Ante los rumores de un posible retroceso respecto a la fase de la cuarentena inteligente a causa de los contagios masivos que aumentan exponencialmente en los últimos días, la ministra de Industria y Comercio, Liz Cramer, señaló que hacerlo representaría consecuencias a la economía.
“La economía no se puede permitir retroceder de fase porque podemos tener otro tipo de consecuencia”, expresó la titular del MIC en entrevista con la R800 AM esta mañana.
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No obstante, asimiló respecto a la situación sanitaria que la cartera de Salud representa un alto impacto en las medidas que se van tomando y que no queda de otra más que cuidarse entre todos, al tiempo de acentuar que cada uno de los sectores debe cumplir con sus responsabilidades.
En dicho sentido, en lo que respecta al sector industria, mencionó que no se llegó a una cuarentena total al 100% y tampoco hubo desabastecimiento gracias a que las actividades siguieron con una producción en modo cuadrillas.
Industrias no pararon
En cuanto a los últimos números, Cramer indicó que se registró un pequeño repunte en las recaudaciones y que en ciertas industrias que no pararon pese a la crisis, sectores como los vinculados al sector farmacéutico y los alimenticios, incluso tienen buenos niveles de exportación.
En tanto que también es imperiosa la necesidad de otros sectores que no pasaron de la fase 2 de trabajar y poder subsistir, entre ellos uno de los rubros más golpeados fue el de autopartes, que en el primer mes de cuarentena total registró pérdidas del 70% en las exportaciones, situación que mejoró, pero persiste igual la merma por la industria automotriz misma en las matrices, cuya producción bajó por la falta de demanda global.
Así también, en medio de la crisis de la pandemia, resaltó que se pudo acrecentar el comercio electrónico que creció bastante con transacciones que se incrementaron en un 70% y en motos casi 60%, pero todavía se registra una lentitud en el consumo, dijo Cramer.
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Trabajo en cuadrillas
Otro de los sectores que no pararon fue el de la construcción y destacó que el trabajar en cuadrillas garantiza el poder seguir trabajando antes que parar totalmente. Al igual que el teletrabajo, que es una modalidad que llegó para quedarse, en especial para los sectores de servicios y todas aquellas tareas que se puedan aplicar desde la casa.
Por último, alegó que con la pandemia se tuvo que aprender a cambiar todo con cambios radicales en el aspecto laboral, y que si toca seguir aprendiendo así será, pues queda mucho aún por librar en la batalla.
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MIC y Senatur avanzan en acciones para fortalecer a las mipymes turísticas del interior
A fin de a avanzar en la implementación de acciones conjuntas orientadas al fortalecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) del sector turístico en el interior del país,representantes del Ministerio de Industria y Comercio (MIC) y de la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur) mantuvieron una reunión técnica.
El encuentro se desarrolló en la sede de la Senatur, en el marco del mecanismo de trabajo acordado entre el ministro del MIC, Marco Riquelme, y el ministro de Turismo, Jacinto Santa María.
Durante la reunión, los equipos técnicos de ambas instituciones analizaron las modalidades de apoyo técnico y financiero que serán implementadas para potenciar a los establecimientos turísticos de menor escala, con el objetivo de fortalecer su desarrollo y sostenibilidad.
Otro de los puntos abordados fue la importancia de promover la formalización de los emprendimientos turísticos, considerando que este proceso permitirá a las empresas acceder con mayor facilidad a productos y servicios financieros.
Además, señalaron que la formalización contribuirá a ampliar las oportunidades de comercialización y crecimiento de las mipymes, favoreciendo su inserción en mercados más competitivos.
Finalmente destacaron que la alianza interinstitucional busca generar mayores oportunidades para los emprendedores turísticos del país, impulsando el desarrollo económico local y fortaleciendo la competitividad del sector turístico nacional.
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Cuidado del suelo, la clave para el futuro de la agricultura paraguaya
- Jimmi Peralta
- Fotos: Gentileza
El Ing. Agr. Carlos Alcides Villalba encabezó una investigación sobre salud del suelo cuya principal conclusión fue que la siembra directa alcanzó su mayor potencial cuando estuvo acompañada por rotación de cultivos, plantas de cobertura y una mayor diversificación del sistema. Los resultados demostraron que la diversificación no solo protege el suelo físicamente, sino que fortalece procesos biológicos esenciales para el reciclaje de nutrientes, la formación de materia orgánica y el mantenimiento de la fertilidad a largo plazo.
El Ing. Agr. Carlos Alcides Villalba se encuentra realizando estudios de doctorado en Suelos y Nutrición de Plantas en la Universidad de São Paulo (Brasil) en su carácter de investigador del Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA), Centro de Investigación Capitán Miranda. En ese marco, realizó una investigación que dio pie a varias publicaciones científicas sobre el manejo de suelo en territorio paraguayo, aportando conclusiones propias aplicadas a la realidad del país.
En este diálogo con La Nación/Nación Media, el investigador aporta elementos para pensar en una producción sostenible que considere el suelo como elemento fundamental que requiere un manejo adecuado y normado a partir de evidencias científicas aplicadas a la realidad local.
–¿Cuál es la línea de investigación que estás realizando actualmente?
–Mi línea de investigación se centra en la salud del suelo y la sostenibilidad agrícola. Trabajo con indicadores físicos, químicos y biológicos del suelo, buscando entender cómo las prácticas de manejo influyen en su funcionamiento integral. Es decir, no evaluamos el suelo solo como soporte para producir, sino como un sistema vivo y multifuncional, capaz de reciclar nutrientes, almacenar carbono, regular el agua, sostener raíces y mantener la productividad en el tiempo. Ese enfoque es importante porque permite pensar la agricultura desde una mirada más completa: producir, pero al mismo tiempo conservar el recurso suelo y fortalecer la sostenibilidad de los sistemas agrícolas.
–Recientemente vimos una publicación en la revista internacional Soil Systems sobre actividad biológica del suelo en sistemas agrícolas de Paraguay. ¿En qué contexto surge esta investigación y cómo se desarrolló?
–Se trata de un estudio que utilizó un experimento histórico del IPTA iniciado en 1991 en Capitán Miranda (departamento de Itapúa), donde evaluamos cinco sistemas agrícolas representativos de la región con diferentes formas de preparación del suelo, intensidades de diversificación de cultivos y uso de especies de cobertura. Esto nos permitió generar evidencia científica propia para comprender cómo las decisiones de manejo influyen en la actividad biológica del suelo después de más de tres décadas. Ese escenario nos permitió generar evidencia propia, bajo condiciones reales de producción, sobre cómo distintas estrategias de manejo influyen en la actividad biológica del suelo después de más de tres décadas.
EXPERIMENTO A LARGO PLAZO
–¿Cómo se da ese escenario de registros anteriores y qué oportunidades de ampliarlos en el presente tuvieron?
–El experimento de largo plazo iniciado en 1991 permitió reconstruir más de tres décadas de historia de distintos sistemas agrícolas. Esa continuidad nos dio la posibilidad de evaluar procesos que evolucionan muy lentamente, como la actividad biológica del suelo, algo que no puede entenderse con estudios de corta duración. Además, incorporamos herramientas y enfoques que hace 30 años no estaban disponibles, lo que nos permitió ampliar significativamente el conocimiento generado por ese experimento.
–¿Cómo se documentó el uso de suelo y prácticas agrícolas a lo largo de los años?
–Ese trabajo fue posible gracias al compromiso del Departamento de Suelos del IPTA. Durante más de tres décadas, los técnicos e investigadores dieron continuidad al experimento siguiendo rigurosamente los protocolos establecidos. Año tras año registraron las operaciones de campo, las secuencias de cultivos, las prácticas de manejo, las fertilizaciones, las especies de cobertura y todas las intervenciones realizadas en cada sistema. Ese seguimiento permanente es lo que hoy nos da la confianza de relacionar la condición actual del suelo con una historia de manejo bien conocida. Sin esa continuidad institucional, un estudio de esta naturaleza simplemente no habría sido posible.
–¿Cuáles son las conclusiones más relevantes que obtuvieron a partir de estos estudios?
–La principal conclusión fue que la siembra directa alcanzó su mayor potencial cuando estuvo acompañada por rotación de cultivos, plantas de cobertura y una mayor diversificación del sistema. La diversidad de especies aporta residuos y raíces con características diferentes, lo que amplía las fuentes de energía para los microorganismos y favorece una comunidad microbiana más activa y funcional. Eso se reflejó en un aumento de enzimas fundamentales para el funcionamiento del suelo. Observamos mayor actividad de la β-glucosidasa, responsable de la degradación de la celulosa y del ciclado del carbono; de la ureasa, que participa en la transformación del nitrógeno hacia formas aprovechables por las plantas; y de la fosfatasa ácida, que libera fósforo retenido en la materia orgánica. También evaluamos la arilsulfatasa, relacionada con el ciclo del azufre, aunque en este caso no observamos diferencias significativas entre los sistemas.
DIVERSIFICACIÓN
–¿Qué se infiere a partir de estos resultados?
–En conjunto estos resultados muestran que la diversificación no solo protege el suelo físicamente, sino que fortalece procesos biológicos esenciales para el reciclaje de nutrientes, la formación de materia orgánica y el mantenimiento de la fertilidad del suelo a largo plazo.
–¿Por qué es importante que Paraguay genere sus propios datos sobre salud del suelo?
–Primero es importante diferenciar dos conceptos. La actividad biológica del suelo es uno de los componentes de la salud del suelo, pero no representa la salud del suelo en su totalidad. Para saber si un suelo es realmente saludable es necesario integrar sus componentes físicos, químicos y biológicos, porque todos interactúan para determinar cómo funciona ese suelo. Justamente por eso es tan importante que Paraguay genere sus propios datos. El funcionamiento del suelo es muy dinámico y depende de muchos factores como el tipo de suelo, el clima, los sistemas de producción, los cultivos, las prácticas de manejo e incluso la realidad tecnológica de cada país. Por eso, un resultado obtenido en Brasil, Argentina o Europa no necesariamente representa lo que ocurre en Paraguay. Generar evidencia científica bajo nuestras propias condiciones nos permite entender cómo responden realmente nuestros suelos, identificar qué sistemas son más sostenibles y desarrollar recomendaciones basadas en conocimiento local. Hablamos mucho de agricultura sostenible y de salud del suelo, pero esos conceptos deben estar respaldados por datos científicos. Solo así podremos tomar mejores decisiones, orientar políticas públicas y avanzar hacia una agricultura más productiva, más resiliente y verdaderamente sostenible.
–¿Qué nivel de variación respecto a la presencia de actividad biológica es la normal o la correcta, y qué arrojaron los resultados de los estudios?
–En realidad hoy no existe un valor único que permita decir que una actividad biológica es baja, media o alta. Es parecido a la salud de una persona. Dos personas pueden tener valores diferentes en algunos análisis y, sin embargo, ambas estar sanas, porque esos valores dependen de la edad, la alimentación, el estilo de vida y muchas otras condiciones. Con el suelo ocurre algo similar: la actividad biológica depende del tipo de suelo, el clima, el cultivo y el manejo. Por eso, en este estudio no buscamos un número ideal, sino comparar sistemas bajo las mismas condiciones. Observamos que los sistemas más diversificados presentaron una actividad biológica superior, reflejada en enzimas relacionadas con la descomposición de la materia orgánica y el reciclaje de nutrientes, indicando un suelo biológicamente más activo y funcional.
SIMPLIFICACIÓN
–¿Qué tipo de riesgos o deterioros encontraron en suelos donde prácticas como la rotación y la siembra directa no se implementan?
–Paraguay ha avanzado enormemente en la adopción de la siembra directa. Sin embargo, muchas veces esa siembra directa se desarrolla bajo sucesiones simplificadas de cultivos comerciales, principalmente trigo-soja o maíz-soja, con una baja incorporación de rotaciones diversificadas y plantas de cobertura. Según datos nacionales, aunque cerca del 95 % de la superficie agrícola utiliza siembra directa, solo alrededor del 48 % incorpora rotación de cultivos y apenas un 8 % utiliza plantas de cobertura. Con el paso de los años, esa simplificación del sistema comienza a generar problemas. Al reducir la diversidad de especies también disminuye la diversidad de raíces, de residuos vegetales y de procesos biológicos que mantienen el suelo funcionando adecuadamente. Como consecuencia, aparecen con mayor frecuencia problemas de compactación, malezas resistentes, menor aporte de materia orgánica y una menor capacidad del suelo para recuperarse naturalmente. Por eso, el desafío para la agricultura paraguaya ya no es solamente hacer siembra directa. El verdadero desafío es construir sistemas más diversos y equilibrados, porque es esa diversidad la que permite que la siembra directa siga siendo eficiente y sostenible después de décadas de uso.
–Se menciona con frecuencia la alta calidad del tipo de suelo paraguayo en el sur y el este. ¿Existe un registro actualizado que valide eso?
–Es cierto que el sur y el este de Paraguay poseen algunos de los suelos con mayor potencial agrícola de Sudamérica. Pero una cosa es el potencial natural del suelo y otra muy distinta es su estado después de años de producción agrícola. Ese potencial no se mantiene solo; depende del manejo que reciba. Hoy todavía no contamos con suficiente información científica para afirmar con certeza cómo se encuentran los suelos de las distintas regiones del país. Nuestros resultados muestran justamente que no basta con asumir que un suelo es bueno por su origen. Encontramos que factores como el pH estuvieron estrechamente relacionados con la actividad biológica y, en otro estudio, observamos que la acidez del suelo fue una de las principales limitaciones para mejorar su salud. Eso significa que, aunque un suelo tenga un enorme potencial natural, si no corregimos sus limitaciones nunca llegará a expresar todo ese potencial.
EVIDENCIA CIENTÍFICA
–¿Estos resultados podrían servir como incentivo para la consolidación de buenas prácticas de los productores?
–Estos resultados aportan evidencia científica generada bajo las condiciones de Paraguay y ayudan a respaldar decisiones de manejo que muchas veces se basaban principalmente en información de otros países. Ese es uno de los principales aportes del trabajo. Al mismo tiempo, es importante entender que un solo estudio no cambia la agricultura. Este trabajo representa un primer paso dentro de un proceso mucho más amplio. Necesitamos seguir generando investigaciones en diferentes regiones, sistemas de producción y condiciones de suelo para construir una base científica cada vez más sólida.
–¿Qué beneficios obtienen los productores al conservar la salud del suelo?
–Los beneficios son mucho más amplios de lo que muchas veces imaginamos. Un suelo saludable infiltra y almacena mejor el agua, recicla con mayor eficiencia los nutrientes, favorece el crecimiento de las raíces y mantiene una mayor actividad biológica. Todo eso permite que los cultivos aprovechen mejor los recursos disponibles y sean más resilientes frente a sequías, lluvias intensas y otros eventos extremos que hoy son cada vez más frecuentes como consecuencia del cambio climático. Si queremos seguir aumentando la producción en las próximas décadas, el camino no puede ser expandir continuamente la frontera agrícola a costa de nuestros bosques y recursos naturales. El gran desafío es producir más y mejor sobre las áreas que ya están siendo cultivadas, aumentando la productividad sin comprometer la capacidad productiva del suelo. Por eso, cuidar el suelo no debe verse como una obligación ambiental, sino como una estrategia para el futuro de la agricultura paraguaya.
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Mezcla obligatoria de biodiésel se mantendrá en 7 % hasta diciembre
La Cámara Paraguaya de Biocombustibles y Energías Renovables (Biocap) informó que tras las reuniones mantenidas entre el Gobierno y los distintos sectores involucrados, el Ministerio de Industria y Comercio (MIC) resolvió adecuar temporalmente el porcentaje de mezcla obligatoria de biodiésel al 7 % hasta el 31 de diciembre de este 2026.
La medida fue dispuesta con el objetivo de brindar más tiempo para que toda la cadena continúe adaptando sus procesos e infraestructura. “La nueva resolución mantiene una hoja de ruta clara, estableciendo el retorno al 8 % a partir del 1 de enero de 2027”, mencionaron desde el gremio.
Asimismo, indicaron que desde la Biocap acompañarán el proceso de implementación gradual, basado en el diálogo, la previsibilidad y el fortalecimiento de la producción nacional de biocombustibles.
Con esta decisión, el MIC abrogó la Resolución n.º 472, del 19 de junio de 2026, mediante la cual se había establecido la mezcla obligatoria de entre 8 % y 10 % de biodiésel para el gasoil tipo 3, que pasará a ser implementada desde el año que viene.
Fortalecimiento de la industria
Según detalló la cartera, los porcentajes contribuyen al fortalecimiento de la industria nacional, la generación de empleo y la reducción de la dependencia de combustibles importados. Además, consolidan una política energética orientada a fortalecer la producción local de biocombustibles, reducir la dependencia de importaciones de combustibles fósiles y promover la industrialización de recursos de origen local.
Asimismo, el nuevo esquema brinda mayor previsibilidad al sector, generando mejores condiciones para la ampliación de la capacidad instalada y la reactivación de plantas actualmente inactivas. Con esta decisión, “Paraguay avanza hacia un modelo energético con mayor integración industrial y un uso más eficiente de sus recursos productivos”, detallaron.
En la misma línea, el titular de la Biocap, Massimiliano Corsi, aclaró esta semana que la nueva mezcla no afectará a los motores de los vehículos y sostuvo que Paraguay debe fortalecer sus normas, manuales técnicos, controles y buenas prácticas, recordando que Brasil utiliza una mezcla del 15 % sin que esto haya generado los problemas.
A su vez, afirmó que el biodiésel no provocará un aumento inmediato del precio del combustible, ya que en las condiciones actuales su costo se encuentra por debajo del diésel fósil, por lo que el país debe apuntar a reducir la dependencia externa y construir una política de independencia energética de largo plazo.
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Avanza la estandarización del perfil de consultores para fortalecer la asistencia a mipymes
Avanza el proceso de estandarización del perfil profesional de consultoría y asesoría para las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), impulsado por el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), a través del Viceministerio de Mipymes, en coordinación con el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) y el Servicio Nacional de Promoción Profesional (Sinafocal).
Desde el MIC señalaron que la iniciativa busca fortalecer la calidad de los servicios de asistencia técnica y promover la profesionalización de los especialistas que brindan acompañamiento al ecosistema de las mipymes.
En las últimas mesas técnicas, las instituciones avanzaron en la consolidación de los módulos formativos correspondientes al nivel de cualificación 5, equivalente a una especialización de posgrado, con una carga horaria ajustada a los requisitos establecidos para ese nivel de formación.
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Definición de roles
Como parte del proceso también se definieron los alcances de las funciones de asesor y consultor empresarial. Según lo trabajado en las mesas técnicas, los asesores estarán orientados al acompañamiento integral y continuo de las empresas, mientras que los consultores prestarán servicios especializados y de carácter puntual en áreas específicas de la gestión empresarial.
Próximas etapas
Las instituciones informaron que los siguientes pasos contemplan el cierre de los documentos técnicos actualizados, la revisión de los módulos formativos y la realización de mesas de validación con representantes de universidades, el sector privado y especialistas del ecosistema empresarial.
La iniciativa forma parte de los esfuerzos interinstitucionales para fortalecer la Red Nacional de Centros de Desarrollo Empresarial y avanzar en la implementación del Registro Nacional de Consultores Empresariales para Mipymes, con el propósito de consolidar un esquema de formación y certificación para estos profesionales.
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