Spruille Braden; Perú, a Felipe Barreda Laos y Luis Fernán Cisneros; y Uruguay, a Eugenio Martínez Thédy. Sus poderes los facultaban para deliberar y suscribir el fallo en nombre de los respectivos jefes de Estado (Comisión Mixta Demarcadora de Límites Boliviano-Paraguaya, 2007).
EL FALLO
Cumplidas las ratificaciones, los delegados de los seis presidentes mediadores se reunieron en Buenos Aires como Colegio Arbitral y el 10 de octubre pronunciaron el fallo que determinó la línea divisoria.
Paraguay y Bolivia fueron oídos en una audiencia especial y presentaron alegatos acompañados de documentación y una Comisión Militar Asesora realizó un relevamiento aerofotográfico y reconoció las zonas definidas. El Colegio Arbitral no examinó solamente los antecedentes jurídicos e históricos, sino también las condiciones geográficas, económicas y de seguridad de ambas partes. Sobre esa base, concluyó que la línea adoptada representaba una solución equitativa y aprobó el fallo por unanimidad.
La frontera quedó organizada en dos grandes zonas que convergían en 27 de Noviembre o Gabino Mendoza. En la zona occidental, la línea partía de ese punto, descendía hacia Villazón, pasaba diez kilómetros al oeste de Estrella y terminaba en el thalweg o canal navegable del río Pilcomayo. En la zona norte, avanzaba hacia el cerro Capitán Ustares, la Cañada del Palmar de las Islas y la intersección del meridiano de Fortín Paredes con el paralelo de Fortín Ravelo. Luego alcanzaba el punto más alto del cerro Chovoreca y Cerrito Jara, llegaba al río Negro u Otuquis y seguía su thalweg hasta la desembocadura en el río Paraguay.
El uso de fortines, elevaciones, palmares, cursos de agua, paralelos y meridianos muestra que la frontera combinó referencias militares, accidentes naturales y líneas geométricas. El documento fue dado en Buenos Aires en tres ejemplares redactados en español, inglés y portugués, y dispuso que el texto en español prevalecería en caso de duda.
DELIMITAR VS. DEMARCAR
El laudo delimitó la frontera: determinó jurídicamente por dónde debía pasar. Todavía era necesario demarcarla, es decir, identificar sus puntos en el terreno, calcular coordenadas, abrir picadas y construir los hitos que harían visible la separación entre los dos Estados.
El acta del 25 de noviembre de 1938 constituyó la Comisión Mixta Demarcadora de Límites. Bolivia estuvo representada por el coronel Abelardo Prieto y el mayor Walter Salinas; Paraguay, por el teniente coronel Abdón Palacios y el teniente primero de Marina Néstor Rodríguez. Como quinto miembro y presidente fue designado el coronel argentino Ernesto Florit, en representación de los países mediadores.
La Comisión debía dictar su reglamento, acordar el plan de acción y definir los métodos de trabajo. El presidente dirigía los debates, verificaba la ejecución de las decisiones y resolvía definitivamente las cuestiones técnicas y prácticas en las que las partes no alcanzaran un acuerdo.
LEGADO
El Tratado de Paz estableció la fórmula política y jurídica; el laudo determinó la línea dentro de la zona acordada; y la Comisión Mixta se encargó de reconocerla y demarcarla materialmente.
Los documentos producidos durante la demarcación –actas, mapas, croquis, fotografías, informes y libretas de campo– muestran una dimensión de la historia fronteriza que suele quedar oculta detrás de los grandes acontecimientos diplomáticos. La frontera no fue únicamente una línea decidida por presidentes y cancilleres: también fue recorrida por técnicos, topógrafos, militares, ingenieros y delegados que debieron confrontar las palabras del fallo con la geografía del Chaco.
El carácter equitativo del arbitraje permite comprender por qué la solución de 1938 no coincidió plenamente con las aspiraciones territoriales máximas de ninguna de las partes. Aunque la consigna del Dr. Manuel Domínguez –“Ni más allá ni más acá del Parapití”– había expresado durante años la reivindicación paraguaya de reconocer aquel río como límite histórico del Chaco, la frontera definitiva surgió de una realidad más compleja.
Las consecuencias de la guerra, las posiciones de Paraguay y Bolivia, la intervención de los mediadores y la necesidad de evitar un nuevo enfrentamiento exigieron concesiones y una intensa negociación diplomática. Para el Paraguay significó el reconocimiento de la mayor parte del Chaco Boreal y la preservación de su soberanía sobre el litoral del río Paraguay; para Bolivia, consolidó el dominio sobre el sector noroccidental.
El laudo no satisfizo todas las aspiraciones territoriales de ambos países, pero alcanzó algo que décadas de conversaciones, protocolos y mediaciones no habían conseguido: transformar el final de la guerra de dos naciones hermanas en una frontera jurídicamente definida y así abrir una nueva etapa de paz entre Paraguay y Bolivia.