El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó el jueves la política monetaria de la Reserva Federal (Fed, banco central) y dijo que debería “bajar sustancialmente” las tasas de interés, un día después de que pausara su serie de recortes. El miércoles, la Fed votó 10-2 a favor de mantener sin cambios la tasa de referencia de préstamos, lo que llevó al mandatario estadounidense a renovar su arremetida contra el presidente de la Fed, Jerome Powell.
“Jerome ‘Demasiado Tarde’ Powell volvió a negarse a recortar las tasas de interés, a pesar de que no tiene absolutamente ninguna razón para mantenerlas tan altas", escribió Trump en su plataforma Truth Social. Calificó a Powell de “idiota” y añadió: “¡La Reserva Federal debería bajar sustancialmente las tasas de interés, AHORA!”.
Los tipos de interés de referencia se hallan en un rango de 3,50 % a 3,75 %.
Si bien Trump dijo que Powell “admite que la inflación ya no es un problema ni una amenaza”, la Fed señaló en un comunicado el miércoles que el índice de precios “sigue siendo algo elevado”.
La extensa publicación de Trump en redes sociales se produce en medio de la intensificación de los ataques del gobierno contra el banco central.
El presidente intentó destituir a una gobernadora de la Fed, Lisa Cook, por acusaciones de fraude hipotecario, al tiempo que el Departamento de Justicia inició una investigación sobre Powell por las reformas en la sede del banco, lo que provocó una inusual reprimenda del propio Powell.
La Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo sus tasas de interés el miércoles en su primera reunión del año, en un marco de crecimiento económico “sólido” y en desafío a la creciente presión del presidente Donald Trump por recortes. La votación se saldó 10-2 por mantener los tipos de interés de referencia en un rango de 3,50-3,75 %, y los jerarcas señalaron que la tasa de desempleo ha mostrado “signos de estabilización” mientras la actividad económica ha estado “expandiéndose a un ritmo sólido”.
Pero el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) registró dos disensos esta vez.
Stephen Miran y Christopher Waller -considerado posible candidato para suceder al presidente del banco central, Jerome Powell- respaldaron un recorte de un cuarto de punto.
La Fed ha aplicado recortes de este tipo en sus tres anteriores reuniones por el debilitamiento del mercado laboral. Miran, recientemente nombrado por Trump, abogó por reducciones mayores en cada ocasión.
Pero el sólido crecimiento del PIB, el desempleo relativamente bajo y una inflación persistente han dado motivos para una pausa, lo cual enfrenta de nuevo a los dirigentes de la Fed con Trump, quien insiste en rebajar las tasas.
Tipos de interés más bajos abaratan el crédito, lo que fomenta la inversión y el consumo.
Trump ha intensificado drásticamente la presión sobre el banco desde que regresó al poder hace un año.
Ha buscado destituir a la gobernadora de la Fed Lisa Cook, mientras su administración abrió una investigación sobre Powell por la remodelación de la sede del banco.
El presidente de la Fed ha subido inusualmente el tono ante estos dos casos.
Este miércoles en la rueda de prensa posterior a la reunión del FOMC, señaló que el caso de Cook, que se dirime ante la Corte Suprema, “es quizás el más importante en los 113 años de historia de la Fed”.
Powell respondía a una pregunta sobre por qué asistió a la audiencia del 21 de enero en torno al esfuerzo de Trump por destituir a Cook.
Powell, quien también ha calificado de motivada políticamente la investigación en su contra, se negó a comentar las declaraciones del secretario del Tesoro, Scott Bessent, que criticó su asistencia a la audiencia judicial.
“Aunque la Fed ha recibido presiones políticas para recortar las tasas, los datos no la presionan”, resumió Gregory Daco, economista jefe de EY-Parthenon, sobre la política monetaria.
Sus dirigentes parecen haberse puesto de acuerdo en una pausa a corto plazo en las reducciones de tasas, y debaten ahora qué condiciones justificarían nuevos recortes y con qué rapidez deberían producirse.
“El obstáculo para recortes adicionales a corto plazo ha aumentado”, dijo Daco. Ahora la Fed buscará “pruebas más claras y duraderas de desinflación” o de un nuevo deterioro del mercado laboral antes de volver a bajar las tasas, añadió.
La reciente debilidad del dólar estadounidense podría provocar más complicaciones, al encarecer los productos importados para los consumidores estadounidenses, que ya se ven afectados por precios más altos a medida que los aranceles de Trump se trasladan a las cadenas de suministro.
Los mercados financieros en general prevén que la Fed mantendrá las tasas sin cambios hasta su reunión de junio, según la herramienta de seguimiento CME FedWatch.
De cara al futuro, todas las miradas están puestas en cómo el nominado de Trump para suceder a Powell -cuyo mandato al frente del banco termina en mayo- moldeará la política de la Fed.
Una cuestión relevante es si el nuevo presidente de la Fed podrá alinear al resto del comité hacia más recortes, señalaron analistas de ING.
Powell dijo que la Fed dejaría que los datos económicos “iluminaran el camino” a tomar en el futuro sobre los tipos de interés.
Señaló que se espera que la inflación derivada de los aranceles alcance su máximo a mitad de año: “Debemos estar atentos a la inflación y no cantar victoria prematuramente”, añadió.
Fuera de la Fed, podría ser más difícil para el próximo presidente del banco central convencer a los inversores de que el organismo seguirá cumpliendo su mandato de controlar la inflación y propugnar el máximo empleo, de forma independiente de la influencia política, reflexionó Michael Strain, del conservador American Enterprise Institute (AEI).
Dado el modo en que la administración Trump ha apuntado contra Powell, Strain añadió que “establecer credibilidad será mucho más desafiante” para el sucesor de Powell que para los anteriores líderes de la Fed en las últimas décadas. El presidente de la Fed dijo ayer miércoles que no cree que el banco central estadounidense pierda independencia.
Fuente: AFP.