La empresa Cementos Concepción SAE (Cecon SAE) digitalizó y automatizó varios procesos de la mano del Grupo Olam y está trabajando con normalidad durante la pandemia. En contacto con GEN TV, el ingeniero Alexander González, gerente de proyectos de la cementera, dio detalles del proceso de digitalización de la cementera.
Cecon es una empresa privada con varias unidades de negocios y actualmente se encuentra en la fase de construcción de una planta de producción de cemento, que será la más grande del país. Se trata del proyecto industrial más importante a nivel nacional, con una inversión de más de US$ 200 millones.
“A partir de este proyecto que estamos realizando y en medio de todo el arranque del proyecto, la construcción y la ingeniería que estamos desarrollando, surgió el tema del COVID-19 y el aislamiento. Y tuvimos que adaptar nuestro proyecto para poder seguir trabajando”, explicó González al tiempo de destacar que con el uso de la tecnología la obra pudo seguir avanzando.
Definió como un éxito el proceso de adaptación a la nueva modalidad de trabajo en el contexto de la pandemia. “Utilizamos diferentes aplicaciones de reuniones y basado en eso, podíamos seguir teniendo reuniones de trabajo. Y nos dividíamos en equipo y podíamos seguir trabajando compartiendo pantallas, presentaciones, reuniones de seguimientos internacionales”, remarcó.
Destacó que el sistema permitió aumentar la eficiencia, por lo que es considerado un caso de éxito, al posibilitar que el proyecto prosiguiera pese a la situación de aislamiento por el COVID-19, respetando el protocolo sanitario. “Seguimos con todo lo que estableció el Gobierno y, al mismo tiempo, logramos trabajar, por eso logramos tener un caso de éxito”, enfatizó.
Cronograma de trabajo
Consultado sobre la fase en que se encuentra Cecon, González detalló que ya pasó la etapa de selección y compra de equipos y ya funciona el 70% de todo el equipamiento de la planta. Dijo que la industria está asentada en el municipio de San Lázaro, departamento de Concepción, y allí ya se inició el movimiento de suelo y se estima que en 24 meses la planta estará completamente operativa.
Una vez concluido el montaje electromecánico, arrancará la etapa de pruebas y arranques con equipos de última tecnología que cumplen las regulaciones de la Comunidad Europea.
“La ingeniería ya la tenemos casi terminada, en un 95%. Y la parte principal, la de equipamientos, ya la mayoría se encuentra en Paraguay y estaríamos iniciando un montaje dentro de ocho a diez meses, una vez que esté la parte civil”, puntualizó. Finalmente, González manifestó que la meta es garantizar una producción de cemento de muy buena calidad en un lapso no mayor de 24 meses, con el objetivo primordial de acompañar el desarrollo del país.
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QR Hub entra en fase final de pruebas y el BCP acelera la modernización de los pagos digitales
El proyecto QR Hub del Sistema de Pagos del Paraguay (SIP) avanza hacia su implementación plena luego de culminar satisfactoriamente las sesiones de certificación con las entidades participantes, según explicó el equipo técnico de la Subgerencia General de Operaciones Financieras el Banco Central del Paraguay (BCP) a La Nación/Nación Media.
Actualmente, la plataforma opera en un entorno de producción controlada para monitorear su desempeño en condiciones reales antes de su puesta en producción plena. Desde la banca matriz explicaron que las pruebas permitieron validar los aspectos funcionales, operativos y tecnológicos necesarios para la lectura de códigos QR destinados a realizar transferencias. Durante esta etapa también se efectúan los ajustes que puedan surgir, con el objetivo de garantizar un funcionamiento seguro y eficiente.
La iniciativa busca incorporar una nueva modalidad para realizar pagos en comercios mediante transferencias utilizando códigos QR interoperables, facilitando operaciones más ágiles, seguras y accesibles para los usuarios.
Incorporación de Fintechs
Como parte de este proceso de transformación, el BCP también destacó la incorporación de las empresas de tecnología financiera (fintech) como Proveedores de Servicios de Inicio de Pagos (PISP), figura habilitada mediante una reglamentación aprobada en agosto del 2025. Actualmente, dos fintech ya cuentan con autorización para operar bajo esta modalidad, mientras que otras cuatro solicitudes permanecen en evaluación.
La entidad señaló que la participación de los PISP permitirá fortalecer la competencia, impulsar la innovación y ampliar la oferta de servicios de pago disponibles tanto para usuarios como para comercios. Para obtener la autorización, las fintech deben cumplir requisitos regulatorios, tecnológicos, de gestión de riesgos, continuidad operativa y ciberseguridad.
Avanza el proyecto de CDAd
En paralelo, el BCP informó que el proyecto de Certificados de Depósito de Ahorro digitales (CDAd) también se encuentra en una etapa avanzada. Actualmente se desarrollan capacitaciones y pruebas con las entidades participantes para implementar una plataforma que automatice los procesos de emisión, custodia, negociación y liquidación de estos instrumentos financieros.
Adopción de los pagos electrónicos
Respecto a la adopción de los pagos electrónicos, el BCP indicó que el SIP concentra alrededor del 42 % de todas las transacciones realizadas mediante medios de pago digitales en el país. En lo que va del 2026 ya se procesaron cerca de 248 millones de operaciones, mientras que solo en mayo se registraron aproximadamente 56 millones de transacciones, con un promedio diario de 1,9 millones. No obstante, el principal desafío continúa siendo ampliar la aceptación de pagos electrónicos en los comercios, especialmente en las micro, pequeñas y medianas empresas, objetivo para el cual el QR Hub y la expansión de los PISP serán herramientas clave para impulsar la inclusión financiera y la digitalización de la economía.
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IPS se refuerza con tecnología al confirmar 90 mil jubilados y un millón de cotizantes
El Instituto de Previsión Social (IPS) alcanza este mes los 90.000 jubilados y pensionados desde su creación en 1943 y entre los trabajadores activos, actualmente suman más de 955.000 cotizantes, informó este miércoles la gerente de Prestaciones Económicas, Vanessa Cubas, en primicia con el programa “Dos en la ciudad” de canal GEN y Radio Universo 970 AM/Nación Media.
“En el IPS tenemos un promedio anual superior a 5.600 jubilaciones por año, y entre 300 a 500 jubilados por mes. Entonces, es una cantidad importante”, expresó. Asimismo, destacó la agilización de los procesos jubilatorios a través del uso de la tecnología, haciendo que los asegurados sean beneficiados con jubilaciones prácticamente automáticas.
“Hemos sistematizado y digitalizado 100 % hoy los expedientes de concesión de jubilaciones por vejez y por invalidez son 100 % electrónicos”, puntualizó. Añadió que los procesos son totalmente digitales, trazables, auditables. “Eso nos ha permitido bajar un tiempo promedio de 24 horas”, subrayó.
Cubas mencionó que el 96 % de jubilaciones y pensiones son concedidas en menos de diez días hábiles. Por otro lado, habló de la necesidad de seguir trabajando para proponer reformas legales y administrativas para el debido financiamiento de las prestaciones.
“Desde el Fondo de Jubilaciones y Pensiones, que está a cargo de la Gerencia de Prestaciones, a mi cargo, hemos trabajado proponiendo más de 20 modificaciones, el proyecto de ley que extendió de 3 a 10 años el periodo para calcular el haber jubilatorio y seguimos que seguir revisando el fondo de prestaciones”, apuntó.
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Digitalización: proyectan que el 90 % de las facturas serán electrónicas este 2026
- Por Antonella Mateu
La transición hacia la digitalización tributaria en Paraguay avanza de forma sostenida, marcando un antes y un después en la modernización tributaria. El Sistema Integrado de Facturación Electrónica Nacional (Sifen) se encuentra hoy en una etapa avanzada de consolidación.
Según estimaciones de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), hacia finales del 2026, aproximadamente, el 90 % de la totalidad de las facturas emitidas en el país corresponderán a documentos tributarios electrónicos, lo que refleja un importante nivel de adopción y madurez del sistema.
Para entender el alcance de este despliegue, las metas normativas y la realidad operativa en el terreno, La Nación/Nación Media conversó con Hugo López, director general de Normalización, Modernización e Innovación y coordinador del Sifen de la DNIT, junto con Alba Talavera, directora de Educación Continuada del Colegio de Contadores del Paraguay.
Adhesión, obligatoriedad y plazos
La incorporación de contribuyentes a la digitalidad continúa realizándose de manera gradual y segmentada, priorizando los sectores de mayor impacto fiscal y con altos volúmenes transaccionales. La DNIT registra actualmente un volumen sostenido y creciente de emisión, con más de 38 mil contribuyentes operando dentro del Sifen y un promedio mensual de validación de 2,5 millones de comprobantes electrónicos.
Alba Talavera explicó que la incorporación al sistema puede darse de forma voluntaria o mediante notificación obligatoria por parte de la administración tributaria, conforme a plazos establecidos según la terminación de Registro Único del Contribuyente (RUC) y otros criterios definidos.
Según sostuvo la especialista, cada vez más contribuyentes optan por sumarse voluntariamente debido a las ventajas que representa. “La mayoría hoy en día ya se adhiere voluntariamente porque facilita mucho. Ya casi no se utiliza papel, hay plena seguridad de que la documentación llega a la DNIT y existe un control permanente”, manifestó.
Para lo que resta del año, las metas de obligatoriedad de la DNIT y los plazos calendarizados apuntan principalmente a los grandes y medianos contribuyentes, el director, Hugo López señaló que al cierre de este año, el 100 % de estas categorías deberá estar emitiendo de manera obligatoria la totalidad de sus documentos electrónicos.
En esa línea, indicó que las proveedores del Estado, desde este año se encuentran obligados a emitir documentos tributarios electrónicos, fortaleciendo el control fiscal.
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Herramientas diferenciadas
Un punto importante en el diseño del Sifen es la existencia de plataformas adaptadas a la capacidad económica de cada emisor. Talavera señaló que actualmente existen dos herramientas diferenciadas según el perfil, por un lado se halla el E-kuatia, que está orientado para grandes y medianos contribuyentes, el cual requiere de un software específico y de cierta inversión económica.
Por otro lado, se encuentra disponible el E-kuatia’i, una solución completamente gratuita diseñada específicamente para los pequeños contribuyentes.
Para adherirse formalmente al sistema, la especialista recordó que los contribuyentes deben cumplir con requisitos básicos, como contar con un certificado de firma electrónica, disponer de un sistema informático que permita emitir, recibir y conservar los documentos electrónicos por al menos cinco años, y gestionar el timbrado correspondiente como facturador electrónico.
Beneficios y reducción de la evasión
Desde la perspectiva de la DNIT, la facturación electrónica representa una herramienta estratégica para la modernización del sistema fiscal. Para el Estado, los principales beneficios se traducen en mayor transparencia, acceso a información en tiempo real para fiscalización, optimización de análisis de riesgos y una reducción de la evasión y elusión tributaria gracias a la trazabilidad digital.
Para el contribuyente, el sistema permite reducir costos operativos, agilizar la gestión documental y automatizar la integración con los sistemas de gestión empresarial.
Talavera ratificó el impacto positivo en la seguridad y la disminución de irregularidades. “Brinda mayor seguridad jurídica y reduce el riesgo de documentos irregulares o clonados. Cuando me llega una facturación electrónica ya estoy tranquila porque sé que es una factura legal”, afirmó.
Interacción con Marangatu
A pesar de los indicadores positivos, la implementación a gran escala ha requerido ajustes. Talavera reconoció que durante el proceso se registraron inconvenientes técnicos, principalmente vinculados con la visualización de comprobantes en el sistema Marangatu.
Detalló que, en ciertos casos, las facturas electrónicas no aparecían reflejadas automáticamente en dicha plataforma, lo que generaba omisiones involuntarias en los registros y posteriores notificaciones de la administración tributaria. “Eso ya se va subsanando con el tiempo, pero al principio hubo algunos problemas”, explicó.
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Al respecto, Hugo López aclaró un punto fundamental sobre el soporte informático. “El Sifen es un sistema totalmente independiente al sistema Marangatu; comparten datos, pero el Sifen es exclusivo para la aprobación de documentos electrónicos”.
Asimismo, el coordinador enfatizó que la infraestructura tecnológica de la DNIT se encuentra en una etapa de consolidación y madurez, habiéndose emitido 27 notas técnicas desde el inicio de la implementación para realizar actualizaciones permanentes, garantizar la estabilidad operativa y asegurar la escalabilidad necesaria ante la incorporación masiva.
Desafíos
Uno de los principales retos identificados para lograr la expansión total del sistema radica en las limitaciones de infraestructura del país. Los mayores desafíos de adhesión se observan en pequeños contribuyentes, microempresas y sectores con menor nivel de digitalización.
Talavera advirtió con especial preocupación sobre la situación en las zonas rurales. “Hay compañías del interior donde no sabemos cómo va a responder internet. Ese es un tema que debe debatirse”, sostuvo, remarcando la necesidad de fortalecer la infraestructura general de conectividad del país.
Esta realidad técnica se vincula directamente con el planteamiento de los sectores gráficos, quienes en su momento pidieron mantener un sistema híbrido entre comprobantes impresos y electrónicos.
Ante esto, Talavera subrayó la importancia de mantener mecanismos de respaldo físicos ante contingencias. “A veces se va la energía eléctrica y no podés dejar de vender. En esos casos se siguen utilizando facturas manuales”, indicó.
Por su parte, el director de la DNIT manifestó que, si bien la transición es gradual y acompañada, la política pública se orienta firmemente hacia una digitalización total e integral, argumentando que “el sistema híbrido no garantiza una trazabilidad de la operación para los contribuyentes”, y que la tendencia internacional apunta a consolidar los documentos electrónicos como el estándar principal.
Rol del profesional contable
La masificación de la facturación electrónica está modificando la dinámica tradicional de los procesos administrativos. Desde la DNIT, consideran que la automatización de las tareas operativas y manuales optimiza los tiempos y mejora la calidad de la información, permitiendo que el contador concentre sus funciones en el análisis financiero, el cumplimiento tributario, la auditoría, la gestión de riesgos y la planificación fiscal.
Para acompañar este cambio y reducir las brechas tecnológicas, la DNIT mantiene programas continuos de asistencia técnica y jornadas de capacitación específicas virtuales y presenciales dirigidas a contribuyentes, empresas, desarrolladores, auxiliares administrativos y profesionales contables, reconociendo el rol estratégico que estos últimos cumplen en la correcta utilización del Sifen.
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Digitalización: proyectan que el 90 % de las facturas serán electrónicas este 2026
- Antonella Mateu
La transición hacia la digitalización tributaria en Paraguay avanza de forma sostenida, marcando un antes y un después en la modernización tributaria.
El Sistema Integrado de Facturación Electrónica Nacional (Sifen) se encuentra hoy en una etapa avanzada de consolidación. Según estimaciones de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), hacia finales de 2026, aproximadamente, el 90 % de la totalidad de las facturas emitidas en el país corresponderán a documentos tributarios electrónicos, lo que refleja un importante nivel de adopción y madurez del sistema.
Para entender el alcance de este despliegue, las metas normativas y la realidad operativa en el terreno, La Nación/Nación Media conversó con Hugo López, director general de Normalización, Modernización e Innovación y coordinador del Sifen de la DNIT, junto con Alba Talavera, directora de Educación Continuada del Colegio de Contadores del Paraguay.
OBLIGATORIEDAD
La incorporación de contribuyentes a la digitalidad continúa realizándose de manera gradual y segmentada, priorizando los sectores de mayor impacto fiscal y con altos volúmenes transaccionales. La DNIT registra actualmente un volumen sostenido y creciente de emisión, con más de 38 mil contribuyentes operando dentro del Sifen y un promedio mensual de validación de 2,5 millones de comprobantes electrónicos.
Alba Talavera explicó que la incorporación al sistema puede darse de forma voluntaria o mediante notificación obligatoria por parte de la administración tributaria, conforme a plazos establecidos según la terminación de Registro Único del Contribuyente (RUC) y otros criterios definidos.
Sostuvo que cada vez más contribuyentes optan por sumarse voluntariamente debido a las ventajas que representa. “La mayoría hoy en día ya se adhiere voluntariamente porque facilita mucho. Ya casi no se utiliza papel, hay plena seguridad de que la documentación llega a la DNIT y existe un control permanente”, manifestó.
Para lo que resta del año, las metas de obligatoriedad de la DNIT y los plazos calendarizados apuntan principalmente a los grandes y medianos contribuyentes, el director, Hugo López señaló que al cierre de este año, el 100 % de estas categorías deberá estar emitiendo de manera obligatoria la totalidad de sus documentos electrónicos. En esa línea, indicó que las proveedores del Estado, desde este año se encuentran obligados a emitir documentos tributarios electrónicos, fortaleciendo el control fiscal.
HERRAMIENTAS DIFERENCIADAS
Un punto importante en el diseño del Sifen es la existencia de plataformas adaptadas a la capacidad económica de cada emisor. Talavera señaló que actualmente existen dos herramientas diferenciadas según el perfil, por un lado se halla el E-kuatia, que está orientado para grandes y medianos contribuyentes, el cual requiere de un software específico y de cierta inversión económica.
Por otro lado, se encuentra disponible el E-kuatia’i, una solución completamente gratuita diseñada específicamente para los pequeños contribuyentes. Para adherirse formalmente al sistema, la especialista recordó que los contribuyentes deben cumplir con requisitos básicos, como contar con un certificado de firma electrónica, disponer de un sistema informático que permita emitir, recibir y conservar los documentos electrónicos por al menos 5 años, y gestionar el timbrado correspondiente como facturador electrónico.
Desde la perspectiva de la DNIT, la facturación electrónica representa una herramienta estratégica para la modernización del sistema fiscal. Para el Estado, los principales beneficios se traducen en mayor transparencia, acceso a información en tiempo real para fiscalización, optimización de análisis de riesgos y una reducción de la evasión y elusión tributaria gracias a la trazabilidad digital.
Para el contribuyente, el sistema permite reducir costos operativos, agilizar la gestión documental y automatizar la integración con los sistemas de gestión empresarial. Talavera ratificó el impacto positivo en la seguridad y la disminución de irregularidades.
“Brinda mayor seguridad jurídica y reduce el riesgo de documentos irregulares o clonados. Cuando me llega una facturación electrónica ya estoy tranquila porque sé que es una factura legal”, afirmó.
INTERACCIÓN CON MARANGATU
A pesar de los indicadores positivos, la implementación a gran escala ha requerido ajustes. Talavera reconoció que durante el proceso se registraron inconvenientes técnicos, principalmente vinculados con la visualización de comprobantes en el sistema Marangatu.
Detalló que, en ciertos casos, las facturas electrónicas no aparecían reflejadas automáticamente en dicha plataforma, lo que generaba omisiones involuntarias en los registros y posteriores notificaciones de la administración tributaria. “Eso ya se va subsanando con el tiempo, pero al principio hubo algunos problemas”, explicó.
Al respecto, Hugo López aclaró un punto fundamental sobre el soporte informático. “El Sifen es un sistema totalmente independiente al sistema Marangatu; comparten datos, pero el Sifen es exclusivo para la aprobación de documentos electrónicos”.
Asimismo, enfatizó que la infraestructura tecnológica de la DNIT se encuentra en una etapa de consolidación y madurez, habiéndose emitido 27 notas técnicas desde el inicio de la implementación para realizar actualizaciones permanentes, garantizar la estabilidad operativa y asegurar la escalabilidad necesaria ante la incorporación masiva.
DESAFÍOS
Uno de los principales retos identificados para lograr la expansión total del sistema radica en las limitaciones de infraestructura del país. Los mayores desafíos de adhesión se observan en pequeños contribuyentes, microempresas y sectores con menor nivel de digitalización. Talavera advirtió con especial preocupación sobre la situación en las zonas rurales.
“Hay compañías del interior donde no sabemos cómo va a responder internet. Ese es un tema que debe debatirse”, sostuvo, remarcando la necesidad de fortalecer la infraestructura general de conectividad del país.
Esta realidad técnica se vincula directamente con el planteamiento de los sectores gráficos, quienes en su momento pidieron mantener un sistema híbrido entre comprobantes impresos y electrónicos.
Ante esto, Talavera subrayó la importancia de mantener mecanismos de respaldo físicos ante contingencias. “A veces se va la energía eléctrica y no podés dejar de vender. En esos casos se siguen utilizando facturas manuales”, indicó.
Por su parte, el director de la DNIT manifestó que, si bien la transición es gradual y acompañada, la política pública se orienta firmemente hacia una digitalización total e integral, argumentando que “el sistema híbrido no garantiza una trazabilidad de la operación para los contribuyentes”, y que la tendencia internacional apunta a consolidar los documentos electrónicos como el estándar principal.