La Gobernación de Central propone que municipalidades dispongan bolsas de personal disponible para trabajo de moto delivery detallado por barrios a disposición de empresas y ciudadanos. Las vacancias aumentaron un considerablemente al 300%, según el especialista en empleos, Enrique López Arce.
Explicó que el moto delivery se trata de uno de los empleos mas solicitados durante esta epidemia. Adelantó que la lista servirá a las empresas para tener base de datos de personas con habilitación de las municipalidades para circular en motocicletas.
Farmacias, supermercados, minimercados, lomiterías y pizzerías son los sectores que registran más pedidos del servicio de delivery. “Al tener habilitación significa que tiene todos los papeles en regla y también les sirve a ciudadanos que no quieren salir de su casa contar con una base de datos con nombres y direcciones para ver quien realiza el servicio cerca de su casa y si lo conoce podría hacer compras menores”, expresó Arce.
El funcionario expresó que cada municipalidad realizará su propia campaña para tener esta bolsa de trabajo. “Ya hablamos con los intendentes de Luque, Capiatá, Mariano Roque Alonso, Ñemby y Fernando de la Mora. Seguiremos invitando a otros a que se sumen”, dijo Arce.
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“Solo te llamé para avisarte”: delivery expone el trato que recibió de un cliente
El repartidor registró el intercambio con un cliente que se molestó porque fue llamado al llegar con su pedido. La discusión terminó abriendo un debate sobre el trato hacia quienes brindan servicios.
Una llamada para avisar que un pedido de comida había llegado terminó en una discusión entre un repartidor y un cliente, en un episodio que posteriormente fue compartido en redes sociales y generó numerosas reacciones.
Según se escucha en el video, el trabajador se comunicó con el cliente para avisarle que ya se encontraba en el lugar de entrega. Sin embargo, el hombre cuestionó que lo llamara.
“¿Para qué me llaman?”, se escucha decir al cliente. El repartidor intentó explicarle que se trataba simplemente de un aviso y que, especialmente en edificios, los clientes suelen tardar en bajar a retirar sus pedidos.
El trabajador también explicó que se trata de una práctica habitual entre los repartidores para confirmar que llegaron al lugar y evitar permanecer esperando innecesariamente.
Una vez que el cliente bajó a recibir el pedido, el repartidor necesitó el código de entrega para completar la operación. El primer código proporcionado no funcionó, por lo que tuvo que volver a comunicarse con el cliente para solicitarle el correcto.
El intercambio volvió a tensarse. El repartidor intentó explicarle que, si no desea recibir llamadas durante las entregas, puede dejar esa indicación en la descripción de su pedido. El cliente, por su parte, insistió en que prefería que los repartidores esperaran unos minutos antes de llamarlo.
La conversación terminó con el repartidor visiblemente molesto y cuestionando el trato recibido.
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Detrás de cada pedido hay una persona
Más allá de quién tuvo razón en la discusión o de las preferencias que cada usuario pueda tener respecto a la entrega, el episodio deja una cuestión que merece atención: detrás de cada servicio hay una persona.
Quien pide comida tiene derecho a recibir el pedido correctamente y a reclamar cuando el servicio no cumple con lo esperado. Pero ese derecho no implica que la persona que está trabajando deba soportar insultos, burlas o malos tratos.
Del otro lado también existe una responsabilidad: cumplir con el servicio y mantener un trato respetuoso con el cliente, incluso cuando surge un inconveniente.
Un pedido de comida es una transacción comercial, pero eso no convierte a ninguna de las partes en superior a la otra. Hay un cliente y hay un trabajador cumpliendo una tarea.
Quizás esa sea la reflexión más sencilla que deja este episodio: el respeto también forma parte de cualquier transacción. Podemos reclamar, pedir explicaciones y señalar aquello que consideramos incorrecto sin olvidar que, detrás de una mochila de delivery, un uniforme o una aplicación, hay una persona que está trabajando.
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Detienen a pareja que hacía pedidos vía delivery y luego asaltaban en Asunción
La Policía Nacional capturó a una pareja de la ciudad de Asunción que se dedicaba a realizar pedidos a locales comerciales por redes sociales con entrega vía delivery, para finalmente asaltar a quienes llevaban la mercadería. La mujer era menor de edad y fue entregada a sus padres.
Según el reporte policial, un hombre y una adolescente se hacían pasar por clientes para hacer pedidos de productos varios a locales comerciales para que sean enviados hasta su vivienda ubicada en la zona de Kambala, en el barrio Bernardino Caballero. Ahí recibían a los deliverys y luego fingían que no podían realizar el pago vía transferencia.
Ante la insistencia de los trabajadores estas personas sacaban un arma blanca y los despojaban de los artículos. En un solo día asaltaron a dos deliverys, en un primera ocasión le robaron unos patines para niños, a otro le sacaron una placa a inducción y una licuadora, pero los responsables ya fueron detenidos.
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Finalmente, agentes de la comisaría recibieron un llamado por un nuevo caso y llegaron hasta la vivienda donde lograron detener a Jeffrey Angelo Ygnacio Recalde Báez, de 30 años, que no cuenta con antecedentes. Desde la comisaría 7ma. confirmaron que se trata de un persona conocida de la zona.
“Incursionamos en la zona y se pudo aprender en la zona al hombre que es parte de la pareja que había solicitado los artículos. Tras una tarea de investigación se pudieron recuperar los productos que se habían entregado”, expresó Misael Aguilera, jefe de la Comisaría 7ª, en entrevista con los medios de comunicación.
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OIT adopta convenio inédito para proteger a trabajadores de plataformas digitales
La Organización Internacional del Trabajo (OIT), un organismo de la ONU, adoptó ayer viernes el primer acuerdo en el mundo sobre la protección de los trabajadores a tiempo parcial de las plataformas digitales. En 2023 el Banco Mundial estimó que había hasta 435 millones de trabajadores de plataformas digitales (gig online) en el mundo, que en gran medida han quedado fuera de las protecciones laborales.
El crecimiento de estas plataformas durante las últimas décadas ha abierto nuevos mercados para las empresas y creado oportunidades de empleo e ingresos, “ofreciendo cierta flexibilidad a algunos trabajadores y caracterizándose por bajas barreras de entrada”, según la OIT. Pero las condiciones a veces dejan que desear, ya que están reguladas por contratos de prestación de servicios o autónomos, en vez de ser asalariados de las empresas.
Las compañías que están detrás de las aplicaciones controlan el trabajo por encargo mediante algoritmos que asignan tareas, fijan la remuneración, evalúan el desempeño e incluso despiden a los trabajadores. Esto les permite, en muchos casos, ignorar aspectos como los requisitos de salario mínimo, la seguridad en el lugar de trabajo y el acceso a la seguridad social.
El acuerdo de la OIT tiene como objetivo ampliar las protecciones laborales a millones de personas en todo el mundo que trabajan a través de plataformas digitales, en ámbitos como el reparto de comida y los servicios de transporte. Según el texto, se aplica a todos independientemente de su situación laboral.
“Exigir responsabilidades”
El convenio marca “un punto de inflexión para los trabajadores de plataformas”, afirmó Lena Simet, asesora principal de justicia económica de Human Rights Watch, que siguió las negociaciones. Establecería “la primera norma mundial para proteger sus derechos y exigir responsabilidades a las plataformas de trabajo digitales”, señaló.
El convenio fue adoptado en la 114ª Conferencia Internacional del Trabajo, celebrada en Ginebra. “Delegados, ¿puedo entonces considerar que la conferencia adopta el convenio en su totalidad? Adoptado”, declaró el presidente de la conferencia, Juan Castillo, mientras hacía sonar el mazo.
El texto fue aprobado por 406 votos a favor, 8 en contra y 36 abstenciones. Entre los países que votaron en contra figuran Estados Unidos y Nueva Zelanda, mientras que Argentina, Bangladesh, Reino Unido, India, Rusia y Chile están entre los que se abstuvieron.
Países como India, Bangladés y Estados Unidos estimaron que el convenio debía aplicarse de manera flexible. El representante de India llamó a preservar “la flexibilidad de los Estados miembros para diseñar y adaptar políticas en función de su contexto socioeconómico y de su desarrollo tecnológico”.
“Esto es especialmente importante para apoyar el crecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas y de las start-ups”, precisó. Estados Unidos recomendó “prudencia respecto a la adopción de regulaciones vinculantes en sectores de la economía en rápida transformación”. Esto es válido para las plataformas “donde normas demasiado rígidas obstaculizan la innovación y perjudican a los trabajadores a los que se supone deben ayudar”, señaló el representante estadounidense.
El texto pide a los Estados miembros que adopten medidas para garantizar derechos fundamentales, como “la libertad de asociación”, la negociación colectiva, “la eliminación de toda forma de trabajo forzoso u obligatorio” y “la abolición efectiva del trabajo infantil”. La OIT es única en el sistema de las Naciones Unidas, ya que sus 187 Estados miembros están representados por igual por gobiernos, empleadores y trabajadores.
Fuente: AFP.
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Limpio: detienen a delivery de drogas con 24 dosis de crack
Un joven que trabajaba como delivery de drogas fue detenido esta madrugada por agentes de la Comisaría 9ª de Limpio tras un operativo de inteligencia. Según el comisario José Acosta, ya manejaban datos previos sobre su implicancia en la distribución de estupefacientes.
Un operativo de inteligencia permitió reunir evidencias en su contra del sospechoso. “Ya estábamos manejando información de que estaba trabajando como delivery y procedimos a la aprehensión e incautación de evidencia”, señaló el agente en declaraciones a C9N.
El hombre, identificado como Janz Alex Portillo (22), fue aprehendido en la zona comercial de la ciudad, donde funcionan locales gastronómicos, bodegas y discotecas.
Llegó al lugar a bordo de un vehículo de plataforma y fue pescado cuando recorría la zona con intención de proceder a la venta de la mercancía. “Gracias a la información oportuna procedimos a su aprehensión”, indicó el comisario.
Al ser requerido, accedió a la entrega y posteriormente fue derivado a la comisaría para el procedimiento de rigor. “En este caso, el joven tenía adherido en la parte íntima bolsas de polietileno con estupefacientes tipo crack”, precisó Acosta.
De su poder, incautaron 24 dosis de crack, distribuidos en 68 ‘moñitos’, que eran comercializadas a precios que rondaban entre G. 20.000 y G. 30.000.
Se comunicó a la Fiscalía Antinarcóticos que ordenó su detención y declaración indagatoria.
El jefe policial mencionó que cada vez es más común este modus operandi para la comercialización de drogas. En ese sentido, señaló que el sábado procedieron a la detención de otra pareja utilizando la misma modalidad. “Estaban distribuyendo estupefacientes tipo delivery a bordo de una motocicleta”, comentó.
Igualmente, hace 22 días aprehendieron a otro delivery de estupefacientes que trabajaba bajo la fachada de servicio de comida rápida, relató.
No obstante, destacó que están trabajando intensamente en el marco del Plan Sumar para desalentar y sacar de circulación a personas que se dedican a distribuir estupefacientes que afecta especialmente a adolescentes.
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