Bolivia denunció este miércoles que las protestas que exigen la renuncia del presidente centroderechista Rodrigo Paz buscan la “alteración del orden democrático”, en una intervención del canciller Fernando Aramayo ante el Consejo Permanente de la OEA.

Desde hace tres semanas, campesinos, obreros, mineros y otros trabajadores presionan a la paz, con apenas seis meses en el poder, con fuertes manifestaciones y bloqueos de carreteras, en momentos en que el país atraviesa su peor crisis económica en cuatro décadas.

“Se han registrado acciones promovidas por grupos organizados que exceden el ejercicio legítimo de la protesta social y política, orientándose a generar condiciones de desestabilización institucional, debilitamiento del gobierno (...) y alteraciones del orden democrático”, dijo Aramayo, al comparar virtualmente ante la OEA desde La Paz.

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El gobierno de Paz asegura que las protestas son orquestadas por el exmandatario socialista Evo Morales, prófugo de la justicia por un caso de presunta trata de una menor.

“Existen preocupantes indicios sobre la articulación de ciertos actores con estructuras que operan al margen de la legalidad y que pretenden instrumentalizar el conflicto social mediante mecanismos de presión incompatibles” con la democracia, agregó Aramayo.

El martes, el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, aseguró que Bolivia, nuevo aliado del gobierno del presidente Donald Trump en América Latina, se enfrenta a un “golpe de Estado”.

En la sesión de la OEA, el secretario general, Albert Ramdin, hizo un llamado “a todos los actores para que renuncien a la violencia como herramienta de acción política”.

“El uso de la fuerza ilegítima no puede aceptarse, tolerarse ni justificarse bajo ninguna circunstancia”, subrayó.

  • Fuente: AFP

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