Más de 130 personas fueron hospitalizadas con dificultades respiratorias tras una fuga química en una fábrica en el sur de Irán, informaron los medios de comunicación estatales el martes.
Las autoridades iniciaron una investigación sobre la causa de la fuga de gas nitrógeno en una planta de producción de ceniza de soda en la ciudad de Firuzabad, informó la agencia oficial de noticias IRNA.
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“Los heridos sufren en su mayoría de problemas respiratorios causados por el gas nitrógeno, que no es peligroso”, dijo el director de gestión de crisis de la provincia de Fars, Jalil Abdollahi, citado por la agencia.
Ninguna persona murió por la fuga y la mayoría de las personas hospitalizadas ya fueron dadas de alta, dijo un funcionario médico provincial. Inaugurada en 2020, la fábrica de carbonato de sodio de Firuzabad tiene una capacidad de producción anual de 320.000 toneladas, según IRNA.
Hay que señalar que el carbonato de sodio, conocido también como ceniza de soda, se utiliza sobre todo en la fabricación de detergentes, jabones, papel, vidrio y productos petroquímicos.
Fuente: AFP.
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Corte analiza resultados de investigación sobre medidas cautelares y riesgos procesales
Con la finalidad de presentar a las autoridades judiciales los resultados de investigaciones de campo realizadas por el Centro de Estudios Judiciales (CEJ), este viernes se desarrolló la segunda jornada de la mesa técnica de trabajo entre integrantes de la la Oficina Técnica Penal (OTP) y del CEJ.
Con la presencia de la ministra de la Corte, Carolina Llanes, se pormenorizaron detalles relacionados con la aplicación de la prisión preventiva y medidas alternativas mediante el análisis de riesgos procesales en 322 resoluciones correspondientes al primer semestre de 2025.
La jornada tuvo relación con los proyectos del sistema de Justicia Penal orientados a apoyar la labor de los jueces en la aplicación de la prisión preventiva, vinculados al mejoramiento de la calidad de vida de las personas privadas de libertad (PPL) con enfoque de derechos humanos.
“Con apoyo del analista Jorge González, integrantes del CEJ expusieron los resultados del análisis de riesgo de 322 resoluciones dictadas entre enero y junio de 2025″, informaron.
María Victoria Rivas, directora ejecutiva del CEJ, señaló que en esta oportunidad se presentaron a la Sala Penal los resultados de las investigaciones de campo realizadas por la institución en relación con la aplicación de la prisión preventiva y medidas alternativas.
El trabajo busca comprender la dinámica del análisis jurisprudencial de los jueces de Garantías en estos puntos, a fin de identificar reiteraciones y la aplicación de normas.
La intención principal es detectar posibles debilidades que permitan a la Sala Penal contar con un panorama preciso para orientar políticas judiciales.
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Avanza investigación sobre pensamiento crítico en la formación docente
- Jimmi Peralta
- Fotos: Gentileza
Existen categorías en el análisis de la realidad educativa que muchas veces en el uso corriente llegan a instrumentalizarse como etiquetas que, por la falta de contextualización y especificación, pueden sumergirse entre la vaguedad y enmarañarse en la confusión. Dos de ellas son: la compresión lectora, que pocas veces en los espacios pedagógicos es cuantificada de manera precisa y mucho menos fuera de ellos, y la otra es el pensamiento crítico.
Estas competencias muchas veces no son del todo desarrolladas en los espacios educativos y profesionales, pero son requeridos en algunos casos por quienes tampoco comprenden sus alcances.
Ante esta carencia, un equipo de académicos, integrado por el Dr. Luis Eduardo Wexell-Machado, la Dra. Valentina Canese, la Dra. Marta Canese, el Dr. Ricardo Estigarribia y el Dr. Andrés Vázquez, se encuentra desarrollando una investigación denominada “El pensamiento crítico en la formación docente: avances y desafíos actuales en Paraguay”, con el que realizan una pesquisa de los antecedentes, condiciones curriculares y, finalmente, capacidades entre los futuros docentes.
La primera etapa del trabajo consistió en la revisión bibliográfica de todo el contenido asignado para la formación de profesores, además de la revisión instrumental para la posterior medición a realizar.
Este año, durante el primer trimestre, se concluirá con la construcción del instrumento, validación, prueba piloto y diseño del curso de formación. Y durante el segundo trimestre se hará el análisis de resultados, redacción del informe final, presentación en eventos científicos y cierre del proyecto.
El Gran Domingo de La Nación conversó con Valentina Canese, miembro del equipo de investigación, sobre la propuesta, el marco conceptual y teórico, y la relevancia del estudio.
–¿Cómo surge la elección del tema, el equipo de trabajo y el financiamiento?
–Esta idea surge de la línea de investigación que ya veníamos desarrollando en la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), en proyectos anteriores que contaron con la financiación del FEEI (Fondos de Excelencia para la Educación y la Investigación), a través del programa Prociencia del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), y el proyecto Formacap - Aula Pyahu, financiado por la cooperación de la Unión Europea. Nuestro grupo de investigación ya venía desarrollando estos proyectos. Así es que nos reunimos y decidimos postular a la convocatoria de proyectos de investigación y desarrollo de Conacyt, a inicios de 2023. Nuestro proyecto fue finalmente seleccionado para financiación y comenzamos a desarrollarlo en 2024 con los recursos del Conacyt. El equipo se conformó a partir del Grupo de Investigación en Estudios del Lenguaje y sus Tecnologías - GIEL, del Instituto Superior de Lenguas de la FF-UNA, con la participación de investigadores categorizados en el SISNI del Conacyt e investigadores en formación que colaboran en el proyecto.
LÍNEA DE INVESTIGACIÓN
–¿Qué estudios, textos o evidencias tomaron como punto de partida para una base comparativa?
–Teníamos como línea de base una investigación previa realizada en la Facultad de Filosofía de la UNA, sobre el pensamiento crítico en la formación profesional, en el que participaron dos miembros de este grupo. Además, contábamos con la base teórica y experiencia del proyecto Formacap - Aula Pyahu, que contempló el desarrollo de cursos de actualización docente sobre pensamiento crítico. Ese proyecto fue desarrollado por nuestro equipo de investigadores y no se limitó a la enseñanza, sino que tuvo su fortaleza en la investigación. Se realizó una revisión exhaustiva de la literatura sobre el pensamiento crítico a nivel nacional e internacional. A partir de allí, se ha desarrollado un curso para formadores de docentes con miras al desarrollo del pensamiento crítico para futuros docentes y sus estudiantes; entendiendo la importancia de esta competencia, propuesta por la Unesco como necesaria para la formación del siglo XXI.
–Entiendo que el trabajo aborda el universo bibliográfico de la formación, no el resultado ya en los estudiantes. ¿Cuál fue el campo de estudio, de qué instituciones tomaron las mallas y qué tan representativo es eso para el universo Paraguay?
–Las primeras publicaciones disponibles del proyecto corresponden a la primera etapa del proyecto, es decir, la revisión de los antecedentes, el estado del arte, el marco teórico y referencial del proyecto. Esto se debe a que la gestión de las publicaciones en anales de congresos y revistas científicas demora al menos un año y a veces dos o tres. Pero el proyecto está mucho más avanzado, incluye el diseño didáctico integrado de un curso de formación docente para el desarrollo de habilidades y disposiciones del pensamiento crítico con una duración de 8 semanas, que incorpora estratégicamente los instrumentos de recolección de datos para una investigación mixta. El diseño del curso y los instrumentos pasaron por un proceso de investigación, que se inició con la revisión sistemática de literatura, y permitió comparar las estrategias didácticas y los instrumentos ya desarrollados y aplicados a nivel global, en todo el mundo, para el desarrollo de habilidades y disposiciones del pensamiento crítico. Posteriormente, pasamos a la etapa de diseño integrado del curso y sus instrumentos de medición, cuantitativos y cualitativos. Actualmente, estamos a punto de iniciar la prueba piloto del curso y los instrumentos.
EL PENSAMIENTO CRÍTICO
–¿Podrías ensayar una definición técnica respecto a lo que se entiende por “pensamiento crítico” y comentarnos algo respecto a su vigencia como paradigma?
–El pensamiento crítico es el proceso del juicio intencional, autorregulado que nos permite pensar por nosotros mismos, sobre nosotros mismos (metacognición) y mejorar nuestro modo de pensar. Consiste en analizar y evaluar la estructura y consistencia de nuestros razonamientos. Es poner en duda las afirmaciones que aceptamos como verdaderas en el contexto de la vida sociocultural. Dos grandes investigadores norteamericanos, Richard Paul y Linda Elder, definen al pensamiento crítico como un modo de pensar en el cual “el pensante mejora la calidad de su pensamiento al apoderarse de las estructuras inherentes del acto de pensar y al someterlas a estándares intelectuales”.
–¿Qué importancia tiene este en la vida diaria y en el proceso de aprendizaje?
–El pensamiento crítico es un conjunto de condiciones intelectuales que nos permite interpretar, evaluar y transformar la realidad. La Unesco enfatiza su importancia vital en la educación superior, que tradicionalmente estaba enfocada al estudio de contenidos y técnicas, y plantea como prioridad el desarrollo de competencias, que tienen como componente esencial el pensamiento crítico. En Paraguay, Ramón Indalecio Cardozo, el gran pedagogo y protagonista de la reforma educativa de 1922, señala en sus libros los principios fundamentales de esa reforma: autonomía del educando, libertad de pensamiento y acción, conciencia social crítica y creatividad.
–¿Cuál sería un antónimo de esto?
–El tipo de pensamiento opuesto al pensamiento crítico es el pensamiento ingenuo, crédulo, así como el pensamiento fijo, no reflexivo y no empático, basado en creencias. Es el pensamiento que no cuestiona, no sitúa en contexto los hechos o palabras, que se deja convencer y es incapaz de tomar decisiones acertadas.
–¿Qué instrumentos, test o criterio utilizaron para el análisis y cuál es la adecuación local del mismo?
–Nuestro equipo de investigación, en el marco de este proyecto, ha elaborado instrumentos propios para medir el desarrollo de las habilidades y disposiciones del pensamiento crítico, a partir de la revisión de los sistemas de medición disponibles en el mundo. Los instrumentos son: un cuestionario que abarca 10 dimensiones del pensamiento crítico, con cuatro ítems en cada una, en el que se aplicó la Escala Likert de cinco opciones; guion de grupos focales y diarios reflexivos continuos durante el curso. Actualmente, nos encontramos en el proceso de la prueba piloto y la validación de esos instrumentos. La aplicación del cuestionario se realizará en dos momentos: inicio del curso, para medir la línea de base y al término del curso, para trazar la línea final y poder diferenciar los aportes de las estrategias didácticas aplicadas.
HISTÓRICO AUTORITARIO
–En el análisis previo se lee que plantean como problemática la cuestión de la verdad única en el histórico autoritario. ¿Cómo se podría manifestar en la actualidad eso dentro del contexto académico, formativo y laboral precarizado de parte del magisterio?
–La influencia de ese histórico autoritario sigue estando presente en la realidad educativa del magisterio paraguayo. En contraposición, y de forma paralela a las restricciones del sistema educativo oficial, surgieron movimientos de resistencia que impulsaron el derecho a la libertad de pensamiento y expresión en la docencia, que han desarrollado prácticas e iniciativas educativas comunitarias basadas en el estudio de la pedagogía crítica. Estos modelos alternativos, críticos, fueron desarrollados por medio de la autogestión de maestros paraguayos. Los libros de Ramón Indalecio Cardozo continúan siendo leídos y comentados con mucho interés por los docentes paraguayos a pesar de la ausencia de divulgación oficial.
–¿Qué resultados presenta el estudio y qué valoración tienen de ellos?
–Los resultados preliminares que tenemos están basados en la revisión sistemática de la literatura, que permite un abordaje exhaustivo de las disposiciones y habilidades del pensamiento crítico, de manera de incorporarlas en la intervención pedagógica planificada. Con respecto a los resultados de esta intervención, aún no tenemos los resultados ni las valoraciones. En los próximos meses vamos a aplicar la intervención educativa, los instrumentos de evaluación, y podremos contar con los resultados del proyecto para su posterior análisis y valoración.
–¿Los datos sugieren determinados tipos de acciones desde el sistema formativo de los docentes?
–A partir de esta revisión exhaustiva y sistemática de la literatura se puede concluir que el pensamiento crítico se debe abordar de manera transversal en la educación, para lo cual la formación de los docentes para el pensamiento crítico es fundamental. Además, el pensamiento crítico es una habilidad que se desarrolla con trabajo pedagógico e intelectual. Por este motivo, se está realizando este estudio con componentes teóricos y prácticos, de manera de poder proponer acciones concretas para la formación de docentes capaces de desarrollar su propio pensamiento crítico y el de sus estudiantes. No obstante, aún no contamos con los datos que puedan determinar los tipos de acciones específicas y proponer recomendaciones al sistema formativo de los docentes. Eso vendrá en la etapa final del proyecto luego de la implementación del proyecto pedagógico desarrollado a través de esta investigación.
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Temor y protestas ante los vientos de guerra en Irán
- AFP
“Duermo mal por la noche incluso con medicamentos”, dice el jubilado Hamid. No es el único, muchos habitantes de Teherán tienen dificultades para conciliar el sueño desde que saben que el presidente estadounidense, Donald Trump, sopesa un ataque a Irán como ya llevó a cabo en junio.
En la noche del 12 al 13 de junio de 2025, un ataque de Israel, posteriormente respaldado por Washington, sorprendió a los iraníes cuando su país se preparaba para nuevas negociaciones sobre el programa nuclear con Estados Unidos.
Ocho meses después, las negociaciones se reanudaron, pero los iraníes observan con preocupación el masivo despliegue militar estadounidense en Oriente Medio. El presidente estadounidense declaró el jueves que se daría “diez a 15 días” para decidir si es posible alcanzar un acuerdo o; por el contrario, recurrirá a la fuerza. El viernes, como para acentuar la presión sobre el gobierno iraní, dijo que contemplaba la posibilidad de un ataque.
Irán ha advertido que, en caso de ataque, Israel, su enemigo jurado y aliado de Estados Unidos, sería un blanco legítimo y las bases estadounidenses en Oriente Medio también. La posibilidad de una guerra se cuela en cada conversación, con su lote de rumores y especulaciones de todo tipo.
Manifestaciones
Estudiantes corearon consignas antigubernamentales en Irán en manifestaciones para conmemorar a los muertos durante la represión a una ola de protestas, reportaron ayer sábado medios locales y de la diáspora, y grupos que protestaban contra el liderazgo religioso chocaron con otros favorables al gobierno.
Videos geolocalizados por la AFP en una importante universidad de ingeniería de Teherán, muestran enfrentamientos entre la multitud mientras la gente gritaba “bi sharaf”, o “vergonzoso” en farsi. Imágenes difundidas por la cadena de TV en lengua persa Iran International, con sede fuera del país, mostraron a una multitud cantando consignas antigubernamentales en la Universidad de Tecnología Sharif.
Los disturbios estallaron por primera vez en diciembre en el marco de una prolongada crisis financiera, pero mutó a una masiva ola de protestas antigubernamentales que fue violentamente reprimida por las fuerzas de seguridad con saldo de miles de muertos, según grupos defensores de derechos humanos.
Las autoridades religiosas reconocieron más de 3.000 muertos, pero afirmaron que la violencia fue provocada por “actos terroristas” impulsados por los enemigos de Irán. La Agencia de noticias de activistas de derechos humanos (HRANA), con sede en Estados Unidos, registró por su lado más de 7.000 muertos durante la represión, en su mayoría manifestantes, e indicó que el balance podría ser mayor.
El medio de comunicación local Fars señaló que lo que se suponía debía ser “un plantón silencioso y pacífico” de estudiantes para conmemorar a los muertos, fue interrumpido por personas que coreaban consignas como “muerte al dictador”, en referencia al líder supremo iraní. Un video mostrado por Fars muestra a un grupo cantando y ondeando banderas iraníes frente a otro que llevaba máscaras y eran retenidos por hombres con traje.
Ambos grupos llevaban lo que al parecer son fotografías de conmemoración. Las manifestaciones ocurren cuando las autoridades iraníes están bajo presión para llegar a un acuerdo sobre su programa nuclear con Estados Unidos, que desplegó fuerzas cerca del país.
Irán insiste en que se defenderá ante cualquier nuevo ataque. El presidente Masoud Pezeshkian, en declaraciones a los atletas transmitidas por la televisión estatal, afirmó que el país “no cederá ante ninguna prueba, incluso si las potencias mundiales se alzan contra nosotros con injusticia e intentan someternos”.
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El miedo a la guerra sitia las noches y conversaciones en Teherán
“Duermo mal por la noche incluso con medicamentos”, dice el jubilado Hamid. No es el único; muchos habitantes de Teherán tienen dificultades para conciliar el sueño desde que saben que el presidente estadounidense Donald Trump sopesa un ataque a Irán como ya llevó a cabo en junio.
En la noche del 12 al 13 de junio de 2025, un ataque de Israel, posteriormente respaldado por Washington, sorprendió a los iraníes cuando su país se preparaba para nuevas negociaciones sobre el programa nuclear con Estados Unidos.
Ocho meses después, las negociaciones se reanudaron, pero los iraníes observan con preocupación el masivo despliegue militar estadounidense en Oriente Medio.
El presidente estadounidense declaró el jueves que se daría “diez” a “15 días” para decidir si es posible alcanzar un acuerdo, o si por el contrario recurrirá a la fuerza.
El viernes, como para acentuar la presión sobre el gobierno iraní, dijo que contemplaba la posibilidad de un ataque.
Incertidumbre permanente
“Creo que una guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel es inevitable”, declara a AFP Mina Ahmadvand, una empleada del sector informático.
Muchos iraníes comparten su opinión. Desde el débil alto el fuego de junio concluido tras 12 días de conflicto bélico, viven en una incertidumbre permanente y siguen traumatizados.
“Ya no duermo por la noche. Tengo pesadillas en las que me persiguen y muero. Me acuesto tarde, me levanto tarde y estoy deprimida”, describe Hanieh, que no quiso dar su nombre completo.
Señal de la extrema febrilidad, una tormenta nocturna en Teherán la semana pasada fue suficiente para asustar a los habitantes, quienes creyeron que era el inicio de la guerra, contaron varios de ellos a AFP. Lo mismo pasó con unos fuegos artificiales con motivo del 47º aniversario de la Revolución Islámica.
Irán ha advertido que, en caso de ataque, Israel, su enemigo jurado y aliado de Estados Unidos, sería un blanco legítimo y las bases estadounidenses en Oriente Medio, también.
La posibilidad de una guerra se cuela en cada conversación, con su lote de rumores y especulaciones de todo tipo.
Toman precauciones
“Es una montaña rusa: de repente la guerra, de repente un acuerdo. Todo cambia de una hora para otra”, describe un habitante de Teherán, que prefiere mantener el anonimato.
Este contexto explosivo es un factor adicional de ansiedad en Irán, después de la muerte de miles de personas en enero durante manifestaciones antigubernamentales y el corte de internet impuesto por las autoridades durante casi tres semanas.
Varias oenegés, radicadas en el extranjero, acusan a las fuerzas de seguridad de haber apuntado deliberadamente a los manifestantes.
Las autoridades iraníes afirman que la mayoría de las víctimas son agentes de seguridad o transeúntes muertos a manos de “terroristas” al servicio de Israel y Estados Unidos.
“Mi vida está como en suspenso” desde las manifestaciones, resume Hanieh. “Ahora con esta situación, estamos a la espera de ver qué va a pasar”, añade esta ceramista de 31 años, que piensa que “la guerra estallará de aquí a 10 días”.
Este sábado nada o casi nada dejaba entrever la preocupación. Pero detrás de la aparente rutina, los habitantes toman precauciones.
“Compré una decena de conservas, en particular atún y judías, así como galletas, agua embotellada y pilas de repuesto”, enumera Mina Ahmadvand, “preparada” para lo peor.
“No deseo la guerra, pero no hay que tomar la situación a la ligera”, precisa.
“Compré lo necesario para aguantar una semana y sellé mis ventanas para estar preparada para cualquier eventualidad”, asegura por su parte Hanieh. “Aplico las lecciones aprendidas de la guerra de 12 días”.
Fuente: AFP