La Casa Blanca dijo el jueves que la gran cantidad de apretones de mano que da el presidente Donald Trump explican las vendas adhesivas que usa en su mano derecha desde hace unos días. Su portavoz Karoline Leavitt reiteró una respuesta que había dado meses atrás luego de que el presidente de 79 años fuera visto con un moretón en el dorso de su mano, cubierto con una gruesa capa de maquillaje.
“Sobre los vendajes en la mano, también hemos dado una explicación para ello”, dijo Leavitt a periodistas. “El presidente está literalmente apretando manos todo el tiempo”, señaló Leavitt. “También toma aspirina diariamente, algo que ya han señalado sus exámenes físicos en el pasado, lo cual puede contribuir al hematoma que ven”, añadió.
Lea más: Maduro anunció que “el año 2026″ ya comenzó en Venezuela
Como el presidente de Estados Unidos con más edad en el momento de su elección, Trump ha defendido su buen estado de salud y lo contrasta con el de su predecesor Joe Biden, de quien asegura que estaba perdiendo facultades.
Trump calificó las investigaciones de los medios de comunicación sobre su condición física como equivalentes a “sedición, quizá incluso traición”, según un largo mensaje publicado en Truth Social. En octubre, Trump se sometió a un examen médico, incluido un escáner de resonancia magnética (IRM), y su médico informó que el presidente gozaba de excelente salud.
Fuente: AFP.
Lea también: Temporal provoca apagón masivo y caos aéreo en Sao Paulo
Dejanos tu comentario
Trump se reuniría este año con el líder norcoreano Kim Jong Un
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró el miércoles que se reunirá este año con el líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, tras haber ordenado reducir las maniobras militares con Seúl para evitar crispar a Pyongyang. “Sí, me reuniré con él”, respondió Trump, interrogado al respecto mientras mostraba a algunos periodistas las reformas en curso en la Casa Blanca.
Asimismo, precisó que Corea del Norte cuenta con “57 armas nucleares muy potentes”, una referencia muy específica e inusual sobre el arsenal atómico de Pyongyang. “Nunca se debió permitir que esto ocurriese (...) pero las consiguió”, agregó. Trump insinuó el lunes que habló con Kim, recalcando que ambos guardan una “muy buena relación”. Sin embargo, este martes, la influyente hermana del líder norcoreano, Kim Yo Jong, aseguró no estar al tanto de tales contactos.
Trump y Kim Jong Un se reunieron tres veces durante el primer mandato del republicano, pero desde que regresó a la Casa Blanca no se han vuelto a encontrar. “Ha habido una persistente especulación de que Washington podría buscar volver a hablar con Pyongyang antes de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos, en noviembre”, apuntó a AFP Yang Moo-jin, expresidente de la Universidad de Estudios Norcoreanos.
“Para Trump, una reunión con (...) Kim Jong Un podría suponerle una oportunidad de asegurarse un legado en materia de política exterior”.
Por su parte, Park Won-gon, profesor en la universidad Ewha Womans, señaló que reducir las maniobras podría favorecer el diálogo.
“La suspensión de los ejercicios conjuntos siempre ha sido un prerrequisito de Corea del Norte para dialogar con Estados Unidos”, explicó a la AFP.
Trump sostuvo el lunes, al ser preguntado sobre si Kim había respondido a sus pedidos para hablar: “Sí, lo ha hecho”.
No obstante, la hermana del líder norcoreano afirmó el miércoles que no tiene constancia de que Kim Jong Un y Trump hubieran mantenido algún contacto.
“En cuanto a las recientes noticias procedentes de Washington sobre la comunicación entre los líderes de Corea del Norte y Estados Unidos, no tengo conocimiento alguno al respecto”, dijo en un comunicado.
“Y probablemente sea el único asunto relacionado con la política exterior de nuestra alta dirección del que no estoy al tanto”, agregó.
Con todo, Kim Yo Jong comentó que su hermano guardaba un “buen recuerdo y una buena impresión” de Trump y que la relación entre ambos líderes continúa siendo “excelente”.
Maniobras acortadas
En paralelo, Trump anunció el domingo una reducción “considerable” de la participación estadounidense en los ensayos militares anuales denominados “Ulchi Escudo de Libertad” con Corea del Sur, debido a su “muy buena relación” con el líder norcoreano Kim Jong Un.
En su plataforma Truth Social, el republicano criticó los ejercicios con Seúl, no “solo por costosos”, sino porque “envían una señal totalmente inapropiada y hostil” hacia Corea del Norte, país que, según dijo, se ha mostrado respetuoso y “no amenazante” desde que él volvió al poder en 2025.
El ejército surcoreano indicó el miércoles que las maniobras terminarán el viernes, y no el 27 de agosto, como estaba previsto.
“Hemos decidido ajustar el período de los ejercicios para que se realicen del 17 al 21 de agosto”, seis días antes de lo previsto originalmente, dijo el Estado Mayor surcoreano en un comunicado.
Agregó que la decisión fue tomada “por sugerencia de la parte estadounidense”.
Por su parte, un funcionario del Pentágono dijo a la AFP que “estos ajustes mantienen los objetivos de preparación y entrenamiento esenciales”.
Las maniobras apuntan a preparar de manera conjunta la defensa contra Corea del Norte, un país con armas nucleares.
Estaban programadas para celebrarse en dos fases: la primera, del 17 al 21 de agosto, centrada en la defensa contra potenciales amenazas norcoreanas; y la segunda, del 24 al 27 de agosto, para preparar una contraofensiva.
La segunda fase habría sido eliminada por la orden de Trump de reducir los ejercicios.
En cualquier caso, la hermana de Kim le restó importancia al cambio: “no consideramos que merezca un comentario y nos parece completamente carente de interés”, dijo. A su modo de ver, reducir la escala o la duración de los ejercicios no los priva de su naturaleza “provocadora y agresiva”.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Tregua entre Trump y Xi resiste la primera prueba
- Por Juan Carlos Dos Santos G.
- juancarlos.dossantos@nacionmedia.com
A mediados de mayo pasado, Beijing fue escenario de un nuevo encuentro cara a cara entre los líderes de las dos principales potencias globales: Donald Trump y Xi Jinping. A tres meses de aquella reunión de alto nivel en la capital china, el balance geopolítico de sus acuerdos y omisiones permite evaluar con mayor perspectiva el impacto real de una cita que, lejos de resolver los nudos estructurales de la rivalidad bilateral, trazó un mapa de pragmatismo táctico.
El encuentro, presentado bajo el compromiso marco de mantener una “relación estratégica constructiva y estable”, respondió a urgencias inmediatas de ambos lados del Pacífico. Para Estados Unidos, la prioridad radicó en asegurar compromisos tangibles de compras agrícolas e industriales que aliviaran las presiones del sector productivo norteamericano y ofrecieran resultados perceptibles en el frente interno. Para China, en tanto, la prioridad absoluta consistía en amortiguar el impacto de nuevas escaladas arancelarias, ganando margen de maniobra en un ciclo económico interno caracterizado por la reconfiguración de su modelo de crecimiento.
En el plano comercial y tecnológico, la cumbre dejó en evidencia los límites de la negociación contemporánea. Mientras Washington mantuvo prácticamente intacto el esquema de controles sobre la transferencia de tecnologías críticas y semiconductores de avanzada, Beijing logró preservar la arquitectura de sus políticas industriales estatales sin ceder en reformas de fondo. El resultado fue un intercambio de concesiones pragmáticas: flujo comercial previsible a cambio de estabilidad temporal, dejando el pulso tecnológico y defensivo en un carril paralelo de competencia continua.
Desde una perspectiva analítica, determinar cuál de los dos actores obtuvo un mayor beneficio depende del horizonte de evaluación. En el corto plazo, la administración estadounidense logró traducir la reunión en una narrativa de gestión comercial efectiva y resultados cuantificables para sus productores. Sin embargo, en el cálculo estratégico de mediano y largo plazo, la diplomacia china consiguió neutralizar las amenazas de disrupción económica inmediata sin comprometer su soberanía tecnológica ni su proyección en el espacio Indopacífico.
La frágil tregua alcanzada en mayo ha permitido que los canales de comunicación diplomática y militar se mantengan operativos en un contexto global atravesado por volatilidades regionales, especialmente en Europa del Este y Oriente Medio, así como por la persistente tensión en el Estrecho de Taiwán. No obstante, este espacio de distensión enfrenta su prueba de fuego en el horizonte cercano, con la vista puesta en la Cumbre de Washington prevista para el último cuatrimestre del año.
Transcurridos noventa días de aquel apretón de manos en Beijing, la lección principal para la diplomacia internacional no es el advenimiento de una nueva era de cooperación, sino la consolidación de un modelo de “coexistencia competitiva”. En este esquema, las grandes potencias alternan la retórica de la confrontación con pausas estratégicas destinadas a recalibrar sus fuerzas. Para el resto de los actores internacionales, comprender la naturaleza de este equilibrio inestable resulta fundamental para navegar las incertidumbres del sistema global contemporáneo.
Dejanos tu comentario
Trump ordena reducir ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó reducir los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur horas antes de que comenzaran este lunes, ya que, a su juicio envían una señal “inapropiada y hostil” dada su buena relación con el líder norcoreano Kim Jong Un. Los ejercicios denominados Ulchi Escudo de Libertad “están procediendo según lo planeado”, indicó el Ministerio de Defensa surcoreano en una breve declaración a periodistas.
Trump criticó el domingo en su plataforma Truth Social los ejercicios con su aliado Seúl no “solo por costosos”, sino porque “envían una señal totalmente inapropiada y hostil” hacia Corea del Norte, país que, según dijo, se ha mostrado respetuoso y “no amenazante” desde que él volvió al poder en 2025. Las maniobras tienen una duración prevista de 11 días, y apuntan a preparar de manera conjunta la defensa contra Corea del Norte.
Trump publicó en Truth Social una foto al lado del líder norcoreano Kim Jong Un en un encuentro en 2019, durante su primer mandato y afirmó que considerando su buena relación con Kim Jong Un, no está contento con el hecho de que Estados Unidos aceptara participar en ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur.
Agregó que ya era demasiado tarde para cancelar los ejercicios, por lo que ordenó al secretario de Defensa, Pete Hegseth, que los “redujera sustancialmente”.
El coronel Ryan Donald, portavoz del Comando de las Fuerzas Combinadas Estadounidenses y Surcoreanas, comentó que las maniobras simularán combates contra soldados norcoreanos, fortalecidos por su participación en la guerra rusa en Ucrania.
Daño a la coordinación
La oficina presidencial surcoreana declaró en un comunicado que espera que la buena relación de Trump con el líder norcoreano permita a ambos países retomar el diálogo. “El gobierno sigue de cerca el mensaje publicado hoy por el presidente Trump en redes sociales y espera que la relación amistosa entre los líderes de Estados Unidos y Corea del Norte dé lugar a un diálogo significativo”, indicó la presidencia surcoreana.
La reducción de las maniobras “dañará la coordinación de la alianza, atrasará el proceso para que Corea del Sur asuma más responsabilidad en su propia defensa, y debilitará la disuasión de posibles conflictos en Asia”, comentó a la AFP Leif-Eric Easley, profesor de estudios internacionales de la Universidad de Mujeres Ewha, en Seúl.
Pyongyang había denunciado el jueves los ejercicios militares conjuntos y advirtió de una posible respuesta mediante medidas de “disuasión” más contundentes.
Corea del Norte considera estos ejercicios como un ensayo de invasión y el miércoles lanzó un misil balístico sobre el mar de Japón en señal de protesta.
Estados Unidos mantiene estacionados unos 28.500 soldados en Corea del Sur para reforzar la defensa del país frente a amenazas militares de Pyongyang.
Los dos países asiáticos terminaron con un armisticio la guerra de 1950-53, y no con un tratado de paz. Trump ha cuestionado las antiguas alianzas militares de Estados Unidos, empezando por la OTAN.
El mandatario critica a sus socios occidentales por negarse a apoyar su guerra contra Irán, que ya va por su sexto mes y sin avances hacia un acuerdo negociado. En ese sentido, Trump también arremetió contra Corea del Sur el domingo. “Recientemente le pregunté al presidente de Corea del Sur si les gustaría unirse a nosotros en la desnuclearización de la República Islámica de Irán, y dijeron: ‘¡No, gracias!’, señaló en su publicación.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Enviado de EE. UU. se reunirá con Netanyahu tras conversar con Hamás en Egipto
El enviado de Estados Unidos y yerno del presidente Donald Trump, Jared Kushner, se reunirá el lunes con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, tras conversar en Egipto con el movimiento islamista Hamás para intentar impulsar un plan de paz para Gaza. El encuentro se produjo en momentos en que Washington intenta aplacar las diferencias entre Israel y Hamás sobre la implementación del plan de paz impulsado por Trump.
Hamás dio su visto bueno a finales de julio a una hoja de ruta estadounidense, destinada a poner en marcha la segunda fase del plan, que prevé el desarme del movimiento islamista y la retirada israelí del territorio palestino. Pero Netanyahu, rechazó el texto exigiendo un “verdadero” desarme de Hamás.
Kushner y miembros de la delegación de Hamás se reunieron el domingo en Egipto, un encuentro del que también habían dado cuenta fuentes del movimiento islamista, dijeron fuentes informadas de la cita. Durante la reunión, Hamás reafirmó su compromiso con el plan de paz, según las fuentes.
Por su parte, Kushner insistió en un desarme total del movimiento palestino y en que éste no tenga ningún papel en el futuro gobierno de Gaza, agregaron. También pidió pruebas “verificables” del desarme y que el territorio “no vuelva a ser una fuente de terror para Israel”.
El movimiento islamista palestino, que gobierna Gaza desde 2007, anunció en julio la disolución de su administración civil y su intención de transferir sus responsabilidades al Comité Nacional para la Administración de Gaza, un órgano creado por la “Junta de Paz” y compuesto por tecnócratas palestinos, que deberán garantizar la transición en el territorio.
En un comunicado del domingo, Hamás dijo que elevó un pedido a la junta que “obligue” a Israel a aceptar el plan para un alto al fuego en Gaza.
Previamente, Kushner se había reunido con mediadores de Egipto, Catar y Turquía, y también con Nickolay Mladenov, alto representante para Gaza de la “Junta de Paz” lanzada por Trump y creada para la implementación del acuerdo, informó el gobierno egipcio.
Israel mantiene los bombardeos
Kushner también se reunió con el presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, al tiempo que el jefe de Hamás, Jalil al Haya, se citó por su parte con el jefe de los servicios de inteligencia egipcios, Hasan Rashad.
Durante años, Estados Unidos se negó a mantener contactos con Hamás, al que clasificó como organización terrorista y que encabezó el ataque del 7 de octubre de 2023 contra Israel, que desencadenó la guerra de Gaza.
Pero el gobierno de Trump se ha mostrado cada vez más dispuesto a mantener contactos directos con la esperanza de poner fin a la devastadora guerra, negociando el acuerdo de alto el fuego de octubre que permitió la liberación de los rehenes israelíes que quedaban.
En un comunicado conjunto, ocho países musulmanes, entre ellos Egipto, Catar y Turquía, condenaron el rechazo israelí de la hoja de ruta, considerando que ponía en peligro “los esfuerzos colectivos encaminados a lograr una paz justa y duradera”.
Hamás e Israel se acusan mutuamente de violar el alto el fuego alcanzado en octubre de 2025 en el territorio palestino, devastado por dos años de guerra.
Israel ha reanudado los ataques aéreos en Gaza y varias personas resultaron heridas el domingo después de que aviones israelíes atacaran una vivienda al oeste de Nuseirat, informó Mahmud Basal, portavoz de la agencia de defensa civil de Gaza.
El ejército israelí afirmó que respondía a una amenaza de militantes de la Yihad Islámica. Las fuerzas israelíes también abrieron fuego contra varias tiendas de desplazados al oeste de Jan Yunis, en el sur de la Franja, causando varios heridos.
Al menos 1.262 palestinos han muerto por las operaciones israelíes desde que entró en vigor el alto al fuego, el 10 de octubre, según cifras del Ministerio de Salud de Gaza, gobernado por Hamás. Sus datos son considerados fiables por Naciones Unidas. El ejército israelí ha reportado cinco muertes en sus filas durante el mismo periodo.
Fuente: AFP.