“Al menos 108 civiles murieron y 75 resultaron heridos desde el comienzo del año, por ataques aéreos que habrían llevado a cabo las fuerzas aéreas etíopes” en esta región, declaró una vocera del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Elizabeth Throssell.
“Estamos alarmados por las múltiples informaciones profundamente perturbadoras que continuamos recibiendo en lo concerniente las víctimas civiles y la destrucción de bienes civiles como resultado de ataques aéreos en la región de Tigré, en Etiopía”, indicó la portavoz en una conferencia de prensa habitual de las agencias de la ONU.
Hasta el momento, el ataque más mortífero golpeó el campamento de desplazados de la ciudad de Dedebit, el 7 de enero, dejando decenas de muertos y heridos. “Hemos establecido desde entonces que tres de las personas gravemente heridas murieron en el hospital (...), lo que eleva el saldo de ese único ataque a al menos 59 muertos”, señaló Throssell.
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Tigré es escenario desde hace 14 meses de un conflicto armado entre el gobierno federal y exautoridades locales del Frente de Liberación del Pueblo de Tigré (TPLF), partido que gobernó de facto Etiopía durante 30 años hasta la llegada al poder del actual presidente Abiy Ahmed, en 2018.
Premio Nóbel de la paz al año siguiente de haber asumido como jefe de Estado, Abiy envió al ejército federal en noviembre de 2020 a Tigré para destituir al gobierno regional que cuestionaba su autoridad desde hacía varios meses y al que acusaba de haber atacado bases militares.
“Las partes en conflicto deben (...) suspender todo ataque si parece que el blanco no es un objetivo militar o si el ataque es desproporcionado. El irrespeto de los principios de distinción y proporcionalidad puede constituir un crimen de guerra”, advirtió Throssell. Tigré está sometido a un “bloqueo de facto” de la ayuda humanitaria, según la ONU.
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La región etíope de Tigré está asolada por la guerra desde noviembre de 2020, cuando el Frente de Liberación del Pueblo de Tigré (TPLF) tomó las armas después de que el primer ministro etíope, Abiy Ahmed, enviara al ejército a esa área del país para destituir a las autoridades regionales (pertenecientes al TPLF), que cuestionaban su autoridad y a las que el ‘premier’ acusaba de haber atacado bases militares.
El TPLF respondió con una contraofensiva y progresó hasta las regiones vecinas de Amhara y Afar, antes de replegarse a finales de diciembre en su feudo de Tigré, ante la ofensiva de las fuerzas federales. El conflicto ha dejado miles de muertos.
Fuente: AFP.
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Rebeldes de Tigré lanzan una ofensiva militar y declaran la “guerra total” en Etiopía
El ejército de Etiopía y los rebeldes de Tigré libraron intensos combates nocturnos en la región de Afar, informó una fuente humanitaria este viernes, y se reportaron cortes de internet en el norte del país. Los rebeldes del Frente de Liberación Popular de Tigré (TPLF) ya libraron una guerra civil contra las autoridades entre 2020 y 2022, en la que murieron unas 600.000 personas, según la Unión Africana.
Antes, el TPLF había gobernado en toda Etiopía de 1991 a 2018, hasta que quedó marginado por el auge del actual primer ministro, Abiy Ahmed Ali. En los últimos meses se habían producido enfrentamientos esporádicos que hicieron temer un nuevo conflicto. Además, las tropas federales se habían concentrado en la frontera con Tigré y habían llevado a cabo decenas de ataques con drones desde agosto.
Ahora, los insurgentes, que forjaron una alianza con otros seis grupos armados, se han apoderado de aeropuertos locales y atacaron los estados vecinos de Afar y Amhara esta semana, afirmando estar en “guerra total” con el gobierno federal. Ahora, los ciudadanos de Tigré temen que se produzca de nuevo un apagón total de las telecomunicaciones, como ocurrió durante la guerra civil de 2020-2022.
La página web de monitoreo NetBlocks informó este viernes de una “interrupción de internet en el norte de Etiopía, que concuerda con reportes de un corte de telecomunicaciones en Tigré”. La AFP no pudo contactar por teléfono con sus fuentes en la región.
Por su parte, una fuente humanitaria radicada en Afar afirmó que hubo “combates intensos durante la noche” en los alrededores de la ciudad de Abala, en la frontera con Tigré. “Las fuerzas federales impidieron que los rebeldes entraran en la ciudad”, indicó, y dijo que el ejército había utilizado un dron.
En Tigré, los precios de los productos básicos se han disparado y muchos habitantes corrieron a comprar comida y productos de primera necesidad por el miedo a la escasez.
El conflicto corre además el riesgo de convertirse en una conflagración regional.
Algunos analistas señalan que los rebeldes de Tigré cuentan con el apoyo de Eritrea, que teme que Etiopía, país sin salida al mar, planee invadir su territorio para obtener acceso al mar Rojo. El anterior conflicto estalló en 2020, cuando el gobierno envió al ejército para expulsar al gobierno regional, que rebatía su autoridad desde hacía varios meses y que, según el Ejecutivo, había atacado bases militares en la región.
Fuente: AFP.
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Donald Trump afirma que puso fin a ocho guerras este año
¿Donald Trump puso fin a ocho guerras desde que regresó al poder en enero, como él afirma? En la práctica, el balance de los esfuerzos de mediación del presidente estadounidense, que sueña con ganarse un día el Nobel de la Paz, es más matizado. Además, el conflicto en Ucrania, que el magnate republicano aseguraba poder detener “en un día” no da tregua a pesar de sus esfuerzos de mediación.
Camboya y Tailandia
Donald Trump se presentó como el gran artífice del “acuerdo histórico” firmado el 26 de octubre entre los dos países del sureste asiático, inmersos en una vieja disputa fronteriza. El presidente republicano ya había mediado en julio, junto a China y Malasia, un alto el fuego, tras cinco días de combates que dejaron al menos 43 muertos y provocaron la huida de más de 300.000 civiles.
Pero el acuerdo de octubre apenas se mantuvo durante dos semanas. Tailandia lo suspendió el 10 de noviembre tras la explosión de una mina terrestre cerca de la frontera. Y el domingo estallaron nuevos choques en regiones fronterizas, con un saldo de 20 muertos (11 civiles camboyanos y nueve soldados tailandeses), según balances oficiales. Los enfrentamientos son “más intensos que en julio”, dijo a AFP Lay Non, un camboyano que tuvo que huir de su pueblo. Más de medio millón de personas se han visto obligadas a evacuar las zonas de combates.
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República Democrática del Congo y Ruanda
El acuerdo firmado en Washington el 4 de diciembre, que Trump tachó de “milagroso”, no tuvo ningún efecto en el este de la República Democrática del Congo, una región fronteriza con Ruanda, rica en recursos naturales y sumido en conflictos desde hace más de 30 años.
El grupo armado M23, que combate al ejército congoleño con el apoyo de entre 6.000 y 7.000 soldados ruandeses, según expertos de la ONU, entró el martes en la estratégica ciudad de Uvira. Según el vecino Burundi, esta es una “cachetada” para Washington.
Israel y Hamás
Es el gran logro de Donald Trump: un alto el fuego -aunque frágil- que puso fin a la devastadora guerra en la Franja de Gaza, desencadenada por el ataque sin precedentes del movimiento islamista palestino Hamás el 7 de octubre de 2023 contra Israel.
Fruto de fuertes presiones de Estados Unidos, y con la mediación de Catar y Egipto, esta tregua entró en vigor el 10 de octubre. Dio lugar a la retirada parcial de las tropas israelíes de Gaza y al canje de rehenes israelíes por presos palestinos. Sin embargo, la violencia sigue sacudiendo el territorio palestino y más de 370 palestinos han perecido en ataques israelíes, mientras que Israel lamenta la muerte de tres soldados.
Hamás debe aún devolver el cuerpo de un último rehén israelí. El gobierno israelí exige su restitución antes de pasar a la segunda fase del acuerdo de tregua, destinada a consolidar el alto el fuego. El movimiento islamista, por su parte, considera que la segunda etapa “no puede comenzar” mientras Israel “siga violando el acuerdo”, según indicó el martes a AFP Hosan Badran, miembro de su buró político.
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Israel e Irán
Israel lanzó el 13 de junio un ataque sin precedentes contra Irán, con el objetivo declarado de impedir que su enemigo jurado se dote de la bomba atómica. Estados Unidos se unió a la ofensiva bombardeando tres sitios nucleares iraníes en la noche del 21 al 22 de junio.
Tras 12 días de guerra, el presidente estadounidense anunció un “alto el fuego total” entre los dos países. La solidez de esta tregua está en entredicho, ya que el programa nuclear iraní continúa siendo una fuente de tensión entre Teherán y los países occidentales. El guía supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, asegura que su país no cederá en la cuestión del enriquecimiento de uranio.
Pakistán e India
Las dos potencias nucleares se afrontaron en mayo durante 40 días. Fue su peor conflicto en décadas, con más de 70 muertos en los dos bandos. Para sorpresa general, Donald Trump anunció un alto el fuego entre los dos vecinos.
Pakistán agradeció a Washington por haber ayudado a lograr este resultado, pero India aseguró haber negociado directamente con Islamabad. Según el primer ministro indio, Narendra Modi, ningún dirigente extranjero le pidió poner fin a las hostilidades.
Egipto y Etiopía
Los dos países no están en guerra, pero las tensiones son intensas por la megapresa que Etiopía construyó sobre el Nilo. Egipto, cuyo abastecimiento de agua depende en un 97 % de este río, la considera una “amenaza existencial”. La obra fue inaugurada el 9 de septiembre. El ministro egipcio de Relaciones Exteriores, Badr Abdelatty, afirmó esta semana que las negociaciones con Etiopía están bloqueadas.
Armenia y Azerbaiyán
Los dirigentes de los dos países del Cáucaso, que se enfrentaron en dos guerras por la región de Karabaj, firmaron en agosto en la Casa Blanca un proyecto de acuerdo de paz para poner fin a décadas de conflicto. Sin embargo, la firma del acuerdo sigue siendo incierta, debido a una serie de condiciones impuestas por Azerbaiyán.
Serbia y Kosovo
Belgrado y Pristina firmaron en 2020, durante el primer mandato de Trump, un acuerdo de normalización económica, en presencia del presidente estadounidense. Pero no se trata de un acuerdo de paz y el diferendo político sigue siendo profundo entre los dos países de los Balcanes.
Fuente: AFP.
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Tigre impulsa modelo de saneamiento sostenible que mejora calidad de vida en Naranjal
Con el propósito de “Cuidar el agua para transformar la calidad de vida de las personas”, Tigre Paraguay y Tigre Brasil anunciaron la donación e instalación del sistema de tratamiento descentralizado para aguas residuales en la Unidad de Salud de la Municipalidad de Naranjal, una solución pionera en el país que beneficiará directamente a más de 2.500 familias del área urbana y marcará un antes y un después en la gestión ambiental del municipio.
Tecnología de vanguardia al servicio de la comunidad
El sistema desarrollado en Brasil, representa una tecnología de vanguardia: modular, compacto, hermético y automatizado, diseñado para recibir efluentes desde redes de alcantarillado o pozos sépticos, realizar un tratamiento biológico de alta eficiencia que elimina la carga orgánica y reduce drásticamente los contaminantes, y devolver agua tratada de forma segura al medio ambiente.
“En Tigre creemos que cuidar el agua es cuidar la vida. Con la instalación del sistema en Naranjal, buscamos proteger la salud de la comunidad y nuestros recursos naturales, mostrando que la innovación puede generar un impacto real y duradero”, afirmó Miguel Reguera, gerente general de Tigre Paraguay.
Impacto social y ambiental para Naranjal
La implementación está prevista para el mes de octubre y será posible gracias a la alianza entre Tigre, la Municipalidad de Naranjal, la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, autoridades del Departamento de Alto Paraná y representantes de la Asociación de Intendentes Municipales del Alto Paraná.
La comunidad de Naranjal fue elegida por su compromiso con la sostenibilidad y por enfrentar un desafío crítico: la falta de tratamiento adecuado de aguas residuales.
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Al ubicar el sistema en la Unidad de Salud, el proyecto elimina la descarga directa de aguas negras, reduce enfermedades de origen hídrico, protege el acuífero local y se convierte en un símbolo de innovación sanitaria para toda la región.
Entre los beneficios inmediatos está la protección de fuentes de agua, reducción de infecciones gastrointestinales, valorización urbana y generación de empleo local para el mantenimiento básico del sistema, ubicando a Naranjal como el primer municipio de Paraguay en adoptar tecnología brasileña de tratamiento descentralizado de efluentes, alineándose con el ODS 6 – Agua limpia y saneamiento.
“Este proyecto no es solo una donación: es parte de una estrategia más amplia de Tigre para impulsar la sostenibilidad, la innovación y la mejora de la calidad de vida de las comunidades. Queremos que Naranjal sea un ejemplo replicable en Paraguay y en toda la región”, agregó Miguel Reguera.
Con esta acción, Tigre reafirma su liderazgo en innovación sostenible y su compromiso con un Paraguay más saludable, resiliente y preparado para los desafíos del futuro, demostrando que la gestión responsable del agua puede generar un impacto social y ambiental transformador.
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Haile Selassie, el controvertido legado del último emperador etíope
Algunos elogian al “modernizador”, otros critican al “autócrata” que favoreció a un grupo étnico e ignoró una hambruna devastadora: cincuenta años después de la muerte de Haile Selassie, último emperador de Etiopía, su legado sigue siendo controvertido, en un país cada vez más polarizado. No está prevista ninguna ceremonia oficial para conmemorar al emperador.
En una de las últimas fotos conocidas del Negus (rey), tomada el 12 de septiembre de 1974, el día en que fue derrocado por los militares, se ve al emperador ya frágil, de barba larga, rodeado de soldados y escoltado fuera del palacio de Adís Abeba. Marcó el final de un reinado que duró 44 años, 5 meses y 9 días, el más largo en la historia imperial etíope. También marcó el fin de tres milenios de monarquía absoluta en este país de África Oriental.
Menos de un año después, en la noche del 26 al 27 de agosto de 1975, Haile Selassie, murió asesinado a sus 83 años por el régimen militar marxista del Consejo Militar de Administración Provisional (Derg). Según una versión generalmente aceptada, el emperador fue anestesiado con una almohada previamente empapada en éter antes de ser asfixiado.
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“Muy ambivalente”
Durante su largo reinado, Tafari Makonnen, quien adoptó el nombre de Haile Selassie I, tras su coronación en noviembre de 1930, fue un “modernizador” y “puede ser considerado el fundador de la Etiopía moderna”, declaró a AFP Ian Campbell, historiador especializado del país. “Puso en marcha importantes programas de desarrollo en los sectores agrícola y educativo, y, gracias a su interés por los viajes internacionales y las relaciones exteriores, realmente hizo conocer el país”, continuó.
“Su mayor contribución fue la educación; él mismo fue ministro de Educación. También modernizó el país. Antes de él no había Constitución ni policía”, declaró Beedemariam Mekonnen, nieto de 68 años del emperador, quien estuvo encarcelado durante 12 años bajo el régimen del Derg.
A pesar de estos avances, la percepción del Negus, cincuenta años después de su muerte, es “muy ambivalente hoy en día”, señala Campbell, refiriéndose a un reinado “autocrático”. “Depende de la persona a la que se le pregunte. El país parece estar más polarizado étnicamente hoy que durante el reinado del emperador. La respuesta también puede estar influenciada por el origen étnico del encuestado y su percepción del gobierno del emperador como un régimen amhara”, afirma.
Durante el reinado del Negus, Etiopía estaba dominada por los amhara. Actualmente, el país, el segundo más poblado del continente, con unos 130 millones de habitantes y un mosaico de más de 80 grupos étnicos, está asolado por las divisiones. Una guerra civil se desató entre 2020 y 2022 en la región septentrional de Tigré, dejando cientos de miles de muertos, y los conflictos armados están ensangrentando las regiones de Amhara y Oromia, las más pobladas. Desde 2018, el primer ministro Abiy Ahmed, originario de Oromia, gobierna el país.
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“Mala gestión”
Entre los muros de la inmensa Catedral de la Santísima Trinidad, en pleno corazón de la capital Adís Abeba, los retratos del antiguo soberano se encuentran por doquier. Aquí descansa el monarca desde el año 2000. Veinticinco años después de su muerte, el “Viejo León de Abisinia” tuvo su funeral público, aunque no oficial. Sus restos se conservaban en una iglesia desde 1992, tras ser extraídos de una fosa donde fueron arrojados por los líderes de la revolución de 1974.
“Lo admiro”, dice Fitsum, un guía informal de largas rastas, que se negó a revelar su apellido, evocando también la contribución del emperador a la educación y su “compromiso panafricanista”, ya que en la capital etíope tiene tiene su sede la Unión Africana. El emperador sigue siendo muy popular entre los seguidores del rastafarianismo, un movimiento espiritual nacido en la década de 1930 entre los descendientes de esclavos jamaicanos. Los rastas consideran a Haile Selassie como un mesías negro, debido a su supuesta ascendencia que se remonta al rey Salomón y la reina de Saba.
“El problema es que permaneció en el poder demasiado tiempo, así que al final se cometieron errores”, dice Beedemariam Mekonnen a propósito de la sequía que azotó Etiopía en 1973 y 1974 y que causó entre 100.000 y 200.000 muertes, según distintas fuentes, y provocó una hambruna devastadora en la región septentrional de Wollo. “Él fue allí, pero le mostraron lugares donde no había hambruna. Y este error le salió caro. Además, hubo mala gestión”, enfatiza. “Como en todas las dictaduras, la gente no se atreve a decirle nada al líder”.
Fuente: AFP.