Un sismo de 6,3 grados de magnitud sacudió este lunes las costas de Taiwán, según el Servicio Geológico de Estados Unidos.
El movimiento telúrico estremeció los edificios de la capital, Taipéi, pero no se reportaron daños en lo inmediato. Previamente, el instituto meteorológico de Taiwán había informado que el sismo fue de magnitud 6,1.
Según el USGS, el sismo se produjo a una profundidad de 27 km, a unos 70 km al suroeste de Yonakuni, una isla japonesa situada frente a Taiwán. Este país y sus alrededores sufren regularmente terremotos, ya que se encuentran cerca de la unión de dos placas tectónicas.
En marzo, un terremoto de 6,7 grados de magnitud que sacudió la costa oriental de Taiwán estremeció edificios y despertó a la gente de su sueño, dejando un herido y provocando el derrumbe de un puente a medio construir en el este de la isla.
Fuente: AFP.
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Universidad Taiwán-Paraguay celebra sus 8 años de historia
La entidad académica surge como resultado de una alianza estratégica y del compromiso educativo entre el Gobierno del Paraguay y la República de China (Taiwán).
- HOY.COM.PY
La casa de estudios tecnológicos conmemora un nuevo aniversario de su creación en el país. El proyecto nació a partir de la cooperación bilateral con el objetivo de formar profesionales en el área de la innovación.
La Universidad Politécnica Taiwán-Paraguay (UPTP) cumple ocho años desde el inicio de las gestiones institucionales para la formación de profesionales en áreas de tecnología. La entidad académica surge como resultado de una alianza estratégica y del compromiso educativo entre el Gobierno del Paraguay y la República de China (Taiwán).
El origen de esta propuesta académica data del 12 de julio de 2017, en el marco de la conmemoración de los sesenta años de relaciones diplomáticas entre ambas naciones.
En dicha oportunidad, el entonces presidente de Paraguay, Horacio Cartes, y la mandataria de Taiwán, Tsai Ing Wen, impulsaron la creación de una universidad técnica, una iniciativa que logró su consolidación definitiva en el año 2018 con la promulgación de la Ley 6069/18.
Durante un lustro, la universidad careció de una sede propia debido a la apatía del gobierno de Mario Abdo Benítez, cuya administración relegó y archivó el proyecto educativo de forma sistemática. La situación institucional cambió de rumbo con la llegada del actual presidente, Santiago Peña; su gabinete asumió la responsabilidad de la obra, reactivó los canales de gestión y ejecutó las acciones necesarias para dotar a la entidad de la infraestructura técnica requerida.
Dentro del proceso de desarrollo edilicio, la institución dio un paso importante durante el año 2025. En ese periodo se concretó el diseño y la estructura de un campus propio de diez hectáreas, con una capacidad proyectada para albergar a mil alumnos en el futuro.
La edificación arrancó en el predio del Comité Olímpico Paraguayo en octubre de 2025 y tiene un plazo estipulado de 24 meses. La UPTP centra la celebración de este aniversario en su crecimiento educativo y en su rol como semillero de talentos locales. La cooperación internacional sostiene las bases de este proyecto que busca dar respuesta a los desafíos tecnológicos actuales mediante la educación superior.
PARAGUAYOS SE GRADÚAN EN TAIPÉI
Un grupo de estudiantes paraguayos de la Universidad Politécnica Taiwán Paraguay (UPTP) culminó con éxito sus estudios de “intercambio” en Taipéi y, aunque todavía falta un semestre de pasantía (puede ser en py o tw), luego se graduarán.
La celebración se realizó con una ceremonia en la National Taiwán University of Science and Technology (Taiwán Tech), que marca el cierre de una etapa de aprendizaje para los egresados. Las carreras que culminaron los jóvenes son: Ingeniería Civil, Ingeniería Electromecánica, Ingeniería Industria e Ingeniería Informática y ahora las complementarán con pasantías en empresas taiwanesas o paraguayas, cerrando de esta manera el proceso de formación.
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Segunda edición de la Feria Sin Fronteras
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El muro geográfico y democrático que frena a China Popular
- Juan Carlos Dos Santos G.
- Editor y columnista internacional
- Fotos: Gentileza
Una superpotencia económica atrapada por la geografía. A pesar de contar con la armada más numerosa del planeta, los barcos y submarinos de China no pueden salir al océano abierto sin pedir permiso. El responsable es un arco de islas, estrechos vigilados y bases aliadas –con Taiwán y Okinawa como ejes críticos– que actúan como un tapón militarizado
Para entender la vulnerabilidad de este cerco, es necesario mirar hacia el norte del archipiélago, específicamente a las islas Nansei y la prefectura de Okinawa. Esta región alberga el estrecho de Miyako, una de las pocas y valiosas vías marítimas internacionales de aguas profundas que permiten el acceso directo al Pacífico abierto. Para la Marina del Ejército Popular de Liberación (PLAN, por sus siglas
en inglés), cruzar por aquí es una necesidad logística; para Japón y Estados Unidos, es una línea roja.
Consciente de esto, Beijing no busca una invasión anfibia tradicional en este sector, sino un quiebre por saturación. A través de incursiones casi diarias de cazas, bombarderos y buques de guerra, China somete a las Fuerzas de Autodefensa de Japón a una constante guerra de desgaste psicológico y operativo, buscando normalizar su presencia en aguas que Tokio considera soberanas.
INTERCEPTANDO DESDE OKINAWA
Durante mi estadía en Okinawa, a comienzo de octubre del año pasado, fui testigo en primera línea de cómo, al menos en dos y hasta en tres ocasiones diariamente, cazas japoneses (F-15) y aeronaves especializadas en guerra electrónica y antisubmarina (P-3C Orion) dejaban la base aeronaval de Naha para ir en busca de intrusos, ya sean aviones, barcos espías disfrazados de pesqueros, guardacostas artillados o incluso submarinos chinos, que amenazaban con ingresar al espacio aéreo japonés o a sus aguas territoriales.
A toda esta situación, la respuesta japonesa ha sido contundente: la progresiva militarización de sus islas periféricas con baterías de misiles antibuque de última generación y radares de alerta temprana demuestra que el eslabón del norte está lejos de ceder fácilmente.
TAIWÁN, LA CLAVE
Si Okinawa es el tapón del norte, Taiwán es la pieza maestra de todo el tablero. Ubicada exactamente en el centro de la Primera Cadena de Islas, esta isla democrática representa el obstáculo más formidable para las ambiciones globales de Beijing, pero también su objetivo más codiciado.
No se trata solo de una cuestión de orgullo histórico o control tecnológico; es, ante todo, un imperativo geográfico. Occidente peca de ingenuo al creer que China desea apropiarse de Taiwán, ya sea por supuestos sentimientos nacionalistas, por historia o por semiconductores. El secreto del deseo de China sobre Taiwán es geográfico, al ser la pieza fundamental que detiene su deseo expansionista.
PERO… ¿POR QUÉ TAIWÁN?
Actualmente, la costa continental de China da a mares poco profundos, lo que dificulta enormemente que sus submarinos nucleares salgan a patrullar sin ser detectados por la tecnología acústica de los aliados. Controlar Taiwán rompería la cadena a la mitad y cambiaría las reglas del juego de inmediato.
Al dominar la costa este de Taiwán, la armada china tendría acceso directo a las fosas profundas del Pacífico. Desde allí, sus submarinos podrían desaparecer en el océano abierto, anulando la capacidad de detección temprana de Estados Unidos. Además, la caída de Taiwán generaría un efecto de pinza inmediato sobre sus vecinos.
Con bases aéreas y navales chinas operando en la isla, la prefectura japonesa de Okinawa quedaría cercada y vulnerable por el sur, y las rutas marítimas comerciales que abastecen de petróleo y materias primas a Japón y Corea del Sur quedarían bajo el control absoluto de Beijing. Quien controla Taiwán controla el pulso del Asia-Pacífico.
FILIPINAS, EL ÚLTIMO ESLABÓN DE LA PRIMERA CADENA
En el extremo meridional de la cadena, el escenario cambia de la tensión militar abierta a una guerra asimétrica de “zona gris”. Aquí, el objetivo de Beijing es el estrecho de Luzón –el corredor marítimo entre Taiwán y Filipinas– y la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Manila.
En este sector, ante la imposibilidad de quebrar el cerco por la fuerza, China ha optado por alterar la geografía misma. Mediante el dragado masivo y el relleno de arrecifes y atolones en disputadas aguas filipinas, Beijing ha construido una red de islas artificiales fuertemente militarizadas.
Lo que antes eran rocas semisumergidas, hoy son bases operativas con pistas de aterrizaje capaces de recibir bombarderos, sistemas de misiles antibuque y radares de largo alcance.
Esta estrategia de hechos consumados busca un quiebre silencioso: empujar la presencia naval de Filipinas y sus aliados hacia el este, erosionando la efectividad de la Primera Cadena desde abajo.
Si China consolida el control militar sobre la ZEE filipina, logrará dos objetivos críticos. Primero, flanquear a Taiwán desde el sur, facilitando un eventual bloqueo. Segundo, establecer un corredor protegido para que su flota del Sur pueda deslizarse hacia el Pacífico abierto.
Filipinas, consciente de este peligro, ha vuelto a estrechar filas con Washington, permitiendo el acceso estadounidense a bases clave frente a Taiwán, transformando este frente en un polvorín silencioso. EL VEREDICTO GEOGRÁFICO
La Primera Cadena de Islas sigue en pie, pero sus costuras están bajo una presión sin precedentes. Beijing sabe que mientras este muro insular permanezca intacto, su estatus de superpotencia global estará incompleto.
Cada incursión en Okinawa, cada presión sobre Taiwán y cada isla artificial en Filipinas son golpes de martillo sobre una estructura que, de llegar a romperse, cambiará para siempre el equilibrio de poder en el planeta, abriendo el camino de China hacia el control total del océano profundo.
PRÓXIMA ENTREGA: ¿Y si se rompe la Primera Cadena de Islas?
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Estudiantes paraguayos de la UPTP celebran graduación en Taipei
Un grupo de estudiantes paraguayos de la Universidad Politécnica Taiwán Paraguay (UPTP) culminó con éxito sus estudiosde “intercambio” en Taipei y, aunque todavía falta un semestre de pasantía (puede ser en py o tw), luego se graduarán. La celebración se realizó con una ceremonia en la National Taiwán University of Science and Technology (Taiwán Tech), que marca el cierre de una etapa de aprendizaje para los egresados.
Las carreras que culminaron los jóvenes son: Ingeniería Civil, Ingeniería Electromecánica, Ingeniería Industria e Ingeniería Informática y ahora las complementarán con pasantías en empresas taiwanesas o paraguayas, cerrando de esta manera el proceso de formación.
De la graduación participaron el vicerector SungFeng y el director ejecutivo para el Plan UPTP, ShanhKang Ruan, además de autoridades paraguayas como el embajador ante Taiwán, Dario Filártiga Ruiz Díaz y su esposa Gisele Mousqués.
Durante la ceremonia también se recibió un saludo por medios telemáticos del rector de la UPTP, Jorge Duarte, quien expresó su satisfacción por la culminación exitosa de esta etapa, por las conquistas de los nuevos profesionales y por el gran futuro de la universidad.
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Los egresados recibieron sus certificados y presentaron canciones y danzas típicas del Paraguay. En su mensaje, el embajador paraguayo indicó que estos logros son los resultados concretos de la decisión tomada en el 2017 por los presidentes Horacio Cartes y Tsai Ing-wen, en el marco de una visita del jefe de Estado paraguayo a Taiwán para las celebraciones de los 60 años de relaciones diplomáticas entre ambos países.
Recordó que, en la reciente vista de Peña a Taiwán, el mandatario paraguayo recibió el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Taiwán Tech. Afirmó que lo que empezó como un sueño hoy es realidad, con una generación de profesionales paraguayos que seguirán construyendo un país moderno, desarrollado y conectado con el futuro.