“La última vez que se llevó a cabo una campaña de destrucción semejante de una cultura indeseable fueron los nazis en Alemania, hace cerca de 90 años. Nos acordamos bien de las imágenes de los libros quemados en las plazas públicas”, dijo el presidente de Rusia, Vladimir Putin en un discurso televisado este viernes pasado.
“Se borra de los carteles de conciertos a (los compositores rusos) Chaikovski, Shostakovich, Rajmáninov... Se prohíben los escritores rusos y sus libros”, citó. Putin y otros responsables rusos multiplican las comparaciones entre la Alemania nazi y los países occidentales, a los que acusan de llevar a cabo una campaña rusófoba mediante las sanciones impuestas tras la ofensiva rusa en Ucrania.
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Rusia justifica esta operación militar asegurando que hay intentos “neonazis” ucranianos de exterminar a los rusófonos del país. La ofensiva en Ucrania ha suscitado una ola de solidaridad mundial con ese país que supera las sanciones decretadas por los gobiernos. Así, grandes federaciones deportivas y centros culturales de referencia dejan fuera de sus programas a atletas y artistas de Rusia.
Por ejemplo, en París se excluyó del programa al director de orquesta ruso Valery Gergiev y a la orquesta del Bolshoi; y en Londres, el director de orquesta Pavel Sorokin también quedó fuera de la Royal Opera House. Además, los bailarines brasileño David Motta Soares e italiano Jacopo Tissi, ambos del Bolshoi, dimitieron en estos días de sus puestos.
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Foto: AFP.
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Rusia acusó al documental ganador del Óscar de filmar niños sin consentimiento
El comité de derechos humanos de Rusia, un órgano del gobierno, acusó el miércoles al equipo del documental “Mr Nobody contra Putin”, ganador de un Óscar, de haber utilizado sin consentimiento imágenes de menores, en la primera reacción oficial a esta película que denuncia el adoctrinamiento de alumnos en Rusia.
Pavel Talankin, un profesor y videógrafo de una escuela de la pequeña ciudad de Karabaj, en los Urales, filmó el adoctrinamiento cada vez más intenso de los alumnos tras el inicio de la ofensiva rusa en Ucrania el 24 de febrero de 2022. Opuesto a esta guerra, Talankin huyó del país en 2024 con los vídeos.
Las imágenes dieron origen a esta película de 90 minutos, codirigida por Talankin y el director estadounidense David Borenstein, que recibió el premio al mejor documental en los Óscar. El Consejo Presidencial de Rusia para los Derechos Humanos, un órgano consultivo, indicó el miércoles en Telegram haber escrito al comité organizador de los Óscar y al director general de la Unesco para pedir a la Academia estadounidense que “examine si esta obra se ajusta a las normas éticas y jurídicas aplicadas por la Academia al conceder sus premios”.
Según el consejo, “el uso de imágenes de menores se llevó a cabo sin obtener el consentimiento de los padres u otros representantes legales de los niños, y sin tener en cuenta el carácter limitado del uso de este tipo de material, registrado inicialmente en un entorno educativo”. Hasta ahora el Kremlin ha evitado pronunciarse sobre el documental. “No he visto esta película”, dijo el lunes el portavoz de Vladimir Putin, Dmitri Peskov.
Fuente: AFP.
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“Mr Nobody”, el camarógrafo de una escuela rusa da el salto a Hollywood
Hace dos años era camarógrafo en una escuela de un pequeño pueblo ruso, donde filmaba clases patrióticas y ejercicios matutinos tras la invasión de Ucrania por parte de Moscú. Pero, este fin de semana, Pavel “Pasha” Talankin llegará a la noche más importante de Hollywood como codirector de un documental nominado al Óscar y que expone la propaganda y el adoctrinamiento de niños en las escuelas rusas.
Tales giros vertiginosos del destino deberían ser “ilegales”, bromeó Talankin en una entrevista con AFP desde Los Ángeles. “Si me hubieran dicho hace dos años que las cosas serían así, me habría reído en su cara”, dijo este hombre, quien anteriormente trabajaba en una escuela secundaria en la ciudad industrial de Karabash, en los Urales.
“Es irreal, cosas así simplemente no pasan”, enfatizó. “Mr Nobody Against Putin”, nominado en la categoría de Mejor Largometraje Documental, se basa en horas de material que Talankin sacó clandestinamente de Rusia después de asociarse con el cineasta estadounidense David Borenstein.
Tras la invasión de Ucrania en febrero de 2022, Rusia prohibió toda crítica al ejército, y cooperar con extranjeros podía llevar a cargos por traición. Talankin huyó del país en 2024 con los discos duros que contenían lo que se convertiría en un documental de 90 minutos, dejando atrás a su madre y hermanos.
Mezclándose con las estrellas
La película ganó el mes pasado un premio BAFTA en Londres al mejor documental, una de las últimas grandes ceremonias antes de los Óscar. Monica Bellucci anunció el título ganador, mientras el príncipe Guillermo lo observaba desde la primera fila. Talankin, quien cumplió 35 años el miércoles, lucía radiante con su corbata de moño. “Me gustó cómo me veía con ella. De alguna manera sentí que pertenecía a ese lugar con ellos”, dijo entre risas.
Aunque lamentó no haber tenido la oportunidad de hablar con el futuro rey británico, tuvo en cambio muchas ocasiones de codearse con la realeza de Hollywood durante los tradicionales eventos previos a los Óscar. El almuerzo de nominados a los Premios de la Academia del mes pasado y la “foto de clase”, donde Talankin aparece en el centro junto a Benicio Del Toro, le resultaron impactantes.
“Salí a fumar. Y caminando hacia mí venía Leonardo DiCaprio. Me quedé un poco atónito, porque nunca en mi vida imaginé un escenario en el que iría a la sala de fumadores y DiCaprio vendría directo hacia mí”, confesó. Pero aparte de almuerzos con celebridades y selfies con figuras como Timothée Chalamet, la vida continúa como siempre, según Talankin, que aprende inglés mientras viaja entre Estados Unidos y Europa para promocionar la película.
“Es agradable que la gente vea la película, asista a proyecciones y haga preguntas. Pero no diría que mi notoriedad ascendió”, admitió. Sin embargo, aunque intenta no mostrarlo, su vida es una montaña rusa emocional. Mientras el documental recibe críticas positivas en Occidente, la propaganda rusa lanzó una campaña de desprestigio contra él.
“Ha habido muchísima presión sobre él”, recalcó Radovan Sibrt, uno de los productores de la película. “Pero ‘Pasha’ parece estar manejándolo bien. Con facilidad y nobleza”, añadió. También afirmó que la voz de Talankin se está volviendo “cada vez más fuerte”. La película resulta polarizante incluso entre los rusos contrarios al Kremlin.
Algunos critican su estilo crudo y poco pulido, mientras que otros argumentan que los niños fueron filmados sin el consentimiento de sus padres. “A veces filmar de esta manera es la única forma de obtener información. Especialmente en un país como Rusia, donde absolutamente todo está cerrado”, explicó Talankin.
Niebla de engaño
Sus partidarios dicen que la película sirve como un poderoso espejo de la sociedad rusa. Para los rusos, “es un documento crucial de nuestra época, que nos obliga a observar de cerca lo que está ocurriendo con el país, su gente y la generación joven”, afirmó Leonid Parfenov, uno de los periodistas y documentalistas más conocidos de Rusia.
El destacado director de documentales Vitaly Mansky indicó que, al usar un lenguaje sencillo, la película de Talankin deja al descubierto la intensidad de la propaganda. “Demuestra a nivel básico -y no con ayuda de politólogos o expertos- cómo se fabrica toda esta niebla de engaño”, detalló. Talankin admitió que a veces siente nostalgia por su antiguo trabajo y que todavía ve la escuela de Karabash en sus sueños.
No sabe qué hará después, pero espera que el éxito de la película genere nuevos proyectos. El productor Radovan Sibrt comentó que una obra de teatro y un libro podrían estar en preparación. “Ya están surgiendo opciones”, aunque dependerá de Talankin elegir, afirmó. “Podría volver a sorprendernos”, subrayó.
Fuente: AFP.
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Asad, Maduro y Jamenei: Putin pierde otro aliado clave
Bashar al Asad, Nicolás Maduro y ahora Alí Jamenei. En menos de un año y medio, Vladimir Putin perdió varios aliados internacionales de importancia sin que el Kremlin, sumido en su guerra en Ucrania, pueda hacer gran cosa. El presidente ruso se limitó el domingo pasado a publicar una carta para expresar sus condolencias tras el asesinato del guía supremo iraní, “un hombre de Estado fuera de lo común que ofreció una contribución personal inmensa al desarrollo de las relaciones de amistad entre Rusia e Irán”.
Aunque denunció un acto de “violación cínico” de “la moral y del derecho internacional”, ni Putin ni las autoridades rusas no anunciaron oficialmente una ayuda concreta a Teherán ante los bombardeos estadounidenses e israelíes en curso. En junio de 2025, al responder a una pregunta de la AFP en una conferencia de prensa, Putin declaró que ni siquiera quiere “discutir” sobre la eventualidad del asesinato de Jamenei.
El sábado, el ministro iraní de Relaciones exteriores, Abás Araqchi, tomó la iniciativa, según Moscú, de llamar a su homólogo ruso, Serguei Lavrov, cuando comenzaron los bombardeos.
El “salvador” fracasó
Para el experto ruso Alexander Baunov, miembro del centro Carnegie, la muerte de Jamenei coloca al presidente ruso en una “situación difícil”.
Desde la reelección de Donald Trump, Putin busca apaciguar al turbulento multimillonario para ganarse el favor estadounidense en las negociaciones sobre la guerra desencadenada en Ucrania por el ataque ruso de 2022.
A inicios de enero, la captura estadounidense del entonces presidente venezolano, Nicolás Maduro, significó la pérdida de otro apoyo importante de Rusia. Y ahí tampoco el Kremlin pudo hacer nada.
“Dos veces en dos meses Putin ha fracasado en cumplir su papel de salvador”, subraya Baunov en su cuenta Telegram. Y en el caso de Jamenei, agrega el experto, “el asesino es su amigo Trump”.
Antes, el jefe del Kremlin al menos pudo facilitar al exdirigente ucraniano Viktor Yanukovich refugio en Rusia, tras la revuelta europeísta de 2014. Diez años después, el sirio Bashar al Asad y su familia también huyeron a Rusia tras su derrocamiento en Siria.
“Esfera de influencia”
A diferencia del caso Maduro, la muerte de Jamenei ocurrió en una parte del mundo que Rusia considera como su “hemisferio”, estima Baunov.
El experto compara este asesinato al del libio Muamar Gadafi, también aliado de Moscú, en 2011. Ese hecho marcó, según Baunov, “un giro en la política rusa” y uno de los argumentos de Putin para “romper con Occidente”.
Irán siguió como uno de los más cercanos aliados y apoyos de Rusia a lo largo de la ofensiva lanzada en 2022 por el Kremlin en Ucrania.
Kiev y los occidentales acusan a Teherán de suministrar a Rusia armas y tecnología militar, como drones Shahed, de concepción iraní, que Rusia produce ahora masivamente y utiliza diariamente para bombardear a Ucrania.
En 2025, Rusia e Irán también firmaron un tratado de asociación estratégica para reforzar sus relaciones, inclusive en el campo militar.
Además de la pérdida de un importante aliado como Jamenei, las consecuencias del conflicto actual en Irán para Rusia son todavía difíciles de evaluar.
El diputado ruso Anatoli Vaserman, interrogado por el diario MK.ru, consideró que a corto plazo la guerra podría beneficiar a Moscú si conduce a un aumento del precio del petróleo y, consecuentemente, un aumento de ingresos para su país.
A más largo plazo, predice “grandes problemas” para Estados Unidos e Israel si las autoridades iraníes “resisten” a la campaña de bombardeos.
Por su parte, Ucrania se congratuló lógicamente del asesinato del dirigente iraní. Para el ministro ucraniano de Relaciones exteriores, Andrii Sibiga, su muerte muestra que Rusia no es un “socio confiable incluso para aquellos que cuentan mucho” con ese país, que pierde influencia a causa de su “guerra insensata contra Ucrania”.
Fuente: AFP.
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Putin “no logró objetivos”
- AFP.
Vladimir Putin “no logró sus objetivos” de guerra ni “quebró a los ucranianos”, declaró ayer martes el presidente Volodimir Zelenski, justo cuatro años después de que Rusia invadiera su país.
Ucrania marca el día arropado por sus aliados, pero sin vislumbrar el fin del conflicto más sangriento de Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
“Putin no logró sus objetivos. No quebró a los ucranianos. No ganó esta guerra”, declaró Zelenski en un mensaje en video, en el que aseguró que su país está preparado para hacer “todo” lo posible para garantizar una paz fuerte.