La literatura está de luto. Un grande se ha ido. Hoy el mundo despide a un gigante de la literatura y del pensamiento.
Con profundo pesar, la familia de Mario Vargas Llosa confirmó este domingo el fallecimiento del reconocido escritor peruano y Premio Nobel de Literatura 2010. Vargas Llosa murió a los 89 años en Lima, rodeado de sus seres queridos y en paz, según anunció su hijo Álvaro Vargas Llosa a través de redes sociales.
“Con profundo dolor, hacemos público que nuestro padre, Mario Vargas Llosa, ha fallecido hoy en Lima, rodeado de su familia y en paz”, escribió.
El autor de obras fundamentales como La ciudad y los perros, La casa verde, Conversación en La Catedral y La fiesta del chivo, deja una huella imborrable en la literatura en español y en la historia cultural del siglo XX y XXI. Su legado abarca más de seis décadas de creación literaria, ensayística y participación activa en la vida política y social de América Latina y Europa.
La familia comunicó que no se llevará a cabo ninguna ceremonia pública: “No tendrá ninguna ceremonia pública”, indicó su hijo, respetando la voluntad del escritor.
Vargas Llosa, también académico de la lengua y pensador polémico, se mantuvo activo hasta sus últimos años. En una entrevista reciente, había declarado: “Me gustaría que la muerte me hallara escribiendo, como un accidente...”. Descanse en paz, Mario Vargas Llosa.
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Conmoción: mujer embarazada de siete meses fallece tras ser alcanzada por un rayo
Una mujer de 37 años de edad, identificada como Jorgelina Ruiz Díaz, perdió la vida trágicamente a causa de una fulguración provocada por la caída de un rayo. De acuerdo con los reportes preliminares de los agentes policiales intervinientes, la víctima se encontraba en el séptimo mes de gestación al momento del suceso.
El fatal incidente fue reportado en la zona de la exMarina Cué, territorio que actualmente se conoce como el asentamiento San Oscar Romero, lugar donde residía la mujer. El sistema de tormentas que se registró e ingresó al departamento de Canindeyú generó severas condiciones climáticas, incluyendo intensas lluvias, fuertes ráfagas de viento y una actividad eléctrica extrema. Fue precisamente una de estas descargas de gran magnitud la que impactó directamente sobre la ciudadana, provocándole la muerte de forma instantánea.
Personal de la Policía Nacional, perteneciente a la comisaría jurisdiccional del citado asentamiento, acudió rápidamente al sitio para levantar el acta correspondiente y resguardar la escena. Posteriormente, las autoridades policiales comunicaron el hecho al Ministerio Público. La fiscalía de turno dispuso de inmediato la intervención del médico forense para examinar el cadáver, practicar los procedimientos legales y confirmar la causa médica del fallecimiento.
Una vez concluidos todos los trámites forenses, el protocolo legal y las diligencias de rigor, el cuerpo de la víctima será formalmente entregado a sus familiares para que puedan proceder a los servicios fúnebres y brindarle una cristiana sepultura. El hecho ha causado una profunda conmoción y consternación entre los vecinos y miembros de la comunidad rural de la zona.
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La literatura como disparadora de la curiosidad histórica
- Paulo César López
- paulo.lopez@nacionmedia.com
- Fotos: Gentileza
El próximo 8 de agosto, al cumplirse 157 años de la ocupación de la ciudad de Valenzuela por las fuerzas aliadas durante la guerra contra la Triple Alianza, se realizará el lanzamiento del libro “”Minas Cue. Cuentan que eran 30”, de Virgilio Cantero y Nelly Vázquez, docentes e investigadores de la historia local. La actividad se llevará a cabo a las 10:00 en la Casa de la Cultura del distrito cordillerano como parte de un esfuerzo por rescatar y revalorizar la tradición oral popular.
La memoria oral atesora acontecimientos que la escritura o la historia oficial han olvidado u omitido deliberadamente, como muchas veces ocurre con los crímenes de guerra. En efecto, resulta poco probable que algún alto oficial militar deje constancia escrita de una orden de atacar a civiles u otros tipos de desmanes, tolerados o autorizados, que nunca faltan en los conflictos armados.
Este podría ser el caso de la versión sobre la quema de las mujeres trabajadoras de Minas Cue, en el distrito de Valenzuela, departamento de Cordillera. Este episodio poco conocido es puesto en duda por ciertos historiadores “serios”, ya que no existen documentaciones o pruebas materiales que avalen el hecho.
En el marco de la campaña de las Cordilleras, en la última etapa de la guerra, el 7 de agosto de 1869 un brazo del Ejército aliado comandado por el brigadier Vasco Alves Pereira llegó hasta la ciudad. Según las crónicas orales, en la fábrica de azufre cumplían su faena unas treinta paraguayas. Además, también había una decena de extranjeras, entre brasileñas y correntinas que habían sido tomadas prisioneras por los paraguayos, además de francesas e inglesas que habían venido con técnicos europeos contratados por el gobierno de López.
LA QUEMA
Las mujeres extranjeras habrían sido liberadas y, tras cometer todo tipo de desmanes, los soldados aliados encerraron a las paraguayas en una de las piezas, donde las quemaron vivas.
Aunque la verdad histórica de este episodio no esté probada, lo cierto es que ya forma parte del imaginario popular sobre la contienda y progresivamente las fuentes escritas se fueron haciendo eco de él.
Este es el caso del libro que nos ocupa en esta ocasión que, si bien pertenece más al campo de la literatura que de la historia, pretende recuperar las fuentes orales que van desapareciendo con el transcurso del tiempo.
Además de los relatos orales de los ancianos, los autores también han encontrado fuentes escritas que dan cuenta de la toma y posterior quema de la fábrica de azufre a manos de las fuerzas aliadas, aunque no se haga mención explícita a las mujeres inmoladas.
FUENTES
Una de ellas es una carta de Zenón Ramírez, segundo al mando en las instalaciones de la mina de azufre de Valenzuela, quien remite una misiva en 1918 a Juan Silvano Godoi (sic), director general de la Biblioteca, Museo y Archivo Nacional. El objetivo del remitente era el de documentar los acontecimientos de la guerra, en particular los vinculados a la toma de Valenzuela.
En un extracto de la misiva, que forma parte del acervo digital de la Universidad de California, Ramírez señala que “los aliados permanecieron tres días en el lugar de las minas. Después de ese tiempo, dieron fuego a los establecimientos, marchando sobre Piribebuy. Con esto termino, distinguido compañero, sintiendo de corazón no dar más amplitud á estos datos breves por haberlos olvidado en los años de nuestra vida azarosa”.
Si bien la fuente admite que por su edad ha olvidado muchas cosas, no hace referencia a que durante el incendio del establecimiento las mujeres hayan sido encerradas en el interior.
Los autores, más allá de admitir el carácter literario de su obra, sostienen que es altamente probable que tales hechos hayan ocurrido efectivamente y buscan brindar datos para apoyar sus afirmaciones. Así, puntualizan que se trata de un “cuento que es un intento de registro histórico de la tradición oral. Los personajes son reales de la época de la Triple Alianza, así como la trama del cuento, pero tejido con hilos de ficción”.
En este sentido, indican que el primer registro de la tradición oral sobre Minas Cue, según menciona la Prof. Benita Salinas, directora de la Casa de la Cultura y el Museo Histórico de la ciudad, lo hace su padre, Anuncio Salinas, autor de “Valenzuela. Antigua Ybyraity”.
Este entrevistó a una testigo directo de los acontecimientos llamada María del Rosario Velázquez de Montanía, que en 1869 tenía 12 años. Los datos recabados señalan que esta mujer tenía lazos de parentesco con Benita Almada, esposa de Zenón Ramírez, “por lo que podemos presumir haya frecuentado e inclusive trabajado en la mina”.
–¿Podrían comentarnos en qué consiste el libro que presentarán la próxima semana?
–El libro es un abordaje literario-ficcional de la tradición oral que pervive en la comunidad en torno a los sucesos acaecidos en Valenzuela en ocasión de ser ocupada por el ejército aliado el 7 de agosto de 1869, fecha que se inicia la última campaña defensiva de la guerra, la de la Cordillera.
HISTORIA Y LITERATURA
–¿Cómo se conjugan historia y literatura en el texto?
–Literatura e historia siempre se complementan. En todas las tradiciones literarias encontramos cómo transitan por sendas aparentemente paralelas, pero en constante encuentro. Nosotros abordamos la tradición oral desde el cuento con la idea de acercar la historia de la comunidad a toda persona interesada. En especial apuntamos a los estudiantes y a los chicos que forman parte de la Red de Bibliotecas Callejeras de Valenzuela. Queremos que el cuento sea un disparador de la curiosidad de los chicos.
–¿Cuáles son las fuentes a las que recurrieron para su elaboración?
–Partimos de la tradición oral en primer término. También consultamos con la historiadora y directora de la Casa de la Cultura, profesora Benita Salinas, quien continúa el legado de su padre en recopilar la historia local. Así, llegamos a consultar el libro publicado por don Anuncio Salinas, en el que se menciona una entrevista a una testigo de los acontecimientos. Tuvimos acceso a varios documentos digitales del Archivo Nacional y otros acervos de fuentes serias. Resaltamos la carta enviada por Zenón Ramírez a Juan Silvano Godoi en 1918 relatando algunos detalles del funcionamiento del ingenio minero y también el libro “Campanha da Cordilheira”, del vizconde de Taunay.
–¿Cuáles son los hallazgos más relevantes con los que se encontraron durante la investigación?
–En los documentos consultados hemos encontrado los nombres y nacionalidades de los encargados de la mina. Hemos encontrado detalles del proceso de obtención del azufre, la cantidad y el destino final. También encontramos detalles administrativos y un relatorio de los acontecimientos que terminaron con la toma de la mina. Es importante destacar que allí no se producía pólvora. En promedio se obtenían diez kilos del mineral por día, que era remitido a San José para la elaboración de la pólvora. Un dato curioso es el ingenio de los técnicos paraguayos para la obtención de salitre, otro de los componentes de la pólvora. Para el efecto se colocaban grandes recipientes en Azcurra para que los soldados orinen en esas fuentes. El orín era procesado químicamente obteniéndose finalmente el salitre, que mezclado con azufre y carbón vegetal se convertía en pólvora.
–¿Ustedes consideran que el episodio de las mujeres quemadas ocurrió en realidad o es una exageración de la memoria popular?
–El martirio de las mujeres es una posibilidad plausible en un escenario de guerra total, una guerra que ya era demasiado larga, costosa e impopular en los países aliados. Por ello, podría pensarse que había un plan de campaña de terror concebido por los aliados, principalmente el ejército brasileño. En Valenzuela podrían haberse iniciado hechos que son coherentes con acciones posteriores como la quema del Hospital de Sangre de Piribebuy y la sistemática quema de los campos de batalla durante toda la campaña, lo que refuerza lo que la tradición oral afirma tajantemente. Tampoco hay que olvidar el degüello de los oficiales y encargados de la fundición de hierro. Podemos pensar que no son hechos aislados, sino una campaña de terror para torcer la voluntad del ejército paraguayo que seguía resistiendo.
–¿Cuáles son los elementos que pudieron colectar que apoyan su hipótesis?
–El vizconde De Taunay, en su “Diario do Exercito”, menciona la toma de la mina por parte del brigadier Vasco Alves y su posterior destrucción e incendio. También menciona que en el lugar encuentran un total de 40 personas, entre ellas prisioneros de varias nacionalidades que son liberados. Los restantes (¿que podrían ser 30?) son hechos prisioneros. La cantidad de personas aquí mencionadas se acerca bastante al número citado por la tradición oral.
TESTIGO
–Una de las fuentes más directas citadas es una mujer identificada como María del Rosario Velázquez. ¿Cuál fue su grado de participación como testigo y conocimiento de los hechos?
–María del Rosario Velázquez relata la toma de Valenzuela por parte del ejército aliado, el encierro de las mujeres en uno de los compartimentos del ingenio y su posterior incendio. También menciona las medidas del galpón. María del Rosario Velázquez tiene grado de parentesco con Benita Almada, la esposa de Zenón Ramírez, siendo este el segundo al mando del ingenio minero.
–¿Cómo podría explicarse que Zenón Ramírez, quien trabajó en la mina, no haga referencia a que las mujeres fueron quemadas?
–Zenón menciona que por su avanzada edad no recuerda muchas cosas. Creemos que omite un recuerdo doloroso. No quisiéramos en este momento aventurar ninguna hipótesis.
–¿Les gustaría agregar algo para cerrar la charla?
–Es importante mencionar que hay documentos que inclusive plantean un listado de nombre de las 30 mujeres. Sin embargo, en la actualidad constituyen motivo de controversia entre historiadores por el contenido posiblemente apócrifo del material, por lo que no la incluimos como fuente. Además, el trabajo no pretende ser un abordaje historiográfico, sino un rescate literario de la tradición oral de la comunidad. También buscamos la resignificación de los hechos, resaltando el rol de las mujeres en el proceso de construcción de la comunidad. Asimismo, buscamos cimentar la identidad comunitaria y despertar el compromiso cívico de los niños y jóvenes con Valenzuela, compromiso que nosotros asumimos con nuestro trabajo de gestores culturales comunitarios. Soñamos con que se realicen excavaciones y trabajos de investigación arqueológica en el sitio para poder dilucidar mejor los acontecimientos y a esa tarea nos queremos enfocar a partir de ahora.
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Conductor aparentemente alcoholizado chocó contra un automóvil y mató a una mujer en Lambaré
Un accidente con derivación fatal se reportó este sábado en la ciudad de Lambaré, una mujer de 31 años falleció luego de que el automóvil en el que viajaba fue embestido por otro rodado. El conductor que provocó el percance fue derivado a la Patrulla Caminera y se se negó a someterse a la prueba de alcotest.
Según el reporte policial, el hecho se registró esta madrugada sobre la avenida Luis María Argaña, en su intersección con la calle Porvenir. En el accidente estuvieron involucrados dos automóviles, uno de la marca Hyundai modelo Accent, en el que iban tres mujeres y otro de la marca Mazda, en este iba un hombre.
Tras el hecho falleció María Belén Recalde Alonso, de 31 años, quien iba en el asiento trasero del automóvil de la marca Hyundai, mientras que las otras dos mujeres resultaron con lesiones leves y tuvieron que ser derivadas a un centro asistencial.
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“Las mujeres circulaban sobre la avenida Luis María Argaña y de la arteria Porvenir salió el otro rodado yendo a embestir contra este y a raíz del impacto el rodado en el que iban las víctimas quedó incrustado por la columna del tendido eléctrico. Las víctimas fueron rescatadas por bomberos voluntarios”, expresó la comisario Alice Espínola, en entrevista con Telefuturo.
Resaltó que los bomberos rescataron a las tres personas que quedaron atrapadas, pero la mujer que iba en el asiento trasero se llevó la peor parte y pese a que intentaron reanimarla se constató su fallecimiento en el sitio.
“Al conductor del otro rodado se lo observaba en presunto estado de ebriedad y fue trasladado hasta sede de la Patrulla Caminera, pero se negó a practicarse la prueba de alcotest hecho que fue comunicado al fiscal de turno, para solicitar la prueba de sangre posteriormente”, puntualizó.
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El libro “Cuadernos de Zagreb” de Mario Anic se presenta en Asunción
La Biblioteca Nacional del Paraguay será escenario de la presentación de “Cuadernos de Zagreb”, primer libro del periodista y escritor argentino-croata Mario Anic, publicado por la colección Los Comienzos del sello editorial De La Paz. La actividad se realizará el viernes 31 de julio, a las 19:30, en la sede de la Biblioteca Nacional (De la Residenta 820, casi avenida Perú), con entrada libre.
La presentación contará con la participación del periodista Rober Irrazabal como anfitrión, acompañado por la periodista y docente argentina, Mónica Kreibohm, en representación de la colección “Los Comienzos”, espacio editorial dedicado a impulsar primeras publicaciones de autores y autoras del nordeste argentino.
Tres territorios
Aunque el título remite a la capital croata, Cuadernos de Zagreb encuentra uno de sus ejes más profundos en el diálogo entre Zagreb, Asunción y el nordeste argentino. La obra nace durante la estadía de Anic en Croacia, pero sus páginas conservan la presencia constante de Paraguay, país en el que vivió a principios del 2000. La agenda donde comienza a escribir fue adquirida en Asunción; los recuerdos de las noches de verano paraguayas irrumpen entre los inviernos balcánicos; y la vida cotidiana de la capital paraguaya aparece como un contrapunto afectivo frente a la monumentalidad europea.
Más que una crónica de viaje, el libro propone un recorrido por la memoria, los desplazamientos y la construcción de la identidad. En sus páginas, Zagreb no desplaza a Asunción: ambas ciudades conviven y dialogan, convirtiéndose en escenarios desde donde el autor piensa el desarraigo, la pertenencia y los vínculos que sobreviven a la distancia.
Mapa íntimo de viaje
Cuadernos de Zagreb se inscribe en la tradición de los cuadernos literarios, una forma de escritura que combina observación, ensayo, memoria, diario de viaje y reflexión personal. Lejos de desarrollar una narración lineal, el libro reúne apuntes, escenas, lecturas e imágenes que construyen un mapa íntimo del viaje.
En esa tradición pueden reconocerse autores como Julio Ramón Ribeyro, Josep Pla, Elías Canetti, Susan Sontag, María Zambrano y, en Argentina, los diarios y cuadernos de Ricardo Piglia, donde la experiencia cotidiana se convierte en materia literaria.
Un puente cultural
La presentación en Asunción tiene un significado especial: Anic desarrolló parte de su trayectoria profesional en la capital paraguaya, participando de medios de comunicación y proyectos editoriales en Asunción y Resistencia, capital del Chaco argentino. En ese contexto, el encuentro busca convertirse en un espacio para fortalecer los vínculos culturales entre Paraguay y Argentina, celebrando el papel de la literatura como puente entre comunidades, memorias e identidades compartidas.
La actividad invita a lectores, periodistas, escritores, estudiantes y público en general a participar de una conversación sobre literatura, edición independiente y las múltiples formas en que los libros pueden acercar territorios que, más allá de las fronteras, comparten historias y afectos.