El conflicto israelo-palestino, que conoce una nueva guerra tras una ofensiva sin precedentes de Hamás contra Israel, hunde sus raíces en las postrimerías del siglo XIX, con el inicio de la llegada a Palestina de judíos que huían la persecución en Rusia y Europa central.
- 1917: Un “hogar judío” -
En 1917, durante la Primera Guerra Mundial, el Imperio Británico arrebata Palestina al Imperio Otomano.
El 2 de noviembre de 1917, el ministro británico de Relaciones Exteriores, Arthur Balfour, promete, en lo que se llamará la Declaración Balfour, establecer “un hogar nacional para el pueblo judío”.
Un congreso palestino en Jerusalén hace oír su desacuerdo en 1919.
En 1922, La Liga de las Naciones establece los deberes del mando británico en Palestina, incluyendo asegurar el “establecimiento del hogar nacional judío”, el futuro Israel.
EN 1936-1939, el Reino Unido aplasta la revuelta árabe en Palestina.
En noviembre de 1947, la resolución 181 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), divide Palestina en dos estados, uno árabe y otro judío. Jerusalén queda bajo control internacional.
Cisjordania, incluyendo Jerusalén Este, queda con Jordania y la Franja de Gaza con Egipto.
El Estado de Israel es creado el 14 de mayo de 1948, provocando una guerra de ocho meses con países árabes.
Más de 400 aldeas palestinas son arrasadas por las fuerzas israelíes y unos 760.000 refugiados palestinos huyen a Cisjordania, Gaza y países árabes vecinos.
La Organización para la Liberación de Palestina (OLP) es creada en 1964.
- 1967-1973: Ocupación y guerra -
En la Guerra de los Seis Días de junio de 1967, Israel derrota a Egipto, Jordania y Siria y ocupa Jerusalén Este, Cisjordania, la Franja de Gaza y las Alturas de Golán.
Poco después comienzan los asentamientos judíos en los territorios ocupados, que continúan actualmente en Cisjordania, Jerusalén Este y las Alturas de Golán.
Países árabes atacan a Israel el 6 de octubre de 1973, la fiesta judía del Yom Kippur. Israel repele el ataque.
- 1982: Israel invade Líbano -
Israel invade el Líbano, golpeado por una guerra civil, el 6 de junio de 1982, para atacar a combatientes palestinos.
Milicias cristianas libanesas apoyadas por Israel matan a cientos de palestinos en campamentos de refugiados en Beirut. Las tropas israelíes permanecen en el sur de Líbano hasta 2.000.
- 1987-1993: Primera intifada; Acuerdos de Oslo -
La primera intifada, o levantamiento palestino contra el mando israelí, se extiende de 1987 a 1993.
En 1993, Israel y la OLP firman una declaración de principios para la autonomía palestina tras seis meses de negociaciones secretas en Oslo, lanzando un proceso de paz.
Yaser Arafat, líder de la OLP, regresa a los territorios palestinos en julio de 1994 tras 27 años de exilio para crear la Autoridad Palestina.
Se establece un gobierno autónomo por primera vez en la Franja de Gaza y la localidad cisjordana de Jericó.
- 2002-2005: Segunda intifada -
En septiembre de 2000, el líder de la oposición derechista y futuro primer ministro israelí Ariel Sharon visita el complejo de la mezquita Al-Aqsa en Jerusalén Este, un sitio sagrado para musulmanes y judíos, quienes lo llaman el Monte del Templo, lo que da inicio a los enfrentamientos de la segunda intifada.
En respuesta a una ola de ataques suicidas, Israel invade Cisjordania en 2002, su mayor operación en ese sitio desde la guerra de 1967.
Mahmud Abas, un moderado, asume el mando de la Autoridad Palestina en enero de 2005, tras la muerte de Arafat.
Las últimas fuerzas israelíes salen de Gaza en septiembre de 2005 después de 38 años de ocupación.
En 2007, el movimiento islamista Hamás toma control de Gaza tras feroces combates con sus rivales de la facción Fatá encabezada por Abas, quien permanece en el poder en Cisjordania.
En 2014, Israel lanza una nueva operación en Gaza para frenar el lanzamiento de cohetes desde ese territorio. Mueren más de 1.400 civiles palestinos y seis civiles en Israel, según cifras de la ONU.
- 2017: Trump reconoce a Jerusalén -
El 6 de diciembre de 2017, Trump reconoce a Jerusalén como la capital de Israel, generando indignación palestina y críticas internacionales.
Abas advierte que Estados Unidos ya no puede desempeñar su papel histórico de mediador en las conversaciones de paz con los israelíes.
- 2021: Nuevos estallidos -
El 10 de mayo de 2021, tras varios días de tensiones alrededor del complejo de la mezquita de Al-Aqsa, Hamás lanza cohetes hacia Israel, que responde con bombardeos aéreos en la Franja de Gaza.
Comienza una guerra de 11 días entre Hamás e Israel, con numerosos muertos. En agosto de 2022 se producen tres días de enfrentamientos entre Israel y la Yihad Islámica, cuyos principales jefes militares mueren en los choques.
Nuevos estallidos ocurren a inicios de 2023 tras una incursión israelí en el campo de refugiados de Yenín, en Cisjordania.
En mayo, 35 personas mueren en cinco días de enfrentamientos y en julio, Yenín es blanco de su mayor operación militar en años.
El sábado 7 de octubre de 2023, Hamás lanza una gran ofensiva desde la Franja de Gaza contra el sur de Israel, que responde con intensos bombardeos contra el enclave palestino. Esta nueva guerra causa miles de muertos.
San Joaquín apuesta al turismo para diversificar su economía
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Situada a 242 kilómetros de Asunción, a orillas del arroyo Piri Poty, San Joaquín empieza a abrirse paso como un nuevo destino turístico en el departamento de Caaguazú, con una apuesta clara, convertir su riqueza natural e histórica en una oportunidad económica para su gente.
Así lo explicó a La Nación/Nación Media, la secretaria de Turismo departamental, Romina Zacarías, quien destacó que el distrito, tradicionalmente agrícola, busca hoy diversificar su desarrollo a través del turismo.
La base económica de San Joaquín sigue siendo el trabajo en el campo. La agricultura, la ganadería, así como la producción avícola y porcina, sostienen a gran parte de la población. Sin embargo, el distrito comienza a mirar más allá de su matriz productiva tradicional.
“Los pobladores trabajan la tierra, pero hoy se está proyectando como un destino turístico”, señaló Zacarías, al explicar el giro que se busca impulsar en la zona.
Uno de los principales puntos de interés es la iglesia de adobe de San Joaquín y Santa Ana. Foto: Archivo
Atractivos
Este cambio no es casual. San Joaquín cuenta con atractivos que combinan historia, cultura y naturaleza, lo que lo posiciona como una opción diferente dentro del turismo interno. Uno de los principales puntos de interés es la iglesia de adobe de San Joaquín y Santa Ana, restaurada recientemente por la Secretaría Nacional de Cultura.
Se trata de una construcción con más de 200 años de historia, cuyo interior conserva un retablo con reminiscencias jesuíticas, reflejo del pasado del distrito como parte de las antiguas reducciones.
A este valor histórico se suma el cerro de San Joaquín, que ofrece una vista panorámica única de la zona. Actualmente, el lugar está en proceso de puesta en valor con la reinstalación de su mirador.
La comunidad local se ha organizado para mejorar el acceso, incluyendo la instalación de una escalera y una nueva cruz, que será elaborada por el escultor Hugo Pistilli. Esta participación ciudadana muestra cómo el turismo también genera identidad y compromiso local, indicó la secretaria de Turismo.
El entorno natural es otro de los grandes diferenciales. Los paisajes que rodean a San Joaquín, especialmente en el trayecto desde la ciudad de Simón Bolívar, ofrecen vistas de cerros y vegetación que se convierten en un atractivo en sí mismo. A esto se suma el Salto Virgen del Carmen, un sitio ideal para quienes buscan experiencias al aire libre, con opciones de camping y contacto directo con la naturaleza.
El entorno natural es otro de los grandes diferenciales. Foto: ElRecorrido
Hospedajes
En cuanto a infraestructura, el desarrollo aún es incipiente. Actualmente, el distrito cuenta con dos hospedajes y espacios para acampar, mientras que la oferta de alojamiento se complementa con ciudades cercanas como Coronel Oviedo, Simón Bolívar y Cecilio Báez. “Desde Coronel Oviedo, por ejemplo, el acceso toma aproximadamente 80 minutos, lo que permite articular circuitos turísticos en la zona”, señaló.
Zacarías explicó que uno de los desafíos es justamente fortalecer la hospitalidad. En esa línea, se realizaron capacitaciones con apoyo de la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur), buscando mejorar la calidad de los servicios y preparar al distrito para recibir más visitantes. Reiteró que el objetivo es que el turismo se convierta en una nueva fuente de empleo y dinamismo económico.
“A medida que se desarrolla el turismo, se busca generar nuevas fuentes de trabajo”, indicó, destacando que esta actividad puede complementar los ingresos de las familias, sin reemplazar su vínculo con la producción.
Entre los atractivos de la ciudad se encuentra el Salto Virgen del Carmen. Foto: Gentileza
El departamento
A nivel departamental, Caaguazú también muestra un perfil económico diverso. La industria y la producción agrícola son los principales motores, con rubros como el tomate y la cebolla que abastecen al mercado nacional, incluso programas como Hambre Cero. A esto se suma la producción de banana en distritos como Tembiaporã, que ya alcanza mercados internacionales.
En paralelo, el turismo empieza a consolidarse como un eje estratégico. El departamento impulsa el plan Caaguazú Rape, bajo la marca “Disfrutar Caaguazú histórico y natural”, con acciones en los 22 distritos para posicionar sus atractivos. Actualmente, siete destinos ya están en proceso de desarrollo turístico.
Entre ellos destacan parques temáticos como Aqualandia Delfines Park, experiencias rurales como el tour de la miel en San José, espacios naturales como el lago La O en Raúl Arsenio Oviedo y propuestas recreativas en Mariscal López. Coronel Oviedo, por su parte, se posiciona como un centro de eventos, lo que también aporta al movimiento económico del sector.
Aunque el desarrollo turístico aún es inicial, las autoridades ven en este sector una oportunidad concreta. San Joaquín, con su mezcla de historia, naturaleza y participación comunitaria, se perfila como uno de los puntos clave en ese proceso, apostando a que el turismo no solo atraiga visitantes, sino también genere ingresos y oportunidades para su gente.
Bomberos iraníes remueven los escombros de un edificio residencial destruido mientras se lleva a cabo una búsqueda en el norte de Teherán. Foto: AFP/Archivo
Trump asegura que Irán pide un alto el fuego pero Teherán lo desmiente
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Donald Trump aseguró este miércoles que Irán le pidió un alto al fuego y supeditó la tregua a una reapertura del estrecho de Ormuz, pero Teherán desmintió las declaraciones del presidente estadounidense.
El mandatario estadounidense realizó este anuncio en su red Truth Social, en una jornada de expectación en la que se dirigirá al país a las 21H00 (01H00 GMT del jueves).
Trump alterna amenazas con anuncios de negociaciones en curso y el martes afirmó que la guerra podría terminar en “dos, quizá tres semanas”.
El mandatario dijo que el presidente iraní, Masud Pezeshkian, “¡acaba de pedir a los Estados Unidos de América un ALTO EL FUEGO!”.
Pero en la misma publicación aseguró que solo lo considerará “cuando el estrecho de Ormuz esté abierto, libre y despejado”, de lo contrario, Irán será bombardeado.
El cierre de esta vía clave para el comercio mundial de hidrocarburos ha provocado una fuerte alza de los precios de la energía, lo que pone bajo presión a Trump en un año de elecciones de mitad de mandato.
Unas horas después, Irán desmintió que hubiera solicitado una tregua. “Las (...) son falsas y carecen de cualquier fundamento”, dijo el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Esmail Baqai, citado por la televisión estatal.
La guerra, desencadenada el 28 de febrero por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha dejado miles de muertos y ha provocado bombardeos iraníes contra países del Golfo e Israel, además de nuevos enfrentamientos en Líbano entre Israel y el movimiento proiraní Hezbolá.
Los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de la República Islámica, aseguraron que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado a los “enemigos” del país.
El presidente iraní había evocado el martes la voluntad de “poner fin” a la guerra, pero exigió garantías y reiteró peticiones como el pago de compensaciones financieras.
Nuevos bombardeos sacudieron la capital iraní este miércoles y dañaron el muro del recinto de la antigua embajada estadounidense, un lugar simbólico de la hostilidad entre ambos países.
Los Guardianes de la Revolución confirmaron el miércoles haber atacado un petrolero en el Golfo, asegurando que era israelí. Catar indicó que el buque estaba fletado por QatarEnergy y que fue alcanzado en sus aguas territoriales.
“La campaña no ha terminado”
Con la esperanza de una desescalada, los mercados repuntaron el martes y el barril de petróleo Brent cayó y volvió a situarse cerca de los 100 dólares.
Sin embargo, las repercusiones económicas del conflicto continúan y el primer ministro australiano, Anthony Albanese, advirtió que “los próximos meses podrían no ser fáciles” debido al impacto de la guerra.
En el Golfo, varios países volvieron a ser objetivo de bombardeos iraníes. En Emiratos Árabes Unidos, un bangladesí murió y un ciudadano indio resultó herido por fragmentos tras la interceptación de drones, y en Kuwait el Banco Nacional anunció el cierre de su sede central durante dos días debido a los ataques.
Israel, por su lado, anunció que continúa bombardeando Irán con una “oleada de ataques de gran alcance” en la capital, donde periodistas de AFP oyeron potentes explosiones.
Israel también sufrió un nuevo ataque de los hutíes, un grupo rebelde de Yemen aliado de Irán, el tercero desde que se sumaron al conflicto el pasado fin de semana.
En Líbano, un total de 1.318 personas murieron desde el 2 de marzo, cuando empezó la guerra entre Israel y el movimiento proiraní Hezbolá, anunció el Ministerio de Salud del país.
Hezbulá arrastró a Líbano a la guerra lanzando misiles contra Israel para vengar la muerte del líder supremo iraní, Ali Jamenei, fallecido el primer día de la guerra.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advirtió de que su país tiene la intención de ocupar una parte del sur de Líbano una vez terminad
El conflicto bélico no muestra ningún signo de apaciguamiento: el ejército israelí afirmó haber atacado un sitio clave de producción de misiles en Irán. Foto: AFP
Irán denuncia que EE. UU. planea un ataque terrestre
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Irán acusó este domingo a Estados Unidos de planear “en secreto” una ofensiva terrestre, mientras lleva a cabo públicamente esfuerzos diplomáticos para poner fin a la guerra en Oriente Medio.
Este conflicto, desencadenado hace más de un mes, no muestra ningún signo de apaciguamiento: el ejército israelí afirmó haber atacado un sitio clave de producción de misiles en Irán, al tiempo que denunció sobre el “impacto” en una zona industrial del sur de Israel.
Los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán, amenazaron con atacar universidades estadounidenses en Oriente Medio, lo que llevó a la Universidad Americana de Beirut a pasar temporalmente a las clases en línea. “La gente se despierta cada día preocupada ante un futuro incierto”, confía a la AFP Farzaneh, una iraní de 62 años, desde la ciudad de Ahvaz. Y todo esto mientras “nadie desea realmente la guerra”, lamenta.
Tropas estadounidenses
¿Puede agravarse aún más este conflicto, que golpea duramente a las poblaciones civiles de la región y sacude la economía mundial? Abundan las especulaciones sobre un posible despliegue de tropas estadounidenses en el terreno en Irán. El propio presidente Donald Trump mantiene cierta ambigüedad respecto a esta posibilidad.
Según el Washington Post, que cita a responsables estadounidenses anónimos, el Pentágono se prepara para llevar a cabo operaciones terrestres de varias semanas que no serían una invasión a gran escala sino incursiones en territorio iraní de las fuerzas especiales.
El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, había descartado esta hipótesis el viernes, asegurando que los “objetivos” de guerra en Irán podrían alcanzarse sin el envío de tropas de tierra. Un buque estadounidense de asalto anfibio, al frente de un grupo naval que incluye a unos 3.500 marinos y soldados del cuerpo de Marines, llegó el viernes a la región.
“Públicamente, el enemigo envía mensajes de negociación y diálogo mientras, en secreto, planifica una ofensiva terrestre”, dijo el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Bagher Qalibaf en un comunicado. “Nuestros hombres esperan la llegada de los soldados estadounidenses sobre el terreno para atacarlos y castigar de una vez por todas a sus aliados regionales”, advirtió.
En paralelo, siguen los esfuerzos diplomáticos para intentar poner fin a la guerra que estalló el 28 de febrero con la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos contra Irán. Los cancilleres de Turquía, Pakistán, Egipto y Arabia Saudita se reunieron este domingo en Islamabad, la capital pakistaní, para conversaciones sobre el conflicto.
Zona industrial en Israel
Pero el conflicto no da respiro e Irán sigue atacando el Golfo. Entre los últimos objetivos: dos de las fundiciones de aluminio más importantes del mundo, en Baréin y en Emiratos. Los Guardianes también amenazaron con atacar las universidades estadounidenses en Oriente Medio, en represalia por bombardeos que, según ellos, dañaron dos universidades en Irán.
“Si el gobierno estadounidense quiere que sus universidades en la región no sufran represalias (...), debe condenar el bombardeo de las universidades en un comunicado oficial antes del lunes 30 de marzo a mediodía”, aseguraron.
El ejército israelí afirmó que lanzó un ataque contra una planta en Teherán donde el Ministerio de Defensa de Irán produce componentes clave para la fabricación de misiles balísticos.
También indicó a la AFP que la zona industrial de Neot Hovav al sur de Israel probablemente había sido alcanzada por un “resto de misil”. Esta área alberga un parque de más de 40 fábricas en los ámbitos del medioambiente y el desarrollo de infraestructuras industriales.
Otro estrecho estratégico en la mira
Desde el inicio de la guerra, Irán también bloquea el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que transita una quinta parte de las exportaciones mundiales de petróleo, lo que provoca una crisis energética global.
De Bangkok a Berlín, de Tokio a París, los gobiernos multiplican las medidas de emergencia para intentar contener la escalada de precios. Esta crisis energética podría agravarse aún más con la entrada en guerra de los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de Irán, que el sábado lanzaron misiles contra Israel.
Desde sus posiciones estratégicas, tienen la posibilidad de obstaculizar la circulación en el estrecho de Bab el Mandeb, uno de los corredores marítimos más transitados del mundo que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén.
El ARA San Juan con sus tripulantes sobre cubierta antes de zarpar desde la Base Naval Mar del Plata, donde se aloja el Comando de la Fuerza de Submarinos
Lo que nunca conté cuando desapareció el submarino ARA San Juan
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Ricardo Rivas
Periodista
X: @RtrivasRivas
“Reza por ellos y ella”, respondió aquel submarinista cuando lo llamé para preguntarle sobre “el San Juan”. No voy a escribir su nombre. No. Lo llamaré como aludimos a él entre amigos cuando comparte sus historias bajo el agua.
Marko es un tipo increíble. Es un hombre de mar, aunque desde algunas décadas dejó atrás sus tiempos de intensa actividad embarcado. Alguna vez, junto a él abordé un submarino. Tampoco diré en qué puerto fue. Quiero cuidar su presente porque aquello que dejó atrás, su historia personal como “marino de guerra”, pese al paso del tiempo, siempre vuelve. ¿Qué recuerdo de aquel ingreso subrepticio al sumergible? No mucho. Aunque admito que la estrechez de los lugares comunes me impresionó. Pero aquella impresión fue como supe cómo se respira en un submarino.
“Es muy necesario ahorrar el consumo de oxígeno y de aire comprimido…”, comenzó a explicar un veterano. Voz suave y pausada. “La respiración debe ser profunda, con un ritmo constante y lenta. El aire es preciso gestionarlo con el diafragma.
Como quienes practican el yoga, se debe combinar la respiración abdominal con la torácica y la clavicular para maximizar la oxigenación”, añadió con serenidad. “Solo así podrás dejar atrás –en el muelle– el estrés, aumentarás tu capacidad pulmonar y conseguirás centrarte sobre tu eje para que tu mente esté en total equilibrio con tu cuerpo”, indicó.
Viajé con la memoria hasta una lejana clase de asanas. Tal vez hubiera poco más de siete metros entre un lado y el otro de la embarcación diseñada para que no pueda ser detectada. Hacia el frente y a mis espaldas me pareció estar en un largo tubo interrumpido por una sucesión de pesadas puertas.
“La respiración yóguica que les propongo, para quienes quieren saber más, tiene como objetivo maximizar el intercambio de gases dentro de la nave para reducir la acumulación de dióxido de carbono en este espacio, no solo disminuir el estrés, como ya les dije, sino reducir la frecuencia cardíaca para bajar al mínimo el consumo de aire”.
Los cuatro acusados: Luis López Mazzeo, extitular del Comando de Adiestramiento; Claudio Villamide, excomandante de la Fuerza de Submarinos; Héctor Alonso, exjefe del Estado Mayor del Comando de Submarinos, y Hugo Correa, exjefe de Operaciones
LA PRUEBA
Aquellas palabras aún resuenan una y otra vez en mis oídos. “El estado actual de la unidad es operativo con una profundidad limitada a 100 metros, una velocidad autoimpuesta a máxima etapa 3 y como importante la indiscreción del ruido de la línea de eje al momento de parar máquinas”. La voz sonó clara. La sala de audiencias se conmovió. El silencio devino en murmullo.
El comandante Pedro Martín Fernández –con esas treinta y nueve palabras– describió ante sus superiores cuál era el estado operativo del submarino ARA San Juan un día de abril de 2017, siete meses antes de que la nave desapareciera de los radares.
Los familiares del comandante Fernández se estremecieron cuando escucharon esa voz que –aunque lo desean como nunca antes– ya no pueden escuchar. Desconocían de esa grabación cuya escucha, como elemento de prueba, fue presentada por la defensa del capitán de navío Claudio Villamide, excomandante de la Fuerza de Submarinos que, en esta causa, está imputado junto con el exjefe del Comando de Adiestramiento, Luis López Mazzeo; el exjefe del Estado Mayor del Comando Submarinos, Héctor Alonso, y el exjefe de Operaciones Hugo Correa.
Tres informantes muy sólidos me aseguran que estos tres últimos acusados tampoco sabían. A los cuatro la Fiscalía los acusa porque, al parecer, “incumplieron y omitieron sus deberes para con el alistamiento, mantenimiento y control operativo del submarino y, justamente por esas conductas, se produjo un estrago culposo agravado”.
Los jueces Mario Gabriel Reynaldi, Luis Alberto Giménez y Enrique Baronetto, integrantes del Tribunal Oral Federal de Río Gallegos –que deberán decidir– recibieron las objeciones de fiscales y querellantes por la inesperada escucha. “Las familias no fueron advertidas”, argumentan. “Fueron emocionalmente afectadas”. También denunciaron que “no se preservó debidamente la información militar sensible que la prueba contiene”.
¿Estaba en condiciones de navegar el ARA San Juan? Aquel viernes 17 de noviembre de 2017, en el inicio de la nocturnidad, como rumor, en Mar del Plata –poco más de 1.720 kilómetros al sur de mi querida Asunción– se escuchó por primera vez que “desapareció el ARA San Juan”. En un par de horas aquella inquietante novedad comenzó a circular desde el puerto. Aunque en voz baja, el ARA San Juan estaba en boca de todos y todas. Sin embargo, en la tele o en la radio no se decía nada.
El cielo estaba color gris plomo. Clima inclemente. Tempestad. Pese a que la finalización del invierno estaba a la vuelta de la esquina, la meteorología era severa con la ciudad enclavada en la costa bonaerense. El Atlántico Sur, cuando sopla rugiente la sudestada, es de temer. Mar del Plata estaba en silencio profundo. El celu estallaba. Colegas periodistas desde países vecinos y redacciones lejanas querían saber, saber y saber. No tenía para responder.
Fuentes gubernamentales, navales y de la sociedad civil relacionadas con la Armada no aportaron nada. Pero… algo ocultaban o, peor aún, no sabían cómo decir lo que no querían que estuviera pasando o que... hubiera pasado. ¿Se perdió contacto con el ARA San Juan? ¿Emitió una llamada de emergencia? ¿Está desaparecido? “No tengo nada para decirte”.
¿El submarino está en una misión de patrullaje? “No puedo responder a esa pregunta. Se trata de información sensible, secreta. ¡Podría afectar la seguridad nacional!”, escuché una y otra vez. Misterio de Estado. Un grupo de personas en el portón de acceso a la Base Naval Mar del Plata, donde se aloja la fuerza de submarinos, también querían saber. Un oficial naval se acercó para invitarlos a pasar. “Solo familiares”.
Quedé con mis ojos clavados en las espaldas de quienes, sumidos en la angustia, con paso apresurado, silenciosos, marchaban en procura de respuestas. Las luces en el interior de la capilla Stella Maris, a unos pocos metros del acceso a esa unidad militar, estaban encendidas. Después de varios intentos vuelvo a dar con Marko. “Comenzó el operativo de búsqueda”, me dice.
Eliana María Krawczyk, la primera mujer submarinista en Sudamérica, capitana de corbeta posmortem, tripulante del ARA San Juan. Su perro, Comando, la esperó en el muelle hasta su último aliento. Luego, se cuenta en el puerto de Mar del Plata, fue inhumado con “honores militares”
OTROS SUBMARINOS
Por varios pescadores sabemos que la meteorología en el mar es pésima. Los que todo lo saben y lo recuerdan –apostados allí solo como curiosos– parlotean. Las angustias crecen con cada recuerdo. “El 12 de agosto de 2000 el submarino Kurks, de la armada rusa, durante un ejercicio de combate en el mar de Barents, después de dos explosiones se hundió con 118 tripulantes…”. Alguien sollozaba.
La vigilia se extendía. Otro recordó que el 22 de mayo de 1968, el submarino nuclear norteamericano Scorpion, con 99 submarinistas a bordo, dejó de comunicarse con su base. Un día antes fue el último contacto registrado cuando se encontraba en inmersión a unos 90 kilómetros de las Islas Azores. El memorioso charlatán hizo silencio.
Un informante clave, horas más tarde, me confidenció que varios sensores hidroacústicos reportaron anomalías desde las Islas Canarias, desde Terranova y desde la Argentina. Luego supe que, en abril de 2021, cincuenta y tres marinos a bordo del KRI Nanggala-402 se perdieron para siempre a unos 100 kilómetros de la costa de Bali. Alguien que salió del interior de la Base Naval Mar del Plata para mezclarse entre quienes buscábamos información. Lo rodeamos. Dejó trascender, en voz muy baja, que a las 7:15 del 15 de noviembre, el capitán de fragata Pedro Martínez Fernández, mientras navegaban sumergidos a 432 kilómetros de la costa, a la altura del Golfo de San Jorge reportó que el “ingreso de agua de mar por sistema de ventilación al tanque de baterías n.° 3 ocasionó cortocircuito y principio de incendio en el balcón de barra de baterías. Baterías de proa fuera de servicio al momento en inmersión propulsando con circuito dividido. Sin novedades de personal. Mantendré informado”.
Ocho días antes habían zarpado desde el puerto de Ushuaia. “No me comprometan”, pidió el portavoz anónimo con los ojos vidriosos. ¿Dónde está el San Juan?, era el interrogante único en una ciudad que sabe de qué se trata el mar. Lo ama y respeta. Navegantes, pescadores, buzos, nadadores, surfers… El 25 de octubre de 2017 el submarino San Juan con sus cuarenta y cuatro tripulantes dejó este puerto por última vez. Despedidas, adioses, promesas de regreso, de volver pronto… Como viajero que siempre gusta de viajar sé que partir no siempre es irse. Tampoco es querer y poder volver. Mucho menos, decir adiós.
El ARA San Juan, como cada vez que se lanzaba al mar, las primeras millas las navegó en la superficie. Quienes estábamos entonces cerca de la costa lo vimos pasar frente al Cabo Corrientes. Algunos pescadores saludaban. La falta de dragado obligaba a los buques a navegar cerca de la costa hasta donde las avenidas Colón o Pedro Luro se sumergen. Allí viran a estribor en busca de aguas profundas. Esa derrota cumplió el sumergible.
A OCHO AÑOS
¿Qué se sabe del San Juan, dónde está… qué pasó, Marko?, pregunté una vez más al submarinista amigo. “Reza por ellos y ella”, repitió. Como en el primer momento me quedó la convicción de que sabía más de lo que podía (o quería) decir. La consulta era a la vez la pregunta que –consternados– se hacían en la entrada de la Base Naval Mar del Plata familiares, amigos, amigas de los tripulantes de la embarcación desparecida.
También era la demanda de las y los periodistas que cubríamos la tragedia que nadie confirmaba formalmente. “Buscar un sumergible es muy difícil. Muy complejo”, dijo un experto en el uso del sonar (sigla en inglés de Sound Navigation And Ranging) destinado en un buque de superficie con muchos años de servicio.
“Los submarinos están diseñados para no ser detectados. Son cazadores invisibles”, precisó. Un pescador, en la triste madrugada del día después de la desaparición del ARA San Juan, a tres periodistas nos contó, con lágrimas en los ojos, que “Comando, como cada vez que Eliana (Krawczyk, primera oficial naval y submarinista en Latinoamérica) y sus compañeros partían, la acompañó hasta el muelle primero, hasta la planchada después y, con los primeros movimientos de los remolcadores con los que los prácticos guiaban aquel barco de guerra hasta el canal para salir del puerto marplatense, con sus ojos fijos en el caso del sumergible. Te partía el alma…”, agregó.
¿Comando? Sí, un perro callejero que se encariñó con la submarinista del San Juan. “Algunas veces se zambullía y con esfuerzo, nadaba a la par de la embarcación, intentaba abordarla para luego emprender el regreso al muelle donde se quedaba hasta el regreso. Seguro que está allá, en el muelle…”, especuló. Imposible verificarlo. Nadie podía ingresar en la Base Naval Mar del Plata.
Dos fuentes del más alto nivel que aún se desempeñan en organismos multilaterales –en la madrugada del 18 de noviembre, unas pocas horas después de la desaparición del ARA San Juan– que trabajan en la Organización del Tratado para la Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (CTBTO), por WhatsApp off the record, me informaron que se había registrado “una explosión en la zona donde navegaba” el submarino argentino. ¿Hay certezas? “Sí.
Los sensores desplegados en las Islas Crozet, de Francia; en la Isla Ascensión; y, en el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte lo reportaron. Algunos analistas estiman que la anomalía registrada se produjo aproximadamente a un kilómetro de profundad”. Con esa información consulté numerosas fuentes locales. Civiles y militares. Negaron. Desmintieron.
“¡Es imposible!”, enfáticamente respondieron algunos de los consultados. El 23 de noviembre, el capitán de fragata Enrique Balbi confirmó formalmente que aquella organización detectó “un evento anómalo, corto y consecuente con una explosión/implosión” en la zona por donde se encontraba el sumergible. Tiempo después el instrumental instalado en el buque Seabed Constructor (cinco Autonomous Underwater Vehicle - AUV) confirmó aquellos datos off the record que recibí desde Viena.
Los restos del ARA San Juan estaban (y están todavía) “unos veinte kilómetros al norte del punto estimado donde se produjo la explosión/implosión a unos 900 metros de profundidad”. ¿Por qué no se informó antes? “Comunicar en tiempos de crisis y de angustias sociales, bajo presión, no es sencillo”, argumenta este miércoles una fuente sólida y confiable. ¿Y, por qué se demora tanto el juicio oral para establecer responsabilidades y sancionar a los culpables cuando todo parece estar tan claro? “La justicia tiene sus tiempos”, responde.
Ocho años pasaron desde la tragedia. Volví al puerto cuando el juicio se inició en Río Gallegos. Un viejo suboficial retirado de la marina de guerra me contó que “en noviembre de 2018, murió Comando. Se quedó en el muelle esperando a la capitana Eliana…”, dijo con angustia. Sentí que no hablaba conmigo.
“Dicen que un tumor en el estómago lo mató. Pero algunos pescadores supersticiosos precisan que expiró cuando los AUV del Seabed Constructor encontró al San Juan en el fondo del mar. En un bar cercano al puerto se comenta que un tal Julián Trejo, oficial de la Fuerza Aérea que conoció de cerca la historia de amor entre Eliana y Comando, discretamente, lo enterró en algún lugar con honores militares”.
En el momento en que el ARA San Juan desapareció –el 17 de noviembre de 2017–, las estaciones hidroacústicas de la Organización del Tratado para la Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares instaladas en las Islas Crozet y Ascensión, entre otras, registraron “un evento anómalo, corto y consecuente con una explosión/implosión” en la zona donde navegaba