El jefe de Gabinete argentino, Manuel Adorni, negó ayer miércoles haber cometido “ningún delito” en una comparecencia ante el Congreso, donde presentó su balance de gestión acompañado por el presidente Javier Milei, una señal de respaldo en medio de sospechas de corrupción por su crecimiento patrimonial. “No cometí ningún delito y voy a probarlo en la Justicia”, dijo Adorni ante el plenario, mientras Milei y parte de su gabinete lo aplaudía desde los palcos en una inusual presencia presidencial en el Congreso.
Adorni lleva casi dos meses en el ojo de la tormenta por revelaciones sobre la compra de propiedades en operaciones con prestamistas que omitió declarar y que investiga la Justicia. También suntuosos viajes familiares y gastos que no condicen con su patrimonio desde que asumió como funcionario en diciembre de 2023. El presidente lo ha respaldado sin medias tintas. “Los corruptos son ustedes, son ustedes”, les respondió a los periodistas que lo abordaron cuando ingresó al Congreso y le preguntaron por qué seguía sosteniendo a Adorni.
El gobierno de Milei, que ha proclamado “hacer de la moral una política de Estado”, se vio sacudido por varios escándalos por sospechas de corrupción, desde desvíos de fondos para discapacidad y ocultamiento patrimonial de varios miembros del gobierno hasta una supuesta estafa millonaria con la criptomoneda Libra, que salpica al propio presidente.
Esta semana, el propio jefe de la agencia recaudadora de impuestos quedó bajo sospechas por la supuesta omisión de declarar bienes en el exterior y el ministro de Economía echó a su secretario de coordinación tras descubrirse que no había declarado al fisco siete departamentos en Miami. En este marco, el habitual informe de gestión del jefe de gabinete se convirtió en una suerte de interpelación con más de 4.000 preguntas. “¿Cómo explica que cobra en pesos y gasta en dólares mucho más de sus ingresos?”, le preguntó la diputada de izquierda Myriam Bregman. De 46 años, Adorni consideró todas las acusaciones “tendenciosas y falsas”.
Más ajuste
El ministro ratificó que la política de austeridad y equilibrio fiscal “es innegociable” y anunció que continuarán los recortes presupuestarios en todos los ministerios. “Eliminamos nueve ministerios, 100 secretarías, 25 organismos.... hoy hay 65.000 empleados menos en el Estado. El ahorro anual supera los 2.505 millones de dólares”, dijo.
Adorni admitió que el aumento sostenido de la inflación (3,4 % en marzo pasado) en los últimos meses es un dato negativo, pero lo atribuyó a “una turbulencia generada por el kirchnerismo, empresarios prebendarios y algunos medios de comunicación”, más que a debilidades del plan económico.
En los alrededores del Congreso, el gobierno montó un fuerte operativo de seguridad. Un puñado de jubilados realizó su protesta habitual de cada miércoles por mejoras en sus haberes y repudiaron al jefe de Gabinete. “Estoy acá porque el pueblo ya no puede más, hay una crisis que nunca viví en mi vida”, dijo a la AFP Ana Martínez, una jubilada de 76 años. “Adorni es un chorro (ladrón) y no tiene vergüenza, utiliza el dinero del pueblo para viajar, es un delincuente”.
Manifestantes montaron una improvisada olla popular en protesta. “Este gobierno no nos ve, todos se enriquecen y no piensan en nosotros”, dijo Lucía Guzmán, de 58 años. El caso coincide con señales adversas: la actividad económica cayó 2,1 % anual en febrero y la confianza en el gobierno retrocedió por cuarto mes consecutivo, según la Universidad Di Tella.
Fuente: AFP.