El Grupo Cartes nuevamente pone a disposición del público productos de alta calidad para el cuidado de la piel del bebé. Esta vez se trata del nuevo alcohol en gel hipoalergénico Mimo. Bajo la firma Productos Personales SA (Proper), la marca Mimo fue recientemente lanzada al mercado. En marzo pasado salió la propuesta de pañales y para junio ya lanzó su segundo producto, consistente en el nuevo alcohol en gel hipoalergénico Mimo.
La iniciativa de Mimo surgió con el objetivo de cuidar y garantizar con productos de alta calidad la piel de los bebés. La nueva propuesta viene a su vez para proteger a los más pequeños de la casa en el marco de una pandemia, pues fortalece el cuidado de la piel y a la vez protege de patógenos. Su composición hipoalergénica no solo puede ser utilizada para el cuidado de los bebés, sino además a los más grandes de la familia.
“Mimo está direccionado para toda la familia y ahora con el modo COVID vivir, más que nadie somos los adultos quienes debemos extremar los cuidados, aún más si estamos en contacto con bebés o niños, por lo que es responsabilidad del adulto protegerse y protegerlos”, expresó Marcelo Caballero, jefe de Marca de Mimo.
Particularidad
En ese sentido, explicó que el alcohol en gel Mimo tiene la particularidad de que es hipoalergénico y a diferencia de otras opciones que generalmente dejan la mano seca por el uso frecuente, a más de una sensación gomosa o pegajosa al poco instante de colocarse, Mimo no produce tales efectos ya que tiene glicerina, con lo que la piel queda humectada y al ser hipoalergénico no se reduce el riesgo de irritaciones.
Así mismo, Caballero resaltó que el producto cuenta con una fragancia especial de perfumería a diferencia del resto y que la esencia de la marca es la ecuación de buen producto a buen precio, ya que se trata de una opción que goza de la mejor calidad en el mercado.
Puede interesarle: Basa Capital ofrece sus Fondos Mutuos para ayudar a empresas
100% nacional
Mimo ya tiene una distribución a nivel país y está presente en varios puntos de ventas, sean supermercados y farmacias, en dos presentaciones, una de 315 ml y otra de 500 ml, apostando a la mano de obra local, ya que se trata de un producto 100% nacional.
El mismo es fabricado por la firma Atman SA con un 70% de alcohol, que elabora los productos de Desingel, que ya es reconocido como referente en el mercado local, quienes de forma conjunta con Proper desarrollaron el alcohol en gel Mimo y proveen el producto a la industria nacional.
Dejanos tu comentario
MIC y Senatur avanzan en acciones para fortalecer a las mipymes turísticas del interior
A fin de a avanzar en la implementación de acciones conjuntas orientadas al fortalecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) del sector turístico en el interior del país,representantes del Ministerio de Industria y Comercio (MIC) y de la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur) mantuvieron una reunión técnica.
El encuentro se desarrolló en la sede de la Senatur, en el marco del mecanismo de trabajo acordado entre el ministro del MIC, Marco Riquelme, y el ministro de Turismo, Jacinto Santa María.
Durante la reunión, los equipos técnicos de ambas instituciones analizaron las modalidades de apoyo técnico y financiero que serán implementadas para potenciar a los establecimientos turísticos de menor escala, con el objetivo de fortalecer su desarrollo y sostenibilidad.
Otro de los puntos abordados fue la importancia de promover la formalización de los emprendimientos turísticos, considerando que este proceso permitirá a las empresas acceder con mayor facilidad a productos y servicios financieros.
Además, señalaron que la formalización contribuirá a ampliar las oportunidades de comercialización y crecimiento de las mipymes, favoreciendo su inserción en mercados más competitivos.
Finalmente destacaron que la alianza interinstitucional busca generar mayores oportunidades para los emprendedores turísticos del país, impulsando el desarrollo económico local y fortaleciendo la competitividad del sector turístico nacional.
Dejanos tu comentario
Cuidado del suelo, la clave para el futuro de la agricultura paraguaya
- Jimmi Peralta
- Fotos: Gentileza
El Ing. Agr. Carlos Alcides Villalba encabezó una investigación sobre salud del suelo cuya principal conclusión fue que la siembra directa alcanzó su mayor potencial cuando estuvo acompañada por rotación de cultivos, plantas de cobertura y una mayor diversificación del sistema. Los resultados demostraron que la diversificación no solo protege el suelo físicamente, sino que fortalece procesos biológicos esenciales para el reciclaje de nutrientes, la formación de materia orgánica y el mantenimiento de la fertilidad a largo plazo.
El Ing. Agr. Carlos Alcides Villalba se encuentra realizando estudios de doctorado en Suelos y Nutrición de Plantas en la Universidad de São Paulo (Brasil) en su carácter de investigador del Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA), Centro de Investigación Capitán Miranda. En ese marco, realizó una investigación que dio pie a varias publicaciones científicas sobre el manejo de suelo en territorio paraguayo, aportando conclusiones propias aplicadas a la realidad del país.
En este diálogo con La Nación/Nación Media, el investigador aporta elementos para pensar en una producción sostenible que considere el suelo como elemento fundamental que requiere un manejo adecuado y normado a partir de evidencias científicas aplicadas a la realidad local.
–¿Cuál es la línea de investigación que estás realizando actualmente?
–Mi línea de investigación se centra en la salud del suelo y la sostenibilidad agrícola. Trabajo con indicadores físicos, químicos y biológicos del suelo, buscando entender cómo las prácticas de manejo influyen en su funcionamiento integral. Es decir, no evaluamos el suelo solo como soporte para producir, sino como un sistema vivo y multifuncional, capaz de reciclar nutrientes, almacenar carbono, regular el agua, sostener raíces y mantener la productividad en el tiempo. Ese enfoque es importante porque permite pensar la agricultura desde una mirada más completa: producir, pero al mismo tiempo conservar el recurso suelo y fortalecer la sostenibilidad de los sistemas agrícolas.
–Recientemente vimos una publicación en la revista internacional Soil Systems sobre actividad biológica del suelo en sistemas agrícolas de Paraguay. ¿En qué contexto surge esta investigación y cómo se desarrolló?
–Se trata de un estudio que utilizó un experimento histórico del IPTA iniciado en 1991 en Capitán Miranda (departamento de Itapúa), donde evaluamos cinco sistemas agrícolas representativos de la región con diferentes formas de preparación del suelo, intensidades de diversificación de cultivos y uso de especies de cobertura. Esto nos permitió generar evidencia científica propia para comprender cómo las decisiones de manejo influyen en la actividad biológica del suelo después de más de tres décadas. Ese escenario nos permitió generar evidencia propia, bajo condiciones reales de producción, sobre cómo distintas estrategias de manejo influyen en la actividad biológica del suelo después de más de tres décadas.
EXPERIMENTO A LARGO PLAZO
–¿Cómo se da ese escenario de registros anteriores y qué oportunidades de ampliarlos en el presente tuvieron?
–El experimento de largo plazo iniciado en 1991 permitió reconstruir más de tres décadas de historia de distintos sistemas agrícolas. Esa continuidad nos dio la posibilidad de evaluar procesos que evolucionan muy lentamente, como la actividad biológica del suelo, algo que no puede entenderse con estudios de corta duración. Además, incorporamos herramientas y enfoques que hace 30 años no estaban disponibles, lo que nos permitió ampliar significativamente el conocimiento generado por ese experimento.
–¿Cómo se documentó el uso de suelo y prácticas agrícolas a lo largo de los años?
–Ese trabajo fue posible gracias al compromiso del Departamento de Suelos del IPTA. Durante más de tres décadas, los técnicos e investigadores dieron continuidad al experimento siguiendo rigurosamente los protocolos establecidos. Año tras año registraron las operaciones de campo, las secuencias de cultivos, las prácticas de manejo, las fertilizaciones, las especies de cobertura y todas las intervenciones realizadas en cada sistema. Ese seguimiento permanente es lo que hoy nos da la confianza de relacionar la condición actual del suelo con una historia de manejo bien conocida. Sin esa continuidad institucional, un estudio de esta naturaleza simplemente no habría sido posible.
–¿Cuáles son las conclusiones más relevantes que obtuvieron a partir de estos estudios?
–La principal conclusión fue que la siembra directa alcanzó su mayor potencial cuando estuvo acompañada por rotación de cultivos, plantas de cobertura y una mayor diversificación del sistema. La diversidad de especies aporta residuos y raíces con características diferentes, lo que amplía las fuentes de energía para los microorganismos y favorece una comunidad microbiana más activa y funcional. Eso se reflejó en un aumento de enzimas fundamentales para el funcionamiento del suelo. Observamos mayor actividad de la β-glucosidasa, responsable de la degradación de la celulosa y del ciclado del carbono; de la ureasa, que participa en la transformación del nitrógeno hacia formas aprovechables por las plantas; y de la fosfatasa ácida, que libera fósforo retenido en la materia orgánica. También evaluamos la arilsulfatasa, relacionada con el ciclo del azufre, aunque en este caso no observamos diferencias significativas entre los sistemas.
DIVERSIFICACIÓN
–¿Qué se infiere a partir de estos resultados?
–En conjunto estos resultados muestran que la diversificación no solo protege el suelo físicamente, sino que fortalece procesos biológicos esenciales para el reciclaje de nutrientes, la formación de materia orgánica y el mantenimiento de la fertilidad del suelo a largo plazo.
–¿Por qué es importante que Paraguay genere sus propios datos sobre salud del suelo?
–Primero es importante diferenciar dos conceptos. La actividad biológica del suelo es uno de los componentes de la salud del suelo, pero no representa la salud del suelo en su totalidad. Para saber si un suelo es realmente saludable es necesario integrar sus componentes físicos, químicos y biológicos, porque todos interactúan para determinar cómo funciona ese suelo. Justamente por eso es tan importante que Paraguay genere sus propios datos. El funcionamiento del suelo es muy dinámico y depende de muchos factores como el tipo de suelo, el clima, los sistemas de producción, los cultivos, las prácticas de manejo e incluso la realidad tecnológica de cada país. Por eso, un resultado obtenido en Brasil, Argentina o Europa no necesariamente representa lo que ocurre en Paraguay. Generar evidencia científica bajo nuestras propias condiciones nos permite entender cómo responden realmente nuestros suelos, identificar qué sistemas son más sostenibles y desarrollar recomendaciones basadas en conocimiento local. Hablamos mucho de agricultura sostenible y de salud del suelo, pero esos conceptos deben estar respaldados por datos científicos. Solo así podremos tomar mejores decisiones, orientar políticas públicas y avanzar hacia una agricultura más productiva, más resiliente y verdaderamente sostenible.
–¿Qué nivel de variación respecto a la presencia de actividad biológica es la normal o la correcta, y qué arrojaron los resultados de los estudios?
–En realidad hoy no existe un valor único que permita decir que una actividad biológica es baja, media o alta. Es parecido a la salud de una persona. Dos personas pueden tener valores diferentes en algunos análisis y, sin embargo, ambas estar sanas, porque esos valores dependen de la edad, la alimentación, el estilo de vida y muchas otras condiciones. Con el suelo ocurre algo similar: la actividad biológica depende del tipo de suelo, el clima, el cultivo y el manejo. Por eso, en este estudio no buscamos un número ideal, sino comparar sistemas bajo las mismas condiciones. Observamos que los sistemas más diversificados presentaron una actividad biológica superior, reflejada en enzimas relacionadas con la descomposición de la materia orgánica y el reciclaje de nutrientes, indicando un suelo biológicamente más activo y funcional.
SIMPLIFICACIÓN
–¿Qué tipo de riesgos o deterioros encontraron en suelos donde prácticas como la rotación y la siembra directa no se implementan?
–Paraguay ha avanzado enormemente en la adopción de la siembra directa. Sin embargo, muchas veces esa siembra directa se desarrolla bajo sucesiones simplificadas de cultivos comerciales, principalmente trigo-soja o maíz-soja, con una baja incorporación de rotaciones diversificadas y plantas de cobertura. Según datos nacionales, aunque cerca del 95 % de la superficie agrícola utiliza siembra directa, solo alrededor del 48 % incorpora rotación de cultivos y apenas un 8 % utiliza plantas de cobertura. Con el paso de los años, esa simplificación del sistema comienza a generar problemas. Al reducir la diversidad de especies también disminuye la diversidad de raíces, de residuos vegetales y de procesos biológicos que mantienen el suelo funcionando adecuadamente. Como consecuencia, aparecen con mayor frecuencia problemas de compactación, malezas resistentes, menor aporte de materia orgánica y una menor capacidad del suelo para recuperarse naturalmente. Por eso, el desafío para la agricultura paraguaya ya no es solamente hacer siembra directa. El verdadero desafío es construir sistemas más diversos y equilibrados, porque es esa diversidad la que permite que la siembra directa siga siendo eficiente y sostenible después de décadas de uso.
–Se menciona con frecuencia la alta calidad del tipo de suelo paraguayo en el sur y el este. ¿Existe un registro actualizado que valide eso?
–Es cierto que el sur y el este de Paraguay poseen algunos de los suelos con mayor potencial agrícola de Sudamérica. Pero una cosa es el potencial natural del suelo y otra muy distinta es su estado después de años de producción agrícola. Ese potencial no se mantiene solo; depende del manejo que reciba. Hoy todavía no contamos con suficiente información científica para afirmar con certeza cómo se encuentran los suelos de las distintas regiones del país. Nuestros resultados muestran justamente que no basta con asumir que un suelo es bueno por su origen. Encontramos que factores como el pH estuvieron estrechamente relacionados con la actividad biológica y, en otro estudio, observamos que la acidez del suelo fue una de las principales limitaciones para mejorar su salud. Eso significa que, aunque un suelo tenga un enorme potencial natural, si no corregimos sus limitaciones nunca llegará a expresar todo ese potencial.
EVIDENCIA CIENTÍFICA
–¿Estos resultados podrían servir como incentivo para la consolidación de buenas prácticas de los productores?
–Estos resultados aportan evidencia científica generada bajo las condiciones de Paraguay y ayudan a respaldar decisiones de manejo que muchas veces se basaban principalmente en información de otros países. Ese es uno de los principales aportes del trabajo. Al mismo tiempo, es importante entender que un solo estudio no cambia la agricultura. Este trabajo representa un primer paso dentro de un proceso mucho más amplio. Necesitamos seguir generando investigaciones en diferentes regiones, sistemas de producción y condiciones de suelo para construir una base científica cada vez más sólida.
–¿Qué beneficios obtienen los productores al conservar la salud del suelo?
–Los beneficios son mucho más amplios de lo que muchas veces imaginamos. Un suelo saludable infiltra y almacena mejor el agua, recicla con mayor eficiencia los nutrientes, favorece el crecimiento de las raíces y mantiene una mayor actividad biológica. Todo eso permite que los cultivos aprovechen mejor los recursos disponibles y sean más resilientes frente a sequías, lluvias intensas y otros eventos extremos que hoy son cada vez más frecuentes como consecuencia del cambio climático. Si queremos seguir aumentando la producción en las próximas décadas, el camino no puede ser expandir continuamente la frontera agrícola a costa de nuestros bosques y recursos naturales. El gran desafío es producir más y mejor sobre las áreas que ya están siendo cultivadas, aumentando la productividad sin comprometer la capacidad productiva del suelo. Por eso, cuidar el suelo no debe verse como una obligación ambiental, sino como una estrategia para el futuro de la agricultura paraguaya.
•
Dejanos tu comentario
Sicario conversó con la víctima y luego la mató, comentó agente policial
El Jefe de Prevención de la Policía Nacional del departamento de Amambay, comisario Sergio Sosa, brindó detalles sobre el homicidio de Vicente Menesses, de 50 años, ocurrido en la fracción Ciudad Aeropuerto de Pedro Juan Caballero.
De acuerdo con las primeras informaciones y el testimonio de la nuera de la víctima, un hombre que se desplazaba solo en una motocicleta llegó hasta la casa, se bajó de su motocicleta, se acercó a conversar con Menesses, quien se encontraba sentado en un sillón frente a la casa y luego de unos minutos de dialogar, el sujeto sacó un arma de fuego y comenzó a disparar directamente contra la víctima, para luego huir del lugar. En la escena del crimen fueron halladas 18 vainillas servidas.
Te puede interesar: Juzgado de Ejecución Penal entregó rodados decomisados a la Senabico
La Policía Nacional informó que Vicente Menesses residía en Pedro Juan Caballero, pero había llegado de visita a la casa de su nuera, donde acostumbraba compartir con su nieto. La familiar señaló que las visitas eran frecuentes.
Durante el procedimiento, encabezado por el fiscal Santiago Martínez, con apoyo del médico forense y personal de Criminalística, se inspeccionó una riñonera que llevaba el fallecido. En su interior fueron encontrados más de 5 millones de guaraníes y más de 1.000 reales.
El fiscal informó que, tras una evaluación preliminar del médico forense, se determinó que la víctima presentaba aproximadamente 13 impactos de proyectil de arma de fuego en el rostro, el cuello y el tórax.
Finalmente, Martínez indicó que el Ministerio Público realizará las diligencias correspondientes para determinar a qué se dedicaba la víctima, establecer el móvil del crimen e identificar al autor o los autores del homicidio.
Podes leer: Fiscalía emite orden de búsqueda por adolescente desaparecido hace una semana
Dejanos tu comentario
MIC impulsa Política Nacional de la Calidad para fortalecer el desarrollo productivo
Con el objetivo de fortalecer la competitividad de la industria nacional, facilitar el acceso a mercados internacionales y promover un crecimiento económico más sostenible e inclusivo, el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), junto con la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (Onudi) y la Unión Europea impulsan una actualización y reorientación de la Política Nacional de la Calidad.
De acuerdo con el MIC, se desarrolla en el marco del Programa SiCalidad Paraguay, financiado por la Unión Europea a través de la Estrategia Global Gateway e implementado en articulación con la Onudi. Como primera acción técnica del programa, se realizó un taller que reunió a representantes del sector público, privado, la academia y organismos de cooperación internacional para revisar el marco estratégico de la política.
El proceso busca consolidar una infraestructura de la calidad mediante el fortalecimiento de los servicios de normalización, metrología, acreditación, certificación, inspección y vigilancia, considerados fundamentales para elevar la productividad, generar confianza en los mercados y brindar mayor protección a los consumidores.
Lea más: ARP pide distribución equitativa en el cupo de exportación de carne en el Mercosur
La calidad como pilar del desarrollo industrial
Durante la apertura, el viceministro de Mipymes y ministro sustituto, Gustavo Giménez, sostuvo que la calidad constituye un pilar para el desarrollo industrial del país y un componente esencial de la política industrial impulsada por el Gobierno.
Señaló que la adopción de estándares permite a las empresas innovar, incorporar valor agregado, aumentar la productividad y competir tanto en el mercado interno como en el exterior.
Asimismo, destacó el impacto que la actualización de la política puede generar sobre las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), al considerar que la incorporación de estándares de calidad puede marcar la diferencia entre limitarse al mercado local o acceder a oportunidades de exportación.
El taller da continuidad al proceso iniciado en abril de este año, cuando fueron identificadas las principales necesidades de mejora del Sistema Nacional de la Calidad y las brechas existentes en cadenas de valor estratégicas como alimentos y madera. Según el MIC, el programa busca fortalecer la infraestructura nacional de la calidad para mejorar la inserción de los productos paraguayos en mercados cada vez más exigentes.