A 250.295 millones de guaraníes ascienden los préstamos otorgados a los emprendedores por el Gobierno para mitigar los efectos económicos del COVID-19. Según el informe del Crédito Agrícola de Habilitación (CAH), hasta el momento fueron beneficiados 26.274 clientes.
Hasta el viernes 28 de agosto los desembolsos llegaron a G. 250.925.091.216, detalla el reporte. Se menciona que 12.411 créditos fueron concedidos durante la cuarentena, lo que representa el 52% y totalizando un desembolso de G. 131.551.250.000 que fueron destinados para sectores de la producción, el comercio y servicios y el consumo.
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Añade que a través de los demás productos, la entidad crediticia logró desembolsar G. 119.373.841.216 mediante 13.863 créditos aprobados, siendo el 48%, lo otorgado en las diversas líneas financieras un total de G. 250.925.091.216 beneficiando a 26.274 clientes.
Al respecto, el titular del CAH, César Cerini, destacó la importancia de la respuesta que da el ente, manifestando que se atiende a clientes de un cierto estrato que son pequeños productores que actualmente requieren mucho apoyo del Estado. Los montos otorgados por el CAH van de G. 1.000.000 en las líneas para mujeres emprendedoras y cuyos requisitos son mínimos.
Igualmente se dispone de una línea de consumo, servicios y producción mediante la cual se otorgan créditos desde G. 2.000.000 y que fue desarrollada por la institución para las personas que se encuentran sin empleo y necesitan un crédito para sostenerse.
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Mujeres fortalecen producción local con acceso a financiamiento y capacitación
El Ministerio de la Mujer impulsa la producción local a través de mesas interinstitucionales con enfoque estratégico y liderazgo femenino a través de programas financieros y capacitaciones desarrolladas en alianza con la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) y el Crédito Agrícola de Habilitación (CAH).
La iniciativa promueve la inserción activa de mujeres en cadenas de valor y unidades productivas bajo un esquema de cooperación público-financiera. Desde la cartera de Estado señalan que el objetivo es mejorar el acceso al crédito, dinamizar la economía local y consolidar a las mujeres como protagonistas en la generación de ingresos, la formalización y el fortalecimiento económico.
Entre las acciones destacadas figura el acompañamiento a integrantes de la Asociación de Productores de Pescado del Bajo Monday, con el fin de potenciar el desarrollo del sector acuícola. En ese marco, realizaron una visita técnica a una finca dedicada a la producción de alevines, como parte del proceso de fortalecimiento productivo y asociativo.
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Asimismo, autoridades participaron en una jornada de trabajo encabezada por la primera dama Leticia Ocampos junto con la ministra de la Mujer, Alicia Pomata, en la ciudad de Tembiaporã, conocida como la capital de la banana.
Durante la actividad se inauguró una planta de empaque de banana y se desarrolló una capacitación en educación financiera dirigida a mujeres productoras, apuntando a mejorar la gestión de sus emprendimientos y su acceso a herramientas crediticias.
Participación femenina
Datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) reflejan que la fuerza laboral en Paraguay ronda las 3.400.000 personas, de las cuales 1.400.000 son mujeres y 1.900.000 hombres.
Del total de mujeres ocupadas, el 31,3 % se desempeña como empleada u obrera del sector privado; el 29,6 % trabaja por cuenta propia y el 12,9 % es empleada u obrera del sector público.
Además, el 15,9 % se dedica al trabajo doméstico remunerado, el 7,2 % es trabajadora familiar no remunerada y el 3,1 % se desempeña como empleadora o patrona.
El reporte evidencia que, si bien las mujeres han ampliado su presencia en distintos espacios productivos, persisten desafíos vinculados al acceso a financiamiento, formalización y consolidación empresarial, ejes sobre los cuales se orientan las acciones articuladas entre el sector público y las entidades financieras.
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CAH apunta a reforzar la inclusión financiera en el norte con nuevo centro de atención
El Crédito Agrícola de Habilitación (CAH) inauguró su Centro de Atención al Cliente (CAC) n.º 82 en el distrito de San Lázaro, departamento de Concepción, en un acto encabezado por su presidenta, Amanda León. La apertura marca la llegada de la primera institución financiera a la localidad y busca ampliar el acceso al crédito y servicios financieros para productores y emprendedores de la zona.
Durante su discurso, León destacó que la habilitación del nuevo centro representa “presencia del Estado, inclusión financiera y confianza en el desarrollo del Paraguay profundo”, especialmente en regiones históricamente rezagadas en materia de políticas públicas. Señaló que la iniciativa se enmarca en la estrategia del Gobierno orientada a acercar servicios financieros a comunidades alejadas de los grandes centros urbanos.
El CAC inicia operaciones con una cartera aproximada de 180 clientes y fue equipado con un vehículo para facilitar el trabajo de campo y el acompañamiento a productores. Según indicaron desde la institución, el objetivo es fortalecer la formalización económica, mejorar el acceso al financiamiento productivo y acompañar el desarrollo local.
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León también resaltó la articulación entre autoridades nacionales, departamentales y municipales para concretar la instalación del centro, subrayando la importancia de una gestión pública técnica y cercana para generar confianza y promover el crecimiento económico en el interior del país.
Con esta nueva oficina, el CAH busca consolidar su presencia territorial y ampliar la cobertura financiera en sectores productivos que sostienen gran parte de la economía nacional, particularmente en zonas rurales y fronterizas donde el acceso a servicios financieros sigue siendo limitado.
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FAO y CAH refuerzan financiamiento y asistencia técnica con el programa Jepytaso
El programa Jepytaso, impulsado por el Gobierno desde septiembre de 2025, continúa consolidándose como una herramienta clave para fortalecer el desarrollo productivo rural mediante financiamiento accesible, asistencia técnica y monitoreo permanente a pequeños productores.
La iniciativa cuenta con el acompañamiento de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Crédito Agrícola de Habilitación (CAH).
Actualmente, se encuentra en marcha el proceso de seguimiento a los servicios financieros otorgados, que incluye visitas técnicas a fincas, cooperativas y organizaciones rurales, con el objetivo de fortalecer la capacidad productiva, promover sistemas agrícolas sostenibles y asegurar el uso eficiente de los recursos crediticios.
El programa está orientado principalmente a la inclusión financiera y formalización de las micro, pequeñas y medianas empresas rurales y de la agricultura familiar. Entre sus principales herramientas se destacan créditos con tasas inferiores al 10%, plazos de hasta 10 años y financiamiento tanto para inversiones productivas como capital operativo.
Como parte de las acciones recientes, técnicos realizaron una visita a una finca productiva en Caaguazú para acompañar la ampliación de invernaderos y potenciar la producción hortícola, especialmente de tomate, locote y repollo, rubros clave para el abastecimiento alimentario local.
Asimismo, se desarrolló una reunión informativa con dirigentes de la Cooperativa Multiactiva de Productos de Consumo y Servicios Chinokue Ltda., en Alto Paraná. Esta organización, integrada por unos 60 asociados, produce y comercializa alimentos como poroto, arveja, tomate, locote, queso, harina de maíz y hortalizas, además de participar como proveedora dentro del programa Hambre Cero.
Desde la FAO destacan que el acompañamiento técnico se da desde la concepción misma del programa, como parte de una política pública orientada al desarrollo territorial inclusivo, sostenible y con enfoque en seguridad alimentaria. Jepytaso apuesta a soluciones integradas que combinan crédito, asistencia técnica, innovación tecnológica y acceso a mercados, buscando consolidar un modelo productivo más competitivo, resiliente y sostenible para el sector rural paraguayo.
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Liderar con raíces, una conexión profunda
Por: Alba Delvalle
Criada en el campo, hoy al frente del Crédito Agrícola de Habilitación, Amanda León toma las riendas de una gestión que concibe al crédito como una herramienta de transformación social. En el mes de la mujer paraguaya, nos comparte cómo el CAH amplió la asistencia financiera al segmento femenino.
Ingeniera agrónoma, mujer de campo y actual presidenta del Consejo Directivo del Crédito Agrícola de Habilitación (CAH), como homenaje al mes de la Mujer Paraguaya, su trayectoria refleja la evolución de la asistencia crediticia y el lugar que el segmento femenino fue ganando, con trabajo silencioso, dentro del sistema financiero y productivo.
Con años dedicados al fortalecimiento del sector productivo, Amanda Beatriz León Alder define su llegada a la presidencia del CAH como un paso necesario y de justicia. “Históricamente, el agro fue visto como un espacio masculino, aunque las mujeres siempre estuvieron ahí, trabajando la tierra”, expresó. Hoy, liderar una institución estratégica es también un mensaje claro: la capacidad no tiene género.
“Son años de caminar el campo y entender que el crédito es, ante todo, una herramienta de transformación social. Mi compromiso es que mi gestión abra puertas para que más mujeres ocupen espacios de decisión en el sector financiero y productivo”, dijo.
Uno de los mayores desafíos, y también de sus principales orgullos, fue liderar el proceso de modernización del CAH y su giro estratégico hacia la inclusión financiera. El objetivo: llegar a más personas, especialmente a aquellas que el sistema tradicional suele dejar fuera. Convertir a la institución en un aliado cercano, capaz de llegar a los rincones más lejanos del país para ofrecer una oportunidad real, es su mayor satisfacción profesional.
“Mi conexión con este sector es vital y profunda. Yo me crié en el campo, conozco el sacrificio de la tierra desde mis raíces, y eso me da una perspectiva humana que va mucho más allá de los números”, señaló.
En cuanto a los productos específicos para mujeres, recordó que la pandemia actuó como un catalizador para ampliar la asistencia hacia sectores urbanos y comerciales. Sin embargo, aclaró que la semilla de esta transformación se plantó mucho antes, con la Reforma de la Carta Orgánica en 2014, mediante la Ley N.º 5.361.
A partir de ese cambio legal, el CAH dejó de ser exclusivamente “agrícola” para convertirse en un aliado de micro y pequeños emprendedores. Esa nueva base permitió diseñar productos financieros con perspectiva de género, entendiendo que la mujer es, muchas veces, el motor de la economía familiar.
Así nació Mujer Emprendedora, un producto emblemático destinado a quienes buscaban iniciar o fortalecer su propio negocio. “No se trató solo de dar crédito, sino de entender que muchas mujeres rurales y urbanas no tenían historial crediticio ni garantías reales. Diseñamos plazos y tasas que antes eran impensables para este sector”, explicó.
Durante la pandemia, esta estrategia no hizo más que acelerarse. Frente al impacto en comercio y servicios, el CAH ya contaba con las facultades legales para asistir a sectores que antes no atendía. La crisis fue, en realidad, la prueba de fuego de un modelo de inclusión que se venía construyendo desde 2014.
Los resultados hablan por sí solos: hoy, más del 40 % de los préstamos del CAH están en manos de mujeres, con más de 16.000 emprendimientos liderados por ellas en todo el país. “No solo asistimos al campo; somos el brazo financiero de miles de mujeres emprendedoras”, afirmó.
Para Amanda, la clave está también en la presencia territorial de la institución. Adaptar los requisitos a la realidad de las mujeres, muchas veces sin titularidad de la tierra, y generar mecanismos flexibles es fundamental para que el acceso al capital no se convierta en un obstáculo.
Las cifras refuerzan esa confianza. Al cierre de 2025, la mora masculina se ubicó en 1,8 %, mientras que la femenina fue aún menor, de 1,7 %. “La mujer cuida su crédito porque sabe que es la llave para el futuro de su familia”, remarcó.
Respecto a las peticiones más demandadas, ellas piden tres aspectos concretos: agilidad en los procesos, asistencia técnica para mejorar la producción y canales de comercialización. No buscan solo capital, sino seguridad para vender a un precio justo.
Desde la presidencia del CAH, su aspiración es clara: que las mujeres alcancen plena autonomía económica y que ninguna idea quede truncada por falta de recursos. “Mi sueño es que el CAH sea el motor que convierta cada idea de negocio en una empresa sostenible que transforme su calidad de vida y la de su comunidad”, afirmó.
Para definir a las mujeres del agro, Amanda recurre a una expresión profundamente paraguaya: kuña guapa. Mujeres valientes y multifacéticas, que se levantan antes que el sol para trabajar la tierra y, con la misma fuerza, sostienen a sus familias. “Son el verdadero pilar de la economía rural del Paraguay”, concluyó.