“Es hora de actuar, y de actuar juntos” contra el cambio climático, la pandemia y la pobreza, instó el papa Francisco en un texto divulgado este domingo por el diario italiano Il Corriere della Sera.
El texto forma parte del prefacio de un libro que será divulgado a mediados de noviembre con las reflexiones e informes sobre la recepción de la encíclica “Laudato si’” de Francisco dedicada a la defensa del medio ambiente.
Se trata también de un mensaje a los líderes del G20 reunidos el domingo en Roma, víspera de la conferencia clave sobre el cambio climático en Glasgow (Reino Unido), que arranca el lunes.
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“Hay una crisis ecológica, representada por el ‘grito de la tierra’, y una crisis social, representada por el ‘grito de los pobres’, que se han hecho mortales por una crisis sanitaria: la pandemia del covid-19″, advierte el papa Francisco.
“Sin embargo, no olvidemos que las crisis son también ventanas de oportunidad: son ocasiones para reconocer y aprender de los errores del pasado”, escribe.
“Es hora de pensar en grande, de volver a pensar en nuestras prioridades (...) y de volver a programar nuestro futuro. Es hora de actuar, de actuar juntos, es hora”, concluye el líder de los 1.300 millones de católicos.
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El libro, que será electrónico, con el título “Laudato si’ Reader. An Alliance of Care for Our Common House”, publicado con motivo de la COP26, podrá descargarse gratuitamente a partir del 12 de noviembre de la página web del “Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral” del Vaticano, promotor de la publicación.
Fuente: AFP.
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La nueva inflación del agua amenaza con encarecer servicios y presionar a las economías
El cambio climático empieza a convertirse en un factor de costos para gobiernos, empresas y hogares. Las inversiones necesarias para garantizar agua segura podrían trasladarse a las tarifas y generar una nueva presión inflacionaria.
Durante décadas, el agua fue considerada un servicio básico de bajo costo relativo y con una disponibilidad que parecía garantizada. Sin embargo, el cambio climático está modificando esa ecuación económica. En un planeta en el que los extremos climáticos se vuelven más frecuentes —con regiones que enfrentan sequías prolongadas y otras que soportan inundaciones históricas— el acceso al agua comienza a transformarse en un factor de presión sobre las finanzas públicas, las empresas de servicios y el bolsillo de los consumidores.
Un reciente estudio de la Universidad de Stanford advierte que varias ciudades de Estados Unidos podrían duplicar sus tarifas de agua hacia mediados de siglo debido a la combinación de tres factores: menor disponibilidad del recurso, infraestructura envejecida y la necesidad de ejecutar grandes inversiones para adaptar los sistemas de abastecimiento al nuevo escenario climático.
La investigación, publicada en la revista Nature Sustainability, revela una tendencia que podría repetirse en distintas economías: el cambio climático genera nuevos costos de producción y esos costos terminan trasladándose a los usuarios mediante mayores tarifas de servicios públicos.
El fenómeno representa una nueva forma de presión inflacionaria. Así como el aumento del precio del petróleo encarece el transporte y los alimentos, el incremento del costo del agua puede impactar en múltiples sectores productivos, desde la industria y la agricultura hasta los servicios urbanos.
En Estados Unidos, el valor promedio del agua potable ya aumentó durante las últimas décadas a un ritmo superior al de la inflación, debido principalmente al deterioro de las redes y a la necesidad de renovar una infraestructura que requiere inversiones multimillonarias. Ahora, el factor climático agrega una nueva capa de costos.
El caso analizado por los científicos en Santa Cruz, California, muestra el desafío que enfrentan muchas ciudades: después de aplicar medidas de ahorro y eficiencia, las autoridades deben recurrir a soluciones más costosas, como plantas de reutilización de aguas residuales, nuevos sistemas de almacenamiento y obras para garantizar el suministro en períodos de sequía.
La consecuencia económica es directa: las inversiones necesarias para asegurar la disponibilidad del recurso terminan reflejándose en las facturas de los consumidores.
Paraguay frente al desafío de administrar su ventaja hídrica: Aunque Paraguay posee una posición privilegiada por sus abundantes recursos hídricos, con una de las mayores disponibilidades de agua dulce per cápita de la región, el país tampoco está aislado de esta nueva realidad económica.
Los ciclos de sequías severas y bajantes extraordinarias de los ríos Paraguay y Paraná demostraron en los últimos años que la disponibilidad del agua puede tener efectos directos sobre la economía nacional. La reducción del calado afectó la logística fluvial, elevó costos de transporte y generó impactos sobre sectores estratégicos como la exportación agrícola y energética.
Al mismo tiempo, las inundaciones recurrentes exigen mayores inversiones en infraestructura urbana, sistemas de drenaje, protección de comunidades vulnerables y mantenimiento de caminos, recursos que compiten con otras prioridades del presupuesto público.
Para Paraguay, el desafío económico no pasa únicamente por disponer del recurso, sino por desarrollar infraestructura suficiente para administrarlo de manera eficiente. La expansión urbana, el crecimiento industrial y la llegada de nuevas inversiones aumentarán la demanda sobre los sistemas de agua potable y saneamiento.
En este contexto, la gestión del agua comienza a formar parte de la agenda de competitividad de los países. Las naciones que logren anticiparse con inversiones inteligentes en infraestructura resiliente tendrán mejores condiciones para atraer capital, sostener su producción y reducir los impactos económicos de los eventos climáticos extremos.
El cambio climático dejó de ser solamente un problema ambiental. Se convirtió en una variable económica que afecta costos, inversiones, inflación y planificación empresarial. La próxima gran discusión mundial no será solo quién tiene agua, sino quién tiene la capacidad financiera y tecnológica para garantizarla.
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La mujer que alimentó el sueño albirrojo: el emotivo mensaje de la chef que cuidó a los guerreros paraguayos
No solo los futbolistas quedaron marcados por la histórica participación de Paraguay en el Mundial 2026. También quienes trabajaron detrás de escena vivieron el torneo con la misma intensidad. Una de ellas fue la chef de la Albirroja, Valeria Troche, quien compartió un emotivo mensaje en sus redes sociales para despedirse de una experiencia que, aseguró, la acompañará toda la vida.
Con un texto cargado de gratitud, orgullo y emoción, Troche recordó el camino recorrido junto a la selección y destacó el privilegio de haber representado al país desde un rol silencioso, pero fundamental dentro de la delegación.
“Tantos sentimientos juntos. Tantas cosas que todavía no sé cómo poner en palabras. Tantos momentos guardados para siempre en el corazón. Personas increíbles, experiencias inolvidables y recuerdos que sé que me van a acompañar toda la vida”, escribió.
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La profesional resaltó el compromiso que asumió durante toda la competencia y valoró el trabajo que se realiza lejos de las cámaras para que el equipo pueda rendir al máximo.
“Estoy agradecida por el privilegio inmenso de representar a mi país. Desde mi lugar. Desde mi cancha. Haciendo un trabajo muchas veces silencioso, detrás de escena, pero entregándolo todo cada día para que esta enorme rueda siguiera girando”, expresó.
Troche aseguró sentirse satisfecha por haber dado lo mejor de sí y por haber contribuido, desde su función, al sueño compartido por millones de paraguayos. “Dejé el corazón, la energía y cada pedacito de lo que soy en este camino. Pude aportar mi granito de arena a un sueño que no era solo nuestro, sino el sueño de todo un país. Un país que volvió a creer, a ilusionarse y a latir junto después de tantos años”, afirmó.
En otro de los pasajes más emotivos de su publicación, destacó el espíritu de lucha que, a su criterio, caracteriza al pueblo paraguayo y al grupo que integró durante el Mundial. “Estoy orgullosa de haber sido parte de la historia que escribimos. De llevar nuestra bandera en alto y de demostrar, una vez más, de qué estamos hechos los paraguayos. Somos de los que pelean, de los que caen y vuelven a levantarse, de los que enfrentan cualquier desafío con un ‘Vencer o Morir’”, sostuvo.
La chef también dedicó unas palabras a sus compañeros de trabajo, con quienes compartió semanas de intensa convivencia. “Me llevo personas, abrazos, miradas y momentos que valen más que cualquier palabra. Me llevo alegrías y lágrimas, risas y nervios, ilusión, esperanza y recuerdos que nadie nunca va a poder sacarme del corazón”, escribió.
Finalmente, Valeria Troche resumió todo lo vivido con una certeza que emocionó a los hinchas: “Si algo me queda después de todo esto, es que cada esfuerzo valió la pena. Por mi país. Por nuestra gente. Por los que nunca dejaron de creer. Por todos los que volvieron a soñar con nosotros. Gracias, Paraguay. Gracias, Albirroja”.
La publicación recibió cientos de mensajes de reconocimiento por parte de aficionados, quienes destacaron el trabajo del cuerpo de apoyo que, desde el anonimato, también fue protagonista de la inolvidable campaña de la selección paraguaya en el Mundial 2026.
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Los océanos del mundo batieron récord de calor en junio último
Los océanos del mundo registraron el mes de junio más cálido del que se tiene registro y podrían batir nuevos récords en 2026, debido al efecto combinado del fenómeno de El Niño y el calentamiento global, anunció este miércoles el observatorio europeo Copernicus. Según los datos del servicio marino del organismo, la temperatura promedio en la superficie oceánica, que cubre dos tercios del planeta, fue de 20,98°C en junio y batió el máximo previo de junio de 2024 (20,89°C).
El primer semestre de 2026 en su conjunto es el segundo más cálido jamás registrado, solo por detrás de los primeros seis meses de 2024. “Las condiciones actuales podrían indicar el inicio de una nueva fase, que nos llevará, una vez más, a territorio desconocido”, advirtió Carlo Buontempo, director del Servicio Copernicus sobre Cambio Climático, citado en un comunicado.
“Con temperaturas oceánicas en estos niveles y El Niño en el horizonte, es probable que veamos cómo se rompen otros récords de temperatura en los próximos meses”, agregó.
Las temperaturas fueron particularmente altas en junio en el centro y el este del Pacífico ecuatorial, la zona que sufre de lleno el efecto de El Niño, un fenómeno climático natural que calienta las aguas superficiales y provoca episodios de sequía, inundaciones y temperaturas récord en todo el mundo.
Así, el océano Pacífico tropical registró su primer semestre más cálido de la historia (26,91°C). Superó por muy poco el récord anterior establecido en 2016.
“Entre los años más calurosos”
Según los expertos, El Niño —llamado así en referencia al Niño Jesús, ya que el fenómeno se observó por primera vez alrededor de la época navideña— podría convertirse, a finales de año, en uno de los más intensos jamás registrados.
“Con la llegada de un año de El Niño (...), cabe esperar que 2026 figure entre los años más calurosos jamás registrados”, declaró Simon van Gennip, oceanógrafo de Mercator Ocean International, durante una conferencia de prensa virtual.
“Aún es imposible decir por cuánto exactamente”, agregó.
En 2024, el último año hasta la fecha marcado por este fenómeno, la temperatura promedio en la superficie de los océanos había alcanzado un nivel récord de 20,9°C, antes de descender ligeramente al año siguiente, según las estadísticas de Copernicus.
Este fenómeno climático natural, que se repite de cada dos a siete años, se suma a una tendencia más profunda de calentamiento de los océanos debido a la acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera.
De hecho, los océanos desempeñan un papel regulador del clima al absorber el 90 % del exceso de calor generado por las actividades humanas, en particular la quema de petróleo, gas y carbón.
Ola de calor marina
Desde principios de año, el 82 % de la superficie oceánica mundial ha experimentado olas de calor marinas. Y casi la mitad ha sufrido episodios de intensos a extremos.
El océano Pacífico tropical y el mar Mediterráneo se han visto particularmente afectados.
El Mediterráneo, un mar muy sensible a los cambios atmosféricos, ha experimentado oleadas de calor en prácticamente toda su superficie (98 %) durante el primer semestre, y registró una temperatura récord de 24,34°C en junio de 2026.
El noroeste del Mediterráneo, en particular, se vio afectado por una temporada cálida que alcanzó el lunes un pico de intensidad sin precedentes para la zona, con una diferencia promedio de 5,2°C respecto a los valores normales, informó el martes el Instituto de Ciencias del Mar (CSIC), con sede en Barcelona.
Ese organismo destacó que este récord se debió en gran parte a la ola de calor que acaba de atravesar Europa.
Las oleadas de calor marinas ponen a prueba a las especies marinas menos móviles, llegando incluso a provocar mortandades masivas entre corales, erizos de mar o moluscos, entre otros.
“Es importante monitorear estos fenómenos, ya que tienen repercusiones importantes en el clima”, señaló Van Gennip, y agregó que estas altas temperaturas podrían “aportar energía adicional a la atmósfera” para crear “circunstancias favorables” a fenómenos de lluvias extremas.
Fuente: AFP.
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El mensaje presidencial
El próximo miércoles 1 de julio, el presidente de la República, Santiago Peña, deberá cumplir con lo que dispone el artículo constitucional 238, inciso 8, en cuanto a sus deberes y atribuciones: “Dar cuenta al Congreso, al inicio de cada periodo anual de sesiones, de las gestiones realizadas por el Poder Ejecutivo, así como informar de la situación general de la República y de los planes para el futuro”.
Algunos expertos extranjeros que habían ocupado cargos de relevancia en el entorno inmediato de los jefes de Estado de sus respectivos países recomendaban que el discurso debía centrarse en tres o cuatro ejes bien específicos que marcan la impronta de su gobierno y que se correspondan con sus plataformas de campañas electorales. “No hay que convertir el mensaje –decían explícitamente– en un ladrillo difícil de tragar”.
Y aconsejaban que los demás detalles, números y estadísticas, hasta las más pequeñas acciones de su gestión, deberían incluirse en una publicación que se reparta entre los legisladores y que esté a disposición del público en general en las distintas plataformas del Gobierno.
La idea planteada por estos tecnopolíticos es que sea un escrito didáctico y digerible, de fácil atención y comprensión para todos. Pero que, al mismo tiempo, señale con claridad los logros, avances, proyecciones y compromisos del mandatario con su país y la ciudadanía. Sobre todo, que contemple las reglas de la buena redacción en cada párrafo: sencillo, claro y conciso.
El propósito central es que la comunicación al pueblo sea efectiva y asertiva. Creíble. Que el destinatario pueda decodificar los mensajes sin mucho esfuerzo y que consigan generar una devolución –favorable o crítica– al emisor.
De lo contrario, nadie se animará siquiera a escucharlos, como ha ocurrido en las últimas décadas, salvo durante la larga hegemonía de Alfredo Stroessner, en que una inmensa cantidad de personas estaban prendidas a sus radios para, luego, halagar al dictador a través de sus lacayos, diseminados a lo largo de todo el territorio nacional. Que no eran solo obsecuentes, sino sumamente peligrosos.
Pero volvamos al tiempo reciente. En los primeros años de la transición democrática, un régimen que se había inaugurado el 2 y 3 de febrero de 1989, teníamos un auditorio expectante por conocer las buenas nuevas sobre un Estado garante de la justicia, de la libertad, de la equidad social, del pluralismo y de la separación de poderes, conceptos totalmente nuevos en cuanto a su ejecución práctica.
Sin embargo, esa ilusión rápidamente se esfumó porque en los periodos siguientes, más que “dar cuenta al Congreso” como representación popular, los presidentes de turno –quizás con una o dos excepciones– pretendían el lucimiento personal con frases tan rimbombantes como carentes de sustancia y contenido real, palpable, verificable.
Nos referimos a datos que no puedan ser desestimados o refutados desde la simple opinión. Porque cada año, desde la disidencia interna del Partido Colorado o desde la oposición, estos mensajes son desacreditados a partir del discurso y, a veces, hasta con justificada razón por los motivos que explicamos precedentemente: palabras que no se compadecen de la realidad.
El mandatario Santiago Peña tiene por delante dos años más de gobierno y tres mensajes presidenciales. Su periodo concluirá el 15 de agosto de 2028. El tiempo se agota. Y la gente exige resultados más allá de una macroeconomía estable. Debe enviar señales inequívocas a la sociedad, mediante signos que puedan ser interpretados sin interferencias.
Que lleguen directamente a la población, especialmente a los sectores más vulnerables e históricamente postergados que, a pesar del modelo democrático en el cual vivimos, todavía no logran alcanzar el sueño de la “tierra sin mal”.
En términos actuales diremos que precisamos, con urgencia, una democracia sustantiva, una democracia que no se agota en la formalidad de las elecciones libres, universales y transparentes, que son el origen de la legitimidad de un gobierno.
Decimos origen, porque cada administración también debe justificarse en el ejercicio de sus funciones. El mensaje presidencial tiene que despertar nuevamente las expectativas de las familias paraguayas.
Peña es un hombre ilustrado en su profesión. No obstante, tenemos que reconocer que una gestión exitosa depende –en un amplio porcentaje– de la capacidad de elegir buenos asesores.
Más allá de que nuestra selección de fútbol haya clasificado para una Copa Mundial de la FIFA, la ciudadanía esperará recibir un mensaje que pueda darle la esperanza de que seguimos caminando hacia ese destino de bienestar y de grandeza que nos merecemos todos los paraguayos.