La visita de Francisco, de 85 años, al pequeño país insular fue aplazada dos años debido a la pandemia del coronavirus. En la imagen, acompañado por el presidente maltés George Vella. Foto: AFP
De visita en Malta, el papa pidió “respuestas globales y compartidas” a la “creciente emergencia migratoria”
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El papa Francisco pidió este sábado en la isla de Malta respuestas “compartidas” ante la “emergencia migratoria” agravada por la guerra en Ucrania, un conflicto fomentado a su entender por “algún poderoso” encerrado en “sus intereses nacionales”.
En un discurso en el palacio presidencial de La Valeta, al iniciar una visita de dos días a la isla del Mediterráneo, el sumo pontífice argentino lamentó el “viento glacial de la guerra” procedente de “Europa del Este”.
El papa Francisco condenó el sábado en Malta la actuación de “algún poderoso” encerrado en “intereses nacionalistas”, refiriéndose al origen de ese conflicto. “Algún poderoso, tristemente encerrado en las anacrónicas pretensiones de intereses nacionalistas, provoca y fomenta conflictos”, agregó en un alusión inequívoca al presidente ruso Vladimir Putin, aunque sin nombrarlo.
Francisco denunció además “las seducciones de la autocracia” y “los nuevos imperialismos”, que traen el riesgo de “guerra fría ampliada que puede sofocar la vida de pueblos y generaciones enteros”.
Frente al conflicto en Ucrania, que ha llevado a más de 4,1 millones de sus habitantes a huir del país, el papa pidió “respuestas amplias y compartidas”. “No pueden cargar con todo el problema sólo algunos países, mientras otros permanecen indiferentes”, manifestó ante el presidente maltés George Vella y el cuerpo diplomático.
El papa Francisco saluda a los malteses desde el balcón del palacio presidencial en La Valeta, en la primera jornada de su viaje de dos días al archipiélago mediterráneo. Foto: AFP
Además de la referencia a Ucrania, se trató de una crítica a la política migratoria de Malta, acusada a menudo de cerrar sus puertos a las oenegés que socorren migrantes que tratan de alcanzar Europa en una peligrosa travesía por el Mediterráneo.
Corrupción
La visita de Francisco, de 85 años, al pequeño país insular fue aplazada dos años debido a la pandemia del coronavirus, y ahora coincide con la guerra en Ucrania, que provocó una nueva emergencia humanitaria en Europa con millones de personas desplazadas. Su visita sigue a las de sus antecesores Benedicto XVI en 2010 y Juan Pablo II en 1990 y 2001.
La historia del país está impregnada de catolicismo desde la época de San Pablo, quien se cree que tuvo un accidente naval en Malta de camino a Roma. Cerca de 85% de los 516.000 habitantes de Malta se declaran católicos y esta religión es parte de la constitución, siendo Malta el único país de la Unión Europea (UE) que prohíbe totalmente el aborto.
En su discurso, el papa opuso por otra parte las virtudes de “la honestidad, la justicia, el sentido del deber y la transparencia” a “la desigualdad y la corrupción” que afectan la reputación de Malta. En efecto, Malta garantiza parte de su prosperidad económica en los sectores de los juegos de azar en línea, las empresas offshore y los famosos “pasaportes dorados” que ofrecen la residencia o la nacionalidad a ricos inversores cuya fortuna tiene a veces origen dudoso.
El asesinato de la periodista Daphne Caruana Galizia en 2017, que conmocionó al país y el mundo, reavivó las acusaciones de laxismo en torno a esas plagas modernas.
Visita a centro migratorio
Francisco, afectado por dolores de cadera y rodilla, tuvo que utilizar por primera vez una plataforma elevadora para embarcar en su avión desde Roma. El sábado por la tarde, se trasladará en catamarán a Gozo (norte), una de las tres islas habitadas de Malta, donde presidirá una oración en el santuario nacional de Ta’Pinu.
El pontífice realizará el domingo una misa con la presencia esperada de 10.000 personas en Floriana, cerca de la capital La Valeta, tras una visita a la Gruta de San Pablo, donde se cree que se refugió el apóstol. También el domingo visitará a migrantes radicados en el laboratorio de paz de Hal Far, un centro migratorio fundado por un fraile franciscano en 1971 en honor de Juan XXIII. El centro alberga actualmente a 55 jóvenes migrantes de África, y se prepara para la llegada de refugiados de Ucrania.
Grupos no gubernamentales de rescate que patrullan el Mediterráneo han acusado a Malta de ignorar los llamados de auxilio de migrantes en sus aguas, y se han negado a recibirlos. Señalan que el país ha alertado a las autoridades libias para que los intercepten y los lleven a campos de detención saturados en Libia, donde están expuestos a torturas y abusos.
Las autoridades de Malta alegan que el país recibe una cantidad desproporcionada de migrantes que llegan a Europa dado su pequeño tamaño.
Plantarán más de 411 toneladas de semillas de papa en nueva campaña agrícola
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Con una provisión de 411 toneladas de semillas de papa, para beneficiar a 1.193 productores de los distritos de La Colmena, Acahay, Ybycuí, Ybytymí y General Bernardino Caballero, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), realizó este miércoles el lanzamiento oficial de la campaña de siembra de papa de la zafra 2026.
Durante el acto, el ministro de Agricultura y Ganadería, Carlos Giménez, destacó que la entrega de semillas se realiza en el momento oportuno para garantizar una buena campaña agrícola, cumpliendo el compromiso asumido por el gobierno del presidente Santiago Peña con los productores del sector.
La iniciativa representó una inversión de G. 6.699.300.000 por parte del gobierno del Paraguay, a través del MAG, con el objetivo de fortalecer la producción nacional de papa y mejorar los ingresos de las familias productoras. “Estamos llegando en el momento preciso para realizar la siembra. Este Gobierno está al lado del productor y trabaja para brindar las herramientas necesarias que permitan mejorar la productividad y generar más oportunidades para las familias rurales”, expresó en el lanzamiento.
Giménez detalló el trabajo realizado por los técnicos de la institución para asegurar la calidad de las semillas, las cuales fueron conservadas bajo condiciones adecuadas de refrigeración, garantizando así mejores perspectivas para la presente campaña iniciada.
La campaña de siembra de papa 2026 forma parte de la estrategia del MAG para impulsar la producción hortícola nacional, promover la sustitución de importaciones y fortalecer la seguridad alimentaria, generando mayores oportunidades de desarrollo para las familias de la agricultura familiar.
A su vez, el ministro instó a los productores a trabajar en la producción y conservación de semillas propias, fortaleciendo la autonomía de las organizaciones y garantizando la sostenibilidad de la actividad en el tiempo. Mencionó que el MAG continuará impulsando la mecanización de la producción, con la incorporación de herramientas y equipos que permitan reducir costos, mejorar la eficiencia y aumentar la competitividad del sector.
También recordó los avances logrados mediante ruedas de negocios y acuerdos con cadenas de supermercados, permitiendo a los agricultores contar con canales de venta más estables y previsibles para sus productos. Por último, dijo que el desafío no solo pasa por aumentar la producción, sino también por avanzar hacia una mayor organización de los productores, el fortalecimiento de las asociaciones y la consolidación de mercados seguros para la comercialización.
El pasado 25 de mayo, el papa León XIV firmó su primera carta encíclica, “Magnifica humanitas”, enfocada en la necesidad de “la protección
de la persona humana frente a la inteligencia artificial”
León XIV. “Magnifica humanitas”. IA y la continuidad jurídica del Estado Vaticano
Ricardo Rivas
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Ricardo Rivas
Periodista
X: @RtrivasRivas
Fotos: AFP
Desde una perspectiva sociocultural y sensorial me animo a sentenciar que la digitalidad es envolvente e inmersiva. Y lo es tanto que mucha de esa virtualidad (algunas veces aumentada) la percibimos como auténtica.
“La IA (inteligencia artificial) es ya un ambiente en el que estamos inmersos y un poder que debemos afrontar. Por eso, no basta con regularla; es necesario desarmarla y hacerla acogedora”. Es palabra del papa León XIV (70). Claro, preciso y un indicio vehemente de que aborda reflexivamente ese tipo de sistemas desde largo tiempo. Seguramente, también opera algunos de ellos. Parece saber (y asumir) que –como una suerte de deidad impura y disruptiva– la IA avanza con posibilidades ciertas de estar en todas partes, en todo tiempo y en todo lugar o, más grave aún, de percibirla omnipresente.
“Es demasiado tarde para lágrimas”, podría decir que se planteó León parafraseando al escritor y poeta argentino Alejandro Dolina ante la inevitabilidad de la IA que, en verdad, no es una sola. No. Hay muchas inteligencias artificiales y, con algunas de ellas, interactuamos incluso inadvertidamente cuando transitamos los ecosistemas digitales que supimos (aunque no siempre quisimos) conseguir. Como millones soy un adoptivo digital más que convive con apenas dos generaciones –hasta el momento– de nativos y criados en la digitalidad, por decirlo de alguna manera.
Desde una perspectiva sociocultural y sensorial me animo a sentenciar que la digitalidad es envolvente e inmersiva. Y lo es tanto que mucha de esa virtualidad (algunas veces aumentada) la percibimos como auténtica. A tal extremo que alguno o alguna de quienes habitamos esas virtualidades podríamos creer que estamos de vuelta de todo sin haber ido a ninguna parte.
DILEMÁTICO
¿Qué es real? ¿Qué es virtual? ¿Qué es lo que es o… lo que creemos que es y no lo es, aunque sí lo es porque es parte activa de una suerte de neosocialización que pareciera socializar sin ser social porque hasta hoy pareciera que tiende a la individuación y, por qué no decirlo, a la fragmentación, a la desigualdad, a la inequidad… porque poco más de tres mil millones de personas en la tan maltratada aldea global no puede acceder a la internet (a la red de redes) por múltiples imposibilidades? Sobre eso reflexiona León y por ello propone “afrontarla” no solo para “regularla”, sino para comprenderla, “desarmarla y hacerla acogedora”. No será fácil. ¿Hay algún desafío que lo sea?
Sobre el mediodía del pasado lunes 25, en Roma, en el Aula del Sínodo de la Ciudad del Vaticano, el pontífice (en latín “pontifex”, el hacedor de puentes) rubricó públicamente y dio a conocer su primera carta encíclica a la que llamó “Magnifica humanitas”, con la que hace foco sobre “la protección de la persona humana frente a la inteligencia artificial”.
La reflexión papal, volcada en ese texto, hay quienes la inscriben dentro del marco de otra encíclica, “Rerum novarum”, que el 15 de mayo de 1891 el papa León XIII (1810-1903) dio a conocer frente al inicio de la que históricamente conocemos como Segunda Revolución Industrial.
A la hora de presentar “Magnifica humanitas”, el secretario de Estado Vaticano, cardenal Pietro Parolin, precisó que el texto no hace foco sobre la IA, sino que aborda lo que esos sistemas tecnológicos significan para la humanidad “en una época marcada por transformaciones rápidas, profundas y responsables”.
Por su parte, el prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, cardenal Víctor Manuel Fernández, destacó que el pontífice categoriza como “magnífica” a la humanidad pese a la capacidad que evidencia tener para hacer el mal frente a cada ser humano que posee una dignidad infinita y sublime capacidad para amar.
La IA es ya un ambiente en el que estamos inmersos y un poder que debemos enfrentar. Por eso, no basta con regularla, es necesario desarmarla y hasta hacerla acogedora”, sostiene León XIV
PREOCUPACIÓN
A su tiempo, el cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio de Desarrollo Humano Integral, destacó –como preocupación– que si bien la IA “es un gran logro humano (…), su rápido avance supera la capacidad de asimilación social” porque tiene impacto en nuestra “casa común”.
Pero más allá de los decires de los relatores mencionados, la encíclica de León XIV es de alto contenido ético y social porque a pesar de las inequidades y desigualdades crecientes; a la emergencia de múltiples violencias; a la desprotección del medioambiente y al aceleramiento de la deshumanización que percibe el líder de la Iglesia de Roma, aboga por el respeto de la dignidad humana, que es “infinita” y a pesar de ello se encuentra amenazada porque la humanidad transita “una crisis antropológica” que subordina a la persona a los diseños económicos que priorizan la productividad con el propósito de optimizar la rentabilidad, lo que “produce soledad, desigualdad y violencia estructural” a la vez que exclusión y “descarte”.
Tengo claro –muy claro– que son muchos los domingos en los que en estas dos páginas de La Nación abordamos como tema –como objeto noticiable– las inteligencias artificiales y sus eventuales consecuencias para la humanidad. Y, desde ese lugar, ha llegado la hora de preguntar, de preguntarme y de preguntarles si acaso sabemos, creemos saber o imaginamos… ¿qué es la IA?
Uno de los “padres de las IA” dice que son sistemas que “se cultivan sobre una estructura modelada a partir del cerebro, alimentados por una enorme herencia de pensamiento y lenguaje humano”. En ese contexto, es mucho más complejo de entender la IA para la humanidad que cualquier otro desarrollo tecnológico. Preocupan, además, los que podrían ser sus efectos sociales colaterales o… tal vez, no deseados, para llamarlos de alguna manera (quizás inexacta, pero) posiblemente comprensible para todos y todas.
Pero… ¿es necesario que el papa León XIV y su antecesor Francisco (1936-2025), líderes religiosos de las y los católicos, se preocupen (y ocupen) por las inteligencias artificiales? ¿Es un tema doctrinario… de fe?, algunas y algunos plantean con mirada crítica.
INCENTIVOS Y RESTRICCIONES
Tomo posición y respondo. Claramente sí porque, según un relevante operador en ese ecosistema tecnológico, “todos los laboratorios de inteligencia artificial de vanguardia operan dentro de un conjunto de incentivos y restricciones que a veces pueden entrar en conflicto con hacer lo correcto. (Porque) para mantenerse comercialmente viables, (por) permanecer en la vanguardia de la investigación, (por) la presión geopolítica, (por) el orgullo y la ambición, (…) por más sinceramente que cualquiera de nosotros intente hacer lo correcto, siempre estaremos influenciados por esos incentivos”.
El papa Francisco (1936-2025), en Apulia, Italia, el 14 de junio de 2024, ante el G7, hasta donde llegó invitado por la primera ministra italiana Giorgia Meloni, sostuvo que “la Sagrada Escritura atestigua que Dios ha dado a los hombres su Espíritu para que tengan ‘habilidad, talento y experiencia en la ejecución de toda clase de trabajos’”. Las y los desarrolladores y financistas más influyentes de la aldea global lo escucharon con atención.
“La ciencia y la tecnología son, por lo tanto, producto extraordinario del potencial creativo que poseemos los seres humanos”, agregó y, desde su creencia, impetró: “La inteligencia artificial se origina precisamente a partir del uso de este potencial creativo que Dios nos ha dado”.
Prosiguió. La IA, “como sabemos, es un instrumento extremadamente poderoso, que se emplea en numerosas áreas de la actividad humana: desde la medicina al mundo laboral, desde la cultura al ámbito de la comunicación, desde la educación a la política. Y (justamente por ello) es lícito suponer, entonces, que su uso influirá cada vez más en nuestro modo de vivir, en nuestras relaciones sociales y en el futuro, incluso en la manera en que concebimos nuestra identidad como seres humanos”.
Con precisa narrativa añadió: “El tema de la inteligencia artificial, sin embargo, a menudo es percibido de modo ambivalente: por una parte, entusiasma por las posibilidades que ofrece; por otra, provoca temor ante las consecuencias que podrían llegar a producirse (dado que) estamos atravesados por dos emociones: somos entusiastas cuando imaginamos los progresos que se pueden derivar de la inteligencia artificial, pero, al mismo tiempo, nos da miedo cuando constatamos los peligros inherentes a su uso (porque) ciertamente, la llegada de la inteligencia artificial representa una auténtica revolución cognitivo-industrial, que contribuirá a la creación de un nuevo sistema social caracterizado por complejas transformaciones de época (que) podría permitir una democratización del acceso al saber, el progreso exponencial de la investigación científica, la posibilidad de delegar a las máquinas los trabajos desgastantes; pero, al mismo tiempo (y en tono de advertencia preocupante, sostuvo que) podría traer consigo una mayor inequidad entre naciones avanzadas y naciones en vías de desarrollo, entre clases sociales dominantes y clases sociales oprimidas, poniendo así en peligro la posibilidad de una ‘cultura del encuentro’ y favoreciendo una ‘cultura del descarte’”.
Luego, el papa Francisco exhortó a “una reflexión a la altura de la situación”. En ese contexto ubico a “Magnifica humanitas”.
APRENDIZAJE AUTOMÁTICO
IA… ¿qué son estos sistemas? Son el resultado de las investigaciones que se desarrollan “del aprendizaje automático (ML)” que es “un campo de estudio de la inteligencia artificial que se ocupa del desarrollo de algoritmos estadísticos capaces de aprender de los datos y generalizar (nuevos) datos desconocidos para realizar tareas sin necesidad de programación explícita, explican coincidentes publicaciones especializadas en tecnología”.
Christopher Olah (33), canadiense, en 2025 fue incorporado al ranking de archimillonarios que publica la revista Forbes. Por entonces –si se quiere unos pocos meses atrás– su fortuna alcanzaba a los 1.200 millones de dólares. El 10 de marzo pasado la misma publicación reportó a Christofer en el puesto 567 entre las personas más ricas del mundo, con un “patrimonio neto en tiempo real” de 7.000 millones de dólares.
Forbes consigna además que “es cofundador y director de investigación sobre interpretabilidad en Anthropic, empresa que desarrolla sistemas de inteligencia artificial a gran escala”. Detalla también que “en 2021, cofundó Anthropic junto con otros seis exempleados de OpenAI” (otra firma del sector) y que “los inversores privados valoraron (a la nueva empresa) en 380.000 millones de dólares”.
Corría febrero pasado cuando el editor de esa biografía corta de Olah puntualiza que Anthropic “tiene acuerdos de colaboración con Alphabet, la empresa matriz de Google, y con Amazon”. Pero, antes de ello, en OpenAI, este joven ganó experiencia cuando se “desempeñó un cargo similar” y “fue investigador en Google Brain”. Precisa luego que Christopher Olah “no fue a la universidad”. ¿En qué trabaja profesionalmente? Investiga el aprendizaje automático (ML).
“Hoy los padres están preocupados por la mente de sus hijos; las personas por el futuro de su trabajo. Estas no son preguntas que un laboratorio pueda responder”, dice Christopher Olah, uno de los padres de la IA, en el Vaticano
REDES NEURONALES
¿Qué es la interpretabilidad de las redes neuronales (NN)? “Es un modelo computacional inspirado en la estructura y las funciones de las redes neuronales biológicas” (como las que tiene cualquier humana y/o humano) y, dentro de ese desarrollo, procurar “la interpretabilidad mecanicista” con la que se apunta a “comprender el funcionamiento interno de las NN”.
Christopher Olah, el pasado lunes 25, estaba junto a León XIV y, junto al él (y con él) justificó su presencia desde una perspectiva ética a la que definió como “nuestro deber hacia los pobres del mundo” para luego detallar tres de sus preocupaciones porque “existe una posibilidad real de que la inteligencia artificial desplace el trabajo humano a una escala enorme”.
Pausadamente, prosigue, “si eso ocurre, apoyar a quienes resulten desplazados será un imperativo moral de proporciones históricas”. Advierte luego que “esta tarea será bastante difícil”, pero va más allá para hacer público que lo “preocupa que gran parte del diálogo actual ignore un desafío aún mayor (como lo es que) el desarrollo de la inteligencia artificial está concentrado en un pequeño número de naciones ricas”.
Así las cosas, Olah lanza un interrogante que inquieta: “¿Cómo podemos garantizar que los beneficios de la inteligencia artificial se compartan globalmente?” y, sin dilación, responde: “No tenemos un mecanismo para ello. Es un problema sin resolver y es precisamente el tipo de problema que históricamente la Iglesia se ha negado a permitir que el mundo ignore”.
INTERPELACIÓN
Con serenidad prosigue para hacer pública “la necesidad de imaginación y ambición moral respecto a (lo que él llama) florecimiento humano”. Desde ese lugar, entonces, uno de los “padres de la IA” reflexiona e interpela a la aldea global en alta voz.
“Si los modelos de inteligencia artificial van a estar ampliamente presentes (en la cotidianidad), ¿cómo será una vida floreciente para las personas, las familias y el mundo? Hoy, los padres ya están preocupados por la mente de sus hijos; las personas, por el futuro de su trabajo. (Y) Estas no son preguntas que un laboratorio pueda responder”, advierte. “Son preguntas que tradiciones como la suya (dice mirando al papa León) han sostenido durante milenios, y necesitamos que sigan sosteniéndolas en este nuevo momento de la historia”.
Sin resuello Christopher Olah sostiene que “la tercera necesidad” ante las IA es la de “discernimiento sobre la naturaleza misma de los modelos de inteligencia artificial”. Con perfume de autocrítica el joven expresa lo que interpreto como sus temores.
“Soy científico”, precisa. “Dirijo un equipo de investigación que estudia la estructura interna de estos modelos, lo que realmente sucede dentro de ellos. Y (en tono confesional revela) seré honesto: seguimos encontrando (en nuestro trabajo) cosas misteriosas, incluso inquietantes. (Porque) Encontramos estructuras que reflejan resultados de la neurociencia humana. Encontramos evidencia de introspección. Encontramos estados internos que funcionalmente reflejan alegría, satisfacción, miedo, dolor e inquietud. (Y) No sé qué significa eso, pero creo que merece un discernimiento continuo”.
Sinceridad conmovedora. León XIV, el pontífice en su rol de jefe de Estado, como en 1891 León XIII frente a la Segunda Revolución Industrial y, tal vez, Eugenio IV frente a la irrupción de la imprenta de tipos móviles de Johannes Gutenberg en la ciudad de Maguncia, del Sacro Imperio Romano Germánico, se ubicó junto con las y los vulnerables. Nada nuevo. Simplemente, renueva el principio de continuidad jurídica de los Estados.
Parroquia San Charbel de Asunción se unió al rosario mundial por la paz, convocado por el Papa
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La parroquia San Charbel de Asunción se sumó al rosario mundial por la paz con el Papa León XIV, que se realizó este sábado, desde las 14:00 de nuestro país.
“Al concluir el mes mariano, en conexión con todos los santuarios, nos unimos en oración desde Paraguay”, señalaron desde la comunidad religiosa.
La cadena de oración se realizó en la fecha de manera simultánea en cuatro santuarios, en Lourdes (Francia), Fátima (Portugal), Medjugorje (Yugoslavia) y Charbel en Annaya-Líbano y en diferentes partes del mundo que se unieron al Vaticano.
“Tenemos que rezar por tanta violencia en el mundo, no hay de otra. Al Papa le dicen que tiene que hacer guerra para que haya paz, pero el Papa no hace guerra”, expresó el padre Andrés al Diario La Nación de NaciónMedia.
También el Arzobispado de Asunción se unió al rosario, que se realiza desde la Gruta de Lourdes, en los Jardines Vaticanos para clausurar el mes mariano, con la participación del Santo Padre.
“Unidos a los fieles de todo el mundo, elevamos nuestras oraciones a la Santísima Virgen María, pidiendo su intercesión por la paz, la reconciliación y la esperanza para toda la humanidad”, señalaron desde el Arzobispado.
En comunión con santuarios marianos y comunidades de fe de todo el mundo, los fieles elevaron sus oraciones por la paz, la esperanza y la reconciliación entre los pueblos, especialmente por quienes sufren a causa de la guerra y la violencia.
A invitación del Papa León XIV, diversos santuarios marianos y lugares de fe en distintos países se unieron a la iniciativa, creando una gran cadena de oración global. Desde América hasta Europa y Asia, miles de creyentes elevaron juntos sus súplicas por la paz, respondiendo al llamado del Santo Padre.
El presidente Santiago Peña evaluó con el cardenal paraguayo Adalberto Martínez las acciones sociales que se llevan adelante desde el Gobierno. Foto: Gentileza
Peña evalúa proyecto habitacional con el cardenal y manifiesta interés en visita papal
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El presidente de la República, Santiago Peña, y el cardenal Adalberto Martínez evaluaron avance del proyecto habitacional en la ciudad de Limpio. Además el Gobierno manifestó interés de invitar al papa León XIV a visitar el Paraguay.
“Recibí con mucha alegría al primer cardenal paraguayo Adalberto Martínez, con quien conversamos sobre los valores que compartimos, las acciones que llevamos en el ámbito de lo social para acompañar a nuestros compatriotas más necesitados y la importancia de seguir trabajando para generar oportunidades para ellos”, expresó el mandatario en una publicación en X.
A través del Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat (MUVH) se impulsa un proyecto conjunto con el Arzobispado de Asunción. La obra busca beneficiar con viviendas a 51 familias que viven en condiciones vulnerables y que serán reasentadas en el citado distrito del departamento Central.
Desde el Arzobispado se informó que Martínez compartió con el jefe de Estado algunas reflexiones sobre la reciente encíclica Magnifica Humanitas que publicó el lunes último el sumo pontífice y que posteriormente envió a Peña un ejemplar del nuevo documento pontificio.
En la ocasión, el jefe de Estado expresó el interés del Gobierno de invitar a Robert Francis Prevost a visitar el Paraguay, de darse eventualmente algún futuro viaje apostólico a los países del Cono Sur.
El cardenal informó luego a Peña sobre la iniciativa de erigir un monumento a Nuestra Señora de la Asunción en la Costanera, que ya cuenta con la aprobación de la Municipalidad de Asunción y actualmente se trabaja en la elaboración de la imagen.
Durante el diálogo mencionaron además la gran expectativa en torno a la Copa Mundial del Fútbol en la que Paraguay estará presente a través de su selección nacional. El cardenal comunicó el deseo de acompañar con la oración a los jugadores y a toda la delegación paraguaya.