El presidente de la Asociación de Restaurantes del Paraguay, Oliver Gayet, manifestó que existe la posibilidad de que el pago de aguinaldo de este año se abone en tres cuotas, según conversaciones que tuvo el representante gastronómico con la ministra de Trabajo, Carla Bacigalupo.
“El aguinaldo va a poder ser dividido hasta en tres pagos. Van a solicitar una ley de emergencia transitoria que permitirá el fraccionamiento en diciembre, enero y hasta el 28 de febrero, lo cual facilitará a las empresas el desembolso”, afirmó.
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Señaló que aquellos empleados que fueron suspendidos por las empresas no van a recibir aguinaldo completo y solo recibirán por los meses que trabajaron. “También aquellas empresas que en marzo adelantaron vacaciones y pago de aguinaldo podrán utilizar esta nueva herramienta”, dijo.
Hay que señalar que esta propuesta aún no es oficial, pero se encuentra en el Senado para su aprobación. Además, dicha ley transitoria no solo sería para el sector gastronómico, sino que incluiría a todos los sectores económicos a nivel nacional.
Sobre este punto, Luis Orué, viceministro de Trabajo, afirmó que dicha posibilidad de fraccionar el pago del aguinaldo es una de las opciones que se están contemplando, teniendo en cuenta todos los efectos negativos que causó a la economía la pandemia del coronavirus.
Este jueves se tiene previsto volver a tratar la ley de emergencia para el sector hotelero, restaurantes, turismo y eventos en la Cámara de Senadores, luego de que en Diputados se remitiera con algunos ajustes. Si esta es aprobada, irá al Poder Ejecutivo que deberá promulgarla o rechazarla.
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Importación de vehículos crece 31,7 % impulsada por SUVs
Las importaciones de vehículos nuevos mantuvieron un fuerte dinamismo en el primer trimestre del año. Según el informe de la Cámara de Distribuidores de Automotores y Maquinarias (Cadam), al cierre de marzo ingresaron al país 10.562 unidades, lo que representa un crecimiento interanual del 31,7 %.
Solo en marzo se importaron 4.038 vehículos, lo que refleja una aceleración en la demanda del mercado automotor. El segmento que lidera ampliamente es el de las camionetas cerradas o SUV, con 6.961 unidades importadas, equivalente al 66 % del total.
Este tipo de vehículos registró además el mayor crecimiento, con una suba del 47 % respecto al mismo periodo del año anterior, consolidándose como la principal preferencia del consumidor. En segundo lugar se ubican las pick-up, con 2.122 unidades, una participación del 20 % y un incremento del 17 %.
En contraste, los automóviles registraron un leve retroceso. Al mes de marzo se importaron 1.227 unidades, lo que representa el 11,6 % del total, con una caída interanual del 3 %. Este comportamiento refleja un cambio en la composición de la demanda, con una mayor inclinación hacia vehículos utilitarios y de mayor tamaño, en línea con las tendencias del mercado local.
En otros segmentos, los furgones registraron 145 unidades, con una participación del 1,4 % y un incremento del 17,9 %, mientras que los minibuses alcanzaron 107 unidades, con una variación positiva del 48,6 % y una participación del 1 %.
Volúmenes
En cuanto a los vehículos pesados, las importaciones de camiones y ómnibus sumaron 594 unidades en el acumulado del año, con un crecimiento del 26,6 %. Los camiones representaron el 97,8 % del total con 581 unidades y un incremento del 25,2 %, mientras que los ómnibus alcanzaron 13 unidades, con una participación del 2,2 % y un crecimiento del 44,4 %.
Marcas líderes
En el ranking de importaciones por marca en vehículos livianos, Toyota encabeza con el 11,9 %, seguido por Hyundai con el 11 % y Kia con el 10,3 %.
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Economista plantea ajuste del gasto público para mejorar la eficiencia económica
Durante una entrevista en el programa “Fuego Cruzado” del canal Gen/ Nación Media, Hugo Roig, economista y director ejecutivo del Centro de Importadores del Paraguay, abordó el rol del sector público en la economía y planteó que la clave para mejorar la situación económica del país pasa por una revisión profunda del gasto estatal.
Lejos de una postura de reducción absoluta del Estado, Royg sostuvo que su existencia es necesaria para corregir fallas de mercado, garantizar condiciones de competencia y generar bienestar. “El sector público tiene que existir porque los mercados fallan, es decir, hay delincuencia, informalidad y desigualdades en el acceso a servicios como educación y salud”, explicó.
La calidad del gasto
El economista remarcó que el foco debe ponerse en cómo y en qué se gasta. Según indicó, el análisis del gasto público debe responder a si realmente contribuye a mejorar la calidad de vida de la población o si, por el contrario, termina alimentando intereses políticos o empresariales.
“Lo que hay que mirar es si donde gasto mejora la vida de la gente, si fortalece la supervisión y regulación de los mercados, o si simplemente estoy ampliando una clientela política o favoreciendo a empresas cercanas al poder”, cuestionó.
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Estado necesario, pero eficiente
Royg insistió en que la competencia perfecta no ocurre de forma natural, por lo que el Estado debe intervenir para garantizar reglas claras y evitar concentraciones de poder económico.
En ese sentido, subrayó que el desafío no es reducir el gasto por sí mismo, sino optimizarlo para que cumpla efectivamente su función, refiriéndose a la generación de condiciones equitativas, el impulso de capacidades y sostener un entorno económico competitivo.
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Suba de combustibles presiona la inflación y recorta márgenes en la producción, según economista
La reciente suba de los combustibles impacta en la economía local, precisamente en la inflación y en la estructura de costos de distintos sectores. Así lo explicó la economista, Martha Coronel, en conversación con La Nación/Nación Media, al analizar las consecuencias del encarecimiento del petróleo en un país altamente dependiente de la importación de hidrocarburos.
Según detalló, en marzo los precios registraron un aumento general del 0,8 %, de los cuales 0,7 puntos porcentuales estuvieron explicados directamente por el ajuste en combustibles. “Ya estamos viendo el impacto, y todavía podríamos esperar algunos efectos adicionales en los próximos meses”, advirtió.
Efecto rezagado y presión inflacionaria
Coronel explicó que el impacto no es inmediato debido a los tiempos de importación. El combustible adquirido tras el inicio del conflicto en Medio Oriente, que elevó el precio del petróleo, comienza a llegar semanas después, lo que genera ajustes escalonados.
Actualmente, el precio internacional del petróleo se mantiene por encima del nivel registrado tres meses atrás, lo que anticipa nuevas presiones, aunque posiblemente de menor magnitud.
“Todavía cabe esperar algún ajuste adicional más adelante, dependiendo de cómo evolucione el conflicto”, señaló.
Impacto en transporte y costos productivos
Uno de los principales canales de transmisión es el transporte. El aumento del combustible encarece la logística interna, afectando a toda la cadena productiva. “El transporte va a tener costos mayores y eso impacta directamente en los precios y en la estructura de costos de las empresas”, indicó.
Este escenario obliga a los distintos actores económicos a renegociar márgenes y ajustar operaciones, en un contexto donde el consumidor también muestra mayor cautela.
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Exportaciones: menos margen para el productor
El impacto también alcanza al sector exportador, especialmente en productos como la soja, donde Paraguay actúa como tomador de precios internacionales. Coronel explicó que el precio de exportación se fija en mercados como Chicago, por lo que el aumento de costos logísticos no puede trasladarse fácilmente al comprador externo.
Si bien los grandes productores podrían absorber parte del impacto, los pequeños enfrentan mayores limitaciones, lo que podría afectar su rentabilidad.
Crecimiento se mantiene, pero con presión en costos
A pesar de este contexto, la economista señaló que el crecimiento económico del país no sufriría grandes variaciones, impulsado por el buen desempeño del sector agrícola.
Con una producción proyectada de alrededor de 12 millones de toneladas de soja, el Producto Interno Bruto (PIB) podría mantenerse en torno al 4 % o 4,5 %. Sin embargo, aclaró que este crecimiento refleja niveles de producción, no necesariamente la rentabilidad. “El impacto del combustible se va a sentir más en los costos que en el volumen de producción”, precisó.
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Centros comerciales moderan su crecimiento, pero sostienen expectativas positivas para 2026
El sector de centros comerciales en Paraguay atraviesa una etapa de desaceleración, según Andrés Kemper, presidente de la Cámara de Centros Comerciales del Paraguay (CCCPy), quien señaló a La Nación/Nación Media que el primer trimestre del año muestra un crecimiento más moderado, aunque con perspectivas favorables.
“Venimos de cinco años excepcionales, con aumentos de dos dígitos tanto en visitas como en ventas. Era natural que esa curva se estabilice”, explicó. A pesar del menor dinamismo, el balance sigue siendo positivo y las inversiones del sector, incluyendo ampliaciones y llegada de nuevas marcas, continúan en marcha.
Consumo más prudente y enfocado en la experiencia
Uno de los cambios más notorios está en el comportamiento del consumidor. Según Kemper, los centros comerciales dejaron de ser espacios exclusivamente transaccionales para convertirse en lugares de experiencia.
En ese contexto, los rubros con mayor dinamismo son la gastronomía, el entretenimiento y los servicios. En contraste, segmentos como indumentaria de alto valor y bienes durables , electrodomésticos o tecnología, muestran un crecimiento más cauteloso.
“El cliente sigue viniendo, pero fragmenta su gasto, es decir, prioriza experiencias como salir a comer o ir al cine, en lugar de hacer grandes compras en una sola visita”, detalló.
Ventas crecen, pero con menor intensidad
Si bien las ventas continúan en terreno positivo respecto al año pasado, el ritmo se ha desacelerado. El tráfico de personas se mantiene estable, pero la tasa de conversión, es decir, la cantidad de visitas que se traducen en compras, es más baja.
Además, el consumidor muestra una fuerte dependencia de promociones. “En días normales el flujo es más de paseo, pero cuando hay descuentos o alianzas con bancos, las ventas se disparan”, indicó Kemper.
Crédito, aliado del consumo
En este escenario, las tarjetas de crédito juegan un rol central para sostener el consumo. Las cuotas sin intereses y los reintegros permiten a los clientes acceder a productos sin afectar de forma inmediata su presupuesto.
Sin embargo, esto también enciende alertas, ya que el uso más intensivo del crédito, incluso para consumos cotidianos, refleja mayor inclusión financiera, pero también una dependencia creciente del financiamiento.
“Si las familias saturan sus tarjetas, el primer ajuste se dará en el gasto discrecional, que es el corazón del retail”, advirtió.
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Presión de costos y riesgo inflacionario
El contexto internacional añade presión al sector. El aumento de los combustibles, impulsado por tensiones en Medio Oriente, impacta directamente en los costos operativos y en el bolsillo de los consumidores.
Si bien los comercios formales intentan absorber estos costos reduciendo márgenes, el margen de maniobra es cada vez más limitado. De persistir estos factores, el traslado a precios finales sería inevitable, lo que podría presionar la inflación.
Pedidos al Gobierno
Kemper, indicó que desde la Cámara de Centros Comerciales del Paraguay plantean tres prioridades para sostener la actividad:
- Impulsar el turismo y el comercio fronterizo para generar mayor demanda.
- Combatir el contrabando y la informalidad, que afectan la competencia.
- Garantizar estabilidad macroeconómica y mejorar la infraestructura urbana.
“El desafío es sostener el consumo sin comprometer la salud financiera de las familias”, concluyó Kemper, al tiempo de remarcar que el desempeño del sector dependerá en gran medida de la evolución del contexto económico en los próximos meses.
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