El primer ministro húngaro, Viktor Orban, afirmó que Donald Trump le aseguró durante una reunión en Estados Unidos que “no dará ni un centavo” a Ucrania, una declaración que el equipo del expresidente no comentó el lunes.
Orban, el único dirigente de la Unión Europea que mantuvo estrechos vínculos con el Kremlin pese a la invasión rusa de Ucrania, se reunió el viernes con el candidato republicano en Florida.
“Tiene una visión muy clara, con la que es difícil discrepar. Dice: en primer lugar, no dará ni un centavo para la guerra entre Ucrania y Rusia” si regresa a la Casa Blanca, afirmó el dirigente nacionalista el domingo en la cadena pública M1. “Si los estadounidenses no entregan dinero, los europeos no podrán financiar solos esta guerra. Y entonces la guerra acabará” porque “es evidente que Ucrania no puede lograrlo con sus medios”, añadió.
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El multimillonario tiene “planes bastante precisos sobre la manera” de traer la paz, según Orban.
El equipo de Trump, solicitado por AFP, no hizo ningún comentario. El propio político no se pronunció sobre el contenido del intercambio.
Orban, que se reunió con el presidente ruso Vladimir Putin en septiembre de 2023, rechaza enviar cualquier apoyo militar a Ucrania y llama de manera regular a una tregua, convencido de que Kiev no podrá ganar la contienda.
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Trump, por su parte, presiona para que sus seguidores bloqueen en el Congreso una partida militar de 60.000 millones de dólares para Kiev, defendida por el presidente Joe Biden.
Fuente: AFP
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EE. UU. autoriza importación de 300.000 t de carne en un intento de frenar la suba de precios
El presidente Donald Trump anunció ayer viernes que Estados Unidos permitirá la importación, libre de aranceles, de hasta 300.000 toneladas de carne para moler durante los próximos 90 días, en un intento por reducir los precios para los consumidores.
El poder adquisitivo es una de las principales preocupaciones de los estadounidenses de cara a las elecciones legislativas de medio término de noviembre. El mandatario no precisó de qué países provendrán las importaciones, pero señaló que la carne será vendida con una rebaja de 25 % sobre los precios de mercado.
“Mientras trabajamos por reconstruir este (stock de) ganado y ayudamos a nuestros ganaderos, durante los próximos 90 días Estados Unidos permitirá la importación de hasta 300.000 toneladas de producto destinado a carne molida sin arancel fuera de cuota”, escribió Trump en su plataforma Truth Social.
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En el país de las hamburguesas, la carne de res es uno de los productos cuyos precios más atormentan a los consumidores. En mayo, había que pagar 15% más que el año anterior para comprar un bistec, según las cifras oficiales de inflación.
Esta medida “reducirá los precios para los estadounidenses”, celebró Trump. A finales de julio, el Departamento de Agricultura anunció la próxima reanudación de la importación de ganado mexicano, más de un año después de su suspensión debido a un desacuerdo en torno a la lucha contra un parásito.
México exportó algo más de un millón de cabezas de ganado a Estados Unidos en 2024, según estimaciones de ambos gobiernos.
Causa y consecuencia
Estados Unidos se encuentra entre los mayores consumidores de carne de res del mundo, con algo más de 23 kg por habitante en 2025, según datos de la OCDE.
Pero los precios de la carne bovina se han disparado desde la pandemia de covid-19, pasando de menos de 4 dólares la libra (algo menos de 500 g) a comienzos de 2021 a casi 6,90 dólares en julio de este año, de acuerdo con datos de la Reserva Federal estadounidense (Fed, banco central). En un año, el aumento ronda el 10 %.
Los precios reflejan las tensiones sobre la oferta, con un stock ganadero en su nivel más bajo desde la década de 1950, pero también por un incremento de los costos, en particular de la energía, los insumos y el transporte, que pesan sobre las finanzas de los agricultores estadounidenses.
Se suman a este diagnóstico las consecuencias de los fenómenos climáticos, con una sequía persistente en los últimos años en los principales estados productores de Estados Unidos que complica la alimentación de los animales.
Control extranjero
Ya a comienzos de año, Trump también había firmado un decreto que favorecía la entrada de más carne vacuna argentina a Estados Unidos, aumentando los cupos de importación sin arancel.
“Todos queremos precios más bajos en los alimentos, pero como he dicho durante meses, no podemos hacerlo a expensas de los productores estadounidenses. Inundar el mercado con carne extranjera daña nuestra industria ganadera”, cuestionó la senadora Deb Fischer, republicana como Trump.
La Asociación Nacional de Ganaderos de Bovinos estadounidense, un grupo de comercio, también manifestó su reparo.
“Inundar el mercado con carne subvencionada por el gobierno, por debajo del precio del mercado, no es el camino para recomponer el ganado estadounidense”, dijo su director ejecutivo, Colin Woodall. “El anuncio de hoy y otras intervenciones en el mercado arrojaron agua fría sobre la posibilidad de aumentar el stock ganadero y sacrifican la estabilidad de largo plazo en favor de mensajes de corto plazo”. Ante las críticas, Trump insistió en que lograría que los precios de la carne bajaran porque “eso es lo que quieren los votantes, y lo que yo quiero”.
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Ante el impacto inflacionario de los aranceles adicionales generalizados, principal arma económica de Trump, Washington también había anulado las tasas que afectaban a cierto número de productos agrícolas procedentes de Brasil, como la carne de res, el café y los tomates.
Pero fue sobre todo hacia los gigantes de la carne que Trump intensificó la presión, desde hace varios meses, acusándolos de prácticas anticompetitivas que perjudican tanto a los ganaderos como a los consumidores estadounidenses.
Fuente: AFP
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“Masha y el Oso” fue sancionada por Ucrania
Ucrania anunció sanciones destinadas a limitar la difusión de la serie de animación infantil “Masha y el Oso”, que narra las aventuras de una niña y un plantígrado, por considerar que es un vehículo de propaganda rusa entre los más pequeños. Kiev considera que la serie constituye una herramienta de poder cultural en manos de Moscú y contribuye a proyectar una imagen positiva del país, ya que el oso pardo es un símbolo utilizado con frecuencia para representar a Rusia.
“Ucrania impuso sanciones contra los productores y distribuidores de la serie de animación rusa Masha y el Oso”, afirmó el viernes su ministra de Cultura, Tetiana Berejna. “La propaganda rusa no tiene cabida en las pantallas de los niños, ni en Ucrania ni en ningún otro lugar del mundo”.
Según ella, estas medidas crean “una base legal para bloquear este contenido en Ucrania” y para pedir “a las plataformas internacionales que restrinjan su monetización y difusión”. Las sanciones adoptadas por Ucrania afectan, entre otros, a los creadores rusos de la serie y a su estudio, según el decreto publicado el jueves por la noche por la presidencia ucraniana.
El documento sostiene que la serie “transmite narrativas prorrusas disfrazadas de contenido infantil” y genera ingresos fiscales para el país vecino.
A finales de junio, Ucrania ya había protestado por la compra por parte de Netflix de los derechos de dos nuevas temporadas y la ampliación de su licencia para esta serie de animación.
La serie, estrenada en 2009 por el estudio ruso Animaccord, también se emite en cadenas de televisión de todo el mundo y está disponible en YouTube.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, interrogado el viernes sobre estas sanciones, respondió que “Ucrania declaró la guerra a los dibujos animados”.
“Masha y el Oso conquistaron al mundo entero” y sólo promueven “las mejores cualidades humanas”, aseguró.
Ucrania, que combate la invasión rusa a gran escala desde 2022, intenta limitar la influencia cultural de Rusia promoviendo su exclusión de ámbitos como el deporte, el cine y el arte. Los ucranianos se alejaron de las películas, series, libros y músicas rusas, que hasta entonces ejercían una influencia considerable en el país.
Fuente: AFP.
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Trump se reuniría este año con el líder norcoreano Kim Jong Un
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró el miércoles que se reunirá este año con el líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, tras haber ordenado reducir las maniobras militares con Seúl para evitar crispar a Pyongyang. “Sí, me reuniré con él”, respondió Trump, interrogado al respecto mientras mostraba a algunos periodistas las reformas en curso en la Casa Blanca.
Asimismo, precisó que Corea del Norte cuenta con “57 armas nucleares muy potentes”, una referencia muy específica e inusual sobre el arsenal atómico de Pyongyang. “Nunca se debió permitir que esto ocurriese (...) pero las consiguió”, agregó. Trump insinuó el lunes que habló con Kim, recalcando que ambos guardan una “muy buena relación”. Sin embargo, este martes, la influyente hermana del líder norcoreano, Kim Yo Jong, aseguró no estar al tanto de tales contactos.
Trump y Kim Jong Un se reunieron tres veces durante el primer mandato del republicano, pero desde que regresó a la Casa Blanca no se han vuelto a encontrar. “Ha habido una persistente especulación de que Washington podría buscar volver a hablar con Pyongyang antes de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos, en noviembre”, apuntó a AFP Yang Moo-jin, expresidente de la Universidad de Estudios Norcoreanos.
“Para Trump, una reunión con (...) Kim Jong Un podría suponerle una oportunidad de asegurarse un legado en materia de política exterior”.
Por su parte, Park Won-gon, profesor en la universidad Ewha Womans, señaló que reducir las maniobras podría favorecer el diálogo.
“La suspensión de los ejercicios conjuntos siempre ha sido un prerrequisito de Corea del Norte para dialogar con Estados Unidos”, explicó a la AFP.
Trump sostuvo el lunes, al ser preguntado sobre si Kim había respondido a sus pedidos para hablar: “Sí, lo ha hecho”.
No obstante, la hermana del líder norcoreano afirmó el miércoles que no tiene constancia de que Kim Jong Un y Trump hubieran mantenido algún contacto.
“En cuanto a las recientes noticias procedentes de Washington sobre la comunicación entre los líderes de Corea del Norte y Estados Unidos, no tengo conocimiento alguno al respecto”, dijo en un comunicado.
“Y probablemente sea el único asunto relacionado con la política exterior de nuestra alta dirección del que no estoy al tanto”, agregó.
Con todo, Kim Yo Jong comentó que su hermano guardaba un “buen recuerdo y una buena impresión” de Trump y que la relación entre ambos líderes continúa siendo “excelente”.
Maniobras acortadas
En paralelo, Trump anunció el domingo una reducción “considerable” de la participación estadounidense en los ensayos militares anuales denominados “Ulchi Escudo de Libertad” con Corea del Sur, debido a su “muy buena relación” con el líder norcoreano Kim Jong Un.
En su plataforma Truth Social, el republicano criticó los ejercicios con Seúl, no “solo por costosos”, sino porque “envían una señal totalmente inapropiada y hostil” hacia Corea del Norte, país que, según dijo, se ha mostrado respetuoso y “no amenazante” desde que él volvió al poder en 2025.
El ejército surcoreano indicó el miércoles que las maniobras terminarán el viernes, y no el 27 de agosto, como estaba previsto.
“Hemos decidido ajustar el período de los ejercicios para que se realicen del 17 al 21 de agosto”, seis días antes de lo previsto originalmente, dijo el Estado Mayor surcoreano en un comunicado.
Agregó que la decisión fue tomada “por sugerencia de la parte estadounidense”.
Por su parte, un funcionario del Pentágono dijo a la AFP que “estos ajustes mantienen los objetivos de preparación y entrenamiento esenciales”.
Las maniobras apuntan a preparar de manera conjunta la defensa contra Corea del Norte, un país con armas nucleares.
Estaban programadas para celebrarse en dos fases: la primera, del 17 al 21 de agosto, centrada en la defensa contra potenciales amenazas norcoreanas; y la segunda, del 24 al 27 de agosto, para preparar una contraofensiva.
La segunda fase habría sido eliminada por la orden de Trump de reducir los ejercicios.
En cualquier caso, la hermana de Kim le restó importancia al cambio: “no consideramos que merezca un comentario y nos parece completamente carente de interés”, dijo. A su modo de ver, reducir la escala o la duración de los ejercicios no los priva de su naturaleza “provocadora y agresiva”.
Fuente: AFP.
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Tregua entre Trump y Xi resiste la primera prueba
- Por Juan Carlos Dos Santos G.
- juancarlos.dossantos@nacionmedia.com
A mediados de mayo pasado, Beijing fue escenario de un nuevo encuentro cara a cara entre los líderes de las dos principales potencias globales: Donald Trump y Xi Jinping. A tres meses de aquella reunión de alto nivel en la capital china, el balance geopolítico de sus acuerdos y omisiones permite evaluar con mayor perspectiva el impacto real de una cita que, lejos de resolver los nudos estructurales de la rivalidad bilateral, trazó un mapa de pragmatismo táctico.
El encuentro, presentado bajo el compromiso marco de mantener una “relación estratégica constructiva y estable”, respondió a urgencias inmediatas de ambos lados del Pacífico. Para Estados Unidos, la prioridad radicó en asegurar compromisos tangibles de compras agrícolas e industriales que aliviaran las presiones del sector productivo norteamericano y ofrecieran resultados perceptibles en el frente interno. Para China, en tanto, la prioridad absoluta consistía en amortiguar el impacto de nuevas escaladas arancelarias, ganando margen de maniobra en un ciclo económico interno caracterizado por la reconfiguración de su modelo de crecimiento.
En el plano comercial y tecnológico, la cumbre dejó en evidencia los límites de la negociación contemporánea. Mientras Washington mantuvo prácticamente intacto el esquema de controles sobre la transferencia de tecnologías críticas y semiconductores de avanzada, Beijing logró preservar la arquitectura de sus políticas industriales estatales sin ceder en reformas de fondo. El resultado fue un intercambio de concesiones pragmáticas: flujo comercial previsible a cambio de estabilidad temporal, dejando el pulso tecnológico y defensivo en un carril paralelo de competencia continua.
Desde una perspectiva analítica, determinar cuál de los dos actores obtuvo un mayor beneficio depende del horizonte de evaluación. En el corto plazo, la administración estadounidense logró traducir la reunión en una narrativa de gestión comercial efectiva y resultados cuantificables para sus productores. Sin embargo, en el cálculo estratégico de mediano y largo plazo, la diplomacia china consiguió neutralizar las amenazas de disrupción económica inmediata sin comprometer su soberanía tecnológica ni su proyección en el espacio Indopacífico.
La frágil tregua alcanzada en mayo ha permitido que los canales de comunicación diplomática y militar se mantengan operativos en un contexto global atravesado por volatilidades regionales, especialmente en Europa del Este y Oriente Medio, así como por la persistente tensión en el Estrecho de Taiwán. No obstante, este espacio de distensión enfrenta su prueba de fuego en el horizonte cercano, con la vista puesta en la Cumbre de Washington prevista para el último cuatrimestre del año.
Transcurridos noventa días de aquel apretón de manos en Beijing, la lección principal para la diplomacia internacional no es el advenimiento de una nueva era de cooperación, sino la consolidación de un modelo de “coexistencia competitiva”. En este esquema, las grandes potencias alternan la retórica de la confrontación con pausas estratégicas destinadas a recalibrar sus fuerzas. Para el resto de los actores internacionales, comprender la naturaleza de este equilibrio inestable resulta fundamental para navegar las incertidumbres del sistema global contemporáneo.