Finlandia sigue siendo el país más feliz del mundo hace ocho años
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Helsinki, Finlandia. AFP.
Finlandia sigue siendo el país más feliz del mundo por octavo año consecutivo, según el informe anual sobre la felicidad elaborado bajo la égida de la ONU y publicado el jueves, que sitúa a Costa Rica y México entre los 10 primeros puestos. Respectivamente en el sexto y décimo lugar, Costa Rica y México entran así por primera vez en las posiciones que encabezan la lista.
Todos los países nórdicos se mantienen entre los 10 más felices, con Dinamarca, Islandia y Sueca detrás Finlandia, que amplió ligeramente la distancia con el segundo clasificado. Por su parte, Estados Unidos cayó al 24º puesto, su peor resultado desde la primera publicación del informe en 2012, cuando ocupó el 11º lugar, su mejor clasificación.
Compartir las comidas “está fuertemente vinculado al bienestar”, escriben los autores, señalando que “el número de personas que cenan solas en Estados Unidos aumentó un 53% en las últimas dos décadas”. En 2023, alrededor de uno de cuatro estadounidenses declaró que había comido solo el día anterior, según el informe.
“La creciente cifra de personas que comen solas es una de las razones del descenso del bienestar en Estados Unidos”, indica. Estados Unidos también es uno de los pocos países que registra un aumento de las “muertes por desesperación” (suicidio o como consecuencia del consumo excesivo de alcohol, drogas, etc.) en un momento en que estos decesos disminuyen en la mayoría de los países.
El informe analiza el comportamiento de las poblaciones del mundo entero en 2022-2024, por lo que no está vinculado a los cambios desencadenados por el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. Afganistán, sumido en una catástrofe humanitaria desde que los talibanes recuperaron el control en 2020, vuelve a situarse como el país más infeliz del mundo.
La clasificación de la felicidad se basa en una media de tres años de evaluaciones personales de la satisfacción con la vida, así como en el PIB per cápita, el apoyo social, la esperanza de vida con buena salud, la libertad, la generosidad y la corrupción.
“Relativamente satisfechos”
“Parece que los finlandeses están relativamente satisfechos con su vida”, declaró a AFP Frank Martela, profesor adjunto especializado en investigación sobre bienestar y felicidad en la Universidad Aalto de Espoo, cerca de Helsinki. Esto podría explicarse en gran medida por el hecho de que los finlandeses viven en una “sociedad que funciona bastante bien”, añadió.
“La democracia funciona bien, tenemos elecciones libres, libertad de expresión, bajos niveles de corrupción y todo ello ha demostrado que es posible predecir niveles más altos de bienestar nacional”, prosiguió. Todos los países nórdicos tienen sistemas de protección social relativamente fuertes, con bajas por paternidad, subsidios de desempleo y asistencia sanitaria mayoritariamente universal, que también contribuyen a unos niveles de bienestar más altos de media.
Eveliina Ylitolonen, estudiante de 23 años en Helsinki, cree que el aprecio de los finlandeses por la belleza de la naturaleza explica el nivel de felicidad del país, conocido por sus profundos bosques y sus más de 160.000 lagos. “La naturaleza es un elemento importante de esta felicidad”, explicó. En el informe de este año, los autores afirman tener nuevas pruebas de que los actos de generosidad y la creencia en la bondad de los demás son “predictores significativos de la felicidad, incluso más que ganar un salario más alto”.
“La gente es demasiado pesimista sobre la bondad de su comunidad”, y “la tasa de devolución de carteras perdidas es mucho mayor de lo que la gente espera”, añaden. Los países nórdicos también se sitúan “entre los mejores lugares en cuanto a tasas esperadas y reales de devolución de carteras perdidas”.
Paraguay tuvo una mejora sostenida en la percepción internacional del país, destacaron en el informe de la consultora internacional Brand Finance. Foto: Archivo
Marca país Paraguay asciende seis posiciones en el ranking global
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La Marca País Paraguay escaló seis posiciones en el Global Soft Power Index 2026, elaborado por la consultora internacional Brand Finance, fortaleciendo su posicionamiento en el escenario internacional. Este avance reflejó una percepción cada vez más positiva del país en ámbitos como gobernanza, negocios, cultura e influencia, consolidando su presencia y competitividad en el contexto global.
Entre 193 países evaluados, Paraguay se ubicó en el puesto 78 dentro de la mitad superior del ranking global, con un puntaje de 36,4, reflejando una mejora sostenida en la percepción internacional del país. Mejoró cuatro posiciones en el indicador “Leader in Sports” (líder en deportes), consolidando al deporte como un sector estratégico para la proyección internacional del país.
El estudio evalúa la percepción internacional de los países en dimensiones como reputación, influencia, gobernanza, cultura, negocios y deportes, entre otras variables. La medición fue construida a partir de una encuesta internacional aplicada a más de 150.000 personas en más de 100 mercados, evaluando a los 193 países miembros de las Naciones Unidas.
Según detallaron desde la Red de Inversiones y Exportaciones (Rediex), la mejora de Paraguay en este ranking internacional es una señal clara de que el país está consolidando una reputación positiva a nivel global. Asimismo, fortalece la confianza de los mercados y acompaña la estrategia de atracción de inversiones, promoción de exportaciones y posicionamiento internacional.
“El avance registrado por Paraguay refleja una mejora en su imagen externa y en su capacidad de generar confianza y atracción a nivel global, en un contexto donde la reputación internacional es un activo clave para promover inversiones, exportaciones y turismo”, mencionó Alison Townsend, directora general de Rediex.
Sede de importantes eventos
Señaló que durante el año pasado, Paraguay fue sede de importantes eventos internacionales, así como de encuentros multilaterales, foros económicos y misiones comerciales. Dichas instancias fortalecieron la visibilidad del país, demostrando su capacidad organizativa, infraestructura adecuada y condiciones de seguridad.
La realización de competencias deportivas de alcance internacional, contribuyeron de manera significativa al posicionamiento del país en la categoría deportiva del ranking, destacando al deporte como una herramienta estratégica de proyección internacional.
Asimismo, el ascenso en el ranking se produjo en un contexto de estabilidad macroeconómica, crecimiento de la inversión extranjera y fortalecimiento del clima de negocios, por lo que Paraguay continúa consolidándose como un destino atractivo para la inversión, apoyado en políticas de apertura, previsibilidad jurídica y competitividad regional.
“El fin último y el propósito más elevado de la vida” es la felicidad porque “aquello que siempre es deseado en sí mismo (...) nunca deberá ser en aras de otra cosa”, decía Aristóteles
Ninguna aspiración crematística, material de ningún tipo o simbólica, devenida en objetivo a alcanzar, debiera ser mencionada como la búsqueda de la felicidad que –siempre– es un fin en sí mismo.
Aquel tan querido maestro de periodismo (y de vida) que supo ser cuando mis primeros veinte años don Helvio Ildefonso “Poroto” Botana (1915-1990) –uno de los hijos de Natalio, fundador en la Argentina del mítico diario Crítica en el inicio del siglo pasado– escritor, periodista, artista plástico y guionista de cine, como se lo presenta en diccionariodelperonisml55-69.ar, con frecuencia y enfáticamente aseguraba a quien quisiera escucharlo que estaba en eudaimonía, como decía el bueno de Aristóteles en la vieja Grecia.
Me intrigaba. De allí que, después de una larguísima madrugada, quise saber más de aquel sentir de Poroto que, cuando lo busqué en el diccionario (una de mis más sostenidas adicciones) supe que la Real Academia Española (RAE) define la “eudemonía (término asociado a eudaimonía) como el estado de satisfacción debido generalmente a la situación de uno mismo en la vida”.
Con esa certeza académica volví a preguntar. “Estoy eudaimónico (sic) porque vivo con pasión la anticultura y hoy se lo diré a la revista Pájaro de Fuego para que nadie dude de mí”. Corría el año de 1982. Tiempo después aquella frase interpelaba desde cada puesto de diarios. Una tapa fantástica. Pero no me quedé con eso.
UN FIN EN SÍ MISMO
“¿Cuál es el propósito último de la existencia humana?”, se pregunta y pregunta Aristóteles en “La ética a Nicómaco”. De su lectura aprendí también y para siempre que la felicidad debe ser asumida como “el fin último y el propósito más elevado de la vida” porque “aquello que siempre es deseable en sí mismo (como lo es la felicidad) nunca (debe ni deberá ser) en aras de otra cosa”. De allí que ninguna aspiración crematística, material de ningún tipo o simbólica, devenida en objetivo a alcanzar, debiera ser mencionada como la búsqueda de la felicidad que –siempre– es un fin en sí mismo.
Dentro de 27 días –el próximo lunes 20 de marzo– una vez más será el Día Internacional de la Felicidad. Así sucede desde 2013. Un año antes, la efeméride fue propuesta por el rey de Bután. El monarca trabajaba sobre ese tema desde los años 70, en el siglo pasado, y en su país trabajó duro por y para ello. De hecho, ese estado pequeño, surasiático, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, ante el pleno del foro mundial, exhibió con orgullo que los butaneses –los drukpas, así autodenominados los habitantes del Druk Yul (Tierra del Dragón Fuego)– informaron como un logro nacional relevante que el Índice de Felicidad Nacional Bruta se ubicaba por encima del Producto Nacional Bruto.
Desde entonces allí –como desde la sexta centuria de nuestra era– todo transcurre armoniosamente. El Himalaya protege la intimidad nacional, así como su cultura y tradiciones. La tele, en ese contexto, irrumpió sobre las y los butaneses en 1999.
José Carlos Ruiz Sánchez (51), filósofo español, advierte un puñado de días atrás en elconfidencial.com que “nunca se ha hablado tanto de felicidad y nunca ha habido tanta ansiedad por alcanzarla” como por estos días. En su parecer, “el ideal de una vida plena se ha desvirtuado hasta convertirse en una fuente más de presión psicológica”.
EXIGENCIA COLECTIVA
Doctorado en Filosofía por la Universidad de Córdoba, sostiene también que “la felicidad ha dejado de ser un proceso íntimo y personal para transformarse en una exigencia colectiva, visible y comparable (porque) ese mandato social no se limita a ‘estar bien’, sino a exhibirlo”. Fue en febrero de 2007, cuando se estrenó en la Argentina la película “En busca de la felicidad” (The pursuit of happyness), una creación exitosísima que dirigió Gabriele Muccino.
A través de ese relato, supe de Chris Gardner (compuesto en esa ficción por Will Smith), quien junto con su hijo –Christopher Gardner Jr. (interpretado por Jaden Smith)– fueron desempleados y, como consecuencia directa de ello, desalojados por no disponer de recursos para pagar la renta. Chris y Jr, carecientes de ingresos desde ese minuto, no solo no tienen un lugar para habitar, sino que tampoco generan recursos para alimentarse, capacitarse, curarse y vestirse. Devienen en vulnerables de toda vulnerabilidad. Procuran ayuda social en refugios.
Pero, pese a ello, en 117 minutos, aquel contenido audiovisual relata cómo superan la adversidad. La historia describe detalladamente sus azarosas vidas que, es preciso decirlo, no son para nada diferentes de millones de parados y desposeídos que involuntariamente en nuestra tan maltratada aldea global transitan agobiados la miseria, avergonzados por la misericordia y no pocas veces significados como miserables.
Curioso, por cierto. Profundo creyente en el peso específico de las palabras siempre llama mi atención la raíz latina miser. Glosbe.com, a esas cinco letras unidas las traduce y significa del latín como “desdichado”, “infeliz”. Es la raíz también de la palabra “miseria”, que millones transitan como Chris y Christopher en la peli de Muccino. En “miser” radica también el vocablo “misericordia”, que la RAE define como la “cualidad de tener el corazón puesto en la miseria”.
Esas cinco letras, además –seguidas del sufijo “able”– son imprescindibles para construir la expresión “miserable”, que, en su evolución histórica, según la misma organización, significaba en el pasado a una persona “infeliz o desdichada”, en tanto que en la actualidad –justamente por aquello– no faltan quienes las significan como susceptibles de compasión. ¡Tremendo!.
POBREZA Y RIQUEZA
Y, mucho más, porque en aquella tremenda gran historia que desde la vida real hizo que las vidas de Chris y Jr. llegaran al cine, la felicidad como tal –para muchos y muchas– es dejar atrás la pobreza para alcanzar la riqueza extrema. Tengo la convicción –y me aferro a ella– de que tanto en la dramática realidad que vivieron Chris y Jr., como en la ficción que Gabriele Muccino construyó en el cine para contar esas historias, nadie procuró ese sentido negativo ni, mucho menos, significar pobreza y/o felicidad con tan inadecuada como cruel superficialidad.
No y solo no. De hecho, el propio Chris Gardner –el de la vida real, cuya historia cuenta el cine– el 16 de diciembre de 2023, en Madrid, lo dice claramente: “La felicidad no tiene nada que ver con el dinero”. Sin embargo, alguna forma de neodarwinismo pareciera intentar abrirse paso para que felicidad se signifique –si y solo si– con tener y poseer. Nada nuevo, quizás.
“Todos los hombres, hermano Galión, quieren vivir felices”, escribe alguna vez Séneca –filósofo estoico– en una carta en la que también le dice que “al ir a descubrir lo que hace feliz la vida, (los hombres) van a tientas (porque) no es fácil conseguir la felicidad (y, en esa búsqueda) se aleja uno tanto más de ella cuanto más afanosamente se la busque, (y) si ha errado el camino, si este (lo) lleva en sentido contrario, (esa) misma velocidad aumenta la distancia” que lo separa de la felicidad que procura”.
En ese contexto recomienda a Galión “determinar primero lo que apetecemos (para) luego considerar por dónde podemos avanzar hacia (la felicidad) más rápidamente (hacia) aquello que nos impulsa un deseo natural”.
SENDEROS
Reflexivo, continúa: “Mientras erremos de acá para allá sin seguir a otro guía que los rumores y los clamores discordantes que nos llaman hacia distintos lugares, se consumirá (en la búsqueda) entre errores nuestra corta vida, aunque trabajemos día y noche”. Con sabiduría advierte que el camino de la vida “no es el mismo que en los demás viajes (porque, en aquellos) hay algún sendero (...), pero aquí el camino más frecuentado y más famoso es el que más engaña”.
Lucio Anneo Séneca (4 aNE-65 dNE) nació en Córdoba, hoy España, en tiempos del Imperio romano. Claro integrante de la élite epocal, fue cuestor, pretor, senador y cónsul. Un hombre del poder, con poder. Sirvió a Roma fielmente durante Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón, de quien también fue tutor, maestro y consejero. Hay quienes aseguran que su influencia sobre aquel fue tal que “gobernó de facto” el poderoso Imperio romano entre los años 54 y 62.
Se puede suponer –como seguramente lo creyeron mayoritariamente sus contemporáneos– que Séneca era un hombre feliz. Pese a ello y a su profunda sabiduría, la historia muestra que, desde algún lugar y aunque para su posteridad, supo sentenciar que “el hombre más feliz es aquel que depende menos de la felicidad”. Pero no le fue bien. El propio Nerón lo obligó a cometer suicidio.
“El hombre más feliz es aquel que depende menos de la felicidad”,
dijo Séneca
MENSURA ANUAL
Como lo hace desde el 1 de abril de 2012, en pocos días más, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) hará público el “Informe mundial sobre la felicidad” (World happiness report). Seguramente será en torno del 20 de marzo. Esa mensura anual –enorme trabajo estadístico–, cuyos datos duros y conclusiones conoceremos en la brevedad, se apoyará sobre múltiples indicadores objetivos y subjetivos.
Es necesario saber que, entre otras variables, la ONU articulará valores sobre el producto bruto interno (PBI) per cápita; la expectativa y calidad de vida; la percepción de la corrupción estructural gubernamental y empresaria; la libertad individual; el respeto de los derechos humanos; confianza; redes de apoyos sociales junto con otros dominios tales como bienestar psicológico; salud física y mental; uso del tiempo para mensurar el equilibrio entre trabajo y vida; educación y diversidad cultural; buen gobierno y vitalidad comunitaria; diversidad ecológica y resiliencia para discernir con la mayor precisión posible sobre la Felicidad Nacional Bruta (FNB).
Informe Mundial sobre la Felicidad. Así estábamos el año pasado
En ese contexto de análisis y dentro de dichos parámetros, entre casi 150 países, cuando el año pasado se reportó la felicidad, los Estados fundadores del Mercosur se ubicaban dentro del primer tercio. Uruguay 28; Brasil 36; Argentina 42; y Paraguay 54. Pronto sabremos dónde estamos ahora. En el mismo informe, se reportó que Finlandia, Dinamarca, Islandia, Suecia, Países Bajos, Costa Rica, Noruega, Israel, Luxemburgo y México se encuentran en los diez primeros lugares.
Estados Unidos está en el puesto 24. China, 68; y Afganistán, 147, cierra la tabla. Los datos sobre Bután, el país impulsor mundial del indicador FNB, no se conocen. Es prudente consignar que una cantidad importante de las informaciones que disponen las y los expertos en estadísticas para alcanzar sus conclusiones los producen cada uno de los Estados parte de la ONU.
DILEMA
¿Seremos más o menos felices que un año atrás? ¿Qué dirán los números de la ONU? Y, cuando los conozcamos, ¿cuál será la significación de todas y cada una de esas cifras? Dilemático, por cierto.
Recuerdo que poco más de tres lustros atrás, Umberto Eco (1932-2016) sostuvo que la estadística es una “verdad a medias”. Opinó también que con frecuencia –palabra más palabra menos– a través de la manipulación posibilitan sostener argumentos sesgados. Más aún, enorme lector, escritor, memorista y orador, con enorme simpatía recordó que Carlos Alberto Salustri (1871-1950), famoso poeta y fabulista italiano, crítico implacable de la retórica discursiva sobre la distribución de la riqueza, sentenció irónicamente que “si yo como dos pollos y tú ninguno, estadísticamente nos hemos comido uno cada uno”.
Jigme Dorji Wangchuck, monarca de Bután, informó al mundo en Naciones Unidas que en su reino –pequeño país surasiático– la Felicidad Nacional Bruta (FNS) está por encima del Producto Bruto Interno (PBI)
Finlandia: descubren a un octogenario recluido hace 20 años en un sótano
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Un octogenario finlandés fue encontrado “en mal estado de salud” en el sótano de una casa de Helsinki que no tenía ni ventanas ni baño, donde llevaba viviendo al menos 20 años, declaró el viernes la policía, que abrió una investigación. Dos hombres y una mujer, de unos 60 años, fueron detenidos y luego liberados, declaró la policía a la AFP. Ambos conocían al octogenario, pero no tienen ningún parentesco con él, según la fuente.
Ahora, los agentes quieren averiguar si otras personas que residían en la misma vivienda serían culpables “de tráfico de seres humanos, explotando la dependencia del hombre y sometiéndolo a unas condiciones de vida degradantes, posiblemente para sacar un beneficio financiero”. El anciano fue descubierto el lunes en un distrito del norte de la capital finlandesa durante un allanamiento y necesitaba “asistencia inmediata”.
El sótano donde vivía consiste en una “habitación sin ventana, sin acceso a WC y sin posibilidad de preparar comida”, agregó la policía. “Vivía en esas condiciones desde hace al menos 20 años”, declaró el inspector jefe Jari Korkalainen, que precisó que “las autoridades competentes” están atendiéndolo.
Ranking policial “carece de fuentes verificables o metodología conocida”, dice viceministro
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“Rechazamos totalmente esta publicación que carece de fuentes verificables o metodología conocida”, indicó el viceministro de Seguridad Interna, Óscar Pereira, sobre el falso ranking difundido en redes sociales que coloca a la Policía Nacional supuestamente como la segunda más corrupta del mundo.
“Tampoco tiene el respaldo de organismos internacionales reconocidos. Esa publicación no cita fuentes ni estudios oficiales de otras instituciones que son especializadas en seguridad", comentó al programa “Así son las cosas” emitido por GEN y Universo 970 AM/Nación Media.
El ranking fue difundido por el supuesto portal de estadísticas globales IndexMundi, el cual colocó a la policía de Honduras como la más corrupta del mundo con un promedio de 8.32, seguida de Paraguay con 8.08, luego Venezuela, Uganda con 8.05 y Guatemala con 8.00.
“El ranking se contradice con los datos oficiales, teniendo en cuenta que Paraguay se encuentra recibiendo opiniones favorables sobre su seguridad. Estados Unidos calificó a nuestro país como un destino seguro, existe una afluencia masiva de turistas y la Policía Nacional estuvo a cargo de grandes eventos internacionales. La escala que usó también es arbitraria, sin explicaciones técnicas o consistentes", dijo el jefe policial.
Mediante un comunicado, lanzado ayer domingo, la Policía Nacional exhortó a verificar las fuentes de información, recurrir a datos oficiales y evitar la reproducción de contenidos engañosos que no aportan el fortalecimiento institucional ni a le seguridad pública del Paraguay.
“Otro dato que manejamos es que la cuenta social del portal fue creado en junio del año 2025, es reciente ynosotros entendemos que la misma fue originada con otras intenciones”, comentó el viceministro Pereira a las pantallas de Nación Media.