Desde el Ministerio de Agricultura y Ganadería informaron que las huertas familiares estarán destinadas a personas de asentamientos urbanos y periurbanos, con agua y terreno libre para el cultivo.
Los interesados deben contar con agua potable y una superficie de terreno para el cultivo, con luz solar la mayor parte del día. “Vivir en asentamientos urbanos y periurbanos, preferentemente en barrios dónde la necesidad de producir alimento sea real, y tener tiempo para los cuidados que requiera la producción”, informaron a través de su red social Twitter.
Recordaron que la instalación de las 50.000 huertas, forma parte de un paquete de medidas lanzadas por el MAG para apoyar al productor. “Contempla además, líneas de crédito del Crédito Agrícola de Habilitación (CAH) y otras 100.000 fincas de producción de mayor tamaño, entre otros”.
Los interesados del interior del país, deben contactar con los técnicos de los Centros de Desarrollo Agropecuario (CDA) y las Agencias Locales de Asistencia Técnica (ALAT), apostados en los 17 departamentos del país.
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Feria semanal de agricultura beneficiará a más de 170 familias
El Ministerio de Agricultura y Ganadería anuncia la realización de 7 Ferias de la Agricultura Familiar durante esta semana en las ciudades de Asunción, San Lorenzo, Lambaré, Fernando de la Mora y Caacupé. Beneficiará a más de 170 familias agrupadas en 4 organizaciones productivas de Central, Cordillera y Bajo Chaco.
Son impulsadas por el gobierno del Paraguay, a través de la cartera agropecuaria y sus dependencias técnicas, a fin de fomentar la venta directa de productos provenientes de las fincas familiares, sin intermediarios, garantizando precios justos, tanto para productores como para consumidores, además de fortalecer la producción nacional. Promoviendo la soberanía alimentaria, la economía local y el desarrollo sostenible del sector rural.
El cronograma de esta semana prevé de lunes a viernes la feria permanente de orquídeas en el Centro de Exposición y Venta, en el km 11 de la Ruta PY02, frente a la UNA, San Lorenzo, en el horario de 8 a 16:00 horas. Así también, de lunes a sábado, la feria permanente en el Centro de Producción de Orquídeas, en el km 52 de la Ruta PY02, Caacupé, de 8:00 a 16:30 y los sábados de 07:30 a 11 horas.
Así también, este martes, la Feria de la Agricultura Familiar se llevará a cabo en el Paseo 1811, en la ciudad de Fernando de la Mora, de 07 a 15 horas; el miércoles, la feria DeRaíz, en el Shopping Multiplaza de Asunción, de 07 a 19 horas.
Igualmente, el jueves 9, la feria PlazaFlores se llevará a cabo en el Shopping Multiplaza de Asunción. En tanto, la Feria de la Agricultura Familiar se hará de forma simultánea en la explanada de la Dirección de Educación Agraria en San Lorenzo y en el Shopping Century Plaza, Lambaré.
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Variada oferta de productos
Los asistentes podrán adquirir una variada oferta de productos a precios diferenciados, como ser: queso Paraguay, carne de cerdo, lechón, cabra, oveja, gallina casera, pato y huevo casero. Además de choclo, harina de maíz, poroto rojo, miel de abeja, maní, poroto manteca, poroto peky, ajo, papa, cebolla, habilla, almidón, tomate, pimiento, mandioca, batata, verdeos, frutas de estación, granos, artesanía indígena, plantas y flores, entre muchos otros.
Las Ferias de la Agricultura Familiar se llevan a cabo de 3 a 5 veces por semana a nivel país, gracias al amplio alcance de la Dirección de Extensión Agraria en 184 distritos y al trabajo de la Dirección de Comercialización en 20, actuando como un “puente” para que los productores de todo el país puedan comercializar sus productos de manera eficiente y rentable en el mercado.
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Producción de soja crece con mayores rindes y consolida nuevos polos agrícolas
El cultivo de la soja en Paraguay sigue consolidándose como uno de los pilares de la producción agrícola, tanto por su impacto económico como por su relevancia en la seguridad alimentaria. Este año, la zafra 2025/26, ya finalizada a nivel nacional, se perfila como una de las más importantes gracias a los buenos rendimientos registrados.
En un análisis realizado a partir de datos de las estadísticas del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), que abarca desde 1990 a 2025, se observaron promedios de rendimientos elevados en departamentos que no tuvieron una presencia histórica del cultivo, mientras que los departamentos con tradición en este rubro mantuvieron un promedio regular.
El estudio mostró que los departamentos con mayor tradición sojera como Alto Paraná, Itapúa, Caaguazú y Canindeyú mantienen una presencia constante del cultivo y niveles de rendimiento relativamente estables. En contraste, otras zonas con menor historial de siembra, como Paraguarí o Cordillera, presentan en algunos casos promedios elevados, aunque condicionados por una menor cantidad de años analizados y superficies más reducidas.
En términos generales, la mayoría de los departamentos superó los 2.000 kilos por hectárea en promedio histórico. Sin embargo, también se identificaron campañas con resultados por debajo de los 1.500 kilos por hectárea, reflejo de periodos adversos que afectaron especialmente a las zonas menos productivas.
La mejor zafra de la historia
El socio director y expresidente de la Asociación Paraguaya de Productores de Soja (APS), Karsten Friedrichsen, indicó a La Nación/Nación Media que este año se registraron puntualmente resultados muy positivos y se espera que sea la mejor zafra de soja de la historia del Paraguay.
“Eso está prácticamente ya confirmado. Tuvimos un verano no extremadamente caluroso hasta el mes de febrero, o sea con un diciembre y enero con temperaturas no extremadamente elevadas y lluvias en todos los departamentos, esa fue la principal causa”, señaló.
A esto se le sumaron las inversiones en tecnología, en fertilizantes, pero lo principal es que a diferencia de años anteriores, el clima se mostró más amigable para el ciclo de la soja en los distintos puntos donde se cultiva.
En ese sentido, la estrategia será seguir invirtiendo en buenas semillas e insumos, para mantener los buenos resultados. No obstante, existe una preocupación sobre el conflicto en Medio Oriente, donde el combustible se está encareciendo y los precios de los fertilizantes están aumentando, lo cual podría significar un problema para la próxima campaña, ya que existe una incertidumbre sobre el valor de los fertilizantes que están directamente conectados a la cotización del petróleo.
Promedio a nivel país
Por su parte, Hugo Pastore, director ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), mencionó que en esta campaña en líneas generales se registran muy buenos rendimientos con pocas excepciones. “Nuestros números se encuentran en general entre 3.350 y 3.400 kilos por hectárea en promedio a nivel país. Hay zonas menores y otras mayores”, sostuvo a LN/NM.
Aseguró que pese a que algunas regiones presentaron solo aguaceros en sus cultivos, de todos modos tuvieron resultados aceptables y satisfactorios. “Si vemos los números macro vamos a superar las 11 millones de toneladas de producción ya con la zafriña”, indicó Pastore.
Departamentos como Cordillera o Ñeembucú que aún no tienen una historia muy larga van perfilándose como una opción productiva para los productores, al igual que al norte de Caaguazú, donde también se está notando un crecimiento en pequeños productores que hoy representan más del 20 % de la producción nacional de soja.
El representante del gremio señaló que Paraguay tiene ventajas actualmente en cuanto a su clima idóneo para la producción del rubro, el suelo, horas de luz, consiguiendo sacar hasta cinco cosechas en dos años, por lo cual es una producción muy eficiente para el agricultor.
Apoyo a productores
Desde el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), el titular de la institución, Carlos Giménez, dijo que si bien la soja no forma parte de la agricultura familiar en gran medida, el año pasado y el anterior se inició con un plan para el apoyo a los agricultores, a fin de paliar la sequía de la zona del norte del país.
“Canindeyú, San Pedro, fueron beneficiados con insumos y semillas, y también con financiación, ya que tenían problemas de atrasos en los créditos, se hizo reestructuración de créditos como Sistema MAG”, indicó, resaltando que instituciones como el Crédito Agrícola de Habilitación o el Banco Nacional de Fomento ayudaron a financiar los proyectos productivos del año o eventualmente pidieron activación de préstamos.
Sostuvo que este plan fue de auxilio para los integrantes del sector y ya este año como se tuvo buenas lluvias se registra un récord de producción de soja no se precisó de dicha modalidad.
Sostuvo que este plan fue de auxilio para los integrantes del sector. Sin embargo, este año, gracias a las buenas lluvias y al récord de producción de soja, no fue necesario recurrir a dicha modalidad. “Alto Paraná e Itapúa deberían ser los mayores productores, pero están apareciendo otros como Misiones o Caazapá, donde se está trabajando para tener mayor productividad”, remarcó a LN/NM.
De acuerdo con las recomendaciones del Inbio, en los sitios donde los productores registran más frecuencia de rendimientos de más de 2.500 kg/ha se puede apostar a variedades que brindan mayores producciones, mientras que en los demás es importante optar por variedades más rústicas y tecnologías que puedan paliar situaciones adversas, como la sequía.
En tanto, en departamentos más frágiles en rendimientos, se recomienda realizar manejos y prácticas sostenibles para poder obtener el máximo provecho a los diferentes ambientes y lograr una estabilidad productiva.
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El cultivo del aplomo
- Marcelo Pedroza
- Psicólogo y magíster en Educación
- mpedroza20@hotmail.com
Carnéades de Cirene (214 a.C. - 129 a.C.), figura central de la Academia escéptica, introduce una concepción particularmente interesante de la vida humana cuando se lo observa desde una perspectiva antropológica.
Aunque su filosofía se caracteriza por la crítica a la pretensión de alcanzar certezas absolutas, su propósito no fue conducir al ser humano a la inacción o al relativismo absoluto, sino orientar la vida hacia una forma de serenidad fundada en la prudencia del juicio.
Esta actitud filosófica puede comprenderse con mayor profundidad si se la sitúa dentro del horizonte griego de la psyché, entendida no sólo como principio vital, sino también como el centro interior desde el cual el ser humano juzga, decide y orienta su conducta.
La tradición escéptica académica sostenía que el conocimiento completamente seguro es inaccesible para la mente humana. Carnéades, quien nació en Cirene, al norte de África, y a temprana edad emigró a Atenas, desarrolló esta idea mostrando que nuestras percepciones y razonamientos pueden conducir tanto a afirmaciones plausibles como a errores.
Sin embargo, lejos de concluir que la acción humana se vuelve imposible, propuso un criterio práctico sostenido en que el ser humano puede guiar su conducta por aquello que aparece como verosímil o probable. Este criterio introduce una dimensión ética decisiva, pues invita a una forma de relación con el mundo marcada por la cautela intelectual y la reflexión.
Desde dicha óptica, esta actitud tiene consecuencias profundas en la configuración de la vida interior. La psyché que adopta una pose escéptica aprende a suspender el juicio definitivo y a reconocer los límites de su propio conocimiento.
Esta conciencia de la limitación humana produce un efecto de moderación, dado que el individuo deja de aferrarse a convicciones rígidas y se vuelve más atento a la complejidad de la realidad.
El aplomo que emerge de esta postura no es una simple tranquilidad pasiva, sino el resultado de un equilibrio interior alcanzado mediante la disciplina del pensamiento.
La moderación en los juicios constituye una de las consecuencias más visibles de este talante. Si el conocimiento absoluto no está al alcance del ser humano, entonces toda afirmación debe mantenerse abierta a revisión.
La psyché se ejercita así en una forma de autogobierno intelectual que evita el dogmatismo y su impacto tiene una dimensión ética, porque influye directamente en la manera en que el individuo se relaciona con los demás.
De esta moderación surge también la tolerancia hacia los otros. Al reconocer la fragilidad de sus propias certezas, el ser humano se vuelve más dispuesto a escuchar perspectivas diferentes. La filosofía escéptica fomenta así una disposición al diálogo y al respeto, pues nadie puede reclamar para sí la posesión definitiva de la verdad.
En este sentido, la serenidad escéptica no sólo tiene un impacto en la vida interior del individuo, sino también en la convivencia humana.
Otra consecuencia fundamental es la prudencia práctica. El individuo no actúa impulsado por convicciones absolutas, sino por aquello que aparece como más razonable en una situación concreta.
Esta forma de prudencia permite orientar la acción sin exigir una certeza imposible. La psyché se mueve entonces en el terreno de lo probable, evaluando las circunstancias y adoptando decisiones con mesura.
El escepticismo de Carnéades, quien también fue erudito de la Academia platónica, puede interpretarse como una pedagogía de la vida interior. La serenidad no proviene de la posesión de verdades indiscutibles, sino del reconocimiento lúcido de los límites del conocimiento humano.
Al aceptar esta condición, la psyché se libera de la tensión que produce el afán de certeza absoluta y aprende a habitar el mundo con una actitud reflexiva, prudente y abierta.
Por lo expuesto, la calma escéptica se convierte en una forma de equilibrio del alma. No se trata de renunciar al pensamiento ni a la acción, sino de cultivar una disposición interior que armoniza reflexión y prudencia.
En el confín antropológico griego, esta actitud representa una vida en la que el juicio moderado, la apertura al otro y la prudencia en la acción configuran el núcleo de la conducta humana.
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Agua, helio-3 y tierras raras, el portafolio de recursos que seduce a inversores espaciales
Ayer, 1 de abril, la NASA lanzó la misión Artemis II, enviando a cuatro astronautas a orbitar la Luna y allanar el camino para futuros alunizajes y bases permanentes. Con un costo acumulado de USD 93.000 millones y la participación de miles de expertos, el programa demuestra que la Luna ya no es solo ciencia sino un activo estratégico, con recursos como agua, helio-3 y minerales críticos que podrían convertirse en commodities del futuro.
Durante décadas, la Luna fue territorio exclusivo de la ciencia y la geopolítica. Hoy empieza a aparecer en el radar de los activos estratégicos del futuro. Con el regreso humano impulsado por NASA a través del Programa Artemis, y el interés creciente de potencias y empresas privadas, el satélite dejó de ser solo un destino y empezó a ser visto como una reserva potencial de recursos con valor económico real.
Si bien la idea, todavía, no es traer toneladas de minerales a la Tierra, el negocio, al menos en su primera fase, es más sofisticado: producir, procesar y vender recursos directamente en el espacio, reduciendo costos operativos y creando lo que analistas llaman economía cislunar.
El activo más rentable es el agua. Los estudios orbitales y las misiones robóticas confirmaron la existencia de hielo de agua en los polos lunares. Desde el punto de vista financiero, este hallazgo cambia todo ya que el agua puede transformarse en hidrógeno y oxígeno, es decir, combustible para cohetes.
Además, permite instalar estaciones de repostaje espacial y reduce drásticamente el costo de lanzar misiones desde la Tierra, por lo que vender combustible en órbita puede ser el primer negocio lunar rentable, incluso antes que cualquier minería de metales raros. El cliente no sería la Tierra, sino otras misiones espaciales, satélites, estaciones y viajes a Marte.
Helio-3, el gran descubrimiento. El regolito lunar está impregnado de helio-3, un isótopo casi inexistente en la Tierra. Su potencial es inmenso ya que sirve para combustible para reactores de fusión limpia (si la tecnología madura), aplicaciones en computación cuántica y criogenia avanzada.
Hoy no tiene mercado, pero si la fusión se vuelve comercial en las próximas décadas, el helio-3 pasaría a ser uno de los recursos energéticos más valiosos del planeta.
Tierras raras, titanio y silicio. Estos son insumos críticos para la economía tecnológica. La superficie lunar contiene concentraciones de tierras raras (REE), titanio, silicio, aluminio, todos materiales clave para la utilización en semiconductores, energías renovables, electrónica avanzada, industria aeroespacial.
La ventaja lunar no es la abundancia frente a la Tierra, sino la posibilidad de fabricar en el espacio estructuras, paneles solares, componentes y hábitats sin tener que lanzarlos desde el planeta, reduciendo costos logísticos de manera radical.
Platinoides: el tesoro de los cráteres. Muchos cráteres lunares contienen restos de asteroides ricos en platino, paladio e iridio.
Estos son metales de altísimo valor en mercados financieros terrestres. Sin embargo, el problema está en que hoy cuesta más traerlos que comprarlos, pero a medida que bajen los costos de transporte espacial, estos depósitos pasan de ser curiosidad científica a reserva estratégica potencial.
Desde una mirada estrictamente financiera, hoy no es rentable traer minerales lunares a la Tierra, pero esa no es la cuenta que están haciendo las agencias y empresas.
La ecuación real es: ¿Cuánto cuesta enviar una tonelada de material desde la Tierra al espacio vs. producir esa tonelada en la Luna? Y en esa cuenta, la Luna empieza a ganar.
Servicios y no minerales. Los analistas coinciden en que la primera economía lunar no será minera, sino de servicios. Esto quiere decir venta de combustible espacial, producción de materiales para infraestructura orbital, soporte a misiones interplanetarias, bases científicas y comerciales permanente.
Así como el litio, el cobre y las tierras raras se volvieron activos geopolíticos en la transición energética, la Luna empieza a perfilarse como la reserva de recursos para la economía espacial del siglo XXI.