La Casa Blanca dijo el miércoles que el petrolero incautado por las fuerzas estadounidenses en el Atlántico Norte, que en un principio informaron que navegaba bajo bandera rusa, había sido “declarado apátrida” porque viajaba con pabellón falso. Estados Unidos afirmó horas antes que había incautado dos buques: uno en el Atlántico, tras más de dos semanas de persecución, y otro en el Caribe, en el marco de las sanciones contra el petróleo venezolano.

"Se trataba de un buque de la flota fantasma venezolana que ha transportado petróleo sancionado. El buque fue considerado apátrida tras enarbolar una bandera falsa, y tenía una orden judicial de incautación, por lo que la tripulación será objeto de enjuiciamiento", declaró a los periodistas la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.

Condena de Rusia

Rusia denunció ayer miércoles el uso de la fuerza por parte de Estados Unidos contra un buque con bandera rusa en el Atlántico Norte, después de que Washington anunciara la “incautación” de un petrolero tras varios días de persecución desde que zarpó de Venezuela.

“De acuerdo con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, la libertad de navegación se aplica en aguas internacionales, y ningún Estado tiene derecho a usar la fuerza contra embarcaciones debidamente registradas bajo la jurisdicción de otros Estados”, afirma el Ministerio de Transporte ruso en un comunicado.

Precisó que el “Marinera” obtuvo “permiso temporal” para navegar bajo la bandera rusa el 24 de diciembre y “se perdió el contacto con el barco” después de que las fuerzas navales estadounidenses lo abordaran “en alta mar”. Por su parte el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso solicitó a Washington que garantice el “retorno rápido” a su país de los miembros de la tripulación

“Ante las informaciones recibidas sobre la presencia de ciudadanos rusos entre la tripulación, exigimos que Estados Unidos garantice un trato humano y digno, respete estrictamente sus derechos e intereses y no impida su retorno rápido a la patria”, señaló el Ministerio citado por la agencia estatal de noticias rusa TASS.

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EE. UU. mantiene la presión

Estados Unidos anunció ayer miércoles la incautación de dos buques petroleros sancionados, uno asaltado por fuerzas militares en el Atlántico Norte, que llevaba pabellón ruso, y otro en el Caribe, ambos en relación con el bloqueo a Venezuela.

La captura del petrolero en el Caribe fue anunciada por el Comando Sur (Southcom), mientras que el petrolero en el Atlántico Norte fue asaltado a la altura de Islandia, tras días de persecución, y fue confirmado por el Comando Europeo estadounidense. “El bloqueo de petróleo venezolano sancionado e ilícito sigue en PLENO VIGOR -en cualquier parte del mundo”, declaró el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, en la red X.

El Departamento del Tesoro mantiene desde hace años una lista de buques cisterna de países como Venezuela, Rusia o Irán, que actualiza regularmente y que son susceptibles de ser decomisados, según su propia legislación. Una multinacional estadounidense, Chevron, opera en Venezuela en cambio sin problemas, gracias a un permiso especial que la exime de las sanciones estadounidenses a la industria petrolera venezolana.

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“Bajo mi control”

Las operaciones se aceleraron súbitamente con el aumento de la presión sobre Venezuela, a partir de septiembre. Estados Unidos empezó por bombardear presuntas lanchas de narcotraficantes que partían de las costas venezolanas. La treintena de ataques dejaron más de cien muertos. En diciembre el presidente Donald Trump anunció el inicio del bloqueo petrolero, que Caracas tildó de injerencia. Las incautaciones, protestó entonces el presidente Nicolás Maduro, son un acto de “piratería”.

Maduro y su esposa fueron capturados el 3 de enero en un sorpresivo ataque militar en plena noche en Caracas, una operación que ha agitado el escenario diplomático en la región y en todo el mundo. Desde entonces, Trump ha dicho que Estados Unidos “gobernará” Venezuela y que empresas estadounidenses controlarán su petróleo —las mayores reservas probadas del mundo.

La explotación del crudo debe volver a ser abierta a las multinacionales estadounidenses y extranjeras, dijo Trump tras la operación militar, pero sin más detalles. El presidente estadounidense, que dejó muy en segundo plano la posible celebración de elecciones en Venezuela, ha hecho ahora del crudo venezolano su gran objetivo.

El martes aseguró que las “autoridades interinas de Venezuela” entregarían “entre 30 y 50 MILLONES de barriles de petróleo” a su país. “Este petróleo se venderá a su precio de mercado, y ese dinero estará bajo mi control” dijo Trump en su red Truth Social. Los ingresos podrían representar más de 2.000 millones de dólares a los precios actuales del mercado.

Ayer miércoles, el secretario de Energía Chris Wright aseveró que Estados Unidos controlará las ventas de petróleo venezolano indefinidamente. “Vamos a comercializar el crudo que sale de Venezuela, primero este petróleo almacenado que está represado y luego, de manera indefinida, de ahora en adelante, venderemos la producción que salga de Venezuela en el mercado”, afirmó Wright en un evento del sector energético organizado por Goldman Sachs en Miami.

Petróleo venezolano

La operación en el Atlántico Norte ilustra las complejidades del bloqueo a Venezuela y la opacidad del mercado negro del crudo en todo el mundo. Rusia denunció el asalto del buque. “De acuerdo con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, la libertad de navegación se aplica en aguas internacionales, y ningún Estado tiene derecho a usar la fuerza contra embarcaciones debidamente registradas bajo la jurisdicción de otros Estados”, afirmó el Ministerio de Transporte ruso en un comunicado.

El barco cisterna estaba sancionado desde 2024 por sus presuntos vínculos con Hezbolá e Irán y se dirigía a Venezuela. Cambió de rumbo, de bandera y de nombre cuando huía de las fuerzas militares y la Guardia Costera estadounidense en el Caribe. Pasó a ser bautizado Marinera y enarboló pabellón ruso.

La persecución llegó hasta las costas islandesas. Rusia mandó un submarino para escoltar al petrolero vacío, aparentemente sin éxito. China, que recibía hasta ahora la mayor parte del petróleo venezolano, ha expresado también su irritación por el bloqueo y las operaciones militares.

La presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, que asumió el cargo de manera interina tras el derrocamiento de Maduro, prometió cooperar con Estados Unidos ante el temor de que Trump pueda perseguir un cambio de régimen más amplio. Pero no está claro si Rodríguez aceptaría entregar crudo, ni tampoco cómo funcionaría este plan ni en qué base legal se sustentaría. El anuncio de Trump incidió en una baja en los precios mundiales del petróleo.

Fuente: AFP.

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