El papa emérito, Benedicto XVI, ha fallecido a los 95 años de edad este sábado 31 de diciembre a las 9.34 horas, según ha informado la Oficina de Prensa del Vaticano y la Conferencia Episcopal Española. Las condiciones de salud del Papa emérito se agravaron el pasado miércoles, tal y como anunció en la audiencia general Francisco, que dio cuenta de que estaba “muy enfermo”.
“Con pesar doy a conocer que el Papa emérito Benedicto XVI ha fallecido hoy a las 9:34 horas, en el Monasterio Mater Ecclesiae del Vaticano”, ha confirmado a los periodistas acreditados el director de la oficina de prensa del Vaticano, Matteo Bruni. “Apenas sea posible se proporcionará mayor información”, ha agregado en un breve comunicado de prensa.
“Querría pediros a todos vosotros una oración especial para el papa emérito Benedicto XVI, que en silencio está sosteniendo la Iglesia: recordadlo, está muy enfermo, pedimos al Señor que lo consuele y lo sostenga en este testimonio de amor a la Iglesia hasta el final”, señaló el Pontífice. Benedicto XVI había empeorado desde hacía una semana, pero la noticia, pese a su avanzada edad, fue una sorpresa para todos.
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Nadie en el entorno del Papa emérito imaginaba que sus condiciones de salud podrían empeorar de un día para otro. De hecho, el arzobispo Gänswein, que se ha convertido en su familia más cercana en estos 9 años y medio de retiro espiritual tras dar un paso al lado del liderazgo de la Iglesia, se encontraba en Alemania cuando el Papa Francisco reveló el pasado miércoles el deterioro progresivo de Benedicto XVI.
Benedicto XVI ha fallecido en su dormitorio en el monasterio Mater Ecclesiae, situado dentro de los muros del Vaticano, donde reside desde que renunció al pontificado en 2013. A pesar de la gravedad de su situación, en ningún momento fue traslado a ningún hospital aunque la atención médica que ha recibido en todo momento por su equipo médico era constante.
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El equipo médico de Benedicto XVI decidió no trasladar al Papa emérito al Hospital Policlínico Gemelli de Roma, centro de referencia para los pontífices, donde, por ejemplo, fue hospitalizado el Papa Francisco para un operación de colon debido a una diverticulitis grave en julio del año pasado.
Con todo, según señaló la prensa alemana, habría sido el propio Papa emérito quien habría manifestado su deseo de no ser trasladado a ninguna clínica en caso de que sus condiciones de salud empeorasen. Sin embargo, esta información no fue confirmada en ningún momento por la oficina de comunicación del Vaticano.
Fuente: Europa Press.
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Visita del papa tuvo un accidentado final en Madrid y usó el avión del rey español
El viaje a España del papa León XIV tuvo un final accidentado ayer viernes cuando su avión, listo para despegar de la isla de Tenerife, sufrió un problema técnico, obligándolo a retrasar su salida y finalmente partir hacia Roma en el Falcon del rey Felipe VI. El avión de Iberia ya se encontraba en la pista del aeropuerto de Tenerife Norte, donde el papa fue despedido por el rey, cuando el capitán anunció el problema técnico en el motor, lo que obligó al pontífice a descender del aparato y volver a la terminal.
Finalmente, el papa abordó el avión militar del jefe de Estado español, que este “amablemente” le ofreció, según el Vaticano, y despegó con algunos miembros de su comitiva a las 17:09 GMT con destino Roma, donde llegará hacia las 21:00 GMT. El resto de la delegación pontificia —periodistas, representantes del Vaticano y miembros del clero—, regresarán a Roma en un segundo avión enviado por Iberia desde Madrid.
Este incidente marcó el final de la visita del papa, que durante siete días estuvo en Madrid, Barcelona y Canarias, acompañado a cada paso por una multitud, en este bastión tradicional del catolicismo en Europa donde no obstante la práctica religiosa ha caído en las últimas décadas.
Reunión con víctimas de abusos
Momentos cumbre de su estadía fueron una misa que ofreció el domingo en pleno corazón de la capital española, ante 1,5 millones de fieles, y la bendición, el miércoles por la noche, de la recientemente terminada torre de Jesucristo de la basílica de la Sagrada Familia de Barcelona, que la convirtió en la iglesia más alta del mundo.
Este viaje de León XIV, su cuarto al extranjero desde su elección en mayo de 2025, fue el primero de un sumo pontífice a España desde Benedicto XVI en 2011.
En Madrid, León XIV, que habla perfectamente español desde los años que pasó en Perú, prometió cambios en la Iglesia católica para hacer de ella un “lugar seguro”, en una reunión que sostuvo con víctimas de abusos sexuales por parte de religiosos.
La última etapa de su viaje lo llevó a las islas de Gran Canaria, el jueves, y Tenerife, ayer viernes, donde aseguró que “todos, de algún modo, somos migrantes” en una nueva muestra de apoyo a este colectivo.
Este tema es muy importante para León XIV, al igual que para su predecesor Francisco, en un momento en que las políticas migratorias se endurecen en Europa, con España como una de las excepciones con políticas más abiertas.
El lunes, en el puerto grancanario de Arguineguín, el papa lanzó un ramo de flores al mar para recordar a los miles de muertos en la peligrosa ruta Atlántica hasta Canarias, una de las principales puertas de entrada de inmigrantes a Europa. Cerca de 1.200 personas murieron o desaparecieron en esa ruta el año pasado, según la Organización Internacional para las Migraciones.
Integración
“Todos somos peregrinos en camino a la patria celestial. Ayudémonos a hacer de esta travesía un lugar más humano para todos, aportando lo que esté al alcance de cada uno”, insistió ayer viernes el pontífice, de 70 años, quien se reunió en Tenerife con asociaciones religiosas y laicas que ayudan a los recién llegados.
El pontífice también llamó a la integración, pidiendo a los inmigrantes a “aprender” la lengua del país de acogida, “respetar sus leyes, conocer sus costumbres”, al tiempo que recordó a las sociedades receptoras sus “deberes”, especialmente el de ayudar al prójimo a “sentirse parte viva de una comunidad”.
Aliu Ceesay, un joven de 16 años llegado de Gambia hace un mes y que quiso acercarse a ver al pontífice en San Cristóbal de la Laguna, celebró la posición de un papa “tan bueno”. “Le da igual si somos blancos o negros, musulmanes o cristianos. Quiere ayudar”, indicó. Como último acto antes de su partida, León XIV celebró una misa ante 40.00 fieles en el puerto de Santa Cruz de Tenerife frente a decenas de miles de personas, tras lo cual tuvo lugar la despedida oficial a la que acudió el rey de España, Felipe VI.
Fuente: AFP.
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El papa promete a víctimas de abusos en Madrid cambios en la Iglesia
El papa León XIV prometió cambios en la Iglesia católica para hacer de ella un “lugar seguro”, ante víctimas de abusos sexuales por parte de religiosos con las que se reunió por casi una hora ayer lunes en Madrid. Muy esperado, el encuentro con seis víctimas tuvo lugar por la tarde en la Nunciatura Apostólica en la capital, en el tercer día de la visita del pontífice a España.
Durante la cita a puerta cerrada, las víctimas plantearon “algunas propuestas para hacer más eficaz la respuesta de la Iglesia ante casos tan dramáticos“, señaló el Vaticano en un comunicado. En respuesta el papa les ofreció “su compromiso de que las propuestas recibidas sean un fundamento para nuevos esfuerzos” para que la Iglesia sea “un lugar seguro y espiritualmente sano, donde las heridas encuentren consuelo y sanación”, según el texto.
Horas antes, hablando ante los obispos españoles, León XIV afirmó que los abusos sexuales constituyen “una plaga” y llamó a la Iglesia a responder con “la escucha, la verdad, la justicia, la reparación”. El papa insistió en reclamar “un compromiso cada vez más decidido en la prevención y la cultura del cuidado” y que “cada persona herida” pueda encontrar “escucha sincera, acogida, protección y caminos reales de sanación”.
El encuentro con víctimas estuvo envuelto en polémica, ya que varias asociaciones de afectados que llevan años denunciando la opacidad de la Iglesia en este tema lamentaron no haber sido invitadas y se congregaron ante la sede de la Nunciatura para expresar su malestar.
“Creo que el papa tiene que ser consciente que pierde una oportunidad de oro para comprometerse con las victimas en España y se va con una visión muy sesgada”, dijo a la AFP ayer lunes Juan Cuatrecasas, portavoz de la asociación Infancia Robada.
Defensa de los emigrantes
El sábado, el papa de 70 años dijo que “los abusos son una llaga todavía abierta” para la Iglesia. El Defensor del Pueblo (ombudsman) español estimó en un informe publicado en 2023 que, desde 1940, más de 200.000 menores podrían haber sufrido agresiones por parte de religiosos católicos.
El Gobierno de izquierda español y la Iglesia firmaron en marzo un acuerdo para indemnizar a las víctimas de delitos sexuales, tras años de reticencias y opacidad por parte de la jerarquía eclesiástica.
El otro momento destacado de la jornada fue el discurso que el papa ofreció en la mañana ante el Congreso español, donde pidió respuestas internacionales al “trágico drama migratorio”, tema central de su visita a España, y respetar la vida “desde su concepción”.
“Ninguna nación puede afrontar por sí sola un desafío de esta magnitud. Por ello, es indispensable una respuesta coordinada, solidaria y eficaz, capaz de garantizar protección, acogida y oportunidades reales de integración”, dijo. El discurso del papa fue largamente aplaudido por los parlamentarios y despedido al grito de “¡Viva el papa!”.
Ovación en el Bernabéu
En él, sostuvo que “toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural”, en un discurso pronunciado en el Congreso de los Diputados.
El sumo pontífice hizo este ruego cuando el gobierno de izquierdas de Pedro Sánchez, con el que mantuvo un encuentro privado ayer lunes, quiere inscribir el derecho al aborto -legal desde 2010- en la Constitución, tras haber aprobado una ley de eutanasia en 2021.
Después de celebrar una misa con 1,5 millones de asistentes el domingo en pleno corazón de Madrid, el papa encabezó la tarde del lunes otro acto ante 80.000 personas en el estadio Santiago Bernabéu del Real Madrid, donde ondearon banderas del Vaticano, España y países latinoamericanos como Perú y Venezuela.
Luego de escuchar actuaciones de sacerdotes cantantes y de bailarines que simulaban jugar un partido de fútbol, León XIV dijo con humor que la Iglesia católica de Madrid “ha hecho un golazo para siempre” con el evento, lo que arrancó una ovación del estadio.
El martes viajará a Barcelona para bendecir al día siguiente la nueva torre de la basílica de la Sagrada Familia, ahora la iglesia más alta del mundo.
En las islas Canarias, el jueves y viernes, León XIV rendirá homenaje a los miles de emigrantes que han muerto intentando alcanzar Europa. Contrariamente a otros países vecinos, el Gobierno de Sánchez muestra una actitud abierta e impulsó recientemente un plan para regularizar hasta medio millón de inmigrantes, una medida criticada por la derecha y la extrema derecha.
Fuente: AFP.
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León XIV. “Magnifica humanitas”. IA y la continuidad jurídica del Estado Vaticano
- Ricardo Rivas
- Periodista
- X: @RtrivasRivas
- Fotos: AFP
Desde una perspectiva sociocultural y sensorial me animo a sentenciar que la digitalidad es envolvente e inmersiva. Y lo es tanto que mucha de esa virtualidad (algunas veces aumentada) la percibimos como auténtica.
“La IA (inteligencia artificial) es ya un ambiente en el que estamos inmersos y un poder que debemos afrontar. Por eso, no basta con regularla; es necesario desarmarla y hacerla acogedora”. Es palabra del papa León XIV (70). Claro, preciso y un indicio vehemente de que aborda reflexivamente ese tipo de sistemas desde largo tiempo. Seguramente, también opera algunos de ellos. Parece saber (y asumir) que –como una suerte de deidad impura y disruptiva– la IA avanza con posibilidades ciertas de estar en todas partes, en todo tiempo y en todo lugar o, más grave aún, de percibirla omnipresente.
“Es demasiado tarde para lágrimas”, podría decir que se planteó León parafraseando al escritor y poeta argentino Alejandro Dolina ante la inevitabilidad de la IA que, en verdad, no es una sola. No. Hay muchas inteligencias artificiales y, con algunas de ellas, interactuamos incluso inadvertidamente cuando transitamos los ecosistemas digitales que supimos (aunque no siempre quisimos) conseguir. Como millones soy un adoptivo digital más que convive con apenas dos generaciones –hasta el momento– de nativos y criados en la digitalidad, por decirlo de alguna manera.
Desde una perspectiva sociocultural y sensorial me animo a sentenciar que la digitalidad es envolvente e inmersiva. Y lo es tanto que mucha de esa virtualidad (algunas veces aumentada) la percibimos como auténtica. A tal extremo que alguno o alguna de quienes habitamos esas virtualidades podríamos creer que estamos de vuelta de todo sin haber ido a ninguna parte.
DILEMÁTICO
¿Qué es real? ¿Qué es virtual? ¿Qué es lo que es o… lo que creemos que es y no lo es, aunque sí lo es porque es parte activa de una suerte de neosocialización que pareciera socializar sin ser social porque hasta hoy pareciera que tiende a la individuación y, por qué no decirlo, a la fragmentación, a la desigualdad, a la inequidad… porque poco más de tres mil millones de personas en la tan maltratada aldea global no puede acceder a la internet (a la red de redes) por múltiples imposibilidades? Sobre eso reflexiona León y por ello propone “afrontarla” no solo para “regularla”, sino para comprenderla, “desarmarla y hacerla acogedora”. No será fácil. ¿Hay algún desafío que lo sea?
Sobre el mediodía del pasado lunes 25, en Roma, en el Aula del Sínodo de la Ciudad del Vaticano, el pontífice (en latín “pontifex”, el hacedor de puentes) rubricó públicamente y dio a conocer su primera carta encíclica a la que llamó “Magnifica humanitas”, con la que hace foco sobre “la protección de la persona humana frente a la inteligencia artificial”.
La reflexión papal, volcada en ese texto, hay quienes la inscriben dentro del marco de otra encíclica, “Rerum novarum”, que el 15 de mayo de 1891 el papa León XIII (1810-1903) dio a conocer frente al inicio de la que históricamente conocemos como Segunda Revolución Industrial.
A la hora de presentar “Magnifica humanitas”, el secretario de Estado Vaticano, cardenal Pietro Parolin, precisó que el texto no hace foco sobre la IA, sino que aborda lo que esos sistemas tecnológicos significan para la humanidad “en una época marcada por transformaciones rápidas, profundas y responsables”.
Por su parte, el prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, cardenal Víctor Manuel Fernández, destacó que el pontífice categoriza como “magnífica” a la humanidad pese a la capacidad que evidencia tener para hacer el mal frente a cada ser humano que posee una dignidad infinita y sublime capacidad para amar.
PREOCUPACIÓN
A su tiempo, el cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio de Desarrollo Humano Integral, destacó –como preocupación– que si bien la IA “es un gran logro humano (…), su rápido avance supera la capacidad de asimilación social” porque tiene impacto en nuestra “casa común”.
Pero más allá de los decires de los relatores mencionados, la encíclica de León XIV es de alto contenido ético y social porque a pesar de las inequidades y desigualdades crecientes; a la emergencia de múltiples violencias; a la desprotección del medioambiente y al aceleramiento de la deshumanización que percibe el líder de la Iglesia de Roma, aboga por el respeto de la dignidad humana, que es “infinita” y a pesar de ello se encuentra amenazada porque la humanidad transita “una crisis antropológica” que subordina a la persona a los diseños económicos que priorizan la productividad con el propósito de optimizar la rentabilidad, lo que “produce soledad, desigualdad y violencia estructural” a la vez que exclusión y “descarte”.
Tengo claro –muy claro– que son muchos los domingos en los que en estas dos páginas de La Nación abordamos como tema –como objeto noticiable– las inteligencias artificiales y sus eventuales consecuencias para la humanidad. Y, desde ese lugar, ha llegado la hora de preguntar, de preguntarme y de preguntarles si acaso sabemos, creemos saber o imaginamos… ¿qué es la IA?
Uno de los “padres de las IA” dice que son sistemas que “se cultivan sobre una estructura modelada a partir del cerebro, alimentados por una enorme herencia de pensamiento y lenguaje humano”. En ese contexto, es mucho más complejo de entender la IA para la humanidad que cualquier otro desarrollo tecnológico. Preocupan, además, los que podrían ser sus efectos sociales colaterales o… tal vez, no deseados, para llamarlos de alguna manera (quizás inexacta, pero) posiblemente comprensible para todos y todas.
Pero… ¿es necesario que el papa León XIV y su antecesor Francisco (1936-2025), líderes religiosos de las y los católicos, se preocupen (y ocupen) por las inteligencias artificiales? ¿Es un tema doctrinario… de fe?, algunas y algunos plantean con mirada crítica.
INCENTIVOS Y RESTRICCIONES
Tomo posición y respondo. Claramente sí porque, según un relevante operador en ese ecosistema tecnológico, “todos los laboratorios de inteligencia artificial de vanguardia operan dentro de un conjunto de incentivos y restricciones que a veces pueden entrar en conflicto con hacer lo correcto. (Porque) para mantenerse comercialmente viables, (por) permanecer en la vanguardia de la investigación, (por) la presión geopolítica, (por) el orgullo y la ambición, (…) por más sinceramente que cualquiera de nosotros intente hacer lo correcto, siempre estaremos influenciados por esos incentivos”.
El papa Francisco (1936-2025), en Apulia, Italia, el 14 de junio de 2024, ante el G7, hasta donde llegó invitado por la primera ministra italiana Giorgia Meloni, sostuvo que “la Sagrada Escritura atestigua que Dios ha dado a los hombres su Espíritu para que tengan ‘habilidad, talento y experiencia en la ejecución de toda clase de trabajos’”. Las y los desarrolladores y financistas más influyentes de la aldea global lo escucharon con atención.
“La ciencia y la tecnología son, por lo tanto, producto extraordinario del potencial creativo que poseemos los seres humanos”, agregó y, desde su creencia, impetró: “La inteligencia artificial se origina precisamente a partir del uso de este potencial creativo que Dios nos ha dado”.
Prosiguió. La IA, “como sabemos, es un instrumento extremadamente poderoso, que se emplea en numerosas áreas de la actividad humana: desde la medicina al mundo laboral, desde la cultura al ámbito de la comunicación, desde la educación a la política. Y (justamente por ello) es lícito suponer, entonces, que su uso influirá cada vez más en nuestro modo de vivir, en nuestras relaciones sociales y en el futuro, incluso en la manera en que concebimos nuestra identidad como seres humanos”.
Con precisa narrativa añadió: “El tema de la inteligencia artificial, sin embargo, a menudo es percibido de modo ambivalente: por una parte, entusiasma por las posibilidades que ofrece; por otra, provoca temor ante las consecuencias que podrían llegar a producirse (dado que) estamos atravesados por dos emociones: somos entusiastas cuando imaginamos los progresos que se pueden derivar de la inteligencia artificial, pero, al mismo tiempo, nos da miedo cuando constatamos los peligros inherentes a su uso (porque) ciertamente, la llegada de la inteligencia artificial representa una auténtica revolución cognitivo-industrial, que contribuirá a la creación de un nuevo sistema social caracterizado por complejas transformaciones de época (que) podría permitir una democratización del acceso al saber, el progreso exponencial de la investigación científica, la posibilidad de delegar a las máquinas los trabajos desgastantes; pero, al mismo tiempo (y en tono de advertencia preocupante, sostuvo que) podría traer consigo una mayor inequidad entre naciones avanzadas y naciones en vías de desarrollo, entre clases sociales dominantes y clases sociales oprimidas, poniendo así en peligro la posibilidad de una ‘cultura del encuentro’ y favoreciendo una ‘cultura del descarte’”.
Luego, el papa Francisco exhortó a “una reflexión a la altura de la situación”. En ese contexto ubico a “Magnifica humanitas”.
APRENDIZAJE AUTOMÁTICO
IA… ¿qué son estos sistemas? Son el resultado de las investigaciones que se desarrollan “del aprendizaje automático (ML)” que es “un campo de estudio de la inteligencia artificial que se ocupa del desarrollo de algoritmos estadísticos capaces de aprender de los datos y generalizar (nuevos) datos desconocidos para realizar tareas sin necesidad de programación explícita, explican coincidentes publicaciones especializadas en tecnología”.
Christopher Olah (33), canadiense, en 2025 fue incorporado al ranking de archimillonarios que publica la revista Forbes. Por entonces –si se quiere unos pocos meses atrás– su fortuna alcanzaba a los 1.200 millones de dólares. El 10 de marzo pasado la misma publicación reportó a Christofer en el puesto 567 entre las personas más ricas del mundo, con un “patrimonio neto en tiempo real” de 7.000 millones de dólares.
Forbes consigna además que “es cofundador y director de investigación sobre interpretabilidad en Anthropic, empresa que desarrolla sistemas de inteligencia artificial a gran escala”. Detalla también que “en 2021, cofundó Anthropic junto con otros seis exempleados de OpenAI” (otra firma del sector) y que “los inversores privados valoraron (a la nueva empresa) en 380.000 millones de dólares”.
Corría febrero pasado cuando el editor de esa biografía corta de Olah puntualiza que Anthropic “tiene acuerdos de colaboración con Alphabet, la empresa matriz de Google, y con Amazon”. Pero, antes de ello, en OpenAI, este joven ganó experiencia cuando se “desempeñó un cargo similar” y “fue investigador en Google Brain”. Precisa luego que Christopher Olah “no fue a la universidad”. ¿En qué trabaja profesionalmente? Investiga el aprendizaje automático (ML).
REDES NEURONALES
¿Qué es la interpretabilidad de las redes neuronales (NN)? “Es un modelo computacional inspirado en la estructura y las funciones de las redes neuronales biológicas” (como las que tiene cualquier humana y/o humano) y, dentro de ese desarrollo, procurar “la interpretabilidad mecanicista” con la que se apunta a “comprender el funcionamiento interno de las NN”.
Christopher Olah, el pasado lunes 25, estaba junto a León XIV y, junto al él (y con él) justificó su presencia desde una perspectiva ética a la que definió como “nuestro deber hacia los pobres del mundo” para luego detallar tres de sus preocupaciones porque “existe una posibilidad real de que la inteligencia artificial desplace el trabajo humano a una escala enorme”.
Pausadamente, prosigue, “si eso ocurre, apoyar a quienes resulten desplazados será un imperativo moral de proporciones históricas”. Advierte luego que “esta tarea será bastante difícil”, pero va más allá para hacer público que lo “preocupa que gran parte del diálogo actual ignore un desafío aún mayor (como lo es que) el desarrollo de la inteligencia artificial está concentrado en un pequeño número de naciones ricas”.
Así las cosas, Olah lanza un interrogante que inquieta: “¿Cómo podemos garantizar que los beneficios de la inteligencia artificial se compartan globalmente?” y, sin dilación, responde: “No tenemos un mecanismo para ello. Es un problema sin resolver y es precisamente el tipo de problema que históricamente la Iglesia se ha negado a permitir que el mundo ignore”.
INTERPELACIÓN
Con serenidad prosigue para hacer pública “la necesidad de imaginación y ambición moral respecto a (lo que él llama) florecimiento humano”. Desde ese lugar, entonces, uno de los “padres de la IA” reflexiona e interpela a la aldea global en alta voz.
“Si los modelos de inteligencia artificial van a estar ampliamente presentes (en la cotidianidad), ¿cómo será una vida floreciente para las personas, las familias y el mundo? Hoy, los padres ya están preocupados por la mente de sus hijos; las personas, por el futuro de su trabajo. (Y) Estas no son preguntas que un laboratorio pueda responder”, advierte. “Son preguntas que tradiciones como la suya (dice mirando al papa León) han sostenido durante milenios, y necesitamos que sigan sosteniéndolas en este nuevo momento de la historia”.
Sin resuello Christopher Olah sostiene que “la tercera necesidad” ante las IA es la de “discernimiento sobre la naturaleza misma de los modelos de inteligencia artificial”. Con perfume de autocrítica el joven expresa lo que interpreto como sus temores.
“Soy científico”, precisa. “Dirijo un equipo de investigación que estudia la estructura interna de estos modelos, lo que realmente sucede dentro de ellos. Y (en tono confesional revela) seré honesto: seguimos encontrando (en nuestro trabajo) cosas misteriosas, incluso inquietantes. (Porque) Encontramos estructuras que reflejan resultados de la neurociencia humana. Encontramos evidencia de introspección. Encontramos estados internos que funcionalmente reflejan alegría, satisfacción, miedo, dolor e inquietud. (Y) No sé qué significa eso, pero creo que merece un discernimiento continuo”.
Sinceridad conmovedora. León XIV, el pontífice en su rol de jefe de Estado, como en 1891 León XIII frente a la Segunda Revolución Industrial y, tal vez, Eugenio IV frente a la irrupción de la imprenta de tipos móviles de Johannes Gutenberg en la ciudad de Maguncia, del Sacro Imperio Romano Germánico, se ubicó junto con las y los vulnerables. Nada nuevo. Simplemente, renueva el principio de continuidad jurídica de los Estados.
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Parroquia San Charbel de Asunción se unió al rosario mundial por la paz, convocado por el Papa
La parroquia San Charbel de Asunción se sumó al rosario mundial por la paz con el Papa León XIV, que se realizó este sábado, desde las 14:00 de nuestro país.
“Al concluir el mes mariano, en conexión con todos los santuarios, nos unimos en oración desde Paraguay”, señalaron desde la comunidad religiosa.
La cadena de oración se realizó en la fecha de manera simultánea en cuatro santuarios, en Lourdes (Francia), Fátima (Portugal), Medjugorje (Yugoslavia) y Charbel en Annaya-Líbano y en diferentes partes del mundo que se unieron al Vaticano.
“Tenemos que rezar por tanta violencia en el mundo, no hay de otra. Al Papa le dicen que tiene que hacer guerra para que haya paz, pero el Papa no hace guerra”, expresó el padre Andrés al Diario La Nación de NaciónMedia.
También el Arzobispado de Asunción se unió al rosario, que se realiza desde la Gruta de Lourdes, en los Jardines Vaticanos para clausurar el mes mariano, con la participación del Santo Padre.
“Unidos a los fieles de todo el mundo, elevamos nuestras oraciones a la Santísima Virgen María, pidiendo su intercesión por la paz, la reconciliación y la esperanza para toda la humanidad”, señalaron desde el Arzobispado.
En comunión con santuarios marianos y comunidades de fe de todo el mundo, los fieles elevaron sus oraciones por la paz, la esperanza y la reconciliación entre los pueblos, especialmente por quienes sufren a causa de la guerra y la violencia.
A invitación del Papa León XIV, diversos santuarios marianos y lugares de fe en distintos países se unieron a la iniciativa, creando una gran cadena de oración global. Desde América hasta Europa y Asia, miles de creyentes elevaron juntos sus súplicas por la paz, respondiendo al llamado del Santo Padre.
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