La relación entre Colombia y Estados Unidos “se va a relanzar” con la visita del presidente Gustavo Petro a su homólogo Donald Trump en la Casa Blanca el martes, declaró la canciller colombiana, Rosa Villavicencio.
El encuentro marcará un punto de inflexión en la tormentosa relación entre Petro y Trump, dos presidentes adeptos a declaraciones estruendosas.
La relación “se va a relanzar” con esta reunión y traerá “avances muy importantes en lo social, en el buen entendimiento diplomático y también en lo económico, para la región”, dijo Villavicencio a la prensa tras su llegada a Washington.
“Con ese espíritu hemos venido”, añadió la canciller junto al ministro de Defensa, Pedro Sánchez.
“El mensaje es claro: ganan las naciones y perderán los criminales” con este encuentro, añadió Sánchez.
Figura de la izquierda latinoamericana, Petro llegó a quedarse sin visa para entrar en Estados Unidos tras su controvertido paso por la asamblea general de la ONU en setiembre pasado, cuando alentó a los estadounidenses a plantarle cara al republicano Trump.
El inquilino de la Casa Blanca llegó a acusar a Petro, ex guerrillero, de ser un “líder del narcotráfico” y le advirtió que tenía que “cuidar su trasero” si no quería que Colombia corriera la misma suerte que Venezuela.
Una llamada telefónica desbloqueó la situación y ambos anunciaron su encuentro, que se maneja con discreción. Hasta el momento la Casa Blanca no ha anunciado que el encuentro tenga algún tipo de interacción con la prensa.
El mandatario colombiano tiene previsto dar una rueda de prensa al termino de la visita a la Casa Blanca.
Petro, que termina su mandato este año, se quedará cuatro días en total en Washington. Mantendrá reuniones con congresistas, será recibido en la Organización de Estados Americanos (OEA) y dará una conferencia en la universidad de Georgetown.
- Fuente: AFP
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Colombia autorizó operaciones militares conjuntas con EE. UU. contra el narcotráfico
Colombia autorizó a Estados Unidos para realizar operaciones militares conjuntas en “su lucha” contra el narcotráfico, afirmó el miércoles en Panamá el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth. El anuncio de esta cooperación marcó el ingreso formal del nuevo gobierno del ultraderechista Abelardo de la Espriella al Escudo de las Américas, una coalición antidrogas integrada por una veintena de países de América Latina y el Caribe, liderada por el presidente estadounidense Donald Trump.
“A través del recién inaugurado presidente (...), Colombia ya ha solicitado que el Departamento de Guerra se una a Colombia en su lucha contra el narcoterrorismo, autorizando operaciones militares conjuntas”, señaló Hegseth, el jefe del Pentágono. El nuevo presidente ha prometido enfrentar “sin tregua al narcoterrorismo” y descartó cualquier negociación de paz con los grupos armados que han sumido al país sudamericano en su peor crisis de violencia en la última década.
Washington tiene previsto destinar 1.000 millones de dólares para invertir en seguridad en Colombia, el mayor productor de cocaína del mundo. Estados Unidos es, a su vez, el principal consumidor. Colombia alberga a unos 25.000 integrantes de grupos armados ilegales, que se financian del narcotráfico, la minería ilegal y la extorsión, según un informe de la Fundación Ideas para la Paz.
Escudo de las Américas
El acuerdo para ingresar al Escudo de las Américas fue formalizado el miércoles, durante un evento en Panamá, por el secretario Hegseth y el ministro de Defensa, Jorge Mora, que firmaron un memorando de entendimiento para la adhesión de Colombia en compañía del senador republicano Bernie Moreno.
La decisión “reafirma el compromiso de Colombia con una respuesta hemisférica coordinada frente al terrorismo, el narcotráfico, el crimen organizado transnacional y las demás amenazas que afectan la seguridad, la estabilidad y la prosperidad” de la región, dijo el Ministerio de Defensa en un comunicado.
El acuerdo representa un giro en las relaciones diplomáticas entre ambos países, tras los constantes choques que el expresidente izquierdista Gustavo Petro mantuvo con Trump.
La llegada de De la Espriella al poder recompuso la alianza entre Colombia y Estados Unidos, que por años han sido los mayores aliados militares de la región contra el narcotráfico y las guerrillas de izquierda.
En las dos últimas décadas ambos países desplegaron el Plan Colombia y el Plan Patriota, ofensivas a las que Estados Unidos destinó miles de millones de dólares y debilitaron a los grupos rebeldes, pero no frenaron el tráfico de cocaína.
Abandonar la CPI
Bogotá y Washington también cooperan en operaciones contra el narcotráfico en altamar.
Sin embargo, Hegseth aseguró que el Escudo de las Américas por fin “va a desmantelar” a esas organizaciones, a las que Trump designó como terroristas.
La alianza reúne a países como Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Honduras y Perú, con gobiernos de derecha.
“La administración Trump sabe que un patio trasero más seguro significa un hogar más seguro”, sostuvo el funcionario.
“Están a punto de encontrarse con un nuevo sheriff en la ciudad”, agregó desde Panamá, país al que Trump amenazó con recuperar el canal interoceánico bajo el argumento de que estaba controlado por China.
En medio de esas presiones, la justicia panameña anuló el contrato de operación de dos puertos a una empresa hongkonesa.
Estados Unidos dio un vuelco en su política antidrogas al iniciar, hace casi un año, una campaña sin precedentes de bombardeos contra supuestas narcolanchas.
La ofensiva comenzó en el Caribe y se amplió al Pacífico. Ha causado unos 215 muertos en unos 53 ataques, según un conteo de la AFP.
Hegseth aseguró que esos bombardeos provocaron una “caída récord” en el tránsito de dichas embarcaciones.
Juristas internacionales y organizaciones de defensa de los derechos humanos denuncian esos ataques como ejecuciones extrajudiciales.
En ese marco, el secretario alentó a los miembros de la coalición antidrogas a abandonar la CPI, con facultades para juzgar esas muertes.
La CPI es una “amenaza” y por eso “animo encarecidamente” a los países de la coalición a “abandonar” este organismo", instó.
Fuente: AFP.
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Colombia: rescatistas intensifican tareas para hallar sobrevivientes
En las ciudades más afectadas las familias han dormido en los parques por el temor a nuevos terremotos, ya que se han reportado 130 réplicas.
- AFP
Colombia declaró ayer tres días de duelo en honor a los más de 230 fallecidos que dejó el potente terremoto, mientras socorristas y voluntarios trabajan sin descanso para rescatar a los últimos sobrevivientes.
Con una magnitud de 7,4, el sismo ocurrido el lunes a las 7:34 fue el más mortífero que ha sacudido Colombia en lo que va del siglo y afectó en especial poblaciones del Pacífico y de la región cafetera en el oeste del país.
El Gobierno anunció que las banderas ondearían a media asta en los edificios oficiales y embajadas colombianas en el extranjero, “en homenaje a todos los fallecidos”, cuyo número asciende a 239, según la autoridad de atención a desastres.
En las ciudades de Pereira y Cali los equipos de emergencia trabajaron toda la noche con grúas, perros y maquinaria pesada en la búsqueda de sobrevivientes, mientras que los voluntarios formaban cadenas humanas para retirar los escombros a mano.
“Yo sé que hoy y mañana vamos a sacar gente con vida (...). Yo ya soy un viejo, pero soy sabueso”, dijo Julio César Pineda, un rescatista de 67 años, incansable pese a las jornadas nocturnas bajo penumbras por los cortes de electricidad que afectan a casi toda Pereira.
FASE FINAL
“Estamos entrando en la fase final de las primeras 72 horas”, dijo el alcalde de Cali, Alejandro Eder, en referencia al periodo en el que es más probable encontrar sobrevivientes.
“No quiere decir que no haya sobrevivientes después, pero sí es más difícil”, añadió.
En las ciudades más afectadas las familias han dormido en los parques por el temor a nuevos terremotos. Desde el sismo se han presentado más de 130 réplicas.
La solidaridad ha aliviado las jornadas de búsqueda. Miles llevaron agua, comida y suministros a los barrios afectados, mientras se formaban largas colas frente a los centros de donación de sangre.
En Cali un grupo de cineastas prestó micrófonos, luces y cámaras para identificar cualquier señal de vida.
En las zonas más afectadas el “olor a carne descompuesta” es “superfuerte”, dijo una rescatista.
El sismo evoca la tragedia del fuerte terremoto de 1999 que dejó casi 1.200 muertos en la zona cafetera.
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Ni el terremoto fue suficiente para escapar del ataque de las abejas
Siempre todo puede ser peor. O, como dice el conocido refrán, no hay mal que por bien no venga. Pero para el actor y director teatral argentino Hugo Kogan, el terremoto que sacudió Colombia tuvo un ingrediente adicional que difícilmente figuraba entre sus planes de viaje: un feroz ataque de abejas.
Kogan había llegado el domingo a Manizales, procedente de Bogotá, por motivos laborales. Al día siguiente, mientras se encontraba en el restaurante de su hotel, comenzó a sentirse el movimiento provocado por el terremoto que afectó a distintas zonas del territorio colombiano.
Ante la situación, le recomendaron dirigirse hasta el atrio de la Catedral Basílica Metropolitana de Nuestra Señora del Rosario, ubicada a pocos metros del establecimiento, para ponerse a salvo. Parecía una buena idea. Hasta que la naturaleza decidió agregar un nuevo capítulo a la historia.
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Mientras caminaba hacia el templo, otro movimiento sísmico habría provocado que un grupo de abejas instaladas en una de las cúpulas saliera de su escondite y se lanzara directamente contra quienes se encontraban en las inmediaciones. El argentino terminó convertido en el blanco principal del inesperado ejército volador.
“Me picotearon por todos lados”, contó posteriormente al relatar el episodio. El ataque fue tan intenso que recibió alrededor de 50 picaduras y tuvo que ser trasladado de urgencia a un centro asistencial, donde además presentó vómitos y náuseas.
Los médicos debieron retirarle más de medio centenar de aguijones. Allí recibió una explicación que seguramente no contribuyó demasiado a tranquilizarlo: sobrevivió, entre otras razones, porque no era alérgico al veneno de las abejas. De haberlo sido, la historia podría haber terminado de una manera mucho más grave.
Por fortuna, Kogan logró recuperarse y fue dado de alta esa misma noche. Actualmente continúa con tratamiento a base de antibióticos y corticoides.
Pero todavía le quedaba una última sorpresa. Al abandonar el hospital pudo observar las consecuencias que había dejado el terremoto, en medio de un escenario marcado por daños materiales, cortes de electricidad y restricciones de circulación.
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Después de semejante experiencia, su próximo objetivo parece bastante sencillo: volver a Argentina a finales de agosto. Probablemente, por ahora, con una regla de oro para sus próximos viajes: si la tierra tiembla, primero mirar el techo... y después buscar dónde están las abejas.
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Colombia: búsqueda incansable de sobrevivientes tras terremoto que dejó 216 muertos
Socorristas y voluntarios colombianos rescataron con vida el martes a una mujer de 32 años bajo los escombros de un edificio derrumbado, en medio de vítores y aplausos mientras los equipos, agotados, buscan más supervivientes del terremoto más fuerte que ha sufrido el país este siglo. Daniela Largo estuvo más de 35 horas bajo las ruinas de un hotel, hasta que salió en una camilla envuelta en una manta azul, mientras los equipos de rescate y los familiares gritaban de alegría.
El terremoto de magnitud 7,4 sacudió la mañana del lunes a varias ciudades de la región cafetera y del Pacífico. En medio de las calles llenas de vidrios, pedazos de muros y cables colgando avanzan las labores de rescate. Las autoridades revisaron a la baja el número de muertos, con un total de 216, después de que la gobernación del Valle del Cauca y la alcaldía de Cali corrigieran las cifras anteriores.
“En el momento que estábamos perdiendo las esperanzas, recibimos una llamada”, dijo a la AFP la madre, Sandra Milena Pérez, en Pereira. Pérez explicó que un vecino oyó gritos de auxilio bajo los escombros y llamó a voluntarios y rescatistas profesionales para intentar salvarla. En Pereira y Cali, las ciudades más afectadas, las familias duermen en los parques por el temor a las réplicas. Manzanas enteras quedaron reducidas a escombros. “Con las manos, con guantes trabajamos en esto (...) Es triste ver que el tiempo se nos está pasando”, para encontrar gente con vida, dijo Pablo César Ruiz, voluntario en Cali.
Búsqueda incansable
Beatriz Arcos estuvo cerca de una hora bajo las ruinas de su apartamento en Cali. Un muro le cayó encima. Fue atendida en el hospital y regresó a ver lo que quedó del edificio de tres pisos donde vivía. “Es tan rápido que uno no puede ni explicar (...) Mi esposo sufrió, mi mamá también se golpeó las piernas”, dijo aún dolorida en la espalda. Sentada frente a la edificación, espera que su hijo pueda rescatar documentos y pertenencias.
Los equipos de emergencia trabajaban con grúas, perros y maquinaria, mientras los voluntarios forman cadenas humanas para retirar los escombros a mano. Varias instalaciones hospitalarias resultaron dañadas y muchos pacientes fueron atendidos en las aceras. Las escuelas públicas están cerradas.
Los vecinos se suman a los bomberos con picos y palas y escarban con las manos entre los escombros. Cada tanto los equipos de rescate se detienen para escuchar alguna señal de vida.
Un mero silbido de respuesta anima a las brigadas, explicó el voluntario Andrés Felipe Mejía. Así fue que llegaron hasta un hombre y su nieto bebé en un edificio derrumbado, aunque la madre del niño seguía atrapada, según explicó. El presidente Abelardo de la Espriella, que asumió el 7 de agosto, declaró el estado de emergencia en el país y ha visitado las ciudades más afectadas.
“Perdimos todo”
Ubicada en el turístico Eje Cafetero, Pereira es la segunda ciudad más golpeada con 72 fallecidos. La mayoría de los 480.000 habitantes quedaron sin electricidad y poca conexión a internet. El martes recorrían las calles en motocicletas para constatar la magnitud del desastre. Pasan la noche a la intemperie por temor a las réplicas o porque sus viviendas están muy agrietadas.
“Es de película (...) como de terror porque es todo a oscuras, pero también es muy bonito la gente como se une”, dijo Daniel Hernández, un tatuador y voluntario de 31 años.
En un parque se levanta hoy un refugio improvisado con carpas y colchones. En los supermercados escasea el agua y alimentos. “Perdimos todo, pero estamos vivos”, dijo John Tabasco, un mesero de 23 años, junto a su mujer e hijo de siete meses. “Han sido momentos de miedo, pánico, psicosis”, añadió.
Solidaridad
En medio de la destrucción, muchos se movilizaron para ayudar. Miles llevaron agua, comida y suministros a los barrios afectados, mientras se formaban largas colas frente a los centros de donación de sangre.
El epicentro del terremoto se ubicó cerca de San José del Palmar, en Chocó, una región pobre a la cual resulta difícil acceder debido al daño en las carreteras.
Durante una visita a Pereira el martes, De la Espriella anunció ayudas para los damnificados, entre ellos subsidios de vivienda.
El sismo evoca la tragedia del fuerte terremoto de 1999 que dejó casi 1.200 muertos en la zona cafetera.
El terremoto también afectó a seis aeropuertos, de los cuales dos permanecen cerrados para vuelos comerciales el martes. Cali, Pereira y Manizales ordenaron toques de queda nocturnos. Estados Unidos, aliado del nuevo gobierno, ofreció una ayuda de 15,5 millones de dólares para atender la emergencia.
Fuente: AFP.