El estado brasileño de Ceará vivió un momento de profunda devoción este jueves con la inauguración de una monumental escultura de Nuestra Señora de Fátima, que con sus 54 metros de altura se alza como una de las representaciones marianas más grandes del planeta.
Ubicada en la ciudad de Crato, en la región del Cariri, la nueva imagen supera incluso al emblemático Cristo Redentor de Río de Janeiro, que mide 38 metros.
Símbolo de fe y cultura
La estatua fue bendecida durante una misa multitudinaria, en un acto que reunió a miles de fieles locales y peregrinos de otras regiones, con presentaciones musicales a cargo de artistas católicos como la Hermana Raquel, Patrícia y el padre Fábio de Melo.
Para las autoridades del estado de Ceará, la imagen no solo representa un símbolo de fe, sino también un impulso para el turismo religioso, al proyectar a Crato como un nuevo destino de peregrinación.
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Tradición mariana
El monumento se inserta en el marco del Jubileo de la Esperanza 2025, una celebración impulsada por la diócesis local, que incluyó una jornada mariana entre el 10 y el 13 de noviembre con peregrinaciones a iglesias, hospitales y parroquias de la zona.
Además, junto a la escultura se levantó una réplica de la capilla de las apariciones de Fátima, inspirada en el santuario original de Portugal.
Faro espiritual
La nueva virgen de Crato fue construida con materiales modernos: una estructura interna de poliuretano, exterior de fibra de vidrio con resina y una capa final con pintura gelada.
El proyecto, que demoró más de un año y medio, buscó rendir homenaje a la tradición mariana local y fortalecer la identidad espiritual de la región del Cariri. Con su inauguración, Crato se convierte en un faro espiritual para miles de creyentes y un nuevo punto de unión entre la fe y el turismo en Brasil.
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