A través de su embajada en nuestro país, el gobierno brasileño comunicó su aceptación a la propuesta de analizar medidas que permitan reactivar el comercio fronterizo.
En ese contexto, el embajador de Brasil, Flávio Soares, informó a la Cancillería Nacional la decisión del presidente Jair Bolsonaro con respecto al planteamiento paraguayo, de entablar un diálogo que conduzca a un acuerdo que posibilite mover el comercio en las zonas fronterizas entre ambos países.
Es así que se instalarán las mesas de asuntos técnicos con la participación de las autoridades competentes de cada país, destacaron desde el Ministerio de Relaciones Exteriores, tras la reunión del ministro Antonio Rivas con el representante diplomático del vecino país.
Una de las propuestas del Gobierno paraguayo a ser consensuada con el Brasil se refiere al servicio de delivery fronterizo, con el objetivo de reanimar la economía en la región.
A esta medida se agregan los planes impulsados por el Ejecutivo, como el programa de asistencia monetaria Pytyvõ 2.0 como una forma de reactivar los comercios de frontera y así como la asignación de fondos para créditos accesibles.
Las primeras reuniones virtuales para evaluar los instrumentos a ser aplicados se concretarán la próxima semana, conforme anunció el viceministro de Relaciones Económicas, Didier Olmedo.
Leé también: Proyectan edificar 6.000 viviendas para este semestre, 1.500 en ciudades fronterizas
Dejanos tu comentario
Brasil elige próximo Congreso, que puede definir el destino de Jair Bolsonaro
No es solo Lula o Flávio Bolsonaro. El domingo, los brasileños depositarán seis votos entre la presidencia, autoridades estatales y un Congreso que cobra importancia en esta elección porque puede definir el destino del ex mandatario Jair Bolsonaro, preso por golpismo.
Más de 158 millones de electores están convocados para elegir casi 1.800 cargos.
La reñida carrera entre el presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva y el hijo mayor del exmandatario ultraderechista, Flávio Bolsonaro, acapara la atención.
Pero la renovación de la Cámara de Diputados y de dos tercios del Senado, ambos de mayoría conservadora al día de hoy, será clave para el futuro presidente.
El voto del Congreso es necesario para una amnistía que defiende Flávio Bolsonaro para su padre, condenado a 27 años de prisión por un intento de golpe de Estado contra Lula en 2022.
Michelle y Carlos Bolsonaro, esposa e hijo del exmandatario, aspiran a dos de los 54 escaños en juego en el senado.
Jair Renan Bolsonaro, de 28 años y el menor de los hijos varones del exmandatario, aspira a un escaño en la cámara baja, que dejó su medio hermano Eduardo al autoexiliarse en Estados Unidos en 2025.
Te puede interesar: Lula y Flávio Bolsonaro cierran campaña en Brasil antes de apretadas elecciones
Revancha suprema
Decenas de pedidos para destituir a Alexandre de Moraes, el juez que condujo el proceso contra Bolsonaro, esperan trámite en el Senado.
Hasta ahora los ha frenado la presidencia de la cámara alta, en manos del “centrão”, un bloque conservador informal. Pero el nuevo Senado elegirá a su jefe en febrero. Destituir a un juez requiere 54 de los 81 votos de los senadores.
Flávio Bolsonaro defiende un “impeachment” o juicio político para Moraes.
“Es un poder que nunca se ha utilizado, pero diversos senadores, especialmente de la derecha, han señalado que forma parte de su plataforma política”, dijo a la AFP Alvaro Jorge, profesor de derecho de la Fundación Getulio Vargas.
El Senado también aprueba o rechaza a los nominados del presidente a la corte suprema.
Quien gane las presidenciales podrá postular a cuatro de sus 11 integrantes.
En la Cámara de Diputados se disputan los 513 asientos.
Cerca del 80 % de los diputados busca la reelección en el hemiciclo, donde hoy el bolsonarismo tiene la mayor bancada, sin ser mayoría.
Fuente: AFP
Leé también: Jefe de prisiones de Tennessee que supervisó ejecución fallida renuncia
Dejanos tu comentario
Lula y Flávio Bolsonaro cierran campaña en Brasil antes de apretadas elecciones
El mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y su rival Flávio Bolsonaro cerraron este sábado sus campañas con multitudinarias caravanas, un día antes de definir en las urnas unas ajustadas elecciones presidenciales.
El presidente de izquierda recorrió Sao Paulo de sombrero y rodeado por una marea roja -el color de su Partido de los Trabajadores- que paralizó la famosa Avenida Paulista.
Lula, que busca el domingo un cuarto mandato con casi 81 años, ondeaba una bandera de Brasil subido en el techo de una camioneta.
El izquierdista ha hecho de la soberanía el foco principal de su campaña, advirtiendo contra toda interferencia del presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha dicho que sigue “muy de cerca” las elecciones.
La mayor ciudad del país también fue escenario del cierre de campaña del exdirigente sindical hace cuatro años, cuando venció en un áspero balotaje al expresidente de extrema derecha Jair Bolsonaro (2019-2022), padre de Flávio Bolsonaro.
“Lucharé con todas mis fuerzas (...) por el pueblo brasileño, que derrotará a la extrema derecha”, dijo Lula al plantear que en las elecciones se enfrentarán la “democracia y la soberanía” contra “la barbarie y la corrupción”.
Flávio en moto
De su lado, Flávio Bolsonaro, legislador de 45 años, que al mejor estilo de su padre recorrió el interior de Sao Paulo en un desfile de centenares de motos, busca sumarse al avance de gobiernos conservadores en América Latina.
“¡Vamos, Brasil quiere un cambio! No votes en cuotas dos veces. Hazlo de una sola vez este domingo”, dijo el legislador en alusión a una segunda vuelta electoral, en un video publicado por el gobernador del estado, Tarcísio de Freitas.
En las encuestas, ninguno de los candidatos alcanza los apoyos suficientes para ser elegido en primera vuelta, por lo que se enfrentarían en un segundo turno el 25 de octubre.
Miles con camisetas y gorras rojas, el color del Partido de los Trabajadores (PT), acompañaron a Lula en su última batalla electoral.
En una pared en la Avenida Paulista fueron pegados tres fotomontajes que muestran a Flávio Bolsonaro junto a Trump.
Encima aparecen varios mensajes escritos en rojo como “Make Brazil Quintal Again (Hagamos de Brasil nuestro patio trasero otra vez)”.
Lula ha acusado al gobierno de Trump de querer hacerse con las riquezas de Brasil y el mes pasado en la ONU dijo que el país no es el “patio trasero” de nadie.
“Es fundamental que los brasileños sepan que no solo están votando por un candidato a presidente; están votando por quien defiende nuestro país o por quien entrega nuestro país”, dijo a la AFP Tiago Lorureto, un contador de 35 años.
Fuente: AFP
Leé también: Crean documental sobre Taiwán con versión en guaraní
Dejanos tu comentario
Lula y Flávio Bolsonaro juegan al vale todo antes de primera vuelta en Brasil
El presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva y su rival de derecha Flávio Bolsonaro cruzan acusaciones de todo tipo antes de las elecciones del domingo en Brasil, donde Estados Unidos suspendió este viernes sus servicios consulares por motivos de seguridad.
Lula, de 80 años, se mide con el senador Bolsonaro, de 45, que busca subirse a la ola conservadora regional alentada por Donald Trump, aliado de su padre, el exmandatario ultraderechista Jair Bolsonaro.
El presidente de Estados Unidos dijo el jueves que sigue “muy de cerca” estas elecciones.
Washington suspendió este viernes sus servicios consulares en Brasil por “preocupaciones” relativas a la seguridad. Australia cerró su embajada por el mismo motivo, pero ninguna de las dos delegaciones especificó las amenazas detectadas.
La policía dijo haber ejecutado dos órdenes de allanamiento e incautación para investigar posibles amenazas contra instalaciones diplomáticas estadounidenses, sin encontrar pruebas que “corroboren los riesgos reportados inicialmente”.
“Es algo inédito, no tiene el menor sentido. Es una de las formas que tiene Trump de disputar la opinión pública brasileña”, reaccionó Edinho Silva, coordinador de la campaña de Lula.
Las encuestas dan ventaja al izquierdista, pero prevén un balotaje el 25 de octubre, para el que Lula y Bolsonaro aparecen igualados.
Ambos candidatos se dan sus últimos baños de masas antes de acudir a las urnas.
Miles de personas acompañaron este viernes a Lula, subido en lo alto de una camioneta, en un recorrido por el centro de Rio.
“Mi voto es para Lula. Ahora que es mayor, tiene aún más experiencia y estoy segura de que hará incluso más de lo que ya ha hecho”, dijo a la AFP Ana Santos, una jubilada de 75 años que asistió al mitin ayudándose con una muleta.
Flávio Bolsonaro invitó a una “megacaravana” de motos el sábado en el interior del estado de Sao Paulo.
Santa polémica
La campaña estuvo marcada por escándalos de corrupción, incluida una investigación contra Flávio Bolsonaro, y la recta final la dominaron controversias surgidas en redes sociales.
Favorito entre católicos, Lula se hizo eco de una información falsa según la cual su rival pretendía retirar el título de patrona de Brasil a Nossa Senhora Aparecida, en un supuesto guiño a los evangélicos que no veneran a esta virgen.
El voto religioso es codiciado en Brasil, uno de los países con más cristianos del mundo.
De su lado, Flávio Bolsonaro acusó a Lula de “machista” por haber dicho que los hombres son “cobardes” para examinarse la próstata, mientras “las mujeres aprenden a recibir tacto desde pequeñas” en el ginecólogo.
“Brasil ya no lo aguanta”
Ambos candidatos creen en la victoria desde la primera vuelta.
“Las elecciones se definirán el domingo. Y si no, paciencia”, dijo Lula.
Flávio Bolsonaro afirmó que el izquierdista “será expulsado” de la presidencia. “Brasil ya no lo aguanta”.
El tercer mandato de Lula se cierra con un desempleo en mínimos, una inflación contenida, pero a la vez una economía que se desacelera y una inseguridad que alarma a los brasileños.
En la campaña buscó el apoyo de las clases populares: subió la dotación del programa de asistencia social Bolsa Familia y prohibió las apuestas en línea, una lacra que endeuda a millones.
También enarboló la bandera de la soberanía y repitió que Trump no debe “meterse” en los comicios.
Hasta ahora el republicano no apoyó explícitamente a Flávio Bolsonaro, si bien respaldó a su padre durante su juicio por golpismo tras perder la reelección contra Lula en 2022. Fue condenado a 27 años de cárcel.
Un respaldo activo de Trump “sería malo” para el senador, dice a la AFP una fuente del gobierno de Lula, debido a la impopularidad del republicano entre buena parte de los brasileños.
Del lado bolsonarista coinciden: una fuente de su campaña dijo a la AFP que unas palabras de Trump para Bolsonaro serían “innecesarias”.
Flávio Bolsonaro le pisa los talones a Lula y su intención de voto no se resintió pese a ser investigado por posible corrupción, tras haberle pedido dinero a un banquero detenido por estafa para una película sobre su padre.
El senador, que se define más moderado que Jair Bolsonaro, promete mano dura contra la inseguridad, entre las principales preocupaciones sociales.
Fuente: AFP
Leé también: Misión de observadores electorales analizará particularidades en zonas fronterizas
Dejanos tu comentario
Flávio Bolsonaro cancela debate electoral con Lula tras denuncia de censura
El senador derechista Flávio Bolsonaro, principal rival del presidente Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones brasileñas, canceló a última hora su participación el jueves en un debate televisivo y acusó a la corte electoral de “censura”. El hijo del expresidente Jair Bolsonaro hizo el anuncio dos horas antes del inicio previsto del debate en TV Globo, la mayor cadena del país.
El izquierdista Lula ya había declinado la invitación al tradicional debate. Flávio debatiría con otros tres candidatos sin posibilidades de ganar el domingo. “Acabo de tomar la decisión de no ir al debate de Globo debido a la censura impuesta al evento por el Tribunal Superior Electoral”, escribió Flávio Bolsonaro en la red social X.
Poco antes, la corte electoral había dictaminado que TV Globo no podía dejar, como planeaba, una silla vacía en el plató para representar la ausencia de Lula, según una resolución a la que tuvo acceso la AFP. Esta decisión también prohíbe a los participantes usar su tiempo de intervención para dirigirse a la silla vacía e interrogar a un ausente Lula.
Lula mantiene una ligera ventaja en las encuestas en la primera vuelta, pero los dos favoritos están prácticamente empatados en un eventual balotaje el 25 de octubre. Según una encuesta de Datafolha publicada el jueves por la noche, el izquierdista lidera con el 48% de los votos, frente al 45% de su rival en una segunda vuelta.
Fuente: AFP.