De pequeña era obediente e introvertida, reconoce la que hoy día es toda una empresaria considerada exitosa por sobrellevar en alto el nombre de una empresa familiar dedicada al rubro avícola. Ella es Blanca Karina Ceuppens, la tercera hija de don Daniel A. Ceuppens y doña Blanca Talavera, actual presidente de Granja Avícola La Blanca, cuya breve historia acercamos en la nueva entrega de Mujer destacada LN de hoy.

El trabajo de sus padres y la empresa siempre fue parte de la casa, ya que don Daniel y doña Blanca compartían con sus hijos sus actividades y acontecimientos, por lo que al culminar sus estudios secundarios, como una situación natural, la tercera hija se incorporó a trabajar en La Blanca.

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“Mientras estudiaba Administración de Empresas, empecé trabajando en el departamento de facturación y cobranzas, en el de costos, en el de producción de parrilleros y posteriormente en el departamento comercial, más tarde en el financiero y el de marketing”, compartió la empresaria.

Y pese a haberse involucrado desde muy joven en la industria avícola, en diferentes sectores y al área financiera de las otras empresas del grupo, liderar una empresa familiar sin lugar a duda tiene sus ventajas y desventajas, expresó.

“En nuestro caso, la estabilidad de la empresa continuó por la transición de una generación a otra, que fue el resultado de la planificación anticipada de mi padre. Al tratarse de una empresa familiar las decisiones deben ser reflexionadas objetivamente. La política de la empresa debe ser profesional y clara, toda la familia la debe respetar más allá de los intereses particulares de cada miembro de la familia”, amplió Blanca.

Equiparar los roles de la mujer

Por otro lado, aseveró que el factor género es lo que cuesta más o se vuelve más complicado en lo laboral, lograr ese respeto a la autoridad de una mujer por un segmento de personas machistas, sobre todo del personal más obrero y de mayor edad, lamentó.

No obstante, asintió que el rol de una mujer empresaria es más complejo compaginarlo con lo familiar y el trabajo, sobre todo en las situaciones de nacimientos de los hijos y cuando estos son aún chicos, pero en la casa nunca fue inculcado que los hombres tuvieran preferencia en derechos y obligaciones frente a las mujeres, por lo que no se siente excluida para salir airosa en lo que sea.

“Nunca me inculcaron que exista diferencia de derechos y obligaciones entre hombres y mujeres. Es por ello que en mi caso gracias a Dios no me siento excluida de alguna meta por ser mujer”, resaltó.

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Sus pilares predominantes

Para llegar a su posición actual, de mujer presidenta en una industria avícola, que preferentemente estuvo dominada por los hombres, afirmó que efectivamente costó, pero hay que ser constante. “Cuando tenés clara tu misión y está basada en una educación donde los valores morales y la familia son lo más importante, todo es más sencillo. Sigo el ejemplo de perseverancia y trabajo de mis padres, de dar siempre lo mejor y dar pasos firmes con valentía”, manifestó.

Y, para lograrlo, Blanca cuenta que, indudablemente, su tiempo está dividido entre la familia y el trabajo, por lo que se fijó pilares como el ser responsable y sincera. Para ella su principal prioridad y su legado es la familia, no solo la propia que logró formar, sino la gran familia de la que forma parte con la de sus hermanas.

“La unión, respeto y confianza que tenemos entre nosotras es incondicional. Sin lugar a dudas que La Blanca también es mi gran familia. Al grupo humano con el que trabajamos día a día lo consideramos parte de la casa”, relató.

Para ella, la noción de éxito es subjetiva y relativa. Lo que para una persona puede ser un éxito, para otra no. En el ámbito profesional, La Blanca es una empresa exitosa, con más de 5 décadas, con la marca Pechugón, que es sinónimo de pollo en Paraguay, subrayó.

La empresa

En materia de tecnología mencionó que no tienen nada que envidiar a las grandes industrias de otros países avanzados. La Blanca exporta productos a más de 15 países y cuenta con las más importantes certificaciones internacionales, pero sin lugar a dudas el mayor éxito es generar empleos y alimentos para muchos paraguayos, precisó.

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