La Fiscalía de Perú anunció el jueves la apertura de una investigación contra el presidente del país, Pedro Castillo, por presunto delito contra la administración de justicia o encubrimiento personal.
Este proceso se da apenas dos días después de que el ahora exministro del Interior Mariano González denunciase que el mandatario obstruía la Justicia y vinculaba su salida del Ejecutivo al caso abierto contra familiares de Castillo. De hecho, González aseguró estos días que su destitución se da después de haber impulsado la creación del equipo especial de la Policía Nacional que iba a colaborar con la Fiscalía, según recoge la emisora RPP.
Leé también: Incendios forestales: superficie quemada en la UE superó a la de 2021
“No tengo ninguna duda de que esta salida abrupta tiene como fin obstruir la administración de Justicia”, denunció el ministro del Interior en alusión a la búsqueda del familiar del presidente Fray Vásquez y el exasesor presidencial Bruno Pacheco, acusados de corrupción.
Tras estas palabras, el Ministerio Público citó el miércoles a declarar al exministro González, quien fue destituido por sorpresa a comienzos de semana y dio paso a Willy Huerta, quien es ya el séptimo encargado del Interior desde que Castillo tomase posesión hace cerca de un año. Más tarde, el presidente Castillo reaccionó a esta nueva citación ante la Fiscalía y aseveró que el Gobierno “no tiene tiempo” para atender a este tipo de “circos”, según recoge el diario peruano ‘La República’.
“Nosotros no tenemos tiempo para entretenernos en otras cosas, no estamos acá para hacer un circo. El país nos ha puesto para trabajar por el Perú y más aún por la salud”, remarcó el mandatario durante un acto en el Palacio de Gobierno. “A nosotros sí nos interesa la salud del pueblo peruano, sí nos interesa el desarrollo, la lucha frontal contra la corrupción y estas grandes brechas que nos han dejado los gobiernos anteriores”, añadió.
Fuente: Europa Press.
Dejanos tu comentario
Incertidumbre en Perú tras empate técnico en elección presidencial
El resultado de la elección presidencial de Perú seguía incierto en la madrugada del lunes, con la derechista Keiko Fujimori en empate técnico frente al izquierdista Roberto Sánchez para ser el noveno presidente del país en una década. Fujimori está solo tres puntos arriba con 82 % de actas escrutadas por el órgano electoral, insuficiente para una tendencia irreversible; y uno abajo de Sánchez en una muestra de conteo rápido de dos encuestadoras.
Ondeando banderas de sus partidos, miles de seguidores se congregaron en dos sectores de la capital peruana para celebrar por adelantado a sus candidatos. “Nos encontramos en un empate técnico, hasta el momento no hay ningún ganador. Serán días largos”, afirmó Fujimori, ante sus seguidores a quienes pidió paciencia. Entre cantos de “¡Sí se pudo!, Sánchez dijo reconocer que hay un “empate”. “Que prosiga el conteo en los estándares de una elección transparente”, expresó en una plaza llena de seguidores.
Keiko Fujimori, hija del expresidente autócrata Alberto Fujimori (1990-2000), enfrentó en su cuarto intento de llegar a la presidencia a Sánchez, heredero político de exmandatario Pedro Castillo, preso por el fallido autogolpe de Estado de 2022. Muchos votantes dijeron esperar que las elecciones pongan fin a la criminalidad que azota al país y la turbulencia política que dejó a Perú con ocho presidentes desde 2016.
Festejos en los dos bandos
Administradora de 51 años, Fujimori apeló al legado ambivalente de su padre, quien estabilizó la economía, derrotó a la insurgencia, pero fue acusado de crímenes de lesa humanidad. “Estoy alegre porque sé que va a hacer un buen gobierno. ¿Por qué? Porque ella quiere limpiar la imagen de su padre”, aseguró Gladys Silva, ama de casa de 56 años, en la concentración en Lima.
Sánchez, congresista y exministro de 57 años, reivindicó al expresidente Castillo. Como lealtad, lleva el sombrero campesino que le regaló, prometió indultarlo, y lo visitó este domingo en la cárcel. “Queremos un cambio porque estamos cansados de la corrupción, del fujimorismo que maneja al país como su chacra (hacienda)”, dijo Marlene Veramendi, de 46 años, en el otro festejo. La votación, a la que estuvieron llamados 27 millones de electores, transcurrió sin incidentes a diferencia de la caótica primera ronda de abril.
“Débil legitimidad”
Bajo la palabra “orden”, Keiko, como la llaman, prometió “orden” y prosperidad, y advirtió del peligro del “comunismo”. Sánchez moderó su discurso de “cambio radical”, se distanció de los ultranacionalistas, y dijo a AFP que quiere una relación “respetuosa” con Washington. El izquierdista acusa a Fujimori de ser parte de la “dictadura” del poderoso Congreso -donde ella tiene influencia- que derriba presidentes.
Sin afectar el balotaje, un juez lo envió a juicio por presuntas anomalías financieras en su partido. Si gana tendría inmunidad, pero queda vulnerable ante un parlamento inclinado a la derecha. “El ganador tendrá a la mitad del país en contra y una débil legitimidad” por lo que, sin mayoría legislativa, deberá “construir una coalición para gobernar”, dijo a AFP el politólogo Paulo Vilca. El ganador sustituirá, a partir del 28 de julio, al mandatario interino José María Balcázar para un mandato de cinco años.
Delincuencia imparable
Pese al hartazgo político, la mayor preocupación de los peruanos es la inseguridad pues proliferan las bandas criminales y las denuncias de extorsión aumentaron nueve veces en cinco años. Fujimori receta mano dura: militarizar cárceles y zonas conflictivas, y expulsar migrantes para acabar con los criminales con la “misma fuerza” con que su padre venció a la insurgencia en los años 1990.
Sánchez propuso encarar la corrupción en la policía y la justicia, ante lo que denuncia como una complicidad de élites políticas con la criminalidad. Su base social está en el campo empobrecido, donde la inseguridad es menor. Fujimori la tiene en Lima, que de 2020 a 2025 triplicó la tasa de homicidios hasta llegar a 23 por cada 100.000 habitantes.
El ganador recibirá un Perú económicamente estable, con crecimiento del PIB de 3,4 %. Pero siete de cada diez trabajadores están en la economía informal. Fujimori aboga por el neoliberalismo, la propiedad privada y la atracción de inversiones, y Sánchez ofreció alzas salariales y una economía más estatal.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Elecciones en Perú: sondeos de boca de urna dan leve ventaja a Keiko Fujimori
La candidata derechista Keiko Fujimori lidera levemente los sondeos a boca de urna con poco más de un punto porcentual de las preferencias en la cerrada segunda ronda presidencial del domingo en Perú, según las encuestadoras privadas Ipsos y Datum.
Fujimori obtiene 50,7% frente a 49,3% del izquierdista Roberto Sánchez, según Ipsos; y 50,5% contra 49,5 según Datum. Keiko Fujimori, hija del expresidente autócrata Alberto Fujimori (1990-2000), enfrentó en su cuarto intento de llegar a la presidencia a Sánchez.
Nota relacionada: En reñido balotaje, este domingo Perú elige un nuevo presidente
Las mesas de votación cerraron a las 17:00 (22:00 GMT) tras una jornada sin mayores incidentes a diferencia de la caótica primera ronda plagada de fallos técnicos y denuncias de fraude.
Tras una década de inestabilidad política, con caída récord de gobernantes desde 2016, unos 27 millones de electores estaban llamados a escoger presidente para un mandato de cinco años.
Leé más: El auge de tarjetas con líneas menores a G. 3 millones se debe a inclusión, según el BCP
El ganador sustituirá a partir del 28 de julio al mandatario interino José María Balcázar. Pese a la desilusión política, la mayor preocupación del peruano es la inseguridad en un país donde proliferan las bandas criminales y las denuncias de extorsión aumentaron nueve veces en cinco años.
Fuente: AFP
Dejanos tu comentario
Fiscal constató acreditaciones irregulares en Escuela República de Brasil
La fiscal Sandra Ledesma se constituyó en la Escuela República de Brasil ante la denuncia de falsas acreditaciones. En el sitio se pudo constatar que una persona portaba una identificación de un movimiento que no tiene candidatos.
El apoderado del movimiento Honor Colorado y director del Registro Civil, Maximiliano Ayala, explicó que se realizó una denuncia debido a que en la víspera se tuvo la información de que habían acreditaciones de un movimiento que no existe y que no está en pugna. Ya en el sitio, la agente del Ministerio Público identificó a una persona que portaba la acreditación de una organización que no tiene candidatos, el Movimiento Universitario Estudiantil.
“Este caso que se presenta ahora es también de otra persona, pero no es el mismo caso denunciado, este caso se está revisando, se va a cotejar si las acreditaciones corresponden o no”, explicó Ayala en diálogo con la 1020 AM. Se habló de manera preliminar de una persona detenida en el procedimiento de la fiscal.
Leé más: ¿Cómo se usa la máquina de votación? ¿Qué hago si me equivoco?
Sin mayores problemas
Con relación a la organización de los comicios, el apoderado dijo que no se presentaron mayores inconvenientes. “Las mesas se han conformado 100%, sin ningún inconveniente, tanto con representantes del movimiento Honor Colorado como de Fuerza y Causa Republicana”, indicó.
También te puede interesar: Guía electoral: ¿sirve la cédula vencida para votar?
Dejanos tu comentario
En reñido balotaje, este domingo Perú elige un nuevo presidente
Los peruanos eligen este domingo a su noveno presidente en diez años entre la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez, en un reñido balotaje al que acuden hartos del caos político y la imparable criminalidad.
Keiko Fujimori, hija del expresidente autócrata Alberto Fujimori (1990-2000), enfrenta en su cuarto intento de llegar a la presidencia a Sánchez, quien repuntó en la última recta hasta llegar al empate en las encuestas.
Unos 27 millones de electores deben acudir a las urnas para un mandato de cinco años, tras una caída récord de presidentes desde 2016.
“Hay mucho desorden y corrupción y vamos a votar, como siempre, por el ‘mal menor’”, resume a AFP Hugo Vásquez, de 67 años, vendedor de artesanías en Lima.
Los dos candidatos, juntos, no superaron el 30 % en una primera vuelta, en abril, empañada por fallos logísticos y denuncias de fraude que aumentaron la desconfianza en las instituciones peruanas.
“Aún hay un antifujimorismo fuerte, aunque menor; y Sánchez, poco conocido, es una incógnita. Quien gane deslegitimará el resultado si es apretado. Eso trae más inestabilidad”, según el analista David Sulmont.
Fujimori, administradora de 51 años, apela al legado ambivalente de su padre, quien estabilizó la economía, derrotó a la insurgencia, pero fue acusado de crímenes de lesa humanidad.
Sánchez, congresista y exministro de 57 años, reivindica la herencia campesina del exmandatario Pedro Castillo, un maestro rural preso por el fallido autogolpe de Estado de 2022.
Incertidumbre
Fujimori promete prosperidad y advierte del peligro del “comunismo”. “Esta elección es entre orden o retroceso”, repite.
“Prefiero la derecha. Tengo miedo que Perú sea una Cuba o Venezuela”, expresó a la AFP Benilda Trujillo, comerciante de 64 años.
Te puede interesar: Más de 4 millones de paraguayos, habilitados para internas partidarias
El izquierdista moderó su discurso de “cambio radical” de la primera ronda, se distanció de los ultranacionalistas, y dijo a AFP que quiere una relación “respetuosa” con Washington.
“Si gana Keiko no dejará el poder. Soy de provincia y espero que Sánchez vea por el pueblo”, declaró Roxana Montes, vendedora ambulante de 28 años.
Sánchez, que porta siempre el sombrero que le regaló Castillo, a quien piensa indultar, acusa a su rival de ser parte de la “dictadura” del poderoso Congreso derriba presidentes, donde ella tiene influencia.
Sin afectar el balotaje, un juez lo envió a juicio por un caso de antiguas anomalías financieras en su partido. Si gana la presidencia tendría inmunidad, aunque vulnerable en un parlamento inclinado a la derecha.
Ni Sánchez ni Fujimori tienen mayoría legislativa. Quien gane debe tejer alianzas si quiere concluir su mandato, según el analista Jeffey Radzinsky.
El ganador sustituirá a partir del 28 de julio al mandatario interino José María Balcázar.
Gran inseguridad social
Pese a la desilusión política, la mayor preocupación del peruano es la inseguridad en un país donde proliferan las bandas criminales y las denuncias de extorsión aumentaron nueve veces en cinco años.
Ante eso, Fujimori receta mano dura: militarizar cárceles y zonas conflictivas, y expulsar migrantes para acabar con la “lacra social” con la “misma fuerza” -dice- con que su padre venció a la insurgencia en los años 1990.
“Matan, descuartizan, piden cupo (extorsión). ¡Ya basta!”, dijo exasperado Roberto Lovatón, taxista de 58 años.
Sánchez propone encarar la corrupción en la policía y la Justicia, ante lo que denuncia como una complicidad de élites políticas con la criminalidad.
Su base social está en el campo empobrecido y abandonado, donde la inseguridad es menor. Fujimori la tiene en Lima, que en 2025 triplicó la tasa de homicidios con 23 por cada 100.000 habitantes.
El ganador recibirá un Perú económicamente estable, con crecimiento del PIB de 3,4 % y baja inflación. Pero siete de cada diez trabajadores están en la economía informal.
Fujimori defiende propuestas neoliberales, el respeto a la propiedad privada y la atracción de inversiones estadounidenses.
Sánchez prometió alzas salariales y trató de tranquilizar a los inversionistas al decir que mantendrá la apertura económica e independencia del estratégico banco central.
La votación abrirá a las 7:00 locales (12:00 GMT) y concluirá diez horas después.
Fuente: AFP